El Espanyol – Athletic Club de la Jornada 36 de LaLiga EA Sports 25-26 llega con esa pinta de partido que cuesta mirar sin ponerse nervioso. Los de Manolo González reciben a los de Ernesto Valverde en el RCDE Stadium con una necesidad que ya no se puede esconder: sumar, competir y cortar de una vez una racha que se ha convertido en una losa. El Athletic llega mirando todavía hacia Europa, aunque tampoco vive una temporada para tirar cohetes, y el Espanyol lo hace con la permanencia demasiado cerca del fuego. Es un partido de estadísticas, sí, pero sobre todo es un partido de miedo, orgullo y supervivencia.
Un clásico de Primera con ligera ventaja histórica para el Athletic
Si miramos todos los duelos entre Espanyol y Athletic Club en Primera División, sin separar si se jugaron en tierras catalanas o vascas, el historial habla de 177 enfrentamientos. El balance deja 67 victorias pericas, 36 empates y 74 derrotas, con 244 goles a favor del Espanyol y 298 para el Athletic. Traducido al campo, los blanquiazules han marcado una media de 1,38 goles por partido, mientras que los rojiblancos se van hasta 1,68. El dato global favorece al Athletic, pero cuando el partido se juega en casa perica, la historia cambia bastante.
El campo del Espanyol se le atraganta al Athletic
En feudo espanyolista, el balance es mucho más amable para el RCDE. Se han disputado 88 partidos, con 48 victorias blanquiazules, 22 empates y solo 18 derrotas. En esos encuentros, el Espanyol ha marcado 147 goles, una media de 1,67 por partido, y ha encajado 104, con una media de 1,18. Es decir, históricamente, el Athletic sufre cuando visita al Espanyol. No es una frase hecha, es lo que dicen los números. El problema, claro, es que los números antiguos no ganan partidos actuales. Y ahora el Espanyol llega muy tocado.
El Espanyol ha marcado en la mayoría de partidos en casa ante los leones
Otro dato que ayuda a entender el peso de este cruce en campo perico: el Espanyol ha marcado al menos un gol en el 85% de sus partidos como local ante el Athletic, en concreto en 75 de los 88 encuentros jugados en casa. También ha encajado en el 63%, en 55 partidos. Vamos, que normalmente no es un duelo seco ni plano. Suele pasar algo. Y al Espanyol, ahora mismo, le vendría de maravilla que pasara algo bueno, aunque fuese una vez y sin pedir permiso a la mala dinámica.
La mejor racha perica en casa: seis victorias seguidas
El Espanyol llegó a encadenar seis victorias consecutivas en casa ante el Athletic entre 2006 y 2011, una época en la que los leones salían del campo perico bastante escaldados. En el otro lado, la peor racha local de derrotas fue de tres partidos seguidos, entre 1944 y 1946. Y hay un dato todavía más bestia: el máximo de encuentros sin perder del Espanyol como local ante el Athletic fue de 23 partidos, entre 1999 y 2021. Durante más de dos décadas, ganar en campo perico fue casi misión imposible para el Athletic en Liga.
El último precedente en el RCDE Stadium acabó en empate
El último Espanyol – Athletic jugado en el RCDE Stadium fue la pasada temporada, la 2024-25, en la Jornada 24, y acabó 1-1. Marcó Roberto Fernández en el minuto 62 para el Espanyol, y empató Oihan Sancet en el 77. Fue uno de esos partidos que dejan la sensación de que el Espanyol pudo sacar más, pero también de que el Athletic nunca se va del todo de un encuentro. Esta vez Sancet no estará en su mejor contexto físico, según las informaciones previas, y el Athletic llega con bajas sensibles como la de Nico Williams, algo que puede pesar en su ataque.
El Espanyol lleva dos partidos sin perder ante el Athletic
El presente reciente del cruce tampoco es malo para el Espanyol. Los blanquiazules llevan dos partidos sin perder ante el Athletic de Valverde: el 1-1 de la pasada temporada en el RCDE Stadium y el 1-2 de la primera vuelta de este curso en San Mamés. Aquel triunfo en Bilbao fue, curiosamente, la última victoria liguera del Espanyol. Sí, la última. Y eso hace que este partido tenga un punto casi cruel. El Athletic fue el rival del último subidón perico y ahora vuelve como juez de una caída que se ha hecho larguísima.
Tres derrotas en los últimos seis partidos ante los vascos
Aunque el Espanyol viene de puntuar en los dos últimos cruces, el balance reciente no es perfecto ni mucho menos. Los pericos han sufrido tres derrotas en los últimos seis partidos ante el Athletic. Aun así, hay una constante curiosa: el Espanyol lleva ocho partidos seguidos marcando al menos un gol frente a los rojiblancos. La parte mala es que también acumula cuatro encuentros seguidos encajando al menos uno. Marca casi siempre, pero también concede. Y en el momento actual, conceder puede ser como abrir una ventana en mitad de una tormenta.
El Athletic solo ha ganado una vez en sus últimas 25 visitas ligueras
El dato que más se repite desde Bilbao es contundente: el Athletic solo ha ganado una vez en sus últimas 25 visitas ligueras al campo del Espanyol. El resto se reparte entre 14 derrotas y 10 empates. Esa única victoria llegó el 8 de abril de 2023, con un 1-2 gracias a los goles de los hermanos Williams. Aun así, hasta ese día hubo sufrimiento, porque Sergi Darder marcó en el minuto 90 y puso nerviosa a toda la expedición rojiblanca. El campo del Espanyol tiene algo que al Athletic se le hace bola, aunque esta vez la racha perica invita a fiarse poquito.
Para encontrar otro triunfo rojiblanco hay que irse a 1998
Más allá de aquel triunfo de 2023, el siguiente precedente de victoria liguera del Athletic en casa del Espanyol queda muy lejos: 11 de enero de 1998, con un gol de Julen Guerrero para tumbar a los catalanes. El contexto lo dice todo: 21 de los 31 futbolistas rojiblancos que han jugado esta temporada con el primer equipo ni siquiera habían nacido cuando Guerrero batió a Toni. Es un dato de esos que parece de museo, pero explica el tamaño de la maldición rojiblanca en territorio perico. El Athletic quiere romper una historia incómoda; el Espanyol necesita agarrarse a ella como sea.
Valverde, una relación especial con el Espanyol y una racha fuerte como visitante
Ernesto Valverde también tiene su propia historia en este cruce. El entrenador del Athletic no ha perdido ninguno de sus últimos seis partidos como visitante ante el Espanyol en LaLiga, con dos victorias y cuatro empates. Esto contrasta con sus primeros seis encuentros en banquillos en territorio perico, donde no logró ganar: un empate y cinco derrotas. Valverde, antiguo técnico blanquiazul, vuelve a Cornellà-El Prat con el Athletic buscando Europa y con la opción de alargar la agonía del equipo perico. Y eso, siendo sinceros, tiene un punto incómodo para el espanyolismo.
El Espanyol puede hacer doblete ante el Athletic por octava vez
Tras ganar 1-2 en San Mamés en diciembre de 2025, el Espanyol tiene la opción de lograr el doblete de victorias ante el Athletic en una misma temporada de Liga por octava vez en su historia. La última vez que lo consiguió fue en la campaña 2013-14, con Javier Aguirre en el banquillo. Sobre el papel, suena precioso. En la realidad, con el equipo en plena sequía, suena casi a reto enorme. Ganar al Athletic significaría mucho más que tres puntos: sería cortar la hemorragia justo contra el último rival al que el Espanyol logró vencer.
La racha sin ganar ya es histórica y duele leerla
El Espanyol no ha ganado ninguno de sus últimos 18 partidos de Liga, con seis empates y doce derrotas. Es una racha durísima, una de esas que no solo afectan a la tabla, sino también a la cabeza. Los pericos pueden igualar la peor racha sin triunfo de toda su historia en Primera, que fue de 19 partidos entre octubre de 1988 y febrero de 1989, con nueve empates y diez derrotas. El dato asusta porque no habla de un mal mes: habla de media temporada sin encontrar una salida.
El Espanyol no sabe ganar en todo 2026
La caída tiene otro dato todavía más feo: el Espanyol no ha ganado ninguno de los 18 partidos disputados en LaLiga en 2026. Con ese registro, se ha convertido en el único equipo en toda la historia de la competición que no ha logrado ninguna victoria en sus primeros 18 encuentros de un año natural. Hasta ahora, el récord lo tenía el Zaragoza, que en 2013 acumuló 15 jornadas sin ganar al inicio de un año. Es una estadística que pesa como una piedra, porque cada jornada añade otra capa de angustia.
Una racha solo peor en Europa: el Metz
En las cinco grandes ligas, la racha vigente del Espanyol solo tiene una peor: la del Metz, ya descendido a la Ligue 2, con 20 partidos sin ganar. En Inglaterra, el Wolverhampton, también con la categoría perdida, llegó a encadenar 19 encuentros sin triunfo entre agosto y enero hasta vencer al West Ham. En Alemania, la peor marca vigente pertenece al St. Pauli, con nueve; en Italia, al Verona, con ocho, aunque el Pisa vive instalado en un desastre de solo una victoria en 25 partidos. El Espanyol se ha colado en una lista en la que nadie quiere aparecer.
Desde San Mamés, el balance perico es demoledor
Desde aquel 22 de diciembre, cuando el Espanyol ganó al Athletic en San Mamés, los blanquiazules presentan un balance de 12 derrotas, seis empates, 16 goles a favor y 36 en contra. Antes venían de superar a Sevilla, Celta, Rayo Vallecano y Getafe, y el triunfo en Bilbao fue la quinta victoria consecutiva. El equipo se fue a Navidad en una quinta plaza que entonces olía incluso a Champions. Volvió del parón y ya no volvió a ser el mismo. Aquel 1-2 parecía el comienzo de algo bonito, pero terminó siendo el último gran día de Liga para el Espanyol.
El Athletic también llega tocado, pero aún mira a Europa
El Athletic no llega sobrado. Ha perdido prácticamente la mitad de sus partidos de Liga, viene de caer ante el Valencia y vive una temporada torcida, larga y bastante pesada. Pese a todo, está muy cerca de la zona europea y todavía puede subirse al último vagón continental, en una Liga donde la pelea por la Conference puede acabar resolviéndose con menos puntos de lo habitual. El equipo de Valverde visita el RCDE Stadium con la obligación de apurar sus opciones. El Espanyol se juega la permanencia; el Athletic, seguir creyendo en Europa. Nadie viene de paseo.
Los rojiblancos buscan dos victorias seguidas fuera por primera vez este curso
El Athletic ganó su último partido como visitante en LaLiga, 2-4 ante el Alavés, y ahora podría encadenar dos triunfos seguidos fuera de casa por primera vez esta temporada. Es un dato relevante porque los de Valverde no han sido precisamente un equipo fiable lejos de San Mamés. La visita al campo del Espanyol, con toda su carga histórica, será una prueba de carácter. Si los rojiblancos ganan, romperán varias barreras de golpe; si no, el viejo atasco en territorio perico seguirá vivo.
Un Athletic con poco acierto de cara a gol
Hay otro número que explica parte de la temporada rojiblanca: el Athletic promedia un 8,4% de acierto a gol en LaLiga 2025-26, el porcentaje más bajo del conjunto bilbaíno en una campaña liguera desde, al menos, la 2003-04. Para el Espanyol, este dato puede sonar a pequeña esperanza. Pero cuidado, porque los pericos no están precisamente para confiarse. Han encajado demasiado desde diciembre y cualquier error atrás se paga carísimo. La falta de puntería del Athletic puede ayudar, pero no tapa la fragilidad del Espanyol si vuelve a regalar.
Kike García tiene buena memoria ante el Athletic
En nombres propios, aparece Kike García. El delantero del Espanyol ha marcado cinco goles en 18 enfrentamientos con el Athletic Club en LaLiga. Solo contra el Sevilla, con seis tantos, ha marcado más en toda su trayectoria en la competición. Es un dato interesante en una noche donde al Espanyol le hará falta alguien que sepa moverse en partidos feos, cargar con defensas y aparecer en el área. Kike no necesita demasiada poesía: necesita un balón bueno y colmillo. Y ante el Athletic ya ha demostrado que sabe hacer daño.
Jauregizar llega de generar su mejor registro
En el Athletic, uno de los nombres a seguir será Mikel Jauregizar. El jugador generó cuatro ocasiones en el último partido de Liga ante el Valencia, su registro más alto en un encuentro de la competición tras 74 partidos disputados. No es el foco mediático principal del Athletic, pero llega con actividad, presencia y capacidad para conectar jugadas. En un partido donde el Espanyol deberá proteger mejor la frontal y no conceder segundas jugadas absurdas, este tipo de perfiles pueden ser molestos. El Athletic no necesita brillar demasiado para hacer daño si el Espanyol vuelve a desconectarse.
Nico Williams y Oihan Sancet, dos bajas que cambian el paisaje
El Athletic llega sin dos piezas muy importantes: Nico Williams y Oihan Sancet, alejados de sus mejores versiones por problemas físicos y bajas recientes. Para Valverde, perder ese talento ofensivo es un golpe claro. Nico es desequilibrio, velocidad y amenaza constante; Sancet, llegada, lectura y gol desde segunda línea. El Espanyol lo sabe, pero también sabe que el Athletic sigue teniendo estructura, ritmo y jugadores capaces de competir muy bien. La ausencia de dos nombres grandes no convierte el partido en sencillo. Solo lo hace un poco menos terrorífico sobre el papel.
Un duelo de maldiciones cruzadas
Este Espanyol – Athletic llega con una especie de maldición por cada lado. El Athletic carga con su mala relación histórica con el campo perico, donde apenas ha ganado una vez en sus últimas 25 visitas ligueras. El Espanyol carga con algo mucho peor ahora mismo: 18 jornadas sin ganar, cuatro meses y medio sin levantar la cabeza y la permanencia cada vez más apretada. Una racha se romperá o se estirará. La pregunta es cuál. El Athletic quiere acabar con su pesadilla en territorio espanyolista; el Espanyol necesita acabar con la suya antes de que sea demasiado tarde.
El RCDE Stadium debe pesar en una noche clave
Los precedentes pueden ayudar a creer, pero el presente manda. Y el presente dice que el Espanyol necesita un partido serio, sin regalos atrás, sin desplomes en el tramo final y con la grada apretando desde el primer minuto. El RCDE Stadium ha sido históricamente un campo incómodo para el Athletic. Ahora debe serlo otra vez. No por romanticismo ni por estadística, sino porque la clasificación lo exige. El Espanyol no puede vivir del recuerdo de San Mamés, ni de las malas visitas rojiblancas, ni de lo que diga el pasado. Tiene que ganar ahora. Hoy. En su casa.







