El mercado del Espanyol sigue moviéndose con nombres de mucho peso encima de la mesa, aunque otra cosa es poder cerrarlos. Dos de los perfiles que continúan en la órbita blanquiazul como explica Fútbol-In! son Arnau Martínez y Viktor Tsygankov, ambos del Girona, dos futbolistas que elevarían el nivel de la plantilla de Manolo González casi de golpe. No son nombres nuevos, ni han aparecido ahora por casualidad. Llevan semanas sonando en clave perica -lo de Tsygankov lo destapó Marc Bernad en AS el 5 de junio, y se habla de Arnau Martínez desde mediados de mes, coincidiendo con el seguimiento de otros clubes como Lazio, Fulham, PSV y Betis- y la información encaja con lo que también se ha manejado en La Grada desde hace unos días: el Espanyol está atento, Monchi trabaja fórmulas y la gran batalla está en que todo entre dentro del límite salarial.
Arnau Martínez, una cesión complicada pero muy atractiva
En el caso de Arnau Martínez, explican nuestros compañeros que el Espanyol habría planteado al Girona una cesión, una fórmula que permitiría intentar sumar un futbolista de nivel sin entrar en una operación de traspaso demasiado pesada. El problema, claro, es que Arnau no es un jugador cualquiera. Tiene 23 años, ha sido uno de los capitanes del Girona, puede actuar como lateral derecho y también como central, y cuenta con cartel en España y fuera. Tras el descenso del conjunto gerundense, su nombre ha pasado a estar en muchas agendas, con clubes como Lazio, Betis, Fulham o PSV pendientes de su situación. Para el Espanyol sería un refuerzo de muchísimo sentido, pero no una operación sencilla.
Una cláusula de 8 millones que cambia el escenario
El descenso del Girona a Segunda ha alterado el tablero. En el caso de Arnau, las informaciones de mercado apuntan a una cláusula reducida a 8 millones de euros, una cifra que para muchos clubes puede parecer una oportunidad, pero que para el Espanyol sigue siendo una montaña importante. Por eso la vía de la cesión cobra sentido. No porque Arnau no guste para una apuesta más fuerte, sino porque la realidad económica manda. El Espanyol necesita mejorar la plantilla, sí, pero no puede lanzarse a operaciones que le bloqueen medio verano.
Arnau encaja por posición, edad y carácter competitivo
Deportivamente, cuesta discutir el encaje. Arnau es un jugador con experiencia en Primera, todavía joven, con personalidad y acostumbrado a competir en un Girona que, en sus mejores momentos, jugó con mucha exigencia posicional. Para Manolo podría ser una pieza útil por su polivalencia, algo clave en una plantilla que no puede tener dos jugadores de lujo por puesto. Puede ayudar como lateral, puede tapar como central y tiene ese punto de futbolista que ya ha pasado por escenarios de presión. Si el Espanyol pudiera encontrar la fórmula, sería un salto de calidad en una zona que necesita orden y piernas.
Tsygankov, un nombre de otro nivel para el ataque
El otro nombre es todavía más potente: Viktor Tsygankov. El extremo ucraniano, de 28 años, es uno de esos futbolistas que, si aparece en una lista de mercado del Espanyol, obliga a mirar dos veces. Tiene experiencia, calidad, último pase, golpeo y una capacidad para jugar por fuera o por dentro que encajaría muy bien en un equipo que necesita más talento en los metros finales. Ya se explicó en su momento que su representante había mantenido contactos en Barcelona y que el Espanyol había mostrado interés. No hablamos de un complemento, sino de un jugador que podría cambiar el techo ofensivo del equipo.
El deseo de seguir en LaLiga juega a favor del Espanyol
Uno de los puntos que mantiene viva la conversación es que Tsygankov, si sale del Girona, vería con buenos ojos seguir en LaLiga. Eso ayuda al Espanyol, porque competir económicamente con otros mercados no es fácil. El Trabzonspor ha aparecido con fuerza desde Turquía, el Ajax también estuvo atento y se han mencionado clubes de la Premier. Pero el factor competitivo y familiar de seguir en España puede pesar. La cuestión es si ese deseo basta para acercar una operación que, sobre el papel, sigue siendo muy cara para la realidad perica.
El Girona no lo regalará pese al descenso
Aquí llega la parte dura. Tsygankov tiene contrato con el Girona hasta 2027 y no cuenta con una cláusula liberatoria automática por el descenso. Las cifras que se han movido hablan de una cláusula muy alta y de un Girona que, aunque necesita vender, no quiere aceptar cualquier propuesta. Se ha deslizado que el club gerundense no aceptaría ofertas bajas y que el listón puede estar bastante por encima de lo que el Espanyol puede pagar de primeras. A eso se añade otro detalle importante: el Dinamo de Kiev mantiene el 50% de los derechos del jugador, así que el Girona solo se llevaría la mitad de una futura venta. Eso complica todavía más que el club rojiblanco rebaje demasiado sus pretensiones.
El límite salarial marca la frontera entre sueño y operación real
Tanto con Arnau como con Tsygankov, el punto clave es el mismo: el límite salarial. Monchi puede tener ideas, contactos y capacidad para moverse, pero el Espanyol no puede saltarse la realidad. Las operaciones tendrían que encajar en una estructura económica muy medida, con fórmulas imaginativas, cesiones, salarios repartidos, variables o acuerdos que no aprieten demasiado la masa salarial. El interés existe, los nombres gustan y el salto deportivo sería evidente, pero el mercado no se gana solo con ilusión. Se gana cuadrando números.
Dos operaciones que explicarían la ambición del nuevo proyecto
Que el Espanyol esté pendiente de Arnau Martínez y Viktor Tsygankov ya dice algo. No significa que vayan a venir, ni mucho menos. Pero sí muestra que la dirección deportiva mira a futbolistas capaces de subir el nivel real de la plantilla. Arnau reforzaría una zona defensiva que necesita perfiles fiables y con recorrido. Tsygankov daría al ataque una dosis de talento que el equipo ha echado en falta demasiadas veces. Son nombres que no sirven para rellenar. Sirven para mejorar. Y ese matiz es importante.
Monchi busca fórmulas, pero el Girona también juega su partido
El Girona, tras el descenso, sabe que tendrá que mover piezas. Algunos jugadores no querrán seguir en Segunda y otros tendrán mercado suficiente para salir. Arnau y Tsygankov entran claramente en ese grupo. Pero una cosa es que el Girona tenga que vender o ceder y otra que vaya a aceptar la primera propuesta. El Espanyol, por su parte, debe medir muy bien los tiempos. Si se precipita, puede quedar fuera por dinero. Si espera demasiado, puede ver cómo otros clubes se adelantan. Es una partida de paciencia, pero también de oportunidad.
Arnau y Tsygankov siguen en el radar perico
Ahora mismo, la situación se resume fácil: el interés sigue vivo, pero las operaciones son complejas. Arnau Martínez gusta y la cesión sería una vía a explorar. Tsygankov encaja como un guante en lo que necesita el ataque, pero su precio y su salario obligan a hilar muy fino. Monchi continúa trabajando, buscando fórmulas y viendo hasta dónde puede llegar el Espanyol sin romper el equilibrio económico.









