Ángel Fortuño cumple el sueño de debutar en Liga con el Espanyol: nervios, orgullo perico y futuro abierto tras una noche especial en el RCDE Stadium

23 de mayo de 2026

Ángel Fortuño tuvo este sábado una de esas noches que no se olvidan fácil. El portero del Espanyol debutó en Liga en el 1-1 ante la Real Sociedad, el partido que cerró la temporada 2025-26 en el RCDE Stadium, y lo hizo en un contexto muy especial: con el equipo ya salvado, con siete cambios respecto al once de El Sadar y con una grada que pudo despedir el curso sin el nudo en la garganta de semanas atrás. Para él, eso sí, no era un partido más. Ni de broma. Era su estreno liguero, en casa, delante de su gente y con una historia personal muy perica detrás.

Fortuño reconoce los nervios del debut ante la Real Sociedad

Fortuño no quiso hacerse el duro después del partido. Fue bastante claro al hablar de lo que sintió cuando supo que iba a jugar y cuando saltó al césped. “Bueno, la verdad es que cuando me dijeron que iba a jugar he pasado un poco de nervios, como es normal en el debut. Pero bueno, al final ha salido todo bien. La temporada había empezado muy bien, es verdad que se torció un poco después, pero al final hemos cumplido con el objetivo que es lo importante y hemos hecho una buena temporada”. La frase tiene ese punto sencillo, pero muy real. Porque debutar en Primera ya impone. Y hacerlo en el Espanyol, siendo de la casa, todavía más.

Un estreno con susto incluido y una parada importante a Ochieng

El partido no fue cómodo para el portero. La Real Sociedad aprovechó una de las que tuvo en el minuto 28, con una jugada de Ochieng y un remate a bocajarro de Óskarsson. Ahí Fortuño poco pudo hacer, porque le remataron casi encima de la línea, en un pase de la muerte de esos que dejan vendido a cualquier portero. Más tarde sí respondió bien, evitando un remate de Ochieng y dejando una sensación seria bajo palos. No fue una noche de lucirse cada dos minutos, pero sí una de esas en las que había que estar entero mentalmente.

“Debutar, aquí en el estadio, debajo de toda la gente, es increíble”

El propio Fortuño explicó ese carrusel de emociones que vivió dentro del campo. Nervios antes, tensión al principio y luego ese momento en el que el partido te va metiendo dentro y ya no piensas tanto, solo juegas. Lo contó así: “Yo creo que los nervios en algunas jugadas me han penalizado, que es normal, pero al final he salido bien. Me he sentado en el partido y me han salido las cosas bien. Pero bueno, Debutar aquí, aquí en el estadio, ante toda la gente, es increíble y al final es un orgullo aquí”. Ese “orgullo” resume bastante bien la noche. No era solo jugar. Era jugar ahí.

El orgullo de un portero que es perico desde los siete años

Una de las partes más bonitas de sus declaraciones fue cuando recordó su vínculo con el Espanyol. Fortuño explicó que jugar en el RCDE Stadium tiene un punto distinto para él porque lleva sintiendo el club desde niño. “Sí, al final es normal que el debut pase nervios antes del inicio del partido, una vez empezaba, a lo mejor en los primeros minutos, pero después la tensión pasa y al final jugar aquí en el estadio, delante de toda la gente, yo que soy perico de los siete años, pues eso al final es un orgullo y me hace muy feliz, la verdad”. Y claro, eso en Cornellà siempre se entiende rápido. La afición puede valorar muchas cosas, pero cuando alguien habla desde ese sitio, se nota.

El Espanyol perdonó, la Real golpeó y Roberto Fernández acabó salvando el empate

El partido tuvo también su historia. El Espanyol, con muchas caras nuevas, empezó teniendo opciones en las botas de Carlos Romero y Roberto Fernández, pero volvió a fallar en los metros finales. La Real, con Matarazzo también apostando por rotaciones, fue más fría y se adelantó con Óskarsson. Después el gol le sentó mal al equipo de Manolo, que perdió claridad arriba. En la segunda parte, Dolan marcó el que parecía el empate, pero Munuera Montero lo anuló por una falta difícil de comprar y sin revisar en el VAR. El 1-1 llegó en una acción de Pere Milla que Roberto convirtió como pudo. No fue un control limpio, pero fue gol, y eso al delantero le dio una despedida bonita: séptimo tanto en Liga y aplausos de la grada.

Fortuño valora su temporada y el objetivo cumplido del Espanyol

El portero también habló de lo que ha sido el curso del Espanyol, una temporada que arrancó con ilusión, se torció muchísimo en la segunda vuelta y acabó con una permanencia que, por momentos, se puso bastante fea. Fortuño lo explicó con naturalidad: “Sí, es verdad que al principio de año empezamos con un cohete, a lo mejor nos imaginábamos cosas que no habíamos pensado en el principio de temporada, después tocó pasar una racha muy dura, al final el equipo lo pasó mal, pero yo me quedo como el equipo lo ha levantado y al final hemos tenido opciones de ir a Europa y todo, o sea que muy felices.” No vende humo. Reconoce el bache, pero se queda con la reacción. Y tiene sentido: hace nada, el miedo era otro.

“Que luchen por sus sueños, que todo es posible”

Fortuño también dejó un mensaje para los chavales que sueñan con algo parecido. Y ahí se notó que no hablaba desde una frase preparada, sino desde alguien que acababa de vivirlo en primera persona. “Sí, al final que luchen por sus sueños, que todo es posible, con trabajo, sacrificio cada día, puede pasar y ya está. Al final la vida a veces es muy bonita cuando sueñas y se hace realidad y que sean felices.” Es una frase sencilla, incluso un poco de niño que todavía está procesando lo que le acaba de pasar. Y precisamente por eso funciona. Porque debutar en Liga con el club que sientes desde pequeño no pasa todos los días.

El futuro de Fortuño: quiere jugar, pero su sueño sigue siendo el Espanyol

La parte más interesante pensando en el verano llegó cuando le preguntaron por su futuro. Fortuño tiene contrato, quiere seguir vinculado al Espanyol, pero también sabe que necesita jugar. Y eso, para un portero joven, no es un tema menor. “Bueno, es verdad que yo todavía tengo un contrato aquí. Al final yo quiero jugar aquí porque es el club de mi vida. Pero sí, es verdad que una temporada como esta sería difícil para mí. Al final lo que quiero es jugar. Y bueno, ya se verá lo que pasará.” La frase deja la puerta abierta a todo. Quiere triunfar aquí, claro. Pero también necesita minutos, continuidad y una hoja de ruta clara.

Un debut que deja una imagen bonita para cerrar una temporada muy larga

La noche de Fortuño no cambia por sí sola el verano del Espanyol, ni resuelve el debate de la portería, ni tapa todo lo sufrido durante el año. Pero sí deja una imagen bonita para cerrar el curso: un chico de la casa, perico desde pequeño, debutando en Liga en el RCDE Stadium y saliendo del partido con una sonrisa tranquila. El Espanyol acabó la temporada salvado, sin Europa, pero con una historia de cantera que la gente pudo sentir como propia. Y en un año tan raro, eso también vale.

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