El Espanyol volvió de Anoeta sin puntos y, sobre todo, con la sensación de haber dejado escapar un partido que durante muchos minutos tuvo muy cuesta arriba. La derrota por 2-1 ante la Real Sociedad dejó un poso bastante malo, porque el equipo de Manolo González regaló demasiado durante la primera mitad, consiguió meterse de nuevo en el encuentro casi cuando nadie lo esperaba y recibió el golpe definitivo precisamente cuando mejor estaba. Roger Hinojo lo explicaba así después del encuentro: “Sí, se nos vuelven a escapar los tres puntos, creo que esta vez también. En un momento en el que estábamos, creo que con la confianza, estábamos atacando, estábamos seguros de nosotros, pero bueno, un pequeño desajuste también nos ha provocado un segundo gol y ha sido un gol duro.”
El Espanyol volvió a pagar muy caro un error nada más comenzar el partido
La tarde empezó de la peor forma posible. En el minuto cuatro, un error muy grave de Cala cuando no estaba sometido a una presión especialmente fuerte dejó al Espanyol totalmente vendido. Un mal pase atrás en la zona central permitió a la Real montar su primera llegada seria, Oyarzabal recibió, esperó con calma la incorporación de Barrenetxea y el extremo resolvió de maravilla, colocando el balón en la escuadra de Dmitrovic. Era el 1-0 cuando el partido prácticamente acababa de empezar. Otra bofetada temprana, como había sucedido ante el Real Madrid, y otra vez tocaba comprobar si este equipo tenía capacidad para levantarse.
Roger Hinojo reconoce que al Espanyol le costó mucho superar la presión de la Real Sociedad
El propio Hinojo reconoció que el inicio txuri-urdin pilló bastante incómodo al conjunto blanquiazul. La Real apretó arriba, ganó muchos duelos y durante un buen tramo jugó casi siempre en campo contrario. “Creo que en el ritmo del partido al principio nos ha costado un poco adaptarnos, creo que ellos han presionado alto y nos ha costado encontrar soluciones y bueno, al final ellos también tenían calidad en medio del campo y en la presión nos ha costado un poco ajustar por dentro en la primera parte.” La lectura encaja bastante bien con lo visto: un Espanyol espeso con balón, incapaz de salir con claridad y llegando tarde cuando tocaba recuperarlo.
Roberto Fernández rescató al Espanyol cuando la primera parte parecía perdida
Y entonces ocurrió lo que nadie veía venir. Después de una primera mitad muy pobre del Espanyol y con la Real habiendo tenido opciones de sobra para marcharse con una ventaja mayor, llegó el empate en el minuto 45. Javi Hernández volvió a inventarse una acción decisiva, metió un gran centro en carrera y Roberto Fernández atacó el espacio para tocarla con el interior hacia el palo largo. 1-1. Casi un milagro viendo cómo había transcurrido el partido hasta ese momento, pero también una muestra de que este Espanyol tiene jugadores capaces de fabricar peligro incluso cuando colectivamente no está nada cómodo.
Javi Hernández firma un inicio de Liga que ya tiene algo de histórico en el Espanyol
Lo de Javi Hernández merece capítulo propio. El atacante ha dado una asistencia en cada uno de sus tres primeros encuentros de LaLiga 2026-27, algo que ningún futbolista del Espanyol había conseguido al comenzar una temporada de Primera durante el siglo XXI. Tres jornadas, tres pases de gol. Y el de Anoeta tampoco fue uno cualquiera: carrera, cabeza levantada y balón colocado justo donde podía llegar Roberto. En una tarde gris del equipo, Javi volvió a dejar una acción de mucho nivel.
El Espanyol salió mejor tras el descanso y consiguió llevar el partido al campo de la Real
La segunda mitad sí dejó una imagen bastante distinta. El equipo de Manolo dio un paso adelante, empezó a perder menos balones en zonas comprometidas y consiguió que durante unos minutos fuese la Real quien jugara incómoda. Hinojo también se quedó con ese cambio: “Creo que en la segunda parte hemos salido más sólidos, no hemos tenido tanta pérdida de pilota, hemos estado más acertados en la presión y creo que eso nos ha llevado a su campo, a atacar a nosotros”. Era justo el momento en el que el encuentro parecía empezar a girarse. Y ahí llegó el mazazo.
Oyarzabal volvió a castigar al Espanyol cuando peor lo estaba pasando la Real Sociedad
Oyarzabal llevaba muchos kilómetros encima, pero le bastó una acción para volver a decidir. En el minuto 61 recibió entre líneas, esperó el movimiento de Óskarsson y le filtró un pase magnífico que dejó al delantero islandés completamente solo ante Dmitrovic. Óskarsson ajustó abajo y puso el 2-1. Era especialmente doloroso porque la Real estaba sufriendo y el Espanyol empezaba a sentirse dueño de la situación. El fútbol tiene estas cosas: puedes pasarte diez minutos creciendo poco a poco y que una pequeña grieta te mande otra vez al punto de partida.
Roger Hinojo insiste en que el segundo gol llega por un pequeño desajuste
Esa fue precisamente la idea en la que insistió Hinojo cuando analizó la acción decisiva. “Y bueno, lo que digo es que en un pequeño desajuste del segundo gol ha llegado un gol para nosotros, pero bueno, seguimos trabajando y en la misma línea para conseguir los tres puntos.” Más allá del lapsus final en sus palabras, el mensaje se entiende perfectamente: el Espanyol había conseguido equilibrar el encuentro y volvió a quedarse por detrás por una acción puntual que la Real, con la calidad que tiene arriba, no perdonó.
Hinojo se queda con un Espanyol que no bajó los brazos hasta el final en Anoeta
El resultado duele y el partido, siendo claros, fue malo durante demasiados minutos. Aun así, Roger Hinojo prefirió agarrarse a la reacción del equipo y a que nadie bajó los brazos después del 2-1. “Bueno, pero seguimos trabajando, me quedo con el trabajo del equipo, que no se ha rendido hasta el minuto 90 y la semana que viene tenemos otro partido en casa que con nuestra gente seguro que lo traemos adelante.” El Espanyol apretó en el tramo final, acumuló gente arriba y obligó a la Real a defender cerca de Remiro, pero le faltó encontrar esa última ocasión que habría permitido rescatar un punto.
Cornellà aparece ya como la oportunidad para dejar atrás el tropiezo de Anoeta
Hinojo acabó mirando al siguiente compromiso y puso el foco donde el Espanyol sabe que no puede fallar demasiadas veces: su estadio. “Se ha de trabajar mucho para sacar los puntos, sobre todo en casa, que con nuestra gente nos tenemos que hacer muy fuertes.” Una idea sencilla, pero importante después de otra derrota fuera. El balance de Anoeta deja poco espacio para endulzarlo: mal partido del Espanyol, demasiados errores y una reacción que llegó a existir, pero que acabó sin premio. Toca corregir rápido porque la Liga no espera a nadie.








