AGENDA LA21 | El Juvenil A del Espanyol abre la Liga ante un Atlético Monzón recién ascendido: “Tendremos que competir al máximo nivel desde el primer minuto”

4 de septiembre de 2026

lagrada fuente google 1La agenda del fútbol base del Espanyol tiene este fin de semana una cita señalada: el estreno del Juvenil A en la División de Honor. El conjunto dirigido por Marc Xalabarder visita este sábado al Atlético Monzón, un recién ascendido que mantiene buena parte del bloque con el que hizo historia la pasada temporada.

El Juvenil A abre el fin de semana de La21 con una visita al Atlético Monzón

La competición oficial empieza también para uno de los equipos más importantes de La21. El Juvenil A del Espanyol visita este sábado 5 de septiembre al Atlético Monzón, en un partido que comenzará a las 18:00 horas y que corresponde a la primera jornada del Grupo 3 de División de Honor. Será el primer examen para un conjunto perico que vuelve a estar dirigido por Marc Xalabarder y que afronta el curso con una plantilla bastante distinta a la anterior. El calendario no le concede un estreno tranquilo: toca viajar, adaptarse a un campo con ambiente y enfrentarse a un rival que llega con el empuje de un ascenso histórico.

Marc Xalabarder continúa al frente del Juvenil A del Espanyol

El Espanyol mantiene su confianza en Marc Xalabarder después de una temporada 2025-26 de mucho nivel. El Juvenil A terminó segundo, sumó 72 puntos y solamente perdió dos partidos, aunque se quedó con la espina de no poder cerrar el año levantando el título. El listón está alto, pero la función del equipo no se reduce a mirar la clasificación. El Juvenil A es una de las últimas estaciones antes del fútbol sénior y cada temporada debe preparar jugadores para acercarse al Espanyol B y, con el tiempo, llamar a la puerta del primer equipo.

Una pretemporada marcada por la predisposición del nuevo grupo

Xalabarder se muestra satisfecho con las semanas de trabajo previas al estreno. El técnico ha tenido que integrar caras nuevas, conocer mejor a los futbolistas y empezar a construir un equipo con unas características diferentes. Lo que más le ha gustado hasta ahora es la disposición del vestuario: “Ha habido mucha predisposición desde el primer momento. Creo que esta es la ilusión que tiene que estar presente durante toda la temporada. Estamos muy contentos y encantados con la actitud que hemos visto desde el primer día”. Esa ilusión es fácil de encontrar en agosto. El reto será conservarla cuando lleguen los malos días, los cambios en el once o los partidos que se tuerzan desde el inicio.

El nuevo Juvenil A tendrá una manera distinta de atacar los partidos

El entrenador perico no pretende copiar exactamente el plan del curso pasado. La idea general del club se mantiene, pero los futbolistas son diferentes y obligan a ajustar ciertas cosas. Xalabarder lo explica con bastante claridad: “Creo que este año el perfil es bastante diferente al que teníamos el año pasado. La marca y la identidad del club son claras, pero son los futbolistas que tienes los que te marcan la manera concreta de jugar para potenciar sus virtudes. La pretemporada nos ha servido precisamente para ir conociendo a los jugadores a fondo”. La frase tiene mucho sentido en el fútbol formativo. No se trata de meter a todos los grupos en el mismo molde, sino de respetar una identidad y, a partir de ahí, encontrar la mejor versión de cada generación.

La identidad de La21 se mantiene pese a los cambios de plantilla

El Espanyol quiere que sus equipos de formación sean reconocibles: valentía con la pelota, presión, voluntad de mandar y futbolistas preparados para tomar decisiones. Luego cada plantilla pide pequeños retoques. Un extremo puede necesitar más espacio, un centrocampista puede sentirse cómodo bajando a iniciar el juego y un delantero puede rendir mejor atacando la espalda que jugando de espaldas. El trabajo de Xalabarder estará en encajar esas piezas sin perder la línea que marca La21. El estreno en Monzón servirá para obtener las primeras pistas, aunque sería absurdo sacar conclusiones definitivas después de noventa minutos.

El Atlético Monzón debuta por primera vez en División de Honor

El rival afronta un día histórico. El Juvenil del Atlético Monzón consiguió la pasada temporada su primer ascenso a División de Honor, la máxima categoría juvenil del fútbol español. El conjunto aragonés partía con el objetivo de mantener su sitio en Liga Nacional, pero su regularidad y la fuerza del grupo lo llevaron mucho más lejos. Ahora tendrá la oportunidad de recibir al Espanyol en la primera jornada, una visita que habrá despertado bastante expectación en la localidad.

Un recién ascendido con ventaja: conserva gran parte del bloque

El Atlético Monzón no llega como un rival lleno de jugadores que apenas se conocen. Mantiene una parte importante del equipo que consiguió el ascenso y tiene bastante trabajo adelantado. Ese punto puede pesar mucho durante las primeras jornadas, cuando otras plantillas todavía están aprendiendo movimientos y automatismos. El Espanyol tendrá más calidad individual sobre el papel, pero deberá demostrarlo dentro del campo. Los apellidos, los escudos y la categoría de la cantera sirven durante la previa. Cuando empieza el partido, mandan los duelos, las segundas jugadas y la atención en las dos áreas.

Xalabarder avisa del peligro de la ilusión del Atlético Monzón

El técnico blanquiazul sabe que visitar a un recién ascendido puede tener trampa. La motivación del rival, el apoyo del público y la continuidad de buena parte de la plantilla convierten el estreno en una salida incómoda: “Es un arma de doble filo. Ellos llegan con la inercia muy positiva de la temporada pasada y mantienen una gran parte del bloque, por lo que ya tienen mucho trabajo avanzado. Además, en su casa se espera un ambiente con mucha gente, de esos que tienen que motivar al futbolista. Tendremos que competir al máximo nivel desde el primer minuto porque el rival no nos lo pondrá nada fácil”. El mensaje no busca rebajar las expectativas. Busca recordar algo muy básico: si el Espanyol tarda en entrar al encuentro, el Atlético Monzón no va a esperarle.

Competir desde el primer minuto, el primer reto del Juvenil A

La frase de Xalabarder señala la gran clave del partido. El Juvenil A tendrá que igualar desde el inicio el ritmo y la intensidad del conjunto aragonés. En un campo con público y ante un rival que celebrará su estreno en la categoría, los primeros minutos pueden ser incómodos. El Atlético Monzón intentará jugar con esa energía, disputar cada balón como si fuera el último y llevar el encuentro hacia un terreno físico. El Espanyol deberá aguantar ese primer empujón sin renunciar a tener la pelota ni caer en un intercambio de golpes que beneficie al equipo local.

La juventud perica tendrá que convivir con la exigencia del resultado

La División de Honor tiene una mezcla curiosa. Es fútbol formativo, pero también existe una clasificación, hay presión y cada error se paga. Los jugadores están a un paso de entrar en edad sénior y deben aprender a competir mientras continúan creciendo. Ese equilibrio será otra vez uno de los grandes retos del Juvenil A. Ganar importa y el Espanyol quiere pelear arriba, pero el objetivo de fondo es que varios futbolistas terminen el curso más cerca del filial que cuando lo empezaron.

El Grupo 3 vuelve a reunir algunas de las mejores canteras

El camino será largo y con rivales de mucho nivel. En el Grupo 3 aparecen FC Barcelona, Real Zaragoza, Girona, Osasuna, Damm, Huesca, Sabadell o Gimnàstic Manresa, entre otros. El Espanyol recibirá a Osasuna en la segunda jornada y después visitará al Real Zaragoza, por lo que el calendario empieza con bastante exigencia. Sumar en Monzón permitiría comenzar con tranquilidad antes de afrontar otros dos encuentros complicados, aunque la prioridad inmediata pasa por construir una buena actuación y reconocer sobre el campo el trabajo de la pretemporada.