
La noria de LaLiga ya está en marcha
Tengo vértigo y aún así, decidí subirme al London Eye, la mítica noria de Londres a orillas del Támesis. Llama la atención que no se para, salvo excepciones de pasajeros con dificultades en el acceso y debes subirte en marcha. Desde arriba la vista es impresionante, sin olvidar cuanto más subes el peligro queda bajo tus pies. Igual que la atracción, la Liga se ha puesto en marcha y acceder con victoria era vital.
Dmitrovic estuvo bien en lo que tocaba: descongestionar la presión con envíos precisos. Juzgo a los laterales en conjunto porque Omar y la valentía de Hinojo entendieron como relevarse en la función de tercer central o profundizar ‘a lo Romero’ y cuando el Levante tuvo su dominio, Riedel y Núñez arreglaron el trabajo.
Urko haciendo de sí mismo representa el jugador imprescindible, junto a un Edu que iba encontrando a cada minuto la fórmula de superar a los granotas. Mención especial para Javi Hernández, que hizo lo mismo que en Miranda sin que le pesara el escenario de primera división y sacó sobresaliente.
El gol de la tranquilidad tapa ahora una dubitativa tarde de Dolan, Cala, al menos, le echaba las ganas a las imprecisiones que cometía y Roberto, infatigable, se acuesta Pichichi por un día. Titán.
El calor soporífero obligaba a las rotaciones y Pol y Bauzá para suplir correctamente el riesgo de algunas amarillas. Milla, Jofre y Marcos se quedaron, tras unos botes conejeros del balón en el maltrecho césped, sin clavar el gol que nos habría llevado al póquer.
Ya ven, la noria de la liga ya está en marcha. El Espanyol se ha subido con tres puntos, panorámica que permite disfrutar. Vendrán las alturas, los vértigos y las bajadas, por supuesto. Confiemos en el departamento de mantenimiento, el deportivo, que debe hacer que la cabina del equipo rote sobre sí misma sin mirar abajo y acabar de completar el pasaje con las piezas necesarias. Confiemos.
Juan José Caseiro







