Zona de Básquet analiza un SD Espanyol Bàsquet Cornellà preparado para mirar hacia arriba

17 de septiembre de 2026
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El nuevo SD Espanyol Bàsquet Cornellà sigue generando bastante ruido, y no precisamente por casualidad. Luis Leandro Gado, en un artículo publicado en Zona de Básquet, analiza una plantilla construida con nombres de mucho peso para competir en Tercera FEB, una categoría en la que el proyecto perico nace con bastante más ambición que la de simplemente pasar el año. La unión entre el CB Cornellà, que aporta la plaza deportiva, y SD Espanyol Bàsquet quiere abrir una etapa nueva, con el nombre del Espanyol otra vez metido de lleno en el baloncesto nacional.

Una alianza que mira más allá de una sola temporada

La idea no parece pensada para quedarse en algo puntual. El acuerdo entre ambas entidades nace con continuidad y con la intención de ir construyendo una estructura cada vez más seria alrededor del equipo de la que hablábamos hace unas semanas en entrevista a su director deportivo, Mario Lousame. El conjunto juega sus partidos en el Parc Esportiu Llobregat, a apenas unos minutos del RCDE Stadium, un detalle que también ayuda a reforzar ese vínculo con el universo perico. Según explica Zona de Básquet, incluso existe la intención de avanzar hacia una SAD en el futuro. Es decir, aquí hay ganas de crecer y no únicamente de poner un escudo conocido sobre una camiseta.

El recuerdo del Espanyol que llegó a jugar en la ACB

Para los aficionados con más memoria, todo esto tiene también un punto nostálgico. El Espanyol ya tuvo presencia importante en el baloncesto estatal durante los años ochenta. El antiguo Real Club Deportivo Español disputó cinco temporadas en la ACB, entre 1984 y 1989, e incluso participó en la Copa Korac en la campaña 1986-87. Por aquel equipo pasaron jugadores como Mike Phillips, Claude Riley, Manel Bosch, Ferran Martínez, Óscar Cervantes, Santi Abad, Jordi Freixanet o Albert Illa. Aquella aventura acabó con la fusión con el Cacaolat Granollers, pero dejó una huella que ahora vuelve inevitablemente a la memoria.

Pol Baiget seguirá llevando el timón desde el banquillo

El encargado de dirigir este nuevo proyecto es Pol Baiget, que ya entrenó al CB Cornellà la pasada temporada y consiguió terminar en una meritoria séptima posición. La diferencia está en que ahora tendrá entre manos una plantilla bastante más potente. Baiget conoce la categoría, conoce la casa y recibe un grupo pensado para mirar hacia arriba, con una mezcla de continuidad, jugadores contrastados en Tercera FEB y nombres que llegan después de competir incluso varios escalones por encima.

Bernat Morales lidera el bloque que continúa en Cornellà

Entre las renovaciones aparece uno de los nombres que más llama la atención: Bernat Morales, base U21 que viene de firmar una gran temporada. Es rápido, atrevido y capaz de hacer daño desde fuera, con margen para actuar también como combo. Junto a él seguirán Abu Samake, Raúl Pérez y Guillem Pérez. La idea es conservar una base que ya funcionaba y rodearla de piezas con bastante más experiencia, algo que puede acelerar mucho el crecimiento del equipo desde las primeras jornadas.

Cristian Vidal e Imanol Martínez elevan el nivel de la plantilla

Entre los fichajes aparecen perfiles muy reconocibles dentro de la categoría. Cristian Vidal llega después de cinco temporadas en Vic y tras completar uno de sus mejores cursos, aportando físico, rebote y capacidad para abrir la pista. También se incorpora Imanol Martínez, un alero con experiencia en Segunda FEB que viene de ascender con Prat. Su presencia suma puntos, fuerza y versatilidad a una plantilla que empieza a tener bastantes recursos.

Orizu, Gerard Martínez y Felizor aportan experiencia de Segunda FEB

El siguiente salto está en los jugadores acostumbrados a competir por encima de Tercera FEB. Prince Orizu regresa a España tras pasar por Bulgaria y Bosnia, con experiencia en la antigua LEB Plata y un físico que puede marcar diferencias cerca del aro. Gerard Martínez llega con tres campañas seguidas en Segunda FEB y un perfil ofensivo muy interesante, mientras que Kessly Felizor suma potencia, rebote y movilidad interior. Son fichajes que hacen pensar que el club no quiere tomarse esta temporada como una simple transición.

Álex Llorca y Xavi Rabaseda, dos nombres que cambian la dimensión del proyecto

Y luego están los dos nombres que inevitablemente se llevan buena parte de los focos. Álex Llorca y Xavi Rabaseda suman entre ambos más de 650 partidos en ACB, una cifra que por sí sola explica el tipo de apuesta que está haciendo el Espanyol Bàsquet Cornellà. Llorca llega con 156 partidos en la máxima categoría, nueve temporadas en la antigua LEB Oro y cuatro en Segunda FEB. Es un jugador con experiencia, puntos y capacidad para asumir tiros cuando el partido quema.

Rabaseda aporta una experiencia difícil de encontrar en Tercera FEB

El caso de Xavi Rabaseda todavía impresiona más por currículum. El alero disputó 497 partidos en ACB, ganó una Copa del Rey y una Supercopa y fue internacional absoluto con España. También formó parte de la selección campeona del mundo en 2019, algo que convierte su llegada en una de las operaciones más llamativas de toda la categoría. Puede aportar defensa, lectura, físico, tiro exterior y una cantidad enorme de experiencia para ayudar a un grupo que tendrá presión desde el primer día.

Un proyecto que nace con la mirada puesta bastante arriba

La pregunta que plantea Luis Leandro Gado en Zona de Básquet es bastante lógica viendo la plantilla: ¿dónde está realmente el techo de este equipo? Por nombres, experiencia y construcción de plantilla, el SD Espanyol Bàsquet Cornellà parece preparado para estar entre los equipos importantes del grupo CB de Tercera FEB. Luego tocará demostrarlo en la pista, que es donde se acaban colocando las cosas en su sitio, pero el mensaje inicial ya está lanzado. El baloncesto perico quiere volver a hacerse notar, y esta vez el proyecto tiene argumentos para despertar ilusión.

El reto ahora es convertir los nombres en resultados

Tener jugadores conocidos y experiencia acumulada ayuda mucho, pero no regala nada. El verdadero desafío será convertir todo ese potencial en un equipo capaz de competir cada semana, especialmente en una categoría donde muchos partidos se deciden por detalles, ritmo y regularidad. Lo que sí parece claro es que el Espanyol Bàsquet Cornellà ha conseguido algo antes de empezar: que se hable de él y que una parte de la afición perica vuelva a mirar hacia una pista de baloncesto con curiosidad.