Roberto Fernández hace autocrítica tras el Real Sociedad 2-1 Espanyol: “Hemos perdido muchísimos balones”

29 de agosto de 2026

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El Espanyol regresó de Anoeta con una derrota por 2-1 y la sensación de haber dejado pasar una buena oportunidad para puntuar. El equipo de Manolo González firmó un partido flojo, sufrió mucho durante la primera mitad y volvió a pagar muy caro cada error cometido con la pelota. Roberto Fernández marcó el único gol perico y, una vez terminado el encuentro, fue bastante claro al explicar qué había fallado.

Una pérdida de Cala regala el primer gol a la Real Sociedad

El encuentro se torció cuando apenas se habían disputado cuatro minutos. Cala entregó mal una pelota hacia atrás sin estar presionado y Oyarzabal recogió el regalo. El capitán txuri-urdin esperó la incorporación de Barrenetxea, que apareció por la izquierda y definió de maravilla por la escuadra para colocar el 1-0. Fue una bofetada temprana, parecida a la encajada ante el Real Madrid, aunque esta vez la reacción tardó muchísimo más en llegar.

Roberto Fernández reconoce las numerosas pérdidas del Espanyol

La Real controló casi toda la primera mitad ante un Espanyol impreciso, lento y con muchos problemas para conservar la pelota. Roberto no buscó excusas y centró buena parte de su análisis en esos balones regalados que impidieron al conjunto perico sentirse cómodo: “Bueno, yo creo que un poco de desacierto en algunas acciones del juego, en la segunda jugada sobre todo. Hay que ser autocrítico en eso, porque la verdad es que hemos perdido muchísimos balones. Cuando creo que mejor estábamos, que era al principio de la segunda parte, hemos cometido un desacierto, un fallo, que también nos han penalizado. Y nada, toca seguir trabajando y mejorar esos fallos”.

Roberto empata cuando peor lo estaba pasando el Espanyol

El empate apareció casi de la nada justo antes del descanso. Javi Hernández ganó metros por la izquierda y puso un centro medido hacia la carrera de Roberto, que no necesitó controlar: el delantero golpeó de primeras con el interior y mandó la pelota junto al palo largo. Era el 1-1 en el minuto 45, un premio enorme para un Espanyol que había pasado buena parte del primer tiempo corriendo detrás del balón.

El empate parecía cambiar el partido en Anoeta

El gol permitió a los de Manolo regresar del vestuario con otra energía. El Espanyol adelantó líneas, empezó a discutirle el control a la Real y vivió sus mejores minutos, aunque otra acción mal defendida terminó tirando por tierra esa reacción. Roberto explicó que el equipo había salido reforzado tras igualar antes de la pausa: “Por supuesto, por eso habíamos salido así en la segunda parte de bien. Y nada, ya como te digo, es un desacierto que nos han penalizado. Ellos aquí son fuertes, venían de todavía no conseguir ningún punto y sabíamos cómo venían”.

Oyarzabal y Óskarsson castigan al Espanyol en su mejor momento

La Real estaba atravesando su tramo más incómodo cuando volvió a aparecer Oyarzabal. Pese al cansancio, el atacante recibió entre líneas y filtró un pase magnífico para Óskarsson, que ganó la espalda a la defensa y ajustó el disparo por abajo para marcar el 2-1 en el minuto 61. El Espanyol había conseguido levantarse, pero volvió a caer por una acción que se podía haber defendido mucho mejor.

Javi Hernández encadena tres jornadas dando asistencias

Dentro de una tarde bastante gris, la conexión entre Javi Hernández y Roberto volvió a dejar una señal positiva. El joven extremo ha repartido una asistencia en cada una de las tres primeras jornadas de LaLiga 2026-27, algo que ningún jugador del Espanyol había conseguido en sus tres primeros encuentros de una temporada durante el siglo XXI. Roberto valoró el trabajo de su compañero y recordó el crecimiento que mostró durante su cesión: “Sí, bueno, la verdad que muy bien. Javi está haciendo muy buen trabajo. Lo hizo muy bien el año pasado cuando se fue cedido y también se lo merece que siga así”.

Roberto sabía que tendría muy pocas ocasiones ante la Real

El delantero volvió a demostrar que necesita muy poco para marcar. Durante muchos minutos estuvo aislado y apenas recibió balones en condiciones, pero aprovechó la oportunidad más clara que tuvo. Su lectura fue sencilla: había que rematar de primeras porque el partido no iba a concederle demasiado margen. “Por supuesto, sabía que no iba a tener muchas y la que tenía tenía que ir adentro, aunque no sirvió para nada, pero bueno…”, lamentó tras el encuentro.

Un gol sin premio y una actuación preocupante del Espanyol

Roberto cumplió con su parte y volvió a encontrar portería, pero su gol no pudo tapar el mal partido colectivo. El Espanyol perdió demasiados balones, sufrió para superar la presión y concedió dos goles nacidos de errores evitables. Anoeta dejó la primera derrota a domicilio del curso y una lección bastante directa: competir bien durante unos minutos no basta si cada equivocación termina convirtiéndose en una ocasión clara para el rival.