Hoy está previsto que Urko González de Zárate tome la palabra en la Dani Jarque, y difícilmente podía haber un protagonista más apropiado teniendo en cuenta lo que viene este fin de semana. El Espanyol visita el sábado a la Real Sociedad y para el centrocampista vitoriano será uno de esos partidos que tienen algo distinto. Porque enfrente estará el club en el que creció, con el que llegó al fútbol profesional y del que salió cuando su carrera se había quedado prácticamente parada. Ahora vuelve como todo lo contrario: titular del Espanyol, hombre de máxima confianza para Manolo González y uno de los futbolistas con mayor valor económico de toda la plantilla.
De Vitoria a Zubieta pasando primero por el Deportivo Alavés
La historia de Urko empieza bastante antes de que apareciese el Espanyol. Nacido en Vitoria el 20 de marzo de 2001, dio sus primeros pasos en la cantera del Deportivo Alavés antes de incorporarse todavía en edad cadete a Zubieta. Allí fue quemando etapas hasta llegar al primer equipo de la Real Sociedad.
El propio club donostiarra recordó cuando se produjo su salida definitiva que había recorrido desde las categorías inferiores todo el camino hasta debutar con los mayores en la temporada 2020-21. Y el rival de aquel estreno no fue precisamente cualquiera: el Real Madrid, en Anoeta.
Un futbolista criado en la Real que nunca terminó de encontrar sitio arriba
Llegar al primer equipo era una cosa. Quedarse, otra bastante más complicada. Urko estaba metido en una generación de centrocampistas de muchísimo nivel y tenía por delante nombres que no necesitaban demasiada presentación. Zubimendi, Merino o incluso jugadores con perfiles distintos pero capaces de ocupar esas zonas redujeron muchísimo su espacio. Acabó dejando la Real con únicamente 16 partidos oficiales con el primer equipo entre Liga, Copa y Europa League.
El recuerdo de Zubimendi, Merino y Oyarzabal sigue muy presente
Eso no significa que Urko guarde ningún tipo de mal recuerdo de San Sebastián. Todo lo contrario. En la entrevista concedida hace unos días a La Vanguardia explicaba que durante el Mundial estuvo muy pendiente precisamente de antiguos compañeros: “Miraba todas las selecciones y partidos. Me fijaba en Oyarzabal, Merino y Zubimendi. Son muy buena gente, se portaron bien cuando compartimos vestuario, además de grandes futbolistas. Vimos la final ya concentrados en Torremirona y me alegré un montón de que ganaran.” Una frase que explica bastante bien cómo afronta este reencuentro. Hay pasado, cariño y amigos al otro lado. Luego rueda la pelota y se acabó.
Enero de 2025, el movimiento que cambió la carrera de Urko
Su trayectoria dio un giro bastante bestia en enero de 2025. La Real apenas le estaba dando minutos y el Espanyol estaba metido hasta las cejas en una pelea por evitar el descenso. No parecía el escenario más cómodo para recuperar a un futbolista sin ritmo competitivo, pero Manolo González y Fran Garagarza decidieron apostar por él. El 23 de enero se anunció su cesión hasta final de aquella temporada.
“El Espanyol fue valiente de la hostia al confiar en mí”
El propio Urko lo explicó sin adornarlo demasiado en esa reciente entrevista. “En la Real yo no tenía minutos y prácticamente siempre estaba en la grada. El Espanyol por aquel entonces estaba con el descenso y fue valiente de la hostia al confiar en alguien que venía sin jugar. Pero vine aquí y todo salió muy bien.” Es probablemente la frase que mejor resume todo lo que ha pasado desde entonces. El Espanyol se la jugó con él cuando no había demasiadas garantías y Urko respondió casi desde el primer día.
Manolo no necesitó demasiado tiempo para convertirlo en titular
Porque una de las cosas más curiosas de aquella llegada fue la velocidad con la que entró en el equipo. No hubo demasiada adaptación ni semanas esperando una oportunidad. Su primera etapa como perico acabó con 17 partidos, 16 de ellos como titular, siendo uno de los jugadores que ayudaron de manera decisiva a mantener al Espanyol en Primera. El propio club empleó precisamente ese argumento cuando anunció posteriormente su fichaje definitivo.
Su primer partido como titular en casa ya dejó una noche para recordar
Y Urko tampoco escogió una noche cualquiera para estrenarse como titular en el RCDE Stadium. Fue en aquel Espanyol-Real Madrid de febrero de 2025 que terminó 1-0 con gol de Carlos Romero. “Fue muy bonito. Se necesitaba ganar y fue mi primer partido en casa. El partido salió muy bien”, recordaba el centrocampista. Hay estrenos bastante peores.
El verano de 2025 convirtió una cesión de emergencia en una apuesta de club
Acabada aquella Liga, Urko tuvo que regresar formalmente a la Real Sociedad. El Espanyol comunicó el final de las cesiones y durante buena parte del verano su nombre estuvo metido en las conversaciones entre ambos clubes. Pero para entonces ya había una diferencia enorme respecto a enero: el Espanyol sabía exactamente qué jugador estaba comprando y el futbolista tenía claro dónde quería estar.
El Espanyol puso 5 millones y le hizo contrato hasta 2030
El acuerdo se cerró el 28 de agosto de 2025. Urko abandonó definitivamente la Real y firmó cinco temporadas con el Espanyol, hasta el 30 de junio de 2030. La cifra publicada entonces se situó en cinco millones, mientras la Real se reservó un porcentaje sobre una futura plusvalía -un 20%-. Era dinero importante para un Espanyol que todavía tenía que mirar bastante bien dónde gastaba cada euro, pero el club entendió que ahí había jugador.
Un año después, aquella inversión tiene una pinta completamente distinta
Y aquí aparece una de las claves de la historia. Transfermarkt tasa actualmente a Urko en 12 millones de euros, cuando llegó al Espanyol con una valoración muchísimo menor. A fecha de junio de 2026 figura como el segundo jugador más valioso del conjunto blanquiazul en ese portal, con contrato largo hasta 2030. Eso no quiere decir que mañana alguien vaya a pagar exactamente esa cantidad, porque estas valoraciones no funcionan así, pero sí sirve para entender cómo ha cambiado su estatus en apenas año y medio.
“Al final cuando uno juega, tiene más confianza”
Urko tampoco se vuelve demasiado loco cuando le ponen esas cifras delante. Su explicación es bastante más sencilla: “Al final cuando uno juega, tiene más confianza y se atreve a hacer más cosas y le salen mejor. Evidentemente que he tenido partidos malos pero también los he tenido buenos.” Y seguramente por ahí está buena parte de la respuesta. El Espanyol le dio algo que en San Sebastián ya no tenía: continuidad. Con continuidad apareció la confianza. Y con confianza salió un futbolista que parecía escondido.
Mucho más que un mediocentro para destruir juego
Manolo siempre ha tenido bastante claro que Urko podía darle más cosas que simplemente cerrar por delante de los centrales. El propio jugador lo explica así: “Con él he jugado muchos partidos. Yo soy un mediocentro que no soy solo defensivo sino que me atrevo con el balón.” Es una cuestión importante ahora que el técnico quiere que su Espanyol tenga más pelota y sea capaz de avanzar desde atrás sin tener que vivir únicamente de correr y defender.
Manolo González, una figura fundamental para entender su crecimiento
También hay una conexión personal entre futbolista y entrenador que se nota cuando Urko habla de él. “Tenemos una relación muy buena. Manolo es un técnico muy cercano y te dice las cosas como son y eso es muy importante. Soy joven y tengo muchas cosas a mejorar. Él me lo dice y eso a mí me ayuda un montón.” No suena precisamente a declaración de compromiso. Manolo fue uno de los que apostaron por él cuando estaba sin jugar y desde entonces prácticamente siempre que ha estado disponible lo ha tratado como un futbolista importante.
Ni goles ni estadísticas: Urko entiende el fútbol de otra manera
Hay un dato curioso en su carrera: el gol se le resiste desde hace muchísimo tiempo. Él mismo reconocía que ni siquiera recuerda el último oficial que marcó. “No te voy a mentir, no lo recuerdo, no. Tampoco en el filial de la Real llegué a meter. Así que sería en juveniles. Metí en una pretemporada con la Real pero eso no cuenta. En partido oficial, vete a saber…” Y tampoco parece quitarle demasiado el sueño.
“Yo me identifico con todo lo que sea ayudar al equipo”
Su explicación sobre cómo entiende el juego acaba de completar el retrato: “Nunca lo había pensado pero tiene todo el sentido. Yo me identifico con todo lo que sea ayudar al equipo. Si no puedo asistir ni marcar, pues intento hacerlo lo mejor posible. Si puedo asistir o marcar, mejor. Con tal de ayudar, a mí me vale. Pero me da igual si meto gol o no. No me fijo ni en las asistencias ni los goles sino en poder ayudar a ganar. Eso es lo importante.” Muy de mediocentro. Y bastante Urko.
De la grada de Anoeta a regresar como pieza clave del Espanyol
Por eso el partido del sábado tiene tanta gracia desde el punto de vista de su historia. Urko salió de la Real después de pasar demasiado tiempo viendo el fútbol desde fuera y regresará al Reale Arena convertido en una de las piezas principales del Espanyol. No es una revancha porque nunca ha hablado en esos términos ni parece sentirla así. Es algo bastante más sencillo: la demostración de hasta qué punto una carrera puede cambiar cuando aparece el sitio adecuado en el momento adecuado.
El Espanyol también encontró un activo deportivo y económico
Y el negocio, visto hoy, ha resultado muy bueno para el club. El Espanyol encontró por cinco millones a un mediocentro de 24 años que ya conocía perfectamente, le firmó hasta 2030 y un año después su valoración externa se sitúa en 12 millones. En una entidad que necesita generar patrimonio deportivo y no limitarse cada verano a reconstruir la plantilla, operaciones así tienen muchísimo valor.
La historia todavía está bastante lejos de terminar
Urko tiene ahora 25 años. Contrato largo, confianza absoluta del entrenador y un papel importante en un Espanyol que quiere dejar de mirar continuamente hacia abajo. Él mismo lo decía hace unos días: “Eso es de lo que al final se trata: de estar siempre en Primera y de sufrir lo menos posible. El objetivo es mejorar lo del año pasado. Es lo que queremos y tenemos equipo de sobra para hacerlo.” Después de todo lo que vivió desde enero de 2025, sabe bastante bien de qué habla.













