Salen a la luz los audios del VAR del Villarreal – Espanyol: así se anuló el gol de Roberto por un agarrón a Pau Navarro

1 de noviembre de 2026
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Resumen: Los audios del VAR correspondientes al gol anulado a Roberto Fernández en el Villarreal – Espanyol permiten conocer cómo se gestó una de las decisiones más polémicas del encuentro. Sánchez Martínez acudió al monitor tras recibir el aviso por un agarrón del delantero perico a Pau Navarro y terminó invalidando el tanto que habría adelantado al Espanyol nada más comenzar la segunda mitad. Las imágenes muestran que existe un contacto con la camiseta del defensor, pero la gran cuestión es si ese agarrón fue suficiente para provocar su caída, que llega de manera retardada. La jugada ha generado opiniones diferentes entre los analistas arbitrales. Por suerte, el posterior gol de Leandro Cabrera permitió ganar por 0-1 y evitó que la decisión acabara teniendo consecuencias en el reparto de puntos. De haber terminado el encuentro sin goles, el Espanyol habría dejado escapar dos puntos que podían resultar fundamentales.

5 puntos clave

    • Los audios del VAR. La conversación revela cómo se recomendó a Sánchez Martínez revisar el agarrón de Roberto.
    • El árbitro anuló el gol. Tras observar las imágenes, señaló falta previa del delantero sobre Pau Navarro.
    • Un agarrón que genera dudas. El contacto existe, pero se cuestiona que provocara realmente la caída del defensa.
    • La imagen congelada, bajo debate. La revisión vuelve a abrir la discusión sobre cómo interpretar estas acciones.
    • Cabrera evitó un disgusto mayor. Su gol permitió ganar 0-1 y dejó la polémica sin consecuencias en el marcador final.

Los audios del VAR del Villarreal – Espanyol explican cómo se anuló el gol de Roberto Fernández

Con la victoria del Espanyol en La Cerámica todavía reciente, han salido a la luz los audios de la conversación entre el VAR y José María Sánchez Martínez durante la revisión del gol anulado a Roberto Fernández. Una jugada que, visto el resultado final, ha quedado bastante olvidada entre la alegría por los tres puntos, el gran partido del equipo de Sergio García y el gol decisivo de Leandro Cabrera. Pero conviene recordar que aquella decisión pudo salirle bastante cara al Espanyol. Porque si Cabrera no hubiera aparecido después para marcar el 0-1, los blanquiazules podrían haberse marchado de Vila-real con un empate sin goles y dos puntos menos en el bolsillo. Y viendo cómo está la clasificación, no habría sido precisamente una pérdida pequeña.

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La llamada del VAR a Sánchez Martínez: un posible agarrón de Roberto a Pau Navarro

Todo sucedió en el minuto 48, nada más comenzar la segunda mitad. Roberto Fernández culminó una buena acción ofensiva del Espanyol tras un pase de Javi Hernández y adelantó al equipo blanquiazul. Era el gol que tanto necesitaban los pericos, que habían llegado a Villarreal en una situación deportiva muy delicada. La alegría, eso sí, duró poco. Desde la sala VOR detectaron un posible agarrón previo del delantero a Pau Navarro y recomendaron al colegiado que acudiera al monitor para comprobar la acción.

La conversación arranca con el aviso desde el videoarbitraje: “José María, te recomiendo una revisión vale para que valores una posible falta en la consecución del gol.” El árbitro se acerca a la pantalla y empieza a examinar las imágenes, aunque antes pide un pequeño ajuste: “Quita un poco de zoom, que se ve un poco pixelado, un poquitín.” Un detalle que no pasa desapercibido, porque estamos hablando de una decisión que exige interpretar un contacto entre dos futbolistas que corren hacia la portería.

Desde el VAR le explican qué van a enseñarle: “Vale, te estoy mostrando el agarrón, vale, te lo voy a soltar al 50% y luego como ese como ese jugador mete el gol, ¿vale?”.

Sánchez Martínez decide anular el gol tras revisar las imágenes

La conversación continúa con Sánchez Martínez solicitando una nueva reproducción de la acción: “Ponme la jugada de nuevo, en corto, agarrón.” Desde la sala VOR le indican que disponen de diferentes tomas y le ofrecen otra perspectiva: “Tenemos esta y tenemos una desde atrás, ¿vale?” El colegiado considera que ya tiene información suficiente para resolver y comunica su decisión: “Vale, perfecto, suficiente.” Acto seguido confirma: “Voy a anular el gol y voy a sancionar la falta, ¿vale?”

Ahí termina lo fundamental de la revisión. El árbitro interpreta que Roberto ha cometido una infracción sobre Pau Navarro y el gol queda invalidado. La decisión es suya, después de recibir la recomendación del VAR y revisar las imágenes, pero no hace que desaparezcan las dudas sobre la interpretación de la jugada. Porque una cosa es comprobar que existe un agarrón y otra bastante diferente decidir si ese agarrón es suficiente para sancionar una falta.

El agarrón existe, pero ¿realmente provoca la caída de Pau Navarro?

Ese es precisamente el centro de toda la polémica. Roberto Fernández estira la camiseta de Pau Navarro. Eso se aprecia en las imágenes y no tiene demasiado sentido negarlo. Lo que ya resulta bastante menos evidente es que ese contacto sea la causa real de la caída del defensa del Villarreal. El central continúa la acción y termina yéndose al suelo con un evidente retraso respecto al momento del agarrón. Y ahí es donde aparecen las dudas.

Para numerosos observadores y analistas que se han pronunciado en medios y en redes, la caída de Pau Navarro resulta exagerada y no parece guardar una relación directa y proporcionada con la fuerza del contacto. Es una interpretación que puede compartirse o no, pero que plantea una cuestión de fondo: ¿es suficiente detectar que un jugador ha sujetado unos instantes la camiseta de otro para anular un gol, aunque no esté claro que esa acción haya provocado realmente su caída o le haya impedido disputar el balón?

Pável Fernández considera un error la anulación. En cambio, el exárbitro Iturralde González, por ejemplo, considera que estamos ante una acción interpretativa. Reconoce que el defensor exagera el contacto, aunque sostiene que la anulación puede ser correcta si el colegiado entiende que el agarrón lo derriba o impide su carrera.

Esa es precisamente la dificultad: no se está juzgando una posición de fuera de juego que pueda medirse con una línea, sino una acción en la que hay que valorar la intensidad y las consecuencias del contacto.

El problema de analizar una jugada a partir de una imagen congelada

Hay otro aspecto que vuelve a generar debate. La imagen congelada de un agarrón puede dar una impresión muy diferente de la que ofrece la secuencia completa a velocidad real. Una mano sujetando una camiseta resulta mucho más aparatosa cuando se detiene la imagen en el instante exacto del contacto, pero el fútbol no se juega a base de fotografías. Los jugadores corren, luchan por ganar la posición, se agarran y se sueltan constantemente. Lo importante es valorar si una de esas acciones constituye realmente una infracción sancionable.

En este caso, la revisión incluyó reproducciones de la jugada a diferentes velocidades, pero la insistencia en mostrar el agarrón vuelve a poner sobre la mesa un problema que se repite cada semana. El riesgo de acabar dando más importancia a la existencia visual del contacto que a su verdadera incidencia en el desarrollo de la acción. Y cuando una decisión depende tanto de la interpretación, no resulta extraño que dos personas puedan ver las mismas imágenes y llegar a conclusiones diferentes.

Incluso en el vídeo de los audios se escucha la narración del encuentro y la opinión de uno de los analistas de la retransmisión, que considera un error invalidar el tanto. No es una prueba de que Sánchez Martínez se equivocara, evidentemente, pero sí otra muestra de que la jugada está lejos de generar unanimidad.

El gol de Cabrera evitó que la polémica pudiera costarle dos puntos al Espanyol

Por fortuna para el espanyolismo, lo que vino después hizo que esta discusión quedara en segundo plano. Leandro Cabrera apareció en el minuto 60 para rematar un centro de Bryan Zaragoza y marcar el 0-1 definitivo. El Espanyol consiguió resistir, mantener su portería a cero y llevarse una victoria importantísima de La Cerámica. Tres puntos que permitieron dejar atrás una racha de cinco jornadas sin ganar y salir provisionalmente de los puestos de descenso.

Y precisamente por eso la polémica se vive ahora con mucha menos tensión de la que habría generado en otras circunstancias. Imaginemos que el partido hubiera terminado 0-0 después de anular aquel gol a Roberto. El Espanyol se habría marchado con un punto en lugar de tres, seguiría mucho más comprometido en la clasificación y seguramente estaríamos hablando de esta jugada con un enfado considerable. No se puede asegurar que, de haber concedido el tanto, el encuentro hubiera terminado exactamente igual, pero está claro que la decisión tuvo una importancia potencial enorme.

Hay que tener presente también el momento en el que se produjo. El Espanyol llegaba a Villarreal después de la derrota ante el Racing, la eliminación copera frente al Sestao River y la destitución de Manolo González. Una situación en la que cada punto pesaba muchísimo y en la que una decisión arbitral podía acabar condicionando el ánimo de todo un equipo. Por suerte, los jugadores no se vinieron abajo después del gol anulado y encontraron la manera de adelantarse de nuevo.