Pol Lozano defiende el partido del Espanyol, pero pide más exigencia; admite que el vestuario del Espanyol está tocado pero defiende su capacidad de reacción

17 de octubre de 2026
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Resumen: Pol Lozano lamentó la derrota del Espanyol ante el Atlético de Madrid (0-1) y reconoció que el equipo volvió a fallar en una acción decisiva. El centrocampista valoró el trabajo defensivo de los blanquiazules, pero pidió elevar la exigencia y corregir urgentemente los errores que han costado puntos en las dos últimas jornadas. También admitió que el vestuario está tocado por los resultados, aunque confía en la fortaleza mental de la plantilla. En el plano personal, agradeció la confianza de Manolo González y dejó claro que prefiere ganar antes que jugar.

Cinco puntos clave

    • Un partido sólido, según Pol. Considera que el Espanyol compitió bien ante uno de los mejores equipos de la Liga, pese a la derrota.
    • Autocrítica por el gol de Baena. Reconoce que la última jugada se defendió mal y que había opciones para cortar el ataque.
    • Dos semanas con el mismo problema. Reclama corregir urgentemente los errores finales que han costado puntos ante Málaga y Atlético.
    • Un vestuario tocado, pero con confianza. Admite que las derrotas duelen y cree que la plantilla tiene fuerza mental para reaccionar.
    • Compromiso por encima del protagonismo. Agradece la confianza de Manolo y asegura que prefiere no jugar si eso significa ganar.

Pol Lozano defiende el partido del Espanyol, pero pide más exigencia

El Espanyol volvió a quedarse sin premio en un encuentro en el que había conseguido resistir hasta prácticamente el último minuto. Pol Lozano fue uno de los jugadores que más trabajó para sostener al equipo, especialmente en una primera parte complicada, con el Atlético dominando la posesión y encontrando demasiados espacios entre líneas. Pese a esas dificultades, el centrocampista quiso quedarse con la capacidad competitiva del grupo, aunque sin esconder lo que había fallado. “Evidentemente, es uno de los mejores rivales de la Liga. Creo que hemos hecho un partido bastante sólido, sobre todo defensivamente. En ataques hemos tenido las nuestras, no las hemos podido aprovechar del todo bien, pero yo creo que, evidentemente, ha de subir la exigencia, es así de claro, pero yo creo que al final hemos hecho un partido bastante sólido y la última jugada no la hemos defendido nada bien”. Una valoración que combina el reconocimiento al esfuerzo colectivo con una autocrítica que parece inevitable después de lo sucedido.

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El centro del campo del Espanyol sufrió ante el Atlético pese al trabajo de Pol Lozano

El partido dejó una imagen bastante clara durante sus primeros 25 minutos: el Atlético tenía demasiada facilidad para mover el balón y el Espanyol sufría para encontrar su sitio. La apuesta de Manolo González por tres centrales y dos carrileros buscaba cerrar los caminos hacia la portería de Àngel Fortuño, pero tuvo un coste importante en el centro del campo. Pol Lozano y Edu Expósito se encontraron con demasiados metros por cubrir, mientras los futbolistas rojiblancos recibían con comodidad y atacaban constantemente la espalda de los defensores. Pol intentó mantener la posición, cerrar espacios y ayudar a sus compañeros, aunque muchas veces tenía que elegir entre acudir a la presión o proteger la zona central. Y cuando un equipo obliga a sus centrocampistas a tomar tantas decisiones a la vez, algo no está funcionando. El rendimiento individual de Pol fue bastante más convincente que el funcionamiento colectivo de una medular demasiado desprotegida.

El Espanyol mejoró con los ajustes, pero no encontró el camino del gol

Con el paso de los minutos, los blanquiazules fueron corrigiendo parte de sus problemas. Los centrales dejaron de salir tan lejos de sus posiciones, Pol Lozano encontró mejores distancias con sus compañeros y Javi Hernández comenzó a ocupar espacios interiores que ayudaron a conectar algo más el juego. El Espanyol ganó orden y consiguió que el Atlético no atacara con tanta comodidad, aunque siguió teniendo dificultades para generar peligro. Cabrera estuvo cerca de adelantar al equipo con un disparo que se estrelló en la madera, mientras Roberto Fernández también dispuso de una buena oportunidad. Tras el descanso, Manolo mantuvo la estructura de tres centrales y trató de mejorar la salida de balón con pequeños ajustes. Pol continuó siendo una pieza importante para mantener el equilibrio, en un encuentro que parecía encaminarse hacia un empate trabajado. Hasta que llegó la jugada que cambió todo.

Pol Lozano explica cómo se podía haber evitado el gol de Baena

El centrocampista no tuvo demasiadas dudas cuando le preguntaron por la acción que terminó con el gol del Atlético. El Espanyol estaba presionando cerca del córner rival cuando los visitantes consiguieron salir y lanzar una transición que acabó con Baena marcando desde la frontal. Para Pol, la jugada tenía que haberse cortado mucho antes de llegar al área. Y lo explicó con una mezcla de frustración y sentido práctico: “Bueno, se puede resolver, es una análisis una mica, bueno, que no es muy profesional, pero en verdad si presionas y haces una falta en el córner en el momento que toca, o cuando juegas en largo y la pelota va volando la aprietas y haces una pequeña falta, ya se acaba la jugada, pero al final, bueno, son situaciones que llevamos dos semanas igual y las hemos de corregir urgentemente”. El mensaje coincide con lo que explicó Manolo González después del encuentro. No se trata únicamente de defender mejor dentro del área, sino de impedir que el rival llegue a esas situaciones cuando el partido está a punto de terminar.

Dos partidos consecutivos perdiendo puntos en los últimos minutos

Lo ocurrido ante el Atlético recuerda demasiado a lo vivido una semana antes en Málaga. Allí, el Espanyol dejó escapar una victoria en el descuento; esta vez, perdió un empate que tenía prácticamente en el bolsillo. De cuatro puntos posibles en esos dos encuentros, el equipo ha terminado sumando solamente uno. Y eso empieza a pesar. Pol Lozano insistió en que no se puede seguir repitiendo el mismo problema, porque cada punto cuenta en una Liga en la que el Espanyol necesita alejarse cuanto antes de la zona peligrosa. La sensación es especialmente amarga porque, más allá de las dificultades del juego, los blanquiazules habían conseguido llegar vivos al tramo final frente a un rival de enorme calidad. Pero de poco sirve resistir durante casi todo el partido si una mala decisión acaba echando por tierra el trabajo anterior. La exigencia que reclama Pol pasa precisamente por aprender a gestionar esos momentos.

Pol Lozano reconoce que el vestuario del Espanyol está tocado

La derrota no fue una más. El Espanyol acumula cuatro jornadas consecutivas sin ganar y las sensaciones empiezan a mezclarse con la preocupación por los resultados. Pol Lozano no quiso esconder cómo se encuentra el vestuario, ni tampoco disimular lo mucho que le afecta personalmente perder. “Bueno, pues tocados, evidentemente, tocados, también somos personas y también, a mí me hace mucho daño perder, evidentemente, y es jodido cuando no te están saliendo las cosas o no estás puntuando todo lo que te gustaría, pero al final yo creo que, bueno, hemos vivido muchas situaciones y yo creo que tenemos una plantilla suficientemente fuerte mentalmente como para salir de esta pequeña situación y volver a las buenas sensaciones”. El centrocampista conoce bien lo que significa atravesar momentos difíciles con esta camiseta. Por eso su mensaje tiene dos partes: reconoce que el golpe duele, pero se niega a pensar que el equipo no tenga capacidad para levantarse. La cuestión ahora es convertir esa confianza en puntos.

Pol Lozano agradece la confianza de Manolo González: “Yo firmaría no jugar y ganar”

En lo personal, Pol Lozano está viviendo un momento bastante distinto al del equipo. Ha vuelto a ganar protagonismo en los planes de Manolo González y está respondiendo con actuaciones serias, aportando trabajo, disciplina táctica y una intensidad que el Espanyol necesita especialmente cuando las cosas se complican. Preguntado por su situación, el futbolista se mostró satisfecho con sus sensaciones, pero dejó claro que el rendimiento individual pasa a un segundo plano cuando los resultados no acompañan. “Bueno, bien, bien, bien, muy bien, sí que es verdad que yo firmaría no jugar y ganar, al final, bueno, llevo muchos años aquí y sé al final lo que es eso, sé lo que se siente desde adentro, desde fuera y, bueno, me siento bien, sí que es verdad que ahora está confiando en mí, el míster, yo lo único que intento es, cuando no juego, pues entrenar de la mejor forma posible y cuando juego, pues intentar rendir y correr y luchar y lo que haga falta para sacar victorias”. Una declaración que refleja el compromiso de un jugador que ha tenido que ganarse sus oportunidades y que sabe perfectamente cuánto necesita el Espanyol empezar a sumar.

El Espanyol necesita que el esfuerzo de Pol Lozano se traduzca en resultados

El encuentro ante el Atlético dejó pocas noticias positivas para el Espanyol, pero el rendimiento de Pol Lozano volvió a ser una de ellas. El centrocampista trabajó mucho, intentó dar equilibrio a un sistema que no siempre se lo puso fácil y mantuvo el nivel de concentración en un partido de enorme desgaste. Eso no significa que todo le saliera bien ni que el equipo funcionara como debía. El Atlético fue superior durante demasiados minutos y el planteamiento inicial dejó problemas evidentes que los ajustes posteriores solo consiguieron corregir en parte. Pero dentro de ese escenario, Pol volvió a demostrar que puede ser una pieza útil para Manolo González. Ahora llega el Racing de Santander, un nuevo examen para un Espanyol que necesita algo más que buenas actuaciones individuales. Porque Pol puede correr, luchar y ayudar a sostener al equipo, pero si los partidos se siguen escapando en la última jugada, todo ese esfuerzo terminará quedándose sin premio.