
Resumen: Bryan Zaragoza ha concedido una amplia entrevista a Iván Molero y Emilio Blanco en AS en la que habla sin demasiados filtros de su presente en el Espanyol, de todo lo que ha vivido desde que salió del Granada y de aquello que todavía espera conseguir. El extremo asegura que eligió el proyecto perico porque le transmitió confianza, que ha puesto mucho de su parte para llegar y que quiere quedarse durante mucho tiempo. También admite que todavía no está a su máximo nivel físico, explica por qué su paso por el Bayern no terminó de funcionar y deja reflexiones muy personales sobre la calle, la selección, el fútbol moderno y el próximo regreso a Málaga.
Puntos clave
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- Bryan asegura que el parón le está sirviendo para acercarse al 100% físico después de llegar sin pretemporada y con problemas de rodilla.
- Explica que eligió al Espanyol por el proyecto y la confianza transmitida por Manolo, Monchi y Miguel Ángel Gómez.
- Deja claro que quiere continuidad: “Creo que este es mi sitio y espero estar aquí mucho tiempo”.
- Reconoce que volver al Bayern si el Espanyol no ejecuta la opción sería frustrante.
- Reivindica el fútbol de calle y recuerda que fue el último de su generación en llegar a una cantera profesional.
Bryan ve el parón como una oportunidad para terminar de ponerse a punto
El extremo admite que la derrota frente al Elche dejó una sensación dura, pero entiende que estas tres semanas pueden servir para recomponer al equipo. Bryan habla de hacerse más fuertes, apoyarse y recuperar el ánimo, aunque en su caso existe también una cuestión física muy concreta: llegó al Espanyol sin haber hecho pretemporada y después de una lesión de rodilla sufrida durante su etapa en la Roma. Ahora lleva aproximadamente un mes compitiendo y cree que el parón le permitirá regresar “casi al cien por cien”.
“Hay que mantener una identidad y seguirla”
Sobre los cambios que Manolo González puede introducir después del parón, Bryan no espera una revolución completa. Reconoce que habrá ajustes, algo habitual a lo largo de una temporada, pero insiste en conservar una forma reconocible de jugar. “Al final hay que mantener una identidad y seguirla”, explica. Un mensaje que encaja con la idea repetida por el técnico de recuperar aquello que había hecho competitivo al Espanyol.
Manolo, Monchi y Miguel Ángel Gómez fueron claves para traerlo al Espanyol
Bryan tenía más opciones durante el verano, pero cuenta que el proyecto blanquiazul le convenció desde el principio. Habló personalmente con Manolo González, Monchi y Miguel Ángel Gómez y salió de aquellas conversaciones con la sensación de que Cornellà podía convertirse en algo más que otra cesión. “Me transmitieron confianza, ilusión, me gustó mucho el proyecto y me decanté por venir”,
Bryan quiere que el Espanyol sea algo más que una parada
Quizá la frase más potente de toda la entrevista llega cuando habla de futuro. El club le presentó un proyecto a largo plazo y él reconoce que esa idea pesó mucho en su decisión. “Creo que lo he demostrado, que he puesto mucho de mi parte por venir al Espanyol. Creo que este es mi sitio y espero estar aquí mucho tiempo”. Después de Bayern, Osasuna, Celta y Roma en apenas unos años, Bryan parece buscar algo que hasta ahora le ha faltado: estabilidad.
Su aterrizaje estuvo muy lejos de ser sencillo
El jugador explica también el lado menos visible de su llegada. Pasó alrededor de mes y medio viviendo en un hotel en Alemania, lesionado, apartado del grupo y sin saber exactamente dónde jugaría. “Para un chaval joven es complicado”, reconoce. Aun así, decidió esperar porque no quería aceptar cualquier salida: buscaba un lugar donde creyera que podía volver a ser feliz jugando. Ahora vive en Barcelona con su mujer y su hijo, espera otro niño y siente que ya está adaptado.
Volver al Bayern sería una frustración
Bryan tampoco esconde qué supondría que el Espanyol no pudiera cerrar su continuidad. Si no se cumplen las condiciones o el club decide no ejecutar la operación, tendría que regresar a Múnich. Y no le apetece demasiado. “Creo que sí que sería frustrante porque al final yo vine aquí para estar, como he dicho antes, mucho tiempo”, admite.
El Bayern llegó demasiado pronto en su carrera
Lejos de culpar únicamente al club alemán, Bryan hace bastante autocrítica. Recuerda que tenía apenas veinte años, muy poca experiencia en Primera y que de repente aterrizó en uno de los equipos más grandes del mundo, rodeado de Musiala, Sané, Gnabry o Coman. “Era un paso muy grande en mi carrera cuando yo no estaba preparado para ese paso”, reconoce. Aun así, no se arrepiente: considera que aquella experiencia le permitió aprender muchísimo y, en sus propias palabras, le solucionó la vida a él y a su familia.
Los continuos cambios de club terminaron desgastándolo
Desde aquella salida del Granada, Bryan ha pasado por varios contextos muy distintos. Bayern, Osasuna, Celta, Roma y ahora Espanyol. Él mismo reconoce que ese ir y venir acabó cansándolo. Incluso admite errores propios en algunas decisiones tomadas durante ese recorrido. La idea de quedarse ahora en Barcelona cobra más sentido cuando se observa todo lo ocurrido durante los últimos años.
La Rosaleda será un regreso muy especial
El viernes llegará uno de esos partidos marcados desde que se publica el calendario. Bryan nació en Málaga y recuerda haber ido muchas veces a La Rosaleda cuando era niño, especialmente durante aquella etapa del club en Champions con Isco y Joaquín. Nunca llegó a vestir la camiseta del primer equipo malaguista, pero el vínculo sentimental existe. “Toda mi gente es del Málaga, le tengo mucho respeto y cariño, pero iremos a intentar ganar”, deja claro.
Messi y Neymar fueron sus grandes referencias
Cuando habla de los jugadores que miraba de pequeño no necesita pensarlo demasiado. Messi es para Bryan el mejor futbolista del mundo, mientras que Neymar fue otra de sus referencias. Curiosamente, tiene también un primo pequeño llamado Neymar que juega en la cantera del Málaga y al que ve condiciones para seguir creciendo.
Bryan reivindica un fútbol que siente que se está perdiendo
La conversación entra después en uno de los temas que mejor explican su manera de jugar: la calle. Bryan considera que cada vez se ven menos futbolistas formados fuera de estructuras demasiado rígidas, donde el físico y las instrucciones pesan mucho. Su reflexión es bastante gráfica: “Se ha perdido esa libertad de jugar en la calle”. Para él, muchas de las cosas que hace sobre el césped nacieron precisamente ahí.
“En la calle es donde se aprende la picardía”
Bryan recuerda que de pequeño chutaba contra la ventana de una vecina, recibía la bronca de su madre y al día siguiente volvía a hacer exactamente lo mismo. Ahora ve a muchos niños más pendientes del móvil o de una tablet que de bajar con una pelota. Su conclusión conecta incluso con una vieja historia de Raúl Tamudo y sus regates a las abuelas en Santa Coloma: “En la calle es donde se aprende la picardía, y muchas cosas buenas y malas”.
Fue el último de su generación en llegar
Su camino tampoco fue el típico de una gran promesa precoz. Mientras amigos suyos entraban en las canteras de Málaga, Sevilla, Betis o Real Madrid, Bryan seguía jugando lejos de esos focos. “Yo salí el último de mi generación, nunca había jugado en una cantera”, recuerda. No dejó de insistir y acabó probando en Betis y Valladolid antes de firmar finalmente por el Granada. De todos aquellos compañeros que parecían llevarle ventaja, ninguno terminó llegando tan alto.
Talento sí, pero también muchos sacrificios
El extremo rechaza la idea de que llegar dependa únicamente de tener calidad. Habla de disciplina, descanso, alimentación, renuncias y de la dureza de marcharse lejos de casa siendo muy joven. “El fútbol no es fácil, deben juntarse muchas cosas para llegar”, resume. Y admite que dentro del propio mundo del fútbol hay aspectos cada vez menos bonitos, aunque sigue creyendo que todo el sacrificio merece la pena.
Bryan siente que España es el fútbol que mejor le encaja
Después de haber competido en España, Alemania e Italia, su conclusión es bastante clara. Cree que fuera se da mucho más peso al físico mientras que aquí sigue existiendo mayor espacio para la técnica y la calidad. “Donde más he rendido y donde más cómodo me encuentro es en España. Es el fútbol que mejor me va”, explica. Una afirmación que ayuda también a entender por qué ha apostado tan fuerte por su etapa en el Espanyol.
La selección sigue siendo una espina pendiente
Bryan también habla de España y reconoce que quedarse fuera de la Eurocopa y del Mundial le dolió. Se alegra por sus antiguos compañeros, pero no esconde que algunas decisiones propias pudieron alejarlo de esos torneos. “Tengo esas espinas, pero todavía me quedan unas cuantas por delante y algo engancharé”, afirma. Su intención de regresar a la selección sigue muy viva.
Manolo y De la Fuente le dijeron prácticamente lo mismo
Hay una coincidencia curiosa entre Luis de la Fuente y Manolo González. Cuando Bryan llegó a la selección, el técnico riojano le pidió que fuera él mismo. Cuando aterrizó en el Espanyol, Manolo le transmitió una idea muy parecida: que encarara, que hiciera su fútbol y que no perdiera aquello que lo había llevado hasta allí. Bryan reconoce que esa naturalidad del técnico perico fue decisiva para aceptar la propuesta blanquiazul.
Bryan tiene claro quién debe ganar el Balón de Oro
También hay espacio para una opinión bastante contundente sobre el Balón de Oro. Bryan considera que el premio debería quedarse en manos españolas después del nivel mostrado por la selección. “El Balón de Oro lo tiene que ganar un español sí o sí, no me entra en la cabeza que lo ganen otros”, sostiene. Entre sus candidatos cita a Lamine Yamal y Fabián Ruiz, y sólo aceptaría a Harry Kane como alternativa extranjera.
Y deja una promesa pensando en el Barça
La entrevista termina con una pequeña provocación en clave perica. Bryan mantiene una buena relación con Lamine Yamal, pero sus anteriores actuaciones contra el Barça con Granada y Osasuna dejaron huella. Cuando le recuerdan que repetir algo parecido con el Espanyol podría convertirlo rápidamente en ídolo, responde entre risas: “Pueden estar tranquilos, algo haremos, estamos preparándolo…”
Bryan quiere dejar de ser un futbolista de paso
Detrás de todas las historias sobre el Bayern, el fútbol callejero o la selección aparece una idea que atraviesa prácticamente toda la charla: Bryan Zaragoza busca estabilidad. Ha vivido muchos cambios en muy poco tiempo y ahora siente que ha encontrado un lugar donde quiere asentarse. El Espanyol apostó por recuperar su mejor versión y él también apostó por el Espanyol. Si las dos partes consiguen que eso funcione, Bryan no parece tener ninguna prisa por volver a hacer las maletas.










