Ander Mirambell está ante uno de esos retos que no aparecen cada día. El que fue pionero del skeleton en España, activista perico reconocido y colaborador de La Grada, opta a la presidencia de la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton, la IBSF. No es un cargo cualquiera, precisamente. Hablamos de ponerse al frente de un deporte olímpico, con todo lo que eso implica: calendario, competiciones, deportistas, federaciones, patrocinadores, televisión y una montaña de decisiones que van bastante más allá de salir en una foto bonita con una medalla.
Ander Mirambell quiere cambiar un deporte desde dentro
En una entrevista publicada por MARCA, Mirambell ha dejado claro que no se presenta para hacer bulto. Su frase más potente ya marca bastante bien por dónde va la cosa: “Se puede transformar este deporte en el número 1”. Suena ambicioso, claro. Pero viniendo de alguien que se metió en el skeleton cuando en España casi nadie sabía ni cómo se pronunciaba, tampoco sorprende tanto. Ander siempre ha sido de esos que primero se lanzan y luego ya explican cómo han llegado hasta ahí.
La candidatura de Ander Mirambell nace de años de experiencia
Mirambell explica que se presenta porque quiere cambiar el deporte, revolucionarlo y hacerlo crecer. Y aquí hay una parte importante: no habla como alguien que acaba de aterrizar. Durante los últimos años ha sido vicepresidente de la Federación Internacional y ha visto desde dentro las limitaciones que tiene el bobsleigh y el skeleton para crecer. Él mismo reconoce que hasta ahora se han dado pasos, pero que no es suficiente. Su diagnóstico es bastante claro: el deporte necesita otra velocidad, otra manera de venderse y otro tipo de liderazgo.
Un mensaje directo: cambiar el formato de competición
Una de las ideas que más repite Mirambell tiene que ver con el formato. No quiere que las competiciones sigan siendo difíciles de seguir para el público general. Por eso lanza una frase que resume muy bien su plan: “Hay que cambiar el formato de competición para que sea más atractivo”. Y aquí se entiende perfectamente lo que quiere decir. Si un deporte quiere crecer, no basta con que lo amen los que ya están dentro. También tiene que enganchar a los que llegan de nuevas, a los que ponen la tele, ven una prueba y necesitan entender rápido qué está pasando.
Mirambell pide un liderazgo activo, no solo institucional
La otra frase fuerte de la entrevista va directa al corazón del asunto: “Necesitamos un líder activo y no sólo que entregue medallas o salga en la foto”. Y ahí Ander no se esconde. Para él, presidir una federación internacional no va de ocupar un sillón, viajar y aparecer en ceremonias. Va de trabajar, moverse, buscar acuerdos, vender mejor el producto y escuchar a los deportistas. Dicho en lenguaje de calle: menos corbata y más faena.
Un reto con poco margen y muchas carpetas abiertas
Mirambell también habla de la necesidad de mejorar la estructura de la Federación, la comunicación, la transparencia y la forma de acompañar a los organizadores. La empresa S2Y aparece en su proyecto como una pieza clave para hacer crecer el deporte a nivel de marketing y televisión. Porque el bobsleigh y el skeleton tienen un problema bastante evidente: son espectaculares, sí, pero no siempre llegan al gran público. Y si no llegan, cuesta atraer dinero, sedes, audiencias y patrocinadores.
El sueño pasa por España y por acercar el deporte a la gente
Otro punto llamativo de su discurso es la idea de llevar competiciones a pistas o estructuras de verano, con opciones como empujes en pista sintética o formatos más urbanos. Mirambell pone ejemplos de otros deportes que han sabido salir de su espacio habitual y acercarse a la gente. Y ahí entra una idea potente: si no puedes esperar siempre a que el público vaya al hielo, quizá toca llevar una parte del espectáculo donde está el público. Parece simple, pero en deportes de invierno puede ser casi revolucionario.
Un perico ante una votación de mucho peso
Para la gente del Espanyol, el nombre de Ander Mirambell no es uno más. Es un perico de los de verdad, de los que nunca ha escondido sus colores y que siempre ha estado cerca del sentimiento blanquiazul. Por eso esta candidatura también se mira con un punto de orgullo desde la familia espanyolista. No todos los días alguien tan ligado al mundo perico puede acabar liderando una federación internacional olímpica. Y eso, se mire como se mire, tiene bastante tela.
Ander Mirambell, preparado para mandar sin perder su esencia
Mirambell asegura que se ve preparado para el cargo. No solo por lo vivido como deportista, sino también por su experiencia como entrenador y por los años que lleva en cargos internacionales. Su discurso mezcla ambición, conocimiento y una idea muy suya: si algo no funciona del todo, se cambia. No hace falta adornarlo mucho. Ander Mirambell empezó abriéndose paso casi solo en un deporte minoritario y ahora quiere ponerse al frente de toda la estructura mundial del bobsleigh y el skeleton. De bajar a toda velocidad por una pista de hielo a intentar mover un deporte entero. Casi nada.







