
Desde que el Mallorca perdió la categoría no han faltado seguidores blanquiazules que han recordado lo que sucedió en 2023. Entonces, después del descenso del Espanyol, Darder acabó marchándose precisamente a Son Moix. Tres años después vuelve a encontrarse en una situación parecida, aunque ahora ha elegido quedarse, asumir responsabilidades y encabezar el intento de ascenso.
“La herida no quedará nunca cerrada del todo”
Darder reconoce que el golpe todavía pesa. No trata de maquillar lo sucedido ni de presentar el descenso como un simple accidente. “Sigue costando y costará. Hicimos cosas muy mal como para bajar, pero también se hicieron muchas cosas buenas. Peleamos hasta el final y el equipo no se rindió. El cambio de entrenador dio fuerzas al equipo y cosas como para salvarse. La herida no quedará nunca cerrada del todo pero sí que hay que pasar página y en ello estamos”, explica.
Son palabras que podrían haber salido perfectamente de su etapa en el Espanyol. El dolor, la sensación de deuda, el vestuario obligado a levantarse y una afición que todavía trata de entender cómo se ha llegado hasta ahí. Darder conoce bien ese paisaje. Ya lo vivió de blanquiazul y ahora vuelve a encontrárselo en Mallorca.
Su decisión de continuar y la comparación con el Espanyol
El centrocampista asegura que no se planteó abandonar el club balear. Según relata, apenas tres días después del descenso se reunió con Pablo Ortells para ofrecer su ayuda y confirmar que quería continuar.
“Me sentía en deuda con el Mallorca y me sentiré siempre para lo que toque. En ningún momento he pensado en salir, pero en el fútbol cualquier cosa puede pasar. No hablo por mí, hablo por cualquier jugador. Puede llegar una oferta mañana y nunca se sabe. En el mundo del fútbol nunca nadie puede prometer nada. Mi idea, desde el primer día, fue pública. Mi deseo de seguir era claro”, afirma.
Aquí aparece la parte incómoda para muchos pericos. Porque Darder también se sentía muy vinculado al Espanyol, era capitán y había repetido muchas veces que el club representaba algo especial para él. Tras el descenso de 2023 terminó saliendo rumbo al Mallorca. Ahora, con el equipo balear en Segunda, habla de deuda, compromiso y voluntad de quedarse.
Cada caso tiene sus circunstancias. Ni el contexto es el mismo ni todas las decisiones dependen solamente del futbolista. Pero la comparación estaba servida. Algunos aficionados del Espanyol lo han recordado con ironía y otros con bastante menos cariño.
El verano en el que más llamadas ha recibido
Que Darder haya expresado su intención de quedarse no significa que no haya tenido opciones para salir. El jugador admite que ha sido un verano bastante movido y que ha recibido más contactos que nunca.
“No quiero decir nada… pero seguramente ha sido el verano que más me han tocado. La palabra oferta creo que no es la palabra. Te llama la gente, algún entrenador que has tenido, algún intermediario si estarías dispuesto a ir a tal sitio y ha sido un verano bastante movido. Seguramente el que más me han molestado, por decirlo de alguna manera”, cuenta.
Su postura, al menos por ahora, es clara: solo saldría si el Mallorca también considerase positiva la operación. El hecho de jugar en Segunda o cobrar menos no parece ser el problema principal.
“Mi intención es muy clara. Lo hablé con el club, yo solo me iría a un equipo si ellos quieren. Y me iría a un equipo si el Mallorca estuviese en Primera División. El tema salarial, jugar en Primera o en Segunda, no va a ser un problema nunca”, asegura.
Darder señala un error de la etapa del Espanyol en Segunda
Una de las referencias más directas al Espanyol aparece cuando le preguntan por la política de fichajes del Mallorca. Darder recuerda el ascenso perico de la temporada 2020-21 y advierte de los peligros de construir una plantilla de Segunda con operaciones que después pueden convertirse en una carga.
“Tuve una época en el Espanyol donde se fichó en Segunda a muchos jugadores que te hipotecan. Y nos hipotecó. Cuando haces mucha cesión con compra obligatoria te hipoteca y cuando gastas mucho dinero en jugadores para Segunda a veces en Primera no te acaban de servir”, sostiene.
El mensaje es bastante claro. Aquel Espanyol logró subir de manera directa, pero arrastró decisiones que terminaron condicionando la planificación posterior. Jugadores fichados pensando en dominar la categoría de plata, contratos elevados y compromisos económicos que no siempre tuvieron recorrido en Primera.
Darder cree que el Mallorca está siguiendo otro camino. “La política que se está llevando es la que yo haría. Si son los jugadores adecuados o no para eso ya está la dirección deportiva. Eso hay que demostrarlo en el campo. No me voy a mojar en exceso en si faltan uno, dos o tres. La dirección deportiva marca los tiempos y el mercado también, pero creo que están haciendo las cosas bien”, añade.
Luis García, otro vínculo directo con el Espanyol
El nuevo técnico del Mallorca es Luis García, un nombre que tampoco necesita presentación para el espanyolismo. Darder coincidió con él durante su etapa en el banquillo blanquiazul y habla con enorme confianza sobre sus capacidades.
“Hace que una gestión de grupo sea increíble y para mí eso es mucho más importante que saber de fútbol. Si a eso le sumas que es un entrenador que a nivel táctico te da una riqueza impresionante hace que sea un técnico completo”, apunta el centrocampista.
Darder considera que el asturiano es un entrenador valiente, con ideas distintas y dispuesto a cambiar estructuras. “Si somos capaces de hacer lo que él quiere seremos un equipo vistoso, valiente y agresivo”, pronostica.
Luis García tampoco tuvo una salida sencilla del Espanyol. Fue destituido en noviembre de 2023, pocos meses después del descenso, cuando el equipo se encontraba en puestos de promoción. Ahora tratará de lograr con el Mallorca el ascenso que no pudo completar en Cornellà.
“Los proyectos en el fútbol no existen”
Darder tampoco esconde la presión que acompañará al Mallorca durante toda la temporada. El equipo parte como uno de los grandes favoritos de Segunda y cada tropiezo será observado con lupa.
“Los proyectos en el fútbol no existen. Si perdemos cinco partidos ya habrá dudas. Y más en un equipo como nosotros que tenemos que estar arriba desde el primer día. No podemos escondernos detrás de que es una Liga difícil”, avisa.
El discurso se parece mucho al que rodeó al Espanyol en sus últimas temporadas en Segunda. La obligación de ganar, rivales que se cierran, partidos que se atascan y una clasificación que no espera a nadie. Darder ya sabe que ser favorito no regala puntos.
“Habrá partidos que la gente pensará que tenemos que ganar 4-0 en casa y vamos a perder, pasará. Porque le pasa al Barça y al Madrid al Primera, como no nos va a pasar a nosotros. Pero eso no es una excusa. Es una Liga difícil, pero tenemos que estar arriba sí o sí”, insiste.
Un jugador que se siente preparado para tirar del carro
El futbolista mallorquín admite que el descenso ha dejado huella, aunque asegura sentirse fuerte para afrontar lo que viene. También quiere adoptar un papel importante dentro del vestuario y ayudar a los jóvenes que suben.
“He tenido muchas heridas que he sabido cerrar y eso me ha hecho fuerte a nivel mental, más allá del duelo del descenso que eso no se va a curar nunca. Estoy positivo. Con ganas de ayudar a los niños que están subiendo y tirar del carro en lo que corresponda. Esto son palabras, luego hay que demostrarlo. Pero a nivel mental, preparado sí lo estoy”, señala.
Darder ya sabe lo que es subir a Primera. Lo hizo con el Espanyol en 2021, en una temporada marcada por la obligación absoluta de quedar entre los dos primeros. Su recuerdo de aquella experiencia aparece ahora como una ayuda para afrontar el nuevo reto.
“Ya tengo uno. Sé lo que es vivir ese tipo de presión. Por suerte he tenido experiencias, como en Lyon, que estás acostumbrado a ganar. Este año tiene que ser lo mismo”, apunta.
El Mallorca debe asumir que es favorito
El mensaje del capitán es directo. El Mallorca no puede esconderse ni vender la idea de que el ascenso sería una sorpresa. Por presupuesto, plantilla e historia reciente, debe estar en la pelea desde la primera jornada.
“En Segunda muchas veces te crees superior a muchos equipos como club y afición. Habrá momentos de dudas y nosotros tenemos que tener unas bases y saber que va a ser largo y duro, no un camino de rosas. Pero también de meternos en la cabeza de que tenemos que ser favoritos”, explica.
La clave, según Darder, será acostumbrarse a ganar. Parece obvio, pero no lo es. Los jugadores que vienen de luchar por salvarse suelen convivir con la derrota y con semanas en las que sumar un punto ya parece suficiente. En Segunda, para un candidato al ascenso, esa mentalidad no vale.
“Acostumbrarnos a ganar tiene que ser nuestra filosofía. Luis García no está insistiendo mucho en lo mental. En que si ganas un partido tenemos que ganar el siguiente”, añade.
El objetivo no admite demasiados matices
Darder cierra la entrevista sin esconderse. Quiere disfrutar otra vez del fútbol, sentirse importante y devolver al Mallorca a la máxima categoría. El camino le da bastante igual, aunque deja claro que el objetivo inicial debe ser el ascenso directo.
“Me da igual quedar el sexto y subir en play off. Es subir de una manera u otra. El Mallorca tiene que estar en Primera. El objetivo tiene que ser estar entre los dos primeros. Ese es el objetivo que tenemos que marcarnos. El objetivo es subir sí o sí”, sentencia.
Para el espanyolismo, sus palabras dejan una mezcla extraña. Darder sigue siendo un futbolista muy ligado a la historia reciente del club, para lo bueno y para lo malo. Su decisión de quedarse en Mallorca tras bajar contrasta con lo que hizo en 2023 y era inevitable que alguien sacara la hemeroteca.
Puede que las circunstancias sean distintas. Puede que el propio Darder también haya cambiado. Lo que está claro es que el fútbol tiene estas vueltas tan caprichosas: tres años después, el excapitán perico vuelve a Segunda, recuerda al Espanyol y promete tirar del carro de otro equipo.







