Alan Pace hace autocrítica en Burnley: las lecciones que pueden marcar su proyecto en el Espanyol

24 de septiembre de 2026
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Resumen: Alan Pace ha hecho un repaso bastante poco habitual a su gestión al frente del Burnley durante una reunión con el Fan Advisory Board. El empresario reconoce errores en cuestiones deportivas, defiende el uso de deuda como herramienta de crecimiento y señala la necesidad de construir una estructura que dé continuidad al proyecto independientemente del entrenador. Sus palabras hablan del Burnley, no directamente del Espanyol, pero permiten conocer mejor algunas de las ideas del hombre que preside también el nuevo proyecto perico.

Puntos clave

    • Pace reconoce errores en estructura deportiva, sucesión de entrenadores y fichajes durante sus años en Burnley.
    • Defiende una estructura futbolística que mantenga continuidad aunque cambie el técnico.
    • Admite que el Burnley terminó el último mercado con algunas posiciones de la plantilla desequilibradas.
    • Explica que la deuda forma parte de su modelo financiero y asegura que ya se han devuelto más de 40 millones de libras de deuda entre compañías.
    • La captación, desarrollo y posterior crecimiento de futbolistas jóvenes aparece como uno de los pilares de su estrategia.

Alan Pace habla de Burnley, pero en el Espanyol interesa escucharle

Cuando un propietario llega a un club siempre hay una parte de su proyecto que se explica con palabras y otra que solamente acaba entendiéndose cuando empiezan a llegar las decisiones. En el caso de Alan Pace existe además una ventaja: antes de aterrizar en el Espanyol ya llevaba prácticamente seis años tomando decisiones en el Burnley. Y precisamente sobre esa experiencia ha hablado ahora con bastante claridad.

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El presidente participó el pasado 16 de septiembre en una reunión del Fan Advisory Board del Burnley junto a responsables de ALK Capital, ejecutivos del club y el capitán Kyle Walker. Una reunión extensa en la que respondió a preguntas sobre dinero, deuda, fichajes, planificación deportiva, entrenadores o futuro institucional.

 

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Hay que hacer una precisión desde el principio. Pace está hablando del Burnley y no del Espanyol. Por tanto, sería excesivo convertir cada una de sus respuestas en una explicación directa de lo que sucederá en Cornellà. Pero conocer qué considera que hizo mal, qué quiere corregir y qué modelo defiende después de varios años gestionando un club profesional sí ofrece algunas pistas interesantes para entender al nuevo propietario perico.

Pace reconoce tres errores importantes de su etapa en Burnley

Probablemente el apartado que más llama la atención es aquel en el que le preguntan directamente qué ha aprendido durante estos casi seis años.

Y Pace no responde diciendo que todo se haya hecho bien. Identifica tres grandes áreas en las que se han cometido errores o existen lecciones aprendidas: la estructura deportiva y las operaciones futbolísticas, la planificación de las sucesiones y continuidad de los entrenadores, y el reclutamiento y desarrollo de futbolistas.

No es poca cosa.

Especialmente interesante resulta la referencia al banquillo. Pace reconoce que la sucesión de entrenadores podría haberse gestionado mejor en determinados momentos. Su conclusión parece bastante lógica después de esa experiencia: reforzar la estructura deportiva para que el proyecto tenga continuidad independientemente de quién esté entrenando al equipo.

Trasladado únicamente como contexto al Espanyol, es difícil no pensar en el nuevo reparto de responsabilidades construido alrededor de Monchi y Manolo González. No porque Pace esté hablando de ellos -en estas actas evidentemente no lo hace-, sino porque precisamente una de las lecciones que asegura haber aprendido en Inglaterra consiste en evitar que cada cambio de entrenador obligue prácticamente a volver a empezar.

Una estructura deportiva por encima de los cambios de entrenador

Esta idea vuelve a aparecer cuando Pace analiza la confección de la plantilla del Burnley. El presidente admite que determinadas posiciones no quedaron perfectamente equilibradas después del mercado de verano y explica las dificultades que supone planificar cuando van cambiando los entrenadores.

Cada técnico, recuerda, busca perfiles y características diferentes. A ello hay que sumar decisiones de jugadores, lesiones, representantes, otros clubes y las oportunidades que ofrece el mercado.

Aquí aparece una de las ideas que más puede interesar al aficionado del Espanyol. La dirección deportiva debe construir una línea reconocible que sobreviva al entrenador de turno.

Y eso ayuda también a entender la importancia que la nueva propiedad ha concedido a la parcela deportiva en el Espanyol. Monchi no ha llegado simplemente para hacer un mercado. Su posición dentro del nuevo organigrama responde precisamente a la intención de construir una estructura mucho más amplia alrededor del primer equipo.

Pace tampoco esconde el debate sobre la deuda

Otro apartado especialmente interesante es el económico. Pace habla sin demasiados rodeos de una cuestión que durante años ha generado discusión alrededor de su gestión del Burnley.

Reconoce que la adquisición del club inglés se realizó mediante un modelo apalancado y que la deuda forma parte de su estructura financiera. Su defensa consiste en considerar el endeudamiento como una herramienta que puede utilizarse para invertir y crecer, siempre que las obligaciones puedan gestionarse correctamente.

Pace aporta además una cifra concreta. Según explicó a los representantes de los aficionados, se han devuelto ya más de 40 millones de libras de deuda entre compañías y las próximas cuentas deberían mostrar nuevos avances en este apartado.

Eso tampoco significa que renuncie a volver a endeudarse. Todo lo contrario. Admite que la financiación puede continuar formando parte de la estrategia cuando la propiedad considere que existe una oportunidad adecuada para invertir.

La filosofía que describe Pace, por tanto, no es la de un club obligado a funcionar sin deuda, sino la de utilizar diferentes herramientas financieras para invertir, crecer y posteriormente reducir obligaciones, dependiendo del momento deportivo y económico.

El gran riesgo de su modelo en Burnley

Pace también habla con claridad sobre aquello que más preocupa económicamente al Burnley. Y la respuesta tiene mucho que ver con la categoría en la que compite el equipo.

El principal desafío consiste en regresar a la Premier League y conseguir permanecer allí. A medida que disminuyen los pagos por descenso, mantener una plantilla preparada para luchar por el ascenso se hace más complicado sin los enormes ingresos procedentes de la máxima categoría inglesa.

Para afrontar ese riesgo, el propietario enumera diferentes vías: inversión, financiación, nuevas aportaciones de capital cuando sean necesarias, compraventa de jugadores y crecimiento de los ingresos comerciales.

Pese a ello, Pace asegura ante el Fan Advisory Board que considera al Burnley financieramente seguro y preparado incluso para afrontar un periodo prolongado fuera de la Premier League. Conviene remarcar que se trata de la valoración realizada por el propio presidente ante los aficionados.

Fichar jóvenes, desarrollarlos y hacer crecer su valor

Hay otro elemento que aparece al final del documento y que tampoco debería pasar desapercibido.

Pace quiere que Burnley sea un destino atractivo para futbolistas jóvenes con talento. Habla de crear un camino claro para que puedan desarrollarse y utiliza como ejemplo jugadores que posteriormente han sido traspasados a clubes que disputan la Champions League.

Es una filosofía que combina rendimiento deportivo y creación de valor. Captar talento, desarrollarlo, hacerlo competir y conseguir que el futbolista pueda alcanzar posteriormente niveles superiores.

También reconoce la necesidad de mejorar la conexión entre Academia, desarrollo y primer equipo, otra de las cuestiones que identifica dentro de las lecciones aprendidas durante su experiencia inglesa.

Para un Espanyol que históricamente ha tenido en la cantera uno de sus principales activos, este punto resulta especialmente interesante, aunque nuevamente las actas no establecen de forma expresa que el mismo sistema vaya a aplicarse exactamente en la Dani Jarque.

Incluso admite errores en el último mercado y en la pretemporada

La reunión tampoco fue únicamente una exposición de las virtudes del proyecto. Pace acepta algunas críticas bastante concretas.

Además del desequilibrio existente en determinadas posiciones de la plantilla, reconoce que algunos aspectos de la última pretemporada deben revisarse, especialmente después de las dudas planteadas sobre la preparación física del equipo. Las ventajas comerciales de las giras internacionales existen, pero todavía no se había decidido si el Burnley repetiría ese modelo en el futuro.

También deja abierta la puerta al mercado de enero. Burnley seguirá estudiando posibilidades para reforzarse, aunque cualquier operación dependerá de lesiones, necesidades de plantilla y oportunidades disponibles.

La experiencia de Burnley como aprendizaje para el proyecto del Espanyol

Al final, seguramente esta sea la parte más interesante de todo el documento vista desde Barcelona y el entorno perico. Alan Pace no llega al Espanyol empezando de cero. Llega después de haber acertado, haberse equivocado y haber tenido que corregir decisiones durante años en Burnley. Y él mismo reconoce algunas de esas equivocaciones.

Habla de entrenadores, de una estructura deportiva que necesitaba mejorar, de errores de planificación, de fichajes, de cantera y de la necesidad de conseguir continuidad independientemente de quién ocupe el banquillo. Al mismo tiempo, defiende un modelo empresarial que acepta el endeudamiento cuando considera que sirve para financiar crecimiento y que concede bastante importancia al desarrollo y puesta en valor del futbolista.

Todo esto aparece precisamente cuando el Espanyol, después de lo sucedido en la segunda vuelta del pasado curso, está viviendo semanas de verdadera tensión deportiva bajo la nueva propiedad. El crecimiento de las expectativas, la llegada de Monchi y la inversión realizada han aumentado también la exigencia alrededor de Manolo González y del equipo.

Las actas del Burnley no explican qué hará Pace si el Espanyol atraviesa una mala racha ni cuál será el futuro de Manolo. Buscar esa respuesta aquí sería ir demasiado lejos. Pero sí permiten entender algo bastante importante: qué cosas considera Alan Pace que hizo mal durante su primera gran experiencia como propietario y qué estructura quiere construir después de haber pasado por ellas. Y posiblemente ahí haya más información sobre el nuevo Espanyol de la que parece a primera vista.