
La tertulia de este lunes en LaGrada Ràdio tenía un pie en Pamplona y otro en Butarque. Víctor Maymó, Juan Antonio de Haro y Roger Cassà se sentaron en los RCE Studios con Gonzalo de Martorell al mando de la conversación. Francesc Via la dirigió desde el Auditori Joan Segura Palomares, donde había seguido la rueda de prensa de Manolo González. El 0-2 ante Osasuna merecía una buena charla, pero el Rayo – Espanyol ya espera este martes. Tocaba disfrutar de la victoria sin perder de vista lo que aún chirría.
De Haro celebra un Espanyol serio, aunque señala los centros laterales
Juan Antonio de Haro salió de El Sadar con una impresión muy buena. Vio al equipo solidario, capaz de marcar pronto y de proteger después una ventaja que fuera de casa no siempre resulta sencilla de administrar. Le gustó la titularidad de Marcos Fernández y también que el banquillo ofreciera respuestas cuando Manolo las necesitó. Su reparo estuvo en los centros laterales: Osasuna encontró por ahí una manera de inquietar al Espanyol, sobre todo en la primera parte. Para De Haro, fue un partido muy completo; precisamente por eso cree que merece la pena mirar con cuidado el detalle que pudo complicarlo.
Maymó pide no dejar que el marcador cambie toda la lectura
Víctor Maymó abrió con un saludo con guasa a manolistas y antimanolistas, pero enseguida puso el foco en algo menos divertido: lo deprisa que puede cambiar una opinión sobre un partido según entre o no una pelota. El Espanyol ganó 0-2, sí, aunque Maymó recordó el posible penalti sobre Raúl García de Haro y el gol anulado a Osasuna. Si alguna de esas acciones hubiera puesto el 1-1, la conversación sobre la primera parte sería otra. A él le quedaron dudas antes del descanso; después sí reconoció a un Espanyol sólido, colaborativo y con el oficio que venía reclamando lejos de casa.
Cassà ve más recursos, pero echa en falta daño al contragolpe
Roger Cassà tampoco quiso quedarse solo con el resultado. Le gustó que el equipo encontrara soluciones distintas y que la entrada de Marcos en el once aportara movimientos nuevos. A la vez, señaló que en la segunda parte, tan celebrada por el control del marcador, faltó hacer más daño en las transiciones. El Espanyol sostuvo el 0-2, pero no terminó de matar el encuentro cuando recuperó y encontró espacio para correr. Su lectura fue la de un equipo que crece, aunque todavía depende demasiado de que las cosas se pongan de cara para enseñar su mejor versión.
Marcos Fernández, la primera clave táctica de Roger Cassà
En su sección Las claves del partido, Cassà explicó por qué Marcos tuvo tanto peso en el ataque perico. Lo describió como un futbolista capaz de moverse hacia dentro, atacar el área y desmarcarse también hacia fuera. Ese movimiento no solo amenaza la portería: abre un espacio que Omar El Hilali puede aprovechar llegando desde atrás. Cassà comparó esa forma de ocupar zonas con funciones que suele asumir Puado y destacó que Marcos dio una salida diferente a la que ofrece Calatrava.
Los movimientos que dejaron correr a Omar El Hilali
La segunda clave de Cassà estuvo en cómo el Espanyol preparó las llegadas por la derecha. Riedel encontró a Edu Expósito en una posición desde la que podía recibir de cara, mientras Marcos y Javi Hernández arrastraban rivales con sus movimientos. Así apareció espacio para que Omar llegara lanzado, una de las vías por las que el equipo hizo daño en Pamplona. No fue solo cuestión de que un lateral decidiera subir: hubo compañeros trabajando para que recibiera con ventaja.
Pere Milla y Moscardo ayudaron a cerrar el partido
La tercera clave miró al tramo en que tocó defender el 0-2. Cassà destacó la presión de Pere Milla, que obligó a Osasuna a trabajar cada salida y dio un respiro a sus compañeros aunque no apareciera mucho con balón. Gonzalo de Martorell se detuvo en ese trabajo casi invisible, al que Manolo ya había dado valor después del encuentro. También fue importante la entrada de Moscardo junto a Urko: con tres centrocampistas, los pases interiores de Osasuna encontraron menos camino y el Espanyol llegó al final con más calma. Gonzalo resumió la sensación con una palabra que llevaba tiempo echando de menos fuera de casa: «oficio».
Los penaltis y el arbitraje entran en el debate
La mesa también habló de las acciones polémicas. De Haro consideró que Osasuna tiene motivos para reclamar un penalti de Riedel sobre Raúl García de Haro, aunque recordó otra acción sobre Roberto Fernández que, a su juicio, también podía haberse señalado. Via coincidió en esa doble lectura: «el penalti a Raul reconozco que es penalti, pero el que le hicieron a Roberto también». Maymó entendió la protesta navarra por el momento del partido en que llegó su jugada: un posible 1-1 habría cambiado mucho la tarde.
Cassà llevó la conversación a un terreno menos llamativo que un penalti. Según su lectura, el criterio en faltas y tarjetas perjudicó al Espanyol y fue «el pan nuestro de cada día». Son decisiones que quizá no ocupen los titulares del día siguiente, pero que pueden condicionar cómo presiona, disputa y desarrolla su juego un equipo durante noventa minutos.
Ganar en El Sadar exigió acierto, trabajo y algo de fortuna
Maymó defendió que en Pamplona se juntaron varios ingredientes que un Espanyol necesita para ganar en un campo así: eficacia ante la portería, una segunda parte trabajada y acciones ajustadas que esta vez cayeron de su lado. También valoró las explicaciones de Manolo después del encuentro, porque ayudan a entender qué quiso corregir durante el partido. Su mensaje no era quitar mérito al triunfo. Era celebrarlo sin exigir una perfección que el equipo aún no tiene y sin olvidar los centros laterales o los momentos en que Osasuna pudo regresar al marcador. Cassà vio una buena señal en que el propio entrenador mantenga esa exigencia incluso después de ganar.
El once de Butarque divide la mesa
Al pasar a la previa del Rayo, apareció el gran debate: ¿cuánto hay que tocar un equipo que acaba de ganar 0-2? Gonzalo y De Haro se inclinaron por mantener la base que funcionó en El Sadar y acudir al banquillo durante el partido para dar aire. Maymó discrepó. Con tres encuentros en una semana, espera cuatro o cinco cambios, sin que eso signifique una revolución. Cassà también haría ajustes para que el equipo llegue fresco tanto al martes como al viernes frente al Elche.
Edu, Javi, Riedel, Dolan y Bryan entran en las posibles variantes
Cassà planteó que futbolistas como Edu Expósito o Javi Hernández podrían descansar en un encuentro que imagina muy físico. Sobre la mesa dejó un posible doble pivote con Urko y Moscardo, la opción de Calatrava y un cambio en defensa para reservar a Riedel de cara al partido en casa. En ataque, De Haro quitaría a Dolan para dar entrada a Cala. Cassà también movería al inglés, aunque apostaría por Bryan Zaragoza. Ahí recordó el matiz que había dejado Manolo en rueda de prensa: el extremo todavía está ganando ritmo y su entrada en los onces debe hacerse con prudencia.
Camello y la presión del Rayo, las alertas para el Espanyol
Nadie en la tertulia dio por sencillo el partido porque el Rayo haya encajado 14 goles. Cassà espera un rival que presione arriba, difícil de superar y con Sergio Camello, autor de seis goles, en un momento magnífico. Cree que al Espanyol le puede venir bien el encuentro si reduce los errores y afina esas transiciones que en Pamplona no acabaron de convertirse en ocasiones claras. De Haro también ve una defensa rayista vulnerable y considera que el Espanyol debe intentar sacar partido tanto de ese momento como del hecho de que el choque se juegue en Butarque, lejos de Vallecas.
El nueve de nueve ilusiona, aunque nadie lo da por hecho
La charla terminó mirando al viernes. Ganar a Osasuna era, sobre el papel, el primer obstáculo más complicado de esta serie de tres partidos, y el Espanyol ya lo ha superado. Completar el nueve de nueve sigue siendo difícil, y la mesa asumió que algo puede torcerse por el camino. Maymó avisó de que, si el botín final no es bueno, el mal ambiente puede regresar enseguida. Via compartió esa preocupación y mostró su sorpresa por algunas críticas a Manolo que había leído incluso después de la victoria en El Sadar. Butarque dará otra respuesta muy pronto.









