Álex Calatrava fue uno de los nombres propios del primer amistoso de la pretemporada del Espanyol. El nuevo jugador blanquiazul salió de inicio ante la UE Olot, ocupó la mediapunta por detrás de Kike García y dejó varios detalles interesantes. Se movió con libertad, pidió la pelota y trató de conectar el centro del campo con el ataque. Era su primera aparición como perico y, aunque todavía queda muchísimo verano, Cala empezó a enseñar parte del fútbol que convenció al Espanyol para apostar por él.
Una primera prueba positiva para el equipo de Manolo González
El Espanyol se impuso por 0-3 en un partido que sirvió para ver los primeros ensayos de Manolo González. Rafa Bauza abrió el marcador en el minuto 27 llegando desde atrás, una acción muy propia de un centrocampista con buen olfato para aparecer en el área. El resultado ya no se movió hasta los últimos minutos, cuando Marcos Fernández marcó con una bonita media volea tras entenderse con Javi Hernández. Roberto Fernández cerró la tarde aprovechando un gran pase de Pol Lozano. Tres goles, portería a cero y primeros minutos en las piernas. Para ser julio, no está nada mal.
Calatrava pide calma después de su estreno como perico
Cala valoró con prudencia su primera aparición con la camiseta del Espanyol. El atacante sabe que el equipo lleva poco tiempo trabajando y que esta clase de partidos sirven, sobre todo, para ir recuperando sensaciones: “Ha sido un buen partido, estamos trabajando todavía muchas cosas y creo que ha sido una buena primera toma de contacto. Nos queda mucho. Tenemos que seguir trabajando y prepararnos lo mejor posible para el día del Levante.”
El futbolista ya tiene marcada en rojo la primera jornada de Liga. Hasta entonces queda bastante trabajo, más amistosos y muchas pruebas para un Espanyol que todavía está cogiendo forma. La victoria en Olot ayuda, pero nadie dentro del vestuario quiere sacar conclusiones antes de tiempo.
Cala todavía está conociendo a sus nuevos compañeros
Calatrava apenas lleva una semana en el club, así que buena parte de su trabajo consiste ahora en comprender cómo se mueven sus compañeros y qué necesita cada uno cuando recibe la pelota. Sus primeras sensaciones son buenas: “Bien, muy bien. Lo que te digo, que estamos aún trabajando, conociéndonos. Los partidos vienen bien para saber un poco cómo juegan los otros compañeros y creo que hay que seguir y seguir trabajando.”
Ese proceso se notó por momentos en Olot. Hubo acciones en las que el equipo encontró buenas conexiones y otras en las que faltó algo de entendimiento, algo totalmente normal a estas alturas. Calatrava, por su manera de jugar entre líneas, necesita conocer pronto los movimientos de los extremos y del delantero. Cuanto mejor se entiendan, más peligro podrá generar cerca del área.
La confianza de Manolo González, clave para Calatrava
Los primeros días de pretemporada nunca son agradables del todo. Hay carga física, piernas pesadas y mucho concepto nuevo que aprender. Cala reconoce que la exigencia está siendo alta, aunque también explica que Manolo González le está ayudando a soltarse desde su llegada: “Siempre son un poquito duros los primeros días, pero estamos llevando bien lo mejor posible, preparándonos lo mejor posible y el mensaje de Manolo, su idea, llevarla a cabo. Y creo que me ha dado la confianza que necesito para hacer y para jugar como yo soy y tener ese punto de confianza en mí mismo y hacer lo que tengo que hacer.”
La frase tiene bastante peso. Manolo quiere que Calatrava sea Calatrava, que se atreva, que busque la pelota y que no juegue condicionado por el miedo a equivocarse. Para un futbolista que acaba de dar el salto a Primera división, sentir esa confianza desde el primer día puede marcar una buena diferencia.
Manolo quiere que el Espanyol se acostumbre a ganar
Durante la pasada pretemporada, Manolo González repitió varias veces que quería acostumbrar al equipo a ganar. Da igual que sea julio, que haya cambios constantes o que las piernas todavía no respondan como lo harán durante la Liga. El mensaje continúa presente y Calatrava confirmó que el entrenador se lo ha transmitido al vestuario: “Sí, sí, yo el año pasado no lo había escuchado, pero este año sí que nos ha transmitido el mismo mensaje, que quiere que ya desde el principio empecemos a estar con esa confianza de ganar partidos, de sumar, y creo que ha sido un buen y un gran primer partido y a seguir.”
Ganar un amistoso no entrega puntos, pero ayuda a construir ciertas costumbres. El Espanyol compitió con seriedad, no recibió goles y fue capaz de cerrar el partido cuando el Olot comenzaba a notar el cansancio. Es justo lo que Manolo busca en estas primeras semanas: intensidad, orden y hambre incluso cuando todavía no hay nada oficial en juego.
Calatrava no se obsesiona con marcar su primer gol
El estreno goleador tendrá que esperar. Cala tuvo protagonismo y apareció en zonas peligrosas, aunque no pudo celebrar su primer tanto como jugador del Espanyol. Tampoco parece que eso le quite el sueño: “Bueno, es algo que no me preocupa,poco a poco y creo que eso, con trabajo y partido a partido, creo que puede llegar.”
No es una mala forma de afrontarlo. Calatrava llega tras completar una buena temporada en el Castellón, pero ahora cambia de club, compañeros, categoría y exigencia. Los goles deberán llegar como consecuencia de su juego, no como una obsesión que le haga tomar malas decisiones.
Cala encuentra su sitio en la mediapunta del Espanyol
A nivel personal, el nuevo fichaje se mostró satisfecho con su actuación. Manolo González lo situó en una zona que conoce bien, con libertad para moverse por detrás del delantero y aparecer entre el centro del campo y la defensa rival: “Bien, creo que he estado en un partido en que estado cómodo. He encontrado esa zona en la que estoy acostumbrado a jugar, que creo que Manolo me pide, y bastante bien y muy contento.”
Ahí puede estar una de las claves de su encaje. Cala se siente cómodo recibiendo por dentro, girándose y buscando el último pase, aunque también tiene capacidad para caer hacia los costados. En Olot ya se intuyó que Manolo pretende darle margen para moverse y encontrar aquellos espacios en los que puede hacer daño.
Presionar arriba y atacar con verticalidad
Calatrava también explicó algunas de las ideas que el entrenador está tratando de meter en la cabeza del equipo. El Espanyol quiere dar pasos hacia delante, presionar lejos de su portería y recuperar la pelota lo más cerca posible del área contraria: “El trabajo que hemos hecho ofensivamente y defensivamente, lo que el míster nos pide, que hacia adelante, que vayamos a apretar, que seamos un equipo que vaya con ganas hacia adelante, pero igual con balón a la hora de que robar y robar lo más altos posibles y ser un equipo vertical y de crear ocasiones.”
Todavía queda mucho por ajustar, pero la intención está bastante clara. Manolo quiere un Espanyol valiente, agresivo en la presión y rápido cuando recupera. Calatrava puede encajar bien en esa idea por su movilidad y por su facilidad para recibir en zonas cercanas al área.
Una primera semana “muy bonita” para el nuevo fichaje
El salto desde el Castellón hasta el Espanyol supone también la llegada de Cala a Primera división. Es un cambio grande y el jugador no lo esconde, aunque sus primeros días como blanquiazul le han dejado una impresión muy positiva: “Solo llevo una semana, pero creo que ha sido una semana muy bonita, ilusionante. Creo que aún me quedan muchas cosas por dar, por hacer, y creo que puede ser un año muy guay.”
Hay ilusión, pero también ganas de demostrar que está preparado para esta oportunidad. El estreno de Olot fue apenas el primer paso de una temporada que puede ser muy especial para él. Ahora tendrá que ganarse un sitio, adaptarse al ritmo de Primera y mantener esa personalidad que ya enseñó durante algunos tramos del encuentro.
Calatrava pone al equipo por delante de sus cifras
Cuando le preguntaron por sus objetivos para la nueva temporada, Cala evitó fijarse una cantidad concreta de goles o asistencias. Acaba de aterrizar y prefiere centrarse en encajar dentro del grupo: “Creo que es un poco pronto para ponerme objetivos, pero ayudar al equipo todo lo posible, que el equipo vaya lo más arriba posible, y creo que ese ahora mismo es mi objetivo, y poco a poco ir viendo, ir adaptándome a todos los jugadores, al equipo, a la idea, y algo que llegará.”
Es un discurso sensato para alguien que solo lleva unos días trabajando con sus compañeros. Calatrava ha aterrizado con ganas, cuenta con la confianza de Manolo y parece sentirse cómodo en el lugar que el técnico le reserva. El partido de Olot únicamente fue la primera toma de contacto, pero dejó una pista interesante: Cala tiene fútbol para convertirse en una pieza muy entretenida dentro de este Espanyol.








