LaLiga ha incluido el Espanyol – Real Madrid del pasado domingo 3 de mayo en su escrito semanal de denuncias remitido al Comité de Competición de la RFEF y a la Comisión Antiviolencia. El motivo, en este caso, son varios cánticos que se produjeron durante el encuentro de la jornada 34 de LaLiga EA Sports, disputado en el RCDE Stadium a las 21:00 horas.
El documento recoge cuatro episodios concretos, todos ellos atribuidos a un grupo de aficionados locales ubicados en Gol Cornellà, sectores 109, 110 y 111, zona correspondiente a la grada de animación “Grada Canito”. LaLiga deja claro que se trató de cánticos “de forma coral y coordinada” y con una duración aproximada de diez segundos en cada caso.
Es un asunto serio, porque ya no hablamos solo del ambiente caliente de un partido grande, sino de hechos que acaban trasladados a los órganos disciplinarios. Y más en un contexto en el que el Espanyol ya venía mirando con lupa todo lo relacionado con seguridad, comportamiento en la grada y posibles sanciones.
Los cuatro cánticos recogidos por LaLiga durante el partido
Según el escrito, el primer episodio llegó muy pronto, en el minuto 1 de partido. LaLiga señala que un grupo de aficionados locales, situados en Gol Cornellà e integrantes de la Grada Canito, entonó durante unos diez segundos el cántico “Gil Manzano, hijo de puta”, dirigido al árbitro del encuentro.
La misma situación, según la denuncia, se repitió en el minuto 13. Otra vez el mismo cántico, otra vez desde la misma zona del estadio y otra vez dirigido al colegiado: “Gil Manzano, hijo de puta”. En un partido ya de por sí cargado, con el Espanyol en una situación deportiva delicada y con el Real Madrid enfrente, el ambiente empezó fuerte desde el primer tramo.
El tercer cántico denunciado llegó en el minuto 23. En este caso, LaLiga recoge que el grupo entonó “Tonto, tonto” dirigido al jugador visitante Vinicius Jr. Dos minutos después, en el 25, el escrito señala un nuevo cántico contra el árbitro: “Gil Manzano, hijo de puta”.
Uno de los puntos importantes del escrito es que LaLiga delimita muy bien el origen de los cánticos. No apunta al estadio entero ni generaliza sobre toda la afición perica. Al contrario, el texto precisa que los hechos se produjeron únicamente desde la zona descrita.
El Espanyol emitió mensajes contra la violencia durante el encuentro
LaLiga también recoge que el RCDE emitió en numerosas ocasiones mensajes por los videomarcadores del estadio, en catalán y castellano, especialmente después de los cánticos denunciados.
Uno de los mensajes proyectados fue: «Es recorda que la legislació per a la prevenció de la violència a l’esport prohibeix i sanciona la participació activa en actos violents, xenòfobs, homofòbics o racistes»
También se emitió la versión en castellano: «Se recuerda que la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas».
LaLiga incluye estos mensajes dentro de las actuaciones preventivas acreditadas por el Espanyol. Es decir, el club no aparece en el escrito como una entidad pasiva ante lo sucedido. El documento enumera diferentes medidas que se aplicaron antes y durante el partido.
Las medidas preventivas acreditadas por el Espanyol
El informe menciona controles exhaustivos en los accesos al estadio, especialmente en bolsos y mochilas, para impedir la entrada de objetos no permitidos. También se hicieron controles de simbología y textos en elementos de animación como pancartas, banderas y bufandas.
En los accesos al recinto, según recoge LaLiga, había cartelería sobre el «Reglamento de prevención de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte» y la «normativa de acceso a los estadios de LALIGA RD 203/2010», en catalán, castellano e inglés. El club también expuso normas propias de acceso y permanencia en el estadio.
Antes del inicio del encuentro, se emitió un mensaje por megafonía solicitando a los seguidores que se abstuviesen de realizar insultos y actos antideportivos. Durante la previa, el descanso y el desarrollo del partido, los videomarcadores proyectaron mensajes de prevención.
Entre ellos, el escrito recoge el siguiente texto: “Se recuerda que la legislación vigente para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas.”
El Espanyol, según el propio informe de LaLiga, activó un dispositivo amplio de prevención y seguridad. Otra cosa, claro, es que esos mecanismos no consiguieran evitar los cánticos denunciados.
Seguridad, sectorización y control en la Grada Canito
El documento también se detiene en la zona de la Grada Canito. LaLiga apunta que el espacio donde se ubica el grupo de animación local, en los sectores 109, 110 y 111, está separado del resto de sectores por paneles altos de metacrilato. También indica que durante el encuentro el club desplegó numeroso personal de seguridad en sus alrededores.
La grada visitante, por su parte, también estaba sectorizada y separada del resto de aficionados. En la zona de llegadas y salidas de equipos y árbitros hubo presencia de personal de seguridad, y el club reforzó el dispositivo en la zona próxima al túnel cuando salieron y se retiraron los jugadores y el equipo arbitral.
El escrito menciona incluso la existencia de contenedores en los accesos para depositar objetos potencialmente peligrosos, personal de seguridad privada sentado de cara a la grada en el perímetro del campo, una ambulancia en la salida de emergencia del Gol Prat y un túnel retráctil desplegado al final de la primera y segunda parte.
Todo esto dibuja una idea bastante clara: LaLiga denuncia los cánticos, sí, pero también deja constancia de que el Espanyol tenía medidas preventivas en marcha.
El club queda ahora pendiente del recorrido que pueda tener la denuncia ante Competición y Antiviolencia. El texto de LaLiga no implica por sí solo una sanción automática, pero sí deja señalados unos hechos que pasan a manos de los organismos correspondientes.







