Monchi confirma en RAC1 que el plan del Espanyol será “más agresivo” que hacer seis fichajes y que habrá movimientos en todas las líneas; «Si queremos aumentar el límite salarial, tiene que ser en base a ventas y ahorros», insiste

3 de junio de 2026

Después de pasar por los micrófonos de La Grada Ràdio, Monchi también atendió a RAC1, la emisora del Grupo Godó, en la Ciutat Esportiva Dani Jarque. Y ahí dejó una entrevista con un tono algo distinto, menos centrada en nombres concretos y más en explicar qué tipo de proyecto quiere construir en el Espanyol. El nuevo director general deportivo blanquiazul se mostró activo, ilusionado y con ganas de empezar a dar forma a una etapa que, por ahora, ha generado mucha expectativa entre la afición. Lo dijo nada más empezar: “Bien, bien, ocupado, activo, ilusionado y con ganas de hacer cosas y de darle respuesta a la confianza que han depositado en mí”.

Alan Pace, el origen de la decisión de Monchi

Monchi volvió a explicar por qué aceptó la propuesta del Espanyol, pero en RAC1 detalló más el proceso personal que le llevó hasta Barcelona. Venía de parar, de tomar aire tras muchos años en el fútbol profesional, y apareció Alan Pace con una idea que le fue entrando poco a poco. “Fundamentalmente porque me gustó lo que Alan Pace me contó”, resumió. También explicó que las reuniones con el propietario fueron creciendo en profundidad: “Tuve varias reuniones con Alan, que fueron reuniones que fueron de menos a más. Las primeras fueron más para conocernos y me gustó. Me gustó lo que me contó. Me gustó que respetara ese rol mío de presidente en el San Fernando, que para mí era importante. Me gustó que creyera en mi forma de trabajar. Yo creí en la suya”. Ahí hay una clave: Monchi no llega solo por un cargo, sino porque compra una idea.

Roma, Sevilla y Premier: el Monchi que llega al Espanyol es más maduro

La entrevista también sirvió para repasar su evolución profesional. Monchi explicó que salir del Sevilla hacia Roma le ayudó a medirse lejos de su zona de confort, en un entorno donde tuvo que aprender idioma, adaptarse y apoyarse más en el dato. “Cuando yo decido irme a Roma, después de 17 años seguidos en Sevilla, lo hago un poco por intentar probarme, a ver qué monche era capaz de encontrar una vez que salía de mi zona de confort”, recordó. Luego volvió al Sevilla, vivió otra etapa de éxitos y más tarde pasó por la Premier, una liga que quería conocer desde dentro. Su balance fue claro: “Soy mejor director deportivo. Soy más maduro. Tengo más conocimientos”. Para el Espanyol, eso es importante. No llega el Monchi de los primeros años, sino uno con más golpes, más mundo y también más cicatrices.

La ilusión de la afición y el aviso de Monchi: no hay magia

En RAC1 apareció una de las frases más potentes de la entrevista. Monchi contó que un aficionado del Espanyol se le cruzó por la mañana y le pidió directamente que hiciera magia. La respuesta del director general deportivo fue muy suya: “Magia no voy a hacer porque no soy mago, pero te prometo que trabajo, seguro que voy a dedicarle el máximo”. La frase aterriza bastante el momento. Hay ilusión, hay expectativas y hay ganas de creer, pero Monchi no quiere vender una película imposible. El mensaje es trabajo, no varita mágica. Y eso quizá sea menos bonito, pero bastante más serio.

Un proyecto para llegar lejos, no para hacer ruido un verano

Monchi insistió mucho en una idea: quiere construir algo que dure. No una plantilla de fuegos artificiales, no un mercado de titulares vacíos, no una ilusión que se queme en septiembre. “Yo quiero llegar lejos, yo he venido aquí para construir un proyecto que no sea fuego artificial y que sea algo mucho más maduro, mucho más continuado”, explicó. Y ahí conectó con una frase que define muy bien su manera de ver el reto: “Los proyectos, yo no creo, yo siempre digo que si quieres llegar rápido, ve solo, si quieres llegar lejos, ve acompañado”. El Espanyol lleva demasiado tiempo viviendo a saltos. Monchi quiere otra cosa. Veremos si el club le da las herramientas.

El espejo del Sevilla, pero con una advertencia

También se habló del Sevilla, como era inevitable. Monchi recordó que desde fuera se ven los títulos, las clasificaciones europeas y las ventas brillantes, pero no siempre se recuerdan los momentos de duda. “En el Sevilla se hicieron las cosas bien, pero también empezamos desde muy abajo y fuimos poco a poco”, dijo. Y después dejó una advertencia importante para el espanyolismo: “También hay que entender que en toda esa trayectoria, en todo ese camino, va a haber momentos de duda, porque es muy difícil que todo salga bien”. Esta parte conviene tenerla apuntada. Porque si el proyecto arranca con tropiezos, Monchi ya ha avisado: crecer no es una línea recta.

Europa sí, pero no como un cartel vendido antes de tiempo

Uno de los puntos más interesantes fue Europa. Monchi no quiso negar que el Espanyol debe mirar hacia arriba, pero volvió a esquivar el mensaje fácil. Recordó que la última vez que el Espanyol jugó en Europa acabó bajando, una herida que el perico no necesita que le expliquen demasiado. “La última vez que el Espanyol estuvo en Europa, bajó”, soltó. Y desde ahí construyó su idea: “Tenemos que darle más solidez al proyecto para que el ir a Europa no sea…”. No terminó la frase, pero se entendió todo. Que ir a Europa no sea una trampa. Que no penalice. Que no rompa la plantilla ni el equilibrio del club.

“No he venido aquí para vender humo”

Monchi fue bastante directo al hablar de objetivos. Podría haber llegado y prometer Europa para la próxima temporada. Hubiera quedado precioso en titulares, sí, pero también habría sido un riesgo enorme. Él lo explicó así: “Yo podría haber dicho una rueda de prensa, señores, yo vengo aquí para que el Espanyol esté el año que viene a Europa. Creo que la gente no quiere eso”. Y después dejó la frase que resume bastante bien su mensaje: “Yo no he venido aquí para vender humo, yo he venido aquí para conseguir objetivos en el corto, medio y sobre todo en el largo plazo”. En un club acostumbrado a demasiadas promesas que luego se quedan a medias, esta prudencia tiene sentido. Aunque el aficionado, claro, quiera ilusionarse ya.

El primer objetivo: mirar hacia arriba

Monchi no quiere hablar de Europa como obligación inmediata, pero sí marcó un cambio de mentalidad. “Mi primer objetivo es que no miremos para abajo, miremos para arriba”, dijo. Y eso, aunque parezca pequeño, no lo es. El Espanyol viene de años mirando al retrovisor, haciendo cuentas, calculando puntos y sufriendo más de la cuenta. Pasar de vivir pendiente del descenso a mirar la tabla con otra ambición ya sería un primer paso real. No es vender Champions ni Europa League; es dejar de jugar con miedo. Y eso ya cambiaría bastante el ambiente.

Monchi se habría quedado incluso en Segunda

Otra parte fuerte de la entrevista fue cuando explicó que su compromiso no dependía de la permanencia. Monchi aseguró que, cuando decidió dar el paso, le dijo a Alan Pace que seguiría aunque el equipo hubiera bajado. “Yo cuando decido aparecer y tirarme al ruedo, lo primero que le digo a Alan, porque había la posibilidad, si lo digo, había la posibilidad de poder decir, oye, no, yo lo primero que le digo a Alan, Alan, me tiro al ruedo, que sepa que pase lo que pase me voy a quedar en el club”. La frase tiene peso porque el fichaje de Monchi se confirmó en un momento delicado, antes del partido ante el Athletic, cuando la permanencia aún no estaba del todo cerrada. Según explicó, quiso transmitirlo también al vestuario y a los empleados para que vieran que iba en serio.

El método con Manolo: perfiles primero, nombres después

En clave de mercado, Monchi insistió en que todavía no hay fichajes atados. “No, no, no tengo ningún atado”, afirmó. Y explicó cómo quiere trabajar con Manolo González: primero definir perfiles, luego poner nombres encima de la mesa y consensuar. “Ahora mismo estamos, y lo dije el otro día, en un proceso de definición de perfiles”, señaló. Después puso un ejemplo claro: si el entrenador pide un lateral izquierdo con unas características determinadas, la dirección deportiva busca jugadores que encajen y le presenta varias opciones. “Manolo decide el perfil, que ya está decidido, y nosotros lo que hacemos es, con nuestro trabajo, darle nombre a su perfil”, explicó. Aquí se ve una idea importante: Manolo no será un figurante en la planificación.

Monchi habla bien de Manolo González

Preguntado por el trabajo con Manolo, Monchi fue breve pero bastante positivo. “A día de hoy muy bien”, respondió. Y añadió: “Porque es una persona siempre predispuesta, siempre activa, siempre con ganas de sumar, y a día de hoy muy contento”. No es una frase cualquiera, porque uno de los grandes debates del verano será cómo encajan Monchi y Manolo, dos figuras con mucho peso en parcelas distintas. Por ahora, el mensaje público es de sintonía. El entrenador marca necesidades, la dirección deportiva busca soluciones y las decisiones se deben tomar juntos. Sobre el papel, suena bien.

Cantera, bajo coste y plusvalías: la ruta ideal para el Espanyol

Monchi también explicó cuál debe ser la ruta de crecimiento de un club como el Espanyol. Y aquí fue bastante claro: cantera, fichajes de bajo coste, rendimiento y ventas que generen plusvalías para reinvertir. “Tener una buena cantera y que el primer equipo tenga una participación importante en la cantera, e intentar buscar jugadores de coste bajo y que después te aporten deportivamente y luego venderlos para generar más plusvalía y volver a invertir, esa es la ruta ideal”, dijo. No es una fórmula mágica, pero sí una hoja de ruta realista para un Espanyol que no puede competir a golpe de talonario.

Un club saneado, pero con recursos limitados

Monchi también dejó una radiografía económica del Espanyol bastante clara. Valoró que el club esté saneado y con deuda cero, pero recordó que eso no significa tener dinero infinito. “El Espanyol tiene unos recursos limitados”, explicó. Y añadió que es “no es fácil encontrar un club saneado, que no es ninguna tontería, es algo importante, un club con deuda cero”. Esa frase ayuda a entender el punto de partida. El Espanyol no está hundido económicamente, pero tampoco puede lanzarse al mercado como si nada. Hay límites, normas de LaLiga y una plantilla que necesita ajustes.

El mercado será “un pelín más agresivo”

En la parte final llegó una de las frases más noticiables. Preguntado por si el verano iría más o menos de media docena de salidas y media docena de entradas, Monchi dejó caer que la idea inicial puede ir algo más allá. “El plan inicial es un poco, un pelín más agresivo”, afirmó. Luego matizó, como suele hacer, que en un Excel cabe todo, pero la realidad manda. “La idea es un pelín más agresiva, un pelín más agresiva porque creemos que se necesitan algunos cambios más, también es verdad que haremos lo que se pueda”, explicó. Dicho de otra manera: el Espanyol quiere tocar bastante la plantilla, pero no todo dependerá solo del deseo.

Ventas y ahorro salarial para ganar margen

Monchi también habló de una cuestión clave: si el Espanyol quiere aumentar su límite salarial, tendrá que haber ventas y ahorro salarial. “Algo tiene que haber evidentemente, porque si queremos aumentar ese límite salarial, tiene que ser en base a ventas y ahorros, ventas con general pluralidad y ahorros salariales”, explicó. También admitió que la idea es que haya alguna venta, aunque luego habrá que ver si se consigue. Aquí está una de las grandes carpetas del verano: mover piezas para poder traer otras. Y hacerlo sin debilitar más de la cuenta al equipo. Fácil no parece.

Sin fichajes mediáticos: rendimiento e identificación

Monchi tampoco compró el discurso del fichaje mediático. Para él, el impacto real lo marca el rendimiento, no el nombre en el cartel de bienvenida. Y completó la idea: “La gente lo que quiere son gente identificada con el club, que aporten rendimiento y que se suman a la causa y a la filosofía del club”. En Cornellà-El Prat esto se entiende rápido. El perico no necesita cromos bonitos. Necesita futbolistas que corran, compitan, entiendan dónde están y eleven el nivel.

Habrá movimientos en todas las líneas

Monchi no quiso señalar posiciones concretas. No entró en si hace falta un lateral, un central, un mediocentro o un delantero. Pero sí dejó una pista bastante clara: “En todas las líneas va a haber movimiento, está claro. En todas las líneas va a intentar haber movimientos. Seguro, 100%. Para hacer un Espanyol mejor”. Ese es el titular de mercado. No hay nombres, pero sí un diagnóstico: la plantilla necesita retoques repartidos por todo el campo. El verano no pinta pequeño. Tampoco loco, pero sí con trabajo serio.

Una entrevista que quizá baja la euforia, pero sostiene la ilusión

La entrevista de RAC1 dejó un Monchi más de proyecto que de nombre propio. Más de método que de rumor. Habló de trabajo, de paciencia, de no vender humo, de no hacer magia, de mirar hacia arriba y de construir algo que no se caiga a la primera mala racha. Puede sonar menos explosivo que prometer Europa o fichajes enormes, pero quizá era justo lo que tocaba escuchar. El Espanyol necesita ilusión, sí. Pero también necesita suelo, plan y una dirección deportiva que no viva de titulares. Monchi, al menos en el discurso, parece tenerlo bastante claro.

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