La afición del Espanyol no va a dejar solo al equipo en el momento más delicado
Por si alguien tenía alguna duda, la afición del Espanyol no piensa abandonar al equipo en esta recta final de temporada. El momento es durísimo, de esos que aprietan el pecho solo con mirar la clasificación, pero precisamente por eso los grupos de animación han decidido dar un paso al frente. El equipo de Manolo González se juega la permanencia y el espanyolismo, con todas sus heridas, sus enfados y sus miedos, va a estar ahí. Porque una cosa es estar cabreado, que motivos hay de sobra, y otra muy distinta es dejar al equipo solo cuando se está jugando seguir en Primera. Y eso, en clave perica, no entra demasiado en la cabeza.
La Juvenil viajará a Pamplona para alentar al Espanyol en El Sadar
Uno de los ejemplos más claros llega desde la Penya Juvenil Espanyolista 1991, que ya se mueve para estar este fin de semana en Pamplona, donde el Espanyol visitará a Osasuna en El Sadar. No será un desplazamiento cualquiera. Será uno de esos viajes que se hacen con nervios, con ganas y también con ese punto de responsabilidad que tiene acompañar al equipo cuando todo está en el alambre. La Juvenil ha anunciado una promoción muy potente para facilitar el desplazamiento: autocar y entrada por solo 25 euros, una cifra pensada para llenar el máximo número posible de plazas y hacer ruido en un campo complicado.
La permanencia también se juega desde la grada
El mensaje de fondo es muy claro: la recta final es complicada y el descenso no puede entrar en ningún escenario aceptable para el espanyolismo. Esa idea resume bastante bien lo que se vive ahora mismo alrededor del club. Hay preocupación, claro. Hay tristeza por cómo se ha llegado hasta aquí. Hay una sensación de incredulidad enorme después de una segunda vuelta que ha convertido una temporada que parecía tranquila en un sufrimiento tremendo. Pero también queda orgullo. Y ese orgullo es el que empuja a muchos aficionados a hacer kilómetros, organizar viajes, sacar tiempo, rascarse el bolsillo y plantarse en Pamplona para cantar por un equipo que necesita agarrarse a cualquier ayuda posible. La permanencia también se juega en ese aliento que aparece cuando las piernas pesan y la cabeza empieza a fallar.
El viaje a Pamplona, por solo 25 euros, ya tiene alta demanda
La Penya Juvenil Espanyolista 1991 también ha avisado de que hay alta demanda para el desplazamiento y que necesitan cerrar la gestión lo antes posible. El precio, con autocar y entrada incluidos, busca que el desplazamiento sea accesible y que la presencia perica en El Sadar sea lo más amplia posible. No es solo una oferta para viajar; es una llamada a filas en pleno tramo decisivo. El Sadar no es un estadio sencillo, ni por ambiente ni por rival, y el Espanyol necesitará sentirse acompañado desde el calentamiento hasta el último minuto. La afición lo sabe, y por eso se está moviendo.
La grada responde aunque el equipo esté en deuda
Lo más potente de todo esto es que la afición vuelve a responder incluso cuando el equipo está claramente en deuda con ella. El espanyolismo ha visto demasiados golpes en los últimos meses, demasiados partidos que se escapaban, demasiadas oportunidades perdidas. Aun así, cuando llega la hora de la verdad, ahí está. En casa, fuera, en miércoles, en domingo, con nervios o con rabia. La afición puede pedir explicaciones, puede estar enfadada y puede exigir mucho más, pero no va a dejar solo al Espanyol cuando se juega la vida. Esa es la parte que a veces cuesta explicar desde fuera: el perico sufre, protesta y se desespera, pero cuando toca empujar, empuja.
Pamplona será otra prueba para todos
El viaje a Pamplona aparece marcado en rojo dentro del calendario perico. Osasuna en El Sadar siempre exige competir con carácter, no esconderse y aguantar un ambiente fuerte. Para el Espanyol, cada punto tiene ahora mismo un valor enorme y cada desplazamiento puede acabar pesando en la salvación. Por eso la presencia de la Juvenil y de todos los pericos que se sumen al viaje puede ser importante. El equipo tendrá que poner el fútbol, el orden y la intensidad; la afición pondrá la voz, la bandera y ese punto de fe que todavía queda. Y ahora mismo, con la permanencia tan cerca y tan lejos a la vez, cualquier empujón cuenta.







