La primera peña de sacerdotes del mundo es perica y nace para evangelizar desde el fútbol

31 de julio de 2026

lagrada fuente google 1El universo de peñas del Espanyol suma una incorporación bastante especial. Según explica el portal Religión en Libertad, el club blanquiazul acoge la primera peña de fútbol del mundo formada exclusivamente por sacerdotes católicos. Su nombre es “Damaso Perico” y nace con una doble misión: recordar a Dámaso Ruiz Tintoré, uno de los personajes más queridos del viejo Sarrià, y llevar el mensaje del Evangelio a un espacio tan popular como el fútbol.

Diez sacerdotes barceloneses impulsan “Damaso Perico”

La peña está formada inicialmente por diez sacerdotes vinculados a distintas parroquias y proyectos pastorales de Barcelona. Al frente aparece Juan Pablo Calvo, párroco de Vilassar de Mar, acompañado por Litus Ballbé, Luis Petit, Pablo Pich, Fernando Gilabert, Jordi Domenech, Javi Casals, Luis Jaureguizar, Santi Cellier y Xavier Campmany. Todos comparten la vocación religiosa y una pasión bastante reconocible: el Espanyol.

 

El homenaje a un perico inolvidable

El nombre de la nueva peña recupera la figura de Dámaso Ruiz Tintoré, conocido durante años como Dámaso Perico. Fue uno de aquellos aficionados que convertían Sarrià en algo más que un estadio. En los años 80 y 90 acudía siempre que podía con su bombo, animaba cuando el equipo flojeaba y tenía permiso para recorrer el campo sin problemas con la seguridad. Era una especie de agitador oficial de la grada, alguien capaz de levantar al público cuando el partido empezaba a ponerse feo.

Disfraces, humor y mucho sentimiento blanquiazul

Dámaso no se limitaba a tocar el bombo. En los partidos más importantes, sobre todo en los derbis, podía aparecer vestido de romano, gorila, astronauta o guardia urbano. Su forma de animar mezclaba firmeza, humor y una energía difícil de ignorar. Se dirigía a la grada con una frase que quedó para el recuerdo: “¡Anime usted al equipo o le pondré una multa!”. Sarrià tenía personajes así, gente que hoy casi parece imposible de imaginar dentro del fútbol moderno.

De animador de la grada a sacerdote

En 1996, Dámaso anunció que dejaba de acudir al campo con la misma frecuencia. La razón era mucho más profunda que cualquier cambio de rutina: había decidido entrar en el seminario para convertirse en sacerdote. El día de su ordenación se colocó una bufanda del Espanyol y pronunció unas palabras que resumían perfectamente la nueva etapa de su vida: “En Sarrià me teníais como animador de la grada. En esta nueva etapa me tenéis como animador de almas».

Un sacerdote muy pegado a la gente

Tras ordenarse, Dámaso Ruiz Tintoré desarrolló su labor en distintos municipios de Tarragona, como Móra d’Ebre, Tivissa, Vinebre, La Torre de l’Espanyol y Riba-roja. Su manera de vivir el sacerdocio mantenía el mismo espíritu cercano que había mostrado en Sarrià. Impulsó iniciativas de nueva evangelización, adoraciones y encuentros pensados para acercarse a personas que quizá no tenían una relación habitual con la Iglesia.

Las Ramblas y una historia que quedó marcada

Uno de los episodios más recordados de su trayectoria ocurrió tras los atentados de agosto de 2017 en Barcelona. Dámaso recorrió Las Ramblas con una estola morada, ofreciendo confesión, consuelo y bendiciones. En aquel contexto explicó: “un joven me pidió que bendijera el lugar ‘para que no vuelva el mal’. Así lo hice”. Más tarde relató que confesó a ese joven y que “En la absolución le cambió la cara y aseguró que cambiaría de camino. Le di un Rosario entregado por una voluntaria en rehabilitación de indigentes que conocí cuando ponía su vela”.

“Damaso Perico” quiere unir fe, deporte y convivencia

La nueva peña no nace solo para conservar su memoria. Juan Pablo Calvo explicó que también pretende evangelizar mediante el testimonio de sus integrantes y llevar al fútbol valores que ellos consideran profundamente cristianos. “es que queremos evangelizar a través de nuestro testimonio de sacerdotes, además de impulsar los valores del Evangelio como el esfuerzo, la convivencia, la socialización… en el mundo del fútbol», señala.

Una Eucaristía anual por los pericos fallecidos

Entre las actividades previstas aparece la celebración de una Eucaristía anual por el alma de los socios y aficionados fallecidos del Espanyol. La iniciativa conecta con uno de los lemas sentimentales más conocidos del club: “El Cielo es blanquiazul”. Desde la peña lo expresan con otra frase cargada de identidad: “los miembros de esta peña queremos es que haya muchas almas blanquiazules gozando del Cielo».

El fútbol como puerta de entrada

La idea de juntar sacerdocio y fútbol no nace de la nada. Desde la peña recuerdan figuras como Lorenzo Massa, sacerdote salesiano que inspiró la creación de San Lorenzo de Almagro en Argentina. Durante décadas, muchos religiosos han visto en el deporte una forma de llegar a los jóvenes, enseñar disciplina, trabajo en equipo y solidaridad. “Damaso Perico” pretende llevar esa misma lógica al mundo perico.

Una peña nacida desde la identidad del Espanyol

La elección del Espanyol tampoco parece casual. El club siempre ha tenido una masa social muy pegada a su historia, sus símbolos y sus personajes. Una peña como esta encaja dentro de esa manera tan particular de entender el sentimiento blanquiazul: cada uno llega desde un lugar distinto, pero todos terminan encontrando una forma propia de vivirlo. En este caso, desde la fe y el recuerdo de una persona que dejó huella en Sarrià.

El recuerdo de Dámaso sigue vivo

Dámaso Ruiz Tintoré murió en un accidente de tráfico cuando estaba a punto de cumplir 48 años. Su pérdida dejó un vacío entre quienes lo conocieron como sacerdote y entre quienes todavía recordaban aquel aficionado disfrazado, con el bombo y la bufanda del Espanyol. La nueva peña intenta que esas dos caras de su vida no se separen nunca: la del hombre de fe y la del perico que levantaba Sarrià.

Una historia muy perica

No todos los clubes pueden contar una historia así. Una peña formada solo por sacerdotes, un homenaje a un animador convertido en cura y una misión que mezcla fútbol, memoria y evangelización. Puede sonar extraño al principio, pero en el Espanyol siempre ha habido sitio para las historias diferentes. “Damaso Perico” nace precisamente desde ahí: desde una identidad que nunca ha necesitado parecerse demasiado a nadie.