César Santos pasó por La opinión del día de La Grada Ràdio para valorar la entrevista de Monchi y dejó una reflexión bastante pegada a lo que muchos pericos pueden estar pensando ahora mismo. Ni euforia loca, ni bajón. Más bien prudencia, calma y una idea de fondo: Monchi dijo lo que tocaba decir en este momento, sin prometer imposibles, pero dejando algunas frases que, para César, sí deberían quedarse grabadas en el espanyolismo.
Su primera sensación fue clara. La entrevista no le alteró demasiado, pero sí le dejó detalles positivos. Sobre todo, uno: el cambio de mentalidad que supone dejar de mirar hacia abajo y empezar a mirar hacia arriba. Ahí está una de las claves de este nuevo Espanyol que se quiere construir.
“Los objetivos tienen que estar arriba y no abajo”
César se quedó especialmente con el mensaje de Monchi sobre la ambición del club. El director general deportivo no quiso hablar de Europa como una obligación inmediata, pero sí lanzó una idea potente: que el Espanyol debe acostumbrarse a mirar hacia la parte alta de la clasificación y no vivir siempre pendiente del descenso. Para César, esa frase tiene muchísimo peso.
Lo expresó así: “Sí que es cierto que me gustaron un par de cosas que dijo, sobre todo en cuanto a hablar de Europa, dijo que los objetivos tienen que estar arriba y no abajo”. Y fue más allá, con una imagen muy gráfica: “Creo que es una frase que deberíamos grabarnos todos en la mente y la tendríamos que pintar en las paredes del estadio para, de una vez, ser respetuosos con nuestra historia”.
No es una frase cualquiera. Es casi una queja acumulada de años. Porque el Espanyol lleva demasiado tiempo viviendo en modo supervivencia, haciendo cuentas por abajo y celebrando permanencias como si fueran títulos. Y claro, cuando uno recuerda lo que ha sido históricamente el club, esa sensación escuece.
Un club con demasiada historia para vivir mirando al descenso
César enlazó esa idea con un dato que leyó recientemente y que, según él, debería pesar mucho en la forma en que el Espanyol se mira a sí mismo: “un equipo que lleva el 94% de su vida en Primera debería tener esta frase como mantra”. Y tiene razón en una cosa: el Espanyol no puede comportarse como si estar en Primera fuese siempre una sorpresa.
Otra cosa es la realidad económica, la plantilla, el límite salarial o el punto de partida actual. Eso existe y no se puede esconder. Pero una cosa es ser prudente y otra acostumbrarse a vivir pequeño. El reto está en encontrar ese equilibrio: no vender humo, pero tampoco aceptar que el objetivo natural del Espanyol sea sufrir cada temporada.
Buenas sensaciones con un Monchi que aún se empapa del Espanyol
César también admitió que Monchi le dejó buenas sensaciones, aunque con la sensación lógica de que todavía está conociendo bien el club por dentro. No solo la plantilla o la estructura deportiva, también el sentimiento perico, que no se entiende en dos días ni con un informe encima de la mesa.
Lo explicó de esta manera: “Me dejó buenas sensaciones, me gustó que piense en dejar salir antes de entrar y creo que todavía se está nutriendo y empapando de lo que es el sentimiento perico, de lo que es el Espanyol y de cómo es el Espanyol y cómo está estructurado”. Esa frase resume bastante bien el momento. Monchi llega con prestigio, contactos y una forma de trabajar muy marcada, pero ahora debe aterrizar todo eso en un club con muchas particularidades, con heridas recientes y con una afición que tiene memoria.
Salir antes de entrar, una idea clave para el mercado
Uno de los puntos que más valoró César fue la idea de no fichar por fichar. Antes de incorporar, habrá que decidir quién sale, qué jugadores tienen sitio y qué espacio real existe para mejorar la plantilla. Esto es muy importante porque el Espanyol no está para acumular piezas sin sentido. Necesita subir el nivel, sí, pero también limpiar, ordenar y no repetir errores.
El mercado no será solo una lista de nombres. Será una cadena de decisiones. Salidas, renovaciones, cedidos, fichajes y masa salarial. Y ahí Monchi tendrá que ir con cuidado. Si el Espanyol quiere construir algo serio, no puede hacer un verano de parches. Tiene que saber muy bien qué quiere ser.
Los cedidos, una carpeta que preocupa
La parte donde César se mostró más inquieto fue la de los cedidos. El Espanyol tiene varios futbolistas que regresan este verano y sobre los que habrá que tomar decisiones. Y para él, algunos merecen una oportunidad real antes de que el club salga al mercado a buscar fuera lo que quizá ya tiene en casa.
Lo dijo sin rodeos: “También habló de los cedidos, que es un tema que a mí me preocupa un poco porque creo que hay jugadores que hemos cedido que son muy válidos y que no sé si tendrán sitio”. Aquí aparece una duda bastante lógica. Si un jugador ha crecido fuera, ha competido y ha vuelto más hecho, ¿por qué no probarlo antes de descartarlo?
Marcos Fernández, el caso que más preocupa a César Santos
El nombre propio que puso sobre la mesa fue Marcos Fernández. Para César, su temporada en Segunda merece como mínimo una oportunidad en Primera. No habla de regalarle nada, sino de probarlo, verlo en pretemporada y comprobar si puede tener sitio en el Espanyol de Manolo González.
Su reflexión fue clara: “Me preocupa especialmente el caso de Marcos Fernández. Creo que un jugador que ha hecho 14 goles en Segunda debe tener una oportunidad en Primera, sí o sí”. Y para reforzar su argumento tiró de memoria perica: “Cuando fichamos a Borja Iglesias, creo que había hecho 17 o 18 goles, por lo tanto, no está muy lejos de esa cifra. Creo que lo tendríamos que probar”.
La comparación no quiere decir que Marcos sea Borja Iglesias. No va de eso. Va de entender que marcar 14 goles en Segunda no es poca cosa y que el Espanyol, con sus límites económicos, no puede despreciar activos propios que han rendido fuera.
La duda con Manolo y el encaje de Marcos Fernández
César también dejó caer un punto sensible: no está claro si Marcos Fernández encaja o no en los gustos de Manolo González. “No sabemos si a Manolo le gusta o no, hay el rumor de que no le acaba de hacer el peso”, apuntó. Y ahí está parte del debate.
Porque una cosa es el rendimiento de un cedido y otra su encaje en la idea del entrenador. Si Manolo busca un perfil concreto de delantero o de atacante, puede que Marcos tenga que convencerle desde el primer entrenamiento. Pero precisamente por eso la pretemporada debe servir para medirlo. No se trata de hacerle sitio por decreto, sino de darle una oportunidad justa.
Javi Hernández, otro cedido que pide paso
César también mencionó a Javi Hernández, otro futbolista que ha firmado una temporada muy destacada lejos del Espanyol. “Creo que hay jugadores que hemos cedido que tendríamos que probar, como es el caso de Marcos Fernández, de Javi Hernández, que se ha salido en el Mirandés”, comentó.
El mensaje vuelve a ser el mismo: antes de gastar fuera, mira dentro. Y no por romanticismo barato, sino por sentido común. Si el club tiene jugadores que han competido bien, que conocen la casa y que pueden aportar, lo lógico es evaluarlos bien. Luego ya se decidirá. Pero la prueba debería existir.
Primero estudiar los cedidos, después fichar
Para César Santos, el orden del verano debería estar claro. Primero analizar qué cedidos pueden quedarse. Después, con esa fotografía más limpia, ir al mercado. Lo resumió así: “Una vez estudiemos qué cedidos se pueden quedar, ya nos centraremos en fichar”.
La frase encaja bastante con lo que Monchi ha venido explicando estos días. Definir perfiles, hablar con Manolo, revisar lo que hay y tomar decisiones. No lanzarse al mercado como si todo estuviera vacío. El Espanyol necesita fichajes, claro que sí, pero también necesita no malvender ni despreciar recursos propios.
Monchi habló de músculo, y César lo comparte
El cierre de la opinión fue hacia otro punto importante: el físico. César coincidió con Monchi en la necesidad de sumar jugadores con más músculo, más presencia y más capacidad competitiva. Algo que muchos pericos llevan tiempo comentando, sobre todo tras una segunda vuelta en la que al equipo le faltaron piernas, centímetros y energía en demasiados partidos.
Lo dijo así: “Sobre todo jugadores con músculo como dijo Monchi, es una cosa que creo que compartimos con los pericos y que lo llevamos diciendo desde hace tiempo”. Y ahí hay poco que discutir. El Espanyol necesita talento, sí, pero también necesita cuerpo. Necesita futbolistas que aguanten duelos, que no se caigan en los partidos físicos y que permitan a Manolo tener más registros.
Una opinión entre la prudencia y la exigencia
La intervención de César Santos dejó una idea muy clara: confianza moderada en Monchi, pero sin bajar la exigencia. Le gustó el mensaje de mirar arriba, valoró que quiera ordenar antes de fichar y pidió especial atención a los cedidos, con Marcos Fernández y Javi Hernández como ejemplos claros. El Espanyol no puede permitirse otro verano de decisiones a medias.
Ahora viene lo difícil. Convertir el discurso en plantilla. Mirar arriba no se consigue solo con una frase bonita, pero a veces las frases también sirven para cambiar mentalidades. Y quizá esta sea una de ellas: el Espanyol debe dejar de vivir encogido. Primero con trabajo, luego con fichajes y, sobre todo, con una idea clara de club.







