La permanencia del Espanyol ha cambiado el humor del espanyolismo. Hace nada todo era angustia, cuentas, sudores fríos y mirar la clasificación con cara de “madre mía, dónde nos hemos metido”. Ahora, con el equipo ya salvado, la última jornada se mira de otra forma. Y en La opinión del día de La Grada Ràdio, Marta Mendoza ha entrado justo en ese terreno tan futbolero y tan poco de manual de buenas formas: ¿quién prefieres que baje a Segunda división? Una pregunta con mala leche, sí. Pero también una pregunta de final de Liga, de grada y de rivalidades recientes.
“¡Cómo nos gusta el salseo con la preguntita!”
Marta no ha querido esquivar el tema. Al contrario, lo ha cogido de frente y con bastante ironía: “¡Cómo nos gusta el salseo con la preguntita!”. Y a partir de ahí ha dejado clara su respuesta, sin ponerse solemne ni intentar quedar bien con todo el mundo: “Lo que me gustaría es obvio, como creo que ala gran mayoría. Girona y Mallorca, que se cojan de la manita y venga, que vayan haciendo camino.” Más claro, imposible. No habla desde una supuesta neutralidad, sino desde el sentimiento perico de alguien que ha sufrido mucho esta temporada y que ahora, por una vez, puede ver el lío desde fuera.
Una precisión antes de que empiece el juicio moral
Marta también ha querido hacer una precisión porque ha visto cierta incomodidad en parte del debate. Hay pericos a los que les cuesta decir abiertamente que prefieren que baje un equipo u otro, como si eso fuese algo terrible. Y ella lo ha planteado con ese punto de sentido común de grada: “No vamos de puros, no sé, nosotros tenemos que soportar que de dos por tres nos deseen absolutamente lo peor. Por lo tanto, no pasa nada, no tenéis que ir a confesaros, no iréis al infierno. No pasa nada, no matáis a nadie para decir quién queréis que se vaya a Segunda división.” La frase tiene gracia, pero también fondo. El Espanyol ha recibido muchas veces deseos de desastre desde fuera, así que tampoco hace falta ponerse una aureola ahora.
“¿Quién queréis que se vaya a Segunda división?”
La colaboradora ha insistido en que no se está hablando de nada más que de fútbol. De una rivalidad. De una preferencia deportiva. De ese punto de morbo que tiene la última jornada cuando tú ya no estás dentro del incendio. “Puedo entender que os pueda parecer más… Pero de verdad, quiero decir que no os están diciendo que matéis o… No, o sea, ¡qué cojones! ¿Quién queréis que se vaya a Segunda división? Y nosotros lo tenemos claro. Yo, al menos, sí. Mallorca y Girona, cogidos de la mano y todos, venga. Hacia abajo que hace bajada. No es un pecado, de verdad.” Es Marta en estado puro: directa, algo brujilla -como ella misma diría después- y sin ganas de maquillar demasiado lo que muchos piensan en voz baja.
Girona y Mallorca, dos heridas recientes en clave perica
Que salgan Girona y Mallorca no es casualidad. Con el Girona hay una parte del espanyolismo que no olvida determinadas burlas recientes, sobre todo de ese entorno que vive el club rojiblanco con alma bastante culé cuando conviene. Y con el Mallorca la rivalidad se ha calentado muchísimo en los últimos años, entre cruces tensos, partidos en Son Moix que dejaron al perico con sensación de atraco y una relación cada vez más picante. Marta lo resume sin ponerse académica: hay cosas que se han acumulado. Y cuando llega la última jornada, pues la memoria aparece. El Espanyol ya está salvado; otros no. Y eso cambia mucho el tono de la película.
“Para una vez que podamos estar tranquilamente mirando…”
Uno de los puntos más interesantes de su intervención ha sido ese alivio por poder mirar el drama sin estar dentro. Porque el Espanyol sabe demasiado bien lo que significa jugarse la vida en la última jornada, o llegar al final con el corazón en la boca. Esta vez no toca. Y Marta lo ha explicado así: “Pero siendo nosotros, ¿eh? Que nos están deseando lo peor. Por tierra, mar y aire, sea quien sea. Escucha, para una vez que podamos estar tranquilamente mirando, a ver si suena la campana, a ver a quién le toca recibir y estar tranquilos… De verdad.” Es casi una fotografía del momento: el perico sentado, por fin, sin tener que hacer cuentas de descenso, mirando a Girona, Mallorca, Elche, Osasuna y Levante con una mezcla de morbo y alivio.
Marta admite el punto de maldad futbolera
La propia Marta ha reconocido que su postura puede levantar críticas, pero tampoco ha intentado esconderse. “Sí, soy una bruja, pero no negaré que ver a Mallorca y Girona sufriendo pues mira, me da igual y no me desagrada, por decirlo de alguna manera.” La frase tiene ese punto de humor negro futbolero que se entiende en una tertulia perica. No va de odio real ni de celebrar desgracias personales. Va de rivalidad, de memoria y de ese “ahora os toca a vosotros” que tantas veces aparece en el fútbol. Más aún después de una temporada donde el Espanyol ha sido señalado, ridiculizado y enterrado antes de tiempo por más de uno.
“La mar de irritaciones que me he llevado yo”
La explicación de Marta tiene que ver también con cansancio acumulado. “Pero bueno, la mar de irritaciones que me he llevado yo. Que nos han causado entre unos y otros. Que no, que me da igual. Y seré una bruja o me saldrán cuernos como a un demonio.” Puede sonar exagerado, pero conecta con algo muy real: el espanyolismo no llega limpio emocionalmente a esta última jornada. Viene de meses de sufrimiento, de escuchar que el equipo estaba muerto, de ver cómo se reían algunos, de aguantar comentarios de todo tipo. Y claro, cuando el equipo se salva antes del final, sale una parte más gamberra. Humana, también.
Mallorca, el candidato que Marta ve más tocado
Más allá de lo que le gustaría, Marta también ha dicho lo que cree que puede pasar. Y ahí ha señalado al Mallorca como principal candidato al descenso: “Ya no os estoy diciendo lo que me gustaría, que ya os he dicho clarísimamente. Lo que creo que pasará es que es el Mallorca el que se va al agujero.” La situación del conjunto balear es la más delicada de todas: necesita ganar y esperar una carambola. No depende solo de sí mismo, y eso en una última jornada es casi como ir al examen sin bolígrafo y esperando que alguien te deje uno. Se puede dar, sí. Pero pinta feo.
Una última jornada para seguir con palomitas
El Espanyol cerrará la Liga en casa ante la Real Sociedad, ya con la permanencia asegurada y con el objetivo de despedirse bien de su gente. Mientras, la zona baja arderá en varios campos. Marta lo ha dejado claro: “Así que, no sé, estaremos muy pendientes de esta última jornada que podemos cerrar en casa, con toda la tranquilidad del mundo.” Esa es la gran diferencia. El perico ya no está en el barro. Lo ha estado, y mucho. Pero esta vez mirará desde arriba, o al menos desde un lugar bastante más cómodo que hace apenas diez días.
“Abro el paraguas”
Marta ha cerrado su intervención sabiendo que su opinión puede generar respuestas. “Bueno, abro el paraguas, por si acaso, y que comiencen a caer las críticas”. Y seguramente caerán. Pero esa también es la gracia de La opinión del día: decir lo que muchos piensan, provocar un poco, abrir debate y hacerlo desde el sentimiento perico. Con respeto al sufrimiento de las aficiones que se juegan la vida, sí. Pero sin fingir una neutralidad que no existe. El Espanyol se salvó, y ahora el espanyolismo puede permitirse mirar la última jornada con calma, memoria y un poquito de mala leche. Que tampoco pasa nada.







