La tertulia pone la lupa sobre Manolo y los problemas del Espanyol: crítica cuando toca sí, sentencia en la jornada 4, no; Via censura los silbidos a los propios jugadores

7 de septiembre de 2026
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La tertulia de este lunes en La Grada Ràdio arrancó con una novedad. Roger Cassà presentó “Las claves del partido”, una sección apoyada en imágenes para explicar los problemas tácticos y técnicos que dejó el 1-1 ante el Sevilla. A su lado estuvieron Víctor Maymó, Juan Antonio de Haro y Gonzalo de Martorell, todos bajo la dirección de Francesc Via. El resultado evitó una desgracia, pero nadie en la mesa terminó contento con el juego del Espanyol.

La presión individual vuelve a atascar al Espanyol

La primera clave de Cassà estuvo en la salida de balón. Ya pasó en Anoeta y volvió a repetirse ante el Sevilla: cuando el rival iguala la presión hombre a hombre, el equipo se queda casi sin caminos. La circulación resulta lenta y la responsabilidad no recae únicamente en quien lleva la pelota. También faltan movimientos para ofrecer una línea de pase. El Espanyol acaba recurriendo al envío largo hacia Roberto, una solución demasiado previsible cuando el contrario aprieta arriba.

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Los extremos deben ir hacia dentro y los laterales ganar profundidad

Una posible salida sería dar más libertad a los extremos para ocupar zonas interiores y permitir que los laterales avancen por fuera. Javi Hernández y Roberto también pueden atacar el espacio, como hicieron frente al Levante. La cuestión no consiste en jugar corto porque sí, sino en mover al rival y crear una ventaja. Ahora mismo, cuando el adversario cierra a Edu Expósito y Moscardo, el Espanyol se queda sin una ruta clara para avanzar. Cassà advirtió que Luis Miguel Ramis ya tiene pistas suficientes para preparar la visita perica a El Sadar.

roger cassa grada radio

Marcos Fernández cambió el ataque del Espanyol

La segunda clave estuvo en los cambios posteriores a la expulsión de Sanganté. El campo empezó a inclinarse hacia la portería sevillista y la entrada de Marcos Fernández dio mucho al equipo. Fue quien más atacó los espacios, fijó a los centrales y ayudó a frenar algunos contragolpes desde la primera presión. Bryan Zaragoza aportó profundidad, mientras Hartman y Riedel dieron mayor personalidad con el balón. Cassà considera que, con veinte minutos más, el Espanyol habría tenido muchas opciones de completar la remontada.

La subida de Hinojo dejó un agujero a su espalda

El tercer punto del análisis se centró en Roger Hinojo. El lateral, que muchas veces actúa como tercer central, dobló a Dolan para ganar metros por la izquierda. Ese movimiento tenía una intención ofensiva clara, pero dejó un cuadrado formado por Moscardo, Edu Expósito, Cabrera y Unai Núñez. El Sevilla lo detectó rápido y ocupó la espalda de Hinojo para correr. La voluntad de atacar abrió una debilidad que el rival supo castigar y que Manolo tendrá que ajustar antes de Pamplona.

Víctor Maymó señala las carencias de la defensa

Víctor Maymó coincidió con el diagnóstico sobre la salida de balón y echó en falta una reacción más rápida desde el banquillo. Su valoración fue dura, aunque también dejó espacio para las buenas noticias: “la defensa y el portero es lo que tenemos y a muerte con ellos, pero son las líneas mas flojas que tenemos, a Cabrera y Unai les cuesta horrores la salida de pelota. Unai hizo un partido infame, pero ahí detecté carencias técnicas y de control y posicionamiento. Aunque el partido tiene varias lecturas y la mayoría negativas hay cosas positivas, Bryan Zaragoza, ver a Marcos Fernández salir con esa actitud a comérselo todo, Hartman saliendo también en un contexto favorable pero estando frio estuvo bien, Moscardo coger la pelota y sabe girarse sobre si mismo… él tiene confianza y piensa que es un buen jugador”.

Moscardo deja brotes verdes aunque todavía busca su sitio

Francesc Via destacó la valentía de Moscardo cuando recibe la pelota y su capacidad para girarse, algo que puede ofrecer registros distintos a los de Urko. El brasileño todavía no ha encontrado su mejor ubicación y hubo fases en las que quedó perdido entre líneas. Cassà y Maymó valoraron su personalidad y hablaron de “brotes verdes”. Tiene condiciones, pide el balón y no se esconde, pero necesita entender mejor dónde debe aparecer para influir de verdad en el juego.

Cassà plantea un centro del campo más físico y dos delanteros

Roger Cassà consideró que, en un partido donde costaba tanto dominar la pelota, la pareja formada por Urko y Moscardo podía haber ofrecido mayor fuerza en la zona central. Su propuesta para el ataque también fue clara: dar la titularidad a Marcos Fernández, dejar fuera a Calatrava y colocar a Javi Hernández en la derecha, con Roberto y Marcos como referencias. El debate ya no está únicamente en los nombres, sino en si el dibujo actual consigue reunir a los futbolistas que atraviesan un mejor momento.

De Haro ve un Espanyol perdido y sin respuestas

Juan Antonio de Haro llegó especialmente molesto. Se definió como defensor de Manolo, pero recordó que eso no obliga a mirar hacia otro lado cuando el entrenador se equivoca: “un equipo perdido, le faltan alternativas tácticas que hay que tener cuando juegas en Primera, soy manolista pero cuando comete errores hay que decirlos y llevamos dos partidos que no sabemos a qué jugamos, el equipo estuvo muy flojo y me preocupa”. También calificó como imperdonable el gol encajado tras un saque de banda y lamentó que algunos futbolistas parezcan conservar el mismo bloqueo de la mala etapa del curso anterior.

Del buen inicio a dos partidos que han encendido las dudas

El cambio de sensaciones ha sido brusco. El Espanyol jugó con personalidad frente al Levante y plantó cara al Real Madrid, pero en Anoeta y ante el Sevilla perdió esa seguridad. De Haro comparó al conjunto hispalense con un equipo de Bordalás: físico, incómodo y preparado para llevar el encuentro hacia un terreno áspero. El Sevilla consiguió que se jugara a lo que quería, incluso durante varios tramos con un futbolista menos.

Maymó admite que Manolo no estuvo bien

Maymó puso el foco en una defensa que condiciona toda la propuesta. El Espanyol tiene futbolistas diferentes arriba, pero necesita protegerse mucho mejor para que esa calidad pueda aparecer. También percibió una grada muy dividida alrededor del entrenador: “el Espanyol tiene una carencia brutal en defensa; arriba tienes cosas diferenciales, pero como no te blindes atrás. Nos condiciona todo el juego, los vi muy flojos. Y se puede defender al entrenador, pero empiezo a ver en la grada disparidad de opiniones brutales, la grada está crispada. Manolo no estuvo bien ayer, se ha de decir”.

Francesc Via alerta sobre la costumbre de quemar entrenadores

Via llevó el debate hacia una cuestión más profunda. El Espanyol cambia de técnico con demasiada facilidad y muchas carencias de la plantilla terminan proyectándose sobre el banquillo, porque el entrenador es la pieza más sencilla de sustituir. “La gente se cansa de los cromos. Si Manolo acaba la temporada estaría el tercero en la lista. Eso significa que no aguantamos a los entrenadores, el Espanyol siempre tiene plantillas con carencias y la gente las proyecta en el entrenador, el único al que puedes cambiar”, reflexionó. Para el director de LaGrada Ràdio, juzgar una temporada en la cuarta jornada es ir demasiado deprisa.

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Las expectativas pueden estar por encima de la plantilla

Maymó planteó que una parte del espanyolismo quizá espera más de lo que permite la calidad real del equipo. La llegada de Monchi, los fichajes y el buen estreno ante el Levante elevaron la ilusión, pero la plantilla continúa teniendo puntos débiles. La exigencia debe existir, aunque pedir una versión perfecta cuando varios jugadores apenas llevan unas semanas juntos puede conducir a una frustración inmediata.

La defensa necesita tiempo para conocerse

Cassà recordó que la zaga es la línea que más cambios ha sufrido. Unai Núñez, Drkušić, Riedel, Hartman y Gorosabel son incorporaciones recientes, mientras Hinojo está dando sus primeros pasos en Primera. Un error defensivo suele acabar en una ocasión clara o en gol, así que la adaptación resulta más delicada que en otras posiciones. “porque necesitan compenetrarse, porque un error significa un gol. Hay que tener un poco de paciencia, Manolo ha cumplido todos los objetivos que ha tenido delante con un notable, esperemos a ver con los partidos si mejora la línea defensiva”, defendió Cassà.

Cabrera parece fijo y la duda está en su acompañante

Pensando en El Sadar, Via dio por sentada la titularidad de Leandro Cabrera. La gran incógnita está a su lado. Unai viene de una noche muy mala, Riedel dio una mejor salida de balón cuando entró y Drkušić también espera su oportunidad. Manolo tiene candidatos, pero cambiar constantemente la pareja de centrales puede retrasar esa coordinación que tanto necesita el equipo. El parón debería servir para trabajar mecanismos y repartir mejor las funciones.

El banquillo vuelve a sostener la parte positiva

La mesa coincidió en que el fondo de armario invita a mirar hacia delante con algo más de alegría. Maymó lo expresó de una manera bastante gráfica: “ilusiona que salen jugadores que te animan, con todo el respeto no salen Jofre y Pere Milla”. Marcos, Bryan y Hartman mejoraron al equipo; a ellos se sumarán Puado y Gorosabel cuando estén disponibles. Gonzalo de Martorell pidió un margen de cinco partidos para comprobar hasta dónde puede llegar este grupo.

Manolo debe encontrar soluciones durante el partido

Tener más calidad en la plantilla aumenta también la responsabilidad del entrenador. Maymó recordó que una parte de la afición confía en que Manolo puede hacer mejores a sus jugadores, mientras otra duda de esa capacidad. “Hay gente que cree que Manolo González es capaz de sacar más de los jugadores, y otros que no. Manolo, se ha de decir, una de tus funciones es buscar soluciones en tiempo real, no a posteriori, y sacar el máximo rendimiento del club, tus jugadores”, señaló. De Haro coincidió: si el rival anula tu plan, hay que tener otra respuesta preparada y aplicarla durante el encuentro.

Los silbidos durante la salida de balón perjudican al equipo

Via mostró su malestar por los pitos que recibieron Cabrera y otros defensores cuando intentaban iniciar las jugadas. El Sevilla cerraba las líneas de pase y los compañeros no siempre ofrecían buenos desmarques, pero una parte de la grada cargó contra quien tenía la pelota. Maymó sostuvo que no se puede acudir al estadio para pitar a los propios jugadores. La crítica puede llegar al terminar, pero hacerlo mientras un central busca una salida solo añade nervios a una situación que ya es complicada.

Cabrera continúa pagando la foto de los descensos

De Haro recordó que existe una parte de la afición muy cansada de Leandro Cabrera, pese a que sigue siendo el central más fiable de la plantilla. El uruguayo arrastra el peso emocional de haber estado en los dos últimos descensos y cualquier error reabre heridas antiguas. Cassà añadió que muchos aficionados llegan al campo con frustraciones personales, laborales y también con todo el desgaste acumulado durante la última etapa de Rastar y las dudas alrededor de Alan Pace. El malestar existe y termina explotando contra el futbolista o el entrenador que se encuentra más cerca.

Monchi tendrá la última palabra sobre Manolo

Gonzalo cerró filas alrededor del entrenador y pidió un poco más de optimismo porque la temporada acaba de empezar.

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Via avisó de que, si los resultados no acompañan, la presión crecerá y será Monchi quien deba decidir. Maymó cree que el problema no se limita a Manolo: cualquier técnico acabaría sufriendo un desgaste parecido. “Es más contra la figura de los que es el entrenador, que es lo más fácil de cambiar. Me pone triste por la figura personal de Manolo, pero estoy seguro que si viniese otro entrenador en dos meses también lo estaríamos reventando. Hace fallos, pero dejémoslo trabajar”, defendió.

Paciencia con Manolo, pero sin esconder los errores

Cassà cerró el debate recordando que el Espanyol hizo buenos partidos ante Levante y Real Madrid antes de encadenar dos actuaciones pobres. Hay problemas tácticos, futbolistas nuevos y una defensa todavía por construir. Manolo se equivocó y los cambios llegaron tarde, pero también reconoció los problemas y anunció que trabajará para corregirlos. La conclusión de la mesa fue bastante sencilla: hay una plantilla mejor, un entrenador que ya ha cumplido los objetivos anteriores y motivos para conceder tiempo, pero ese margen debe ir acompañado de soluciones visibles.