
El escenario del Rayo Vallecano – Espanyol del próximo martes a las 19:00 horas vuelve a estar en el aire. Cuando todo parecía encaminado para que el encuentro se disputara en Butarque, el club franjirrojo ha elevado considerablemente el tono y ha pedido a la Comunidad de Madrid que permita la reapertura inmediata del estadio de Vallecas. El Rayo sostiene que ya existe una auditoría favorable que declara apto el recinto; el Gobierno regional niega esa versión y asegura que el proceso todavía no ha terminado. Mientras las dos partes mantienen posiciones enfrentadas, LaLiga sigue teniendo Butarque como escenario previsto.
El Rayo pide que se levante la medida entre este sábado y el domingo
El comunicado del club apunta directamente al consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco. La entidad reclama que “el señor consejero haga un ejercicio de honestidad personal, profesional y política cumpliendo su palabra y levantando con carácter inmediato -entre hoy 12 y mañana 13 de septiembre- la medida cautelar” que actualmente impide disputar partidos en Vallecas. No es una petición para más adelante: el Rayo quiere llegar a tiempo para recibir allí al Espanyol el martes.
LaLiga había trasladado ya el Rayo – Espanyol a Butarque
La situación parecía mucho más clara a comienzos de semana. LaLiga comunicó a Rayo y Espanyol que el encuentro se disputaría en Butarque, estadio que ya ha acogido partidos del equipo vallecano durante este periodo. La cuestión logística estaba bastante avanzada y, según las informaciones publicadas, LaLiga asumiría los alrededor de 50.000 euros reclamados por el Ayuntamiento de Leganés en concepto de servicios municipales como seguridad o limpieza. Ahora el Rayo trata de cambiar ese escenario a contrarreloj.
El Rayo asegura que la auditoría concluye que Vallecas es apto
La pieza principal del argumento franjirrojo es el informe encargado para comprobar el estado del estadio. Según afirma el club, la Consejería “recibió ayer 11 de septiembre” la documentación correspondiente. Y va un paso más allá: “concluye que el estadio es apto”. Para el Rayo, con esa conclusión sobre la mesa ya no tendría sentido mantener la prohibición que le obliga a jugar lejos de su campo.
El club dice disponer incluso de dos informes con la misma conclusión
El Rayo explica que también encargó por su cuenta otra revisión del recinto. Según su versión, esa auditoría ofrece el mismo resultado que la elaborada por CEIDAL y fue remitida igualmente a la administración autonómica. El club entiende así que existirían dos evaluaciones coincidentes respecto a la aptitud del estadio, y usa precisamente ese argumento para reclamar que se actúe antes de que sea demasiado tarde para reorganizar el duelo frente al Espanyol.
Sardá trató de conseguir una respuesta durante el viernes
El vicepresidente rayista, José María Sardá, aparece también en el comunicado. El club sostiene que “se dirigió en repetidas ocasiones” a Mariano de Paco con la intención de saber cuándo se produciría el levantamiento de la medida. Según la versión de la entidad, la contestación fue que se “han de respetar los procedimientos, procedimientos que el club desconoce”. Ahí está una parte importante del conflicto: el Rayo cree que el contenido técnico ya permite abrir el estadio, mientras la Comunidad sostiene que quedan pasos administrativos pendientes.
El Rayo reprocha a la Comunidad una doble velocidad
El comunicado no se queda en una petición formal. Hay un reproche bastante directo hacia la actuación de la administración. “El Rayo confiaba en que la Consejería actuase con la misma diligencia y celeridad del pasado 14 de julio, cuando en 85 minutos fueron capaces de leer e interpretar un informe de más de 120 páginas, y redactar el suyo propio de 12 folios”, afirma el club. La crítica es evidente: si entonces se actuó rápidamente para tomar una decisión sobre Vallecas, el Rayo considera que debería suceder lo mismo ahora para permitir su reapertura.
“Nadie comprende” que el estadio continúe cerrado
El tono aumenta todavía un poco más cuando el Rayo describe cómo se está viviendo internamente el asunto. Según el comunicado, “nadie, ni jugadores, ni cuerpo técnico, ni empleados, ni directivos, comprende” que la medida siga vigente existiendo, según la entidad, un informe “FAVORABLE”.
La Comunidad de Madrid niega la versión del Rayo
Aquí aparece el gran problema. La Comunidad de Madrid desmiente de manera tajante que la auditoría esté terminada, según la información publicada. Es decir, las dos partes ni siquiera coinciden en cuál es el estado real del procedimiento. El Rayo habla de un documento recibido y favorable; desde el Gobierno autonómico se sostiene que el trabajo todavía no está cerrado. Hasta que ese choque no se resuelva, la posibilidad de regresar a Vallecas continúa siendo eso: una posibilidad.
El Espanyol sigue mirando hacia Butarque
Desde la perspectiva perica, la situación tiene una consecuencia muy práctica. A tres días del encuentro todavía existe ruido alrededor del escenario, aunque la referencia oficial comunicada por LaLiga continúa siendo Butarque. El equipo de Manolo González debe jugar primero este sábado en El Sadar y, apenas tres días después, afrontar la visita al Rayo. Tener cerrado dónde se disputa ese segundo encuentro no es precisamente un detalle menor para organizar viajes, desplazamientos y preparación.
Butarque ya ha mostrado una imagen muy diferente a la de Vallecas
El traslado también tiene un impacto evidente sobre el Rayo. En sus anteriores encuentros disputados en Butarque acudieron 4.529 espectadores ante el Racing y 4.280 frente al Alavés. Cifras muy alejadas del ambiente habitual de Vallecas. Para el Espanyol tampoco es lo mismo visitar un estadio prácticamente neutralizado que enfrentarse al pequeño y siempre intenso campo vallecano. El lugar del partido puede cambiar bastante más que la dirección que aparezca en el billete de viaje.
El tiempo corre y el martes está cada vez más cerca
El Rayo ha colocado ahora toda la presión sobre la Comunidad y ha señalado prácticamente un ultimátum temporal: quiere una resolución entre este sábado y el domingo. Si no llega, cada hora que pase hará mucho más complicado desmontar la organización prevista en Leganés. LaLiga ya ha tomado sus precauciones, Butarque está preparado como alternativa y el Espanyol necesita certezas. Vallecas, mientras tanto, sigue esperando una decisión administrativa que se ha convertido en otra batalla dentro de un problema que lleva demasiado tiempo abierto.







