Edu Expósito lanza un mensaje al espanyolismo antes de Sevilla: “Elijo creer”

5 de mayo de 2026

En una semana tan delicada como esta, con el Espanyol jugándose muchísimo este sábado en el Sánchez-Pizjuán ante el Sevilla, cada palabra que salga del vestuario vale casi como una rueda de prensa entera. No está previsto que haya una comparecencia abierta a los medios, aunque sí alguna declaración más controlada desde el club, así que toca agarrarse a cualquier señal pública de los jugadores para intentar entender cómo está el grupo. Y ahí ha aparecido Edu Expósito, uno de los futbolistas con más peso dentro del vestuario, con un mensaje en redes que mezcla dolor, autocrítica y un intento claro de levantar a la afición.

“Duele esta situación después de todo lo bueno que habíamos hecho”

El centrocampista perico empezó su mensaje con una frase que va bastante al grano: “Duele esta situación después de todo lo bueno que habíamos hecho.” Y duele, sí. Porque el Espanyol venía de una primera vuelta que había generado ilusión de verdad, no de esas ilusiones de cartón piedra. El equipo competía, sumaba, miraba hacia arriba y hacía pensar que la temporada podía acabar siendo tranquila, incluso bonita. Ahora, en cambio, todo se ha torcido de una manera muy fea. El descenso está a solo tres puntos, el equipo lleva demasiadas jornadas sin ganar y el sábado toca ir a Sevilla con el corazón en la boca.

“Nos hemos metido nosotros solos y tenemos que sacarlo 𝐣𝐮𝐧𝐭𝐨𝐬 como ya hemos hecho otras veces”

La parte más importante del mensaje quizá sea la autocrítica. Edu no busca excusas ni mira hacia otro lado. Lo dice claro: “Nos hemos metido nosotros solos y tenemos que sacarlo 𝐣𝐮𝐧𝐭𝐨𝐬 como ya hemos hecho otras veces.” Esa frase tiene peso porque reconoce algo que la afición lleva días repitiendo: el Espanyol está en este lío por méritos propios. Por no ganar, por dejar pasar partidos, por no rematar situaciones que parecían favorables y por ir consumiendo el colchón hasta quedarse casi sin aire. Pero también lanza una idea de unión, de piña, de tirar todos en la misma dirección. El vestuario sabe que se ha metido solo en el problema. Ahora tiene que demostrar que también sabe salir.

El sábado en Sevilla aparece como una de las cuatro finales

Edu también mira directamente al partido del sábado. Sin rodeos. Lo plantea como parte de una recta final en la que ya no quedan jornadas normales: “Las rachas negativas también acaban y el sábado tenemos una de las 4 𝐟𝐢𝐧𝐚𝐥𝐞𝐬 que nos quedan para volver a empezar a cambiarlo todo.” La frase intenta meter esperanza donde ahora mismo hay mucho miedo. Y es verdad: las malas rachas se acaban. El problema es que esta se está haciendo eterna y el Espanyol necesita que termine ya, no dentro de dos semanas. Sevilla no es un partido para competir un rato y ya. Es una oportunidad enorme para cambiar el ánimo de golpe.

El vestuario insiste en que el equipo sigue siendo el mismo

Otro tramo del mensaje intenta recuperar la memoria de lo que fue este Espanyol hace unos meses. Edu escribe: “Sabemos perfectamente lo que representamos. Somos el mismo equipo que había generado ilusión y estoy convencido de que lo vamos a sacar.” Es una frase pensada para recordar que esta plantilla no siempre fue esta versión triste, bloqueada y sin colmillo que se ha visto en los últimos meses. Hubo un Espanyol reconocible, competitivo, con carácter y capaz de enganchar a la gente. El problema es que ahora mismo a la afición le cuesta verlo. El reto del vestuario es convertir esa frase en hechos, porque la memoria ya no basta: hacen falta puntos.

«Elijo creer»

El cierre del mensaje fue corto, pero potente: “𝐄𝐥𝐢𝐣𝐨 𝐜𝐫𝐞𝐞𝐫.” Y quizá ahí está todo. En una semana en la que buena parte del espanyolismo está más cerca del miedo que de la fe, Edu Expósito intenta lanzar un mensaje de confianza. No uno de euforia, porque no hay motivos para eso. Más bien uno de resistencia. De decir: estamos mal, lo sabemos, pero aún estamos a tiempo. Creer ahora no significa estar ciego. Significa exigir una reacción y esperar que por fin llegue.

“Somos el Mágico @RCDEspanyol 🤍💙”

Edu terminó con una frase de pertenencia: “Somos el Mágico @RCDEspanyol 🤍💙”. Y ahí toca un punto emocional que siempre pesa en el Espanyol. Este club ha vivido situaciones límites, salvaciones imposibles, golpes tremendos y noches en las que parecía que todo se caía. Por eso la palabra “Mágico” no es solo decoración. Es una forma de recordar que el Espanyol muchas veces ha sobrevivido donde otros se habrían rendido antes. Pero claro, la magia no aparece sola. Hay que correr, competir, meter la pierna, ganar duelos y marcar goles. La épica sin fútbol se queda en frase bonita.

Un mensaje necesario, pero el sábado toca responder en el campo

El mensaje de Edu Expósito llega en un momento necesario. El vestuario tenía que decir algo, aunque fuera por redes, porque el silencio en una semana así se hace muy largo. Pero la afición ya está en un punto en el que las palabras se escuchan con una mezcla de ganas y desconfianza. Quiere creer, sí. Quiere agarrarse a algo. Pero también está cansada de mensajes que luego no se ven reflejados en el césped. El sábado en Sevilla, el Espanyol tendrá que demostrar que ese “Elijo creer” no es solo una frase para quedar bien en redes. Tiene que ser una actitud.

El espanyolismo espera hechos tras demasiadas semanas de sufrimiento

El Espanyol sigue dependiendo de sí mismo, aunque cada vez cuesta más decirlo con tranquilidad. Tiene cuatro partidos para cerrar la permanencia y el primero es ante un Sevilla que llega con el subidón de haber salido del descenso. Edu ha puesto voz a lo que debería sentir el vestuario: dolor, responsabilidad y fe. Ahora falta lo más difícil. Jugar como un equipo que entiende lo que representa. Porque si algo quedó claro en su mensaje es que dentro saben dónde están. La pregunta es si el sábado serán capaces de demostrar que también saben cómo salir de ahí.