
Resumen: El Espanyol B de Sergio García está protagonizando uno de sus mejores inicios de temporada, con 16 puntos en siete jornadas, igualando su mejor arranque histórico desde la creación de Segunda RFEF. El filial se encuentra a solo tres puntos del líder, el Barça Atlètic, y tiene un partido menos. Con una plantilla que no llega a los 20 años de media, un sistema ofensivo 4-1-4-1 y una diferencia de goles de +12, los jóvenes de La21 están demostrando que pueden competir por objetivos importantes. El ascenso a Primera RFEF vuelve a ilusionar.
Cinco puntos clave
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- Un inicio histórico: 16 puntos en siete jornadas, igualando el mejor arranque del filial en Segunda RFEF, logrado en la temporada 2022-23.
- A tres puntos del liderato: el Espanyol B sigue de cerca al Barça Atlètic, con un partido menos disputado.
- Una plantilla muy joven: ningún once titular ha superado los 20 años de media, con un mínimo de 18,9 años frente a la SD Logroñés.
- Ataque y solidez defensiva: 17 goles a favor, solo cinco en contra y una diferencia de +12, con la portería a cero en todos sus encuentros como local.
- La apuesta de Sergio García: un atrevido 4-1-4-1 y el protagonismo de los jóvenes de La21 alimentan la ilusión de pelear por el ascenso a Primera RFEF.
El filial blanquiazul ha iniciado su andadura en el grupo 2 de la Segunda RFEF dejando grandes sensaciones sobre el verde, grandes números a nivel de estadísticas y una clasificación impecable situándose a 3 puntos del liderato, con un partido menos sobre el Barça Atlètic, actual líder de la categoría.
El conjunto dirigido por Sergio García ha igualado el mejor inicio del Espanyol B desde la fundación de la Segunda RFEF sumando 16 puntos en 7 jornadas, algo que solo sucedió en la temporada 22-23, año en el que el equipo acabó disputando el play-off de ascenso con Luis Blanco como entrenador y jugadores que actualmente son titulares en el primer equipo como Omar El Hilali, Javi Hernández o Ángel Fortuño.
Más mérito a lo logrado: la plantilla no alcanza los 20 años de media
Uno de los datos más destacados de este inicio es la juventud de la plantilla. En ninguno de los siete partidos disputados el Espanyol B ha superado los 20 años de media de edad en su once titular, siendo el segundo equipo más joven del grupo.
El registro más bajo llegó en el debut frente a la SD Logroñés, cuando el conjunto blanquiazul presentó en el once titular una media de edad de tan solo 18,9 años.
Estas cifras reflejan la apuesta por el talento de La21 y el protagonismo que están adquiriendo los futbolistas que dan el salto desde el Juvenil A dirigido por Marc Xala. Víctor Mullerat, Martí Farell, Thomas Dean y Eloi Tost se han convertido en habituales en las alineaciones de Sergio García, mientras que Denis Cruz, Guille Angulo e Itzel Colocho están aportando alternativas desde la rotación. También destaca la presencia de Polli, jugador del año 2010 procedente del Juvenil B que ha debutado ya bajo las órdenes del de Bon Pastor.
La juventud no está siendo un impedimento para competir en una categoría exigente. Al contrario, el filial está combinando el desarrollo de sus futbolistas con vistas al primer equipo junto con resultados que le permiten mirar hacia la parte alta de la clasificación.
El atrevido 4-1-4-1 de Sergio García, una apuesta ofensiva
Más allá de los números, el Espanyol B está dejando una identidad reconocible sobre el terreno de juego. Sergio García apuesta por un sistema 4-1-4-1 que busca presionar al rival, recuperar el balón y atacar con intención. Una propuesta que prioriza la iniciativa y que está permitiendo al equipo generar peligro sin renunciar al equilibrio entre líneas.
La vocación ofensiva está encontrando su complemento en la solidez defensiva. El filial todavía no ha encajado ningún gol como local, una muestra del trabajo colectivo que está sosteniendo este inicio de temporada. El equipo no solo está encontrando el camino hacia la portería contraria, sino que también está consiguiendo proteger la propia.
De hecho, el Espanyol B presenta la mejor diferencia de goles de la categoría con +12 habiendo anotado 17 goles y encajando tan solo 5 tantos. Un registro que refuerza el valor de su arranque y que evidencia la combinación de eficacia ofensiva y seguridad defensiva que está caracterizando al conjunto blanquiazul.
Un inicio que invita a pensar en el ansiado ascenso
El precedente de la temporada 2022-23 alimenta la ilusión, aunque el equipo de Sergio García todavía tiene mucho camino por recorrer. Mantener la regularidad, gestionar las exigencias de la competición y dar continuidad a su propuesta serán algunos de los grandes retos de los próximos meses.
Con 16 puntos en siete jornadas, una plantilla muy joven y una identidad de juego definida, el Espanyol B ha presentado sus credenciales en este primer tramo del campeonato. El partido pendiente y la distancia respecto al liderato mantienen al filial en una posición favorable para seguir mirando hacia el resistido y ansiado ascenso a Primera RFEF.
El ascenso todavía queda lejos, pero el inicio del equipo blanquiazul invita a soñar. Los resultados acompañan, los jóvenes de La21 están adquiriendo protagonismo y la propuesta de Sergio García está ofreciendo argumentos para pensar que este Espanyol B puede aspirar a cotas importantes esta temporada.
Bruno Vargas @_BrunoVargas21









