Un tuit publicado por La Curva ha generado en las últimas horas una amplia repercusión entre aficionados del RCD Espanyol y también entre usuarios de otras aficiones. El mensaje llegó como respuesta a una publicación previa del político de VOX y seguidor perico Jorge Buxadé, que había etiquetado al activista y escritor espanyolista Robert Hernando, autor del libro Hijos del Gol Sur, y al propio grupo de animación blanquiazul. El debate no se ha centrado solo en el rechazo al apoyo político, sino también en la mención expresa al Estado de Israel incluida en la respuesta de La Curva.
No necesitamos ni queremos el apoyo de ningún político y menos de un partido que apoya el estado judío de Israel. https://t.co/lDWUK9yJVN
— Curva RCDE (@CurvaRCDE) June 19, 2026
El tuit inicial de Jorge Buxadé
La polémica nace a partir de una publicación de Jorge Buxadé, en la que aparecía luciendo una gorra de su libro Hijos del Gol Sur. El mensaje decía: “Una grada, una generación, un sentimiento, una idea @RCDEspanyol y unos chavales que mantienen viva la idea @CurvaRCDE Grande @roberthernando”. La publicación, por sí sola, ya situaba en el mismo plano a una figura política, al principal grupo de animación del Espanyol y a un referente conocido dentro de la afición perica.
La respuesta de La Curva
La respuesta de La Curva fue directa y ha sido el origen del debate posterior. El grupo contestó con este mensaje: “No necesitamos ni queremos el apoyo de ningún político y menos de un partido que apoya el estado judío de Israel”. La primera parte del texto fue interpretada por algunos usuarios como una forma de marcar distancia respecto a cualquier apoyo político externo. La segunda parte, en cambio, abrió una discusión mucho más amplia por la referencia concreta a Israel y por el contexto internacional en el que se produce.
Un debate que va más allá del Espanyol
El alcance del tuit se ha extendido con rapidez en la red social X. En pocas horas, el mensaje ha pasado de ser una respuesta dentro del entorno perico a convertirse en un contenido comentado por perfiles muy diversos. Algunos usuarios han aplaudido la postura de La Curva, especialmente por el rechazo a que una figura política, independientemente del color y matiz ideológico, capitalice o se acerque al grupo. Otros han centrado sus críticas en que el mensaje incorpora una valoración política internacional, precisamente en una respuesta que empieza rechazando el apoyo de cualquier político. La discusión, por tanto, ha terminado mezclando identidad de grada, política, conflicto internacional y límites del posicionamiento público de un grupo de animación.
La referencia a Israel, el punto más sensible del mensaje
La mención al Estado «judío» de Israel ha sido el elemento que más debate ha generado. El conflicto en Gaza y el debate público sobre la respuesta israelí a los ataques de Hamás han convertido cualquier pronunciamiento relacionado con Israel en un asunto especialmente sensible. En este caso, la formulación escogida por La Curva ha provocado reacciones muy distintas: desde quienes consideran legítimo que un grupo exprese su rechazo a determinados apoyos políticos, hasta quienes ven contradictorio introducir un posicionamiento de carácter internacional mientras se defiende una separación entre grada y política.
Reacciones favorables y críticas desde posiciones muy distintas
Una de las particularidades del debate es que el mensaje ha recibido apoyos de usuarios y miembros de otras aficiones que, en muchos casos, no comparten la línea habitual de La Curva ni su identidad como grupo espanyolista. Al mismo tiempo, también ha habido críticas desde sectores de la propia afición perica, que han cuestionado la oportunidad del mensaje y el hecho de introducir una referencia política internacional en una conversación vinculada al Espanyol. La repercusión muestra hasta qué punto las redes sociales amplifican cualquier mensaje emitido por colectivos con visibilidad pública.
Un asunto con distintas lecturas dentro del entorno perico
Dentro del espanyolismo, el episodio ha dejado lecturas diferentes. Para algunos, La Curva ha querido preservar su independencia frente a cualquier intento de apropiación política. Para otros, la respuesta ha abierto un debate innecesario al incorporar una referencia que va más allá del Espanyol. También hay quienes separan ambas partes del mensaje: ven lógico el rechazo a un apoyo político concreto, pero consideran que la segunda parte del tuit introduce un elemento que podía haberse evitado. La diversidad de reacciones explica por qué el asunto ha tenido tanta repercusión y no se ha quedado en una simple respuesta en redes.
Un debate que refleja la sensibilidad del momento
La polémica llega en un contexto social especialmente sensible, en el que los conflictos internacionales, las identidades políticas y los posicionamientos públicos generan respuestas muy rápidas y muy intensas. El fútbol no queda al margen de ese clima, menos aún cuando los mensajes proceden de grupos con visibilidad dentro de una afición. En este caso, La Curva ha querido responder a un apoyo político que no aceptaba, pero la forma elegida ha multiplicado el alcance de la conversación. El resultado ha sido un debate amplio, con apoyos, reproches y muchas lecturas cruzadas.
El Espanyol, de fondo en una conversación ajena al césped
Aunque el asunto nace en el entorno del Espanyol, el contenido del debate se ha desplazado rápidamente hacia cuestiones políticas y sociales. El club, como entidad, no forma parte directa de la discusión generada entre usuarios, pero su nombre aparece en el tuit inicial y en buena parte de las respuestas posteriores. Esto sitúa de nuevo al espanyolismo ante una realidad ya habitual: cualquier mensaje viral relacionado con su entorno acaba teniendo recorrido más allá de lo estrictamente deportivo. La Curva ha generado una respuesta que ha trascendido el marco de la grada y ha abierto un debate que todavía sigue teniendo eco en redes.







