Omar El Hilali lanza un mensaje claro tras el Espanyol – Real Madrid: “Las palabras ya no valen para nada, tocan hechos”

3 de mayo de 2026

Omar El Hilali fue uno de los jugadores del Espanyol que dio la cara después del 0-2 ante el Real Madrid, una noche de esas que dejan el cuerpo raro, entre la rabia, la impotencia y ese miedo que ya empieza a asomar demasiado. El equipo perico aguantó bastante bien durante la primera parte, con aproximaciones al área blanca, aunque sin encontrar ese remate que cambia el partido. Luego llegó la segunda mitad, donde todo era aguantar, resistir y no caerse. Pero el Madrid pegó, el Espanyol no encontró respuesta y el RCDE Stadium acabó con una imagen muy dura: caras largas en el banquillo, aficionados marchándose antes de tiempo y otros directamente rotos. El equipo se queda con 39 puntos y sigue sin ganar en este maldito 2026. Y claro, así todo pesa mucho más.

El mensaje del vestuario del Espanyol: ánimo y mirada puesta en Sevilla

El canterano explicó que, pese a la mala racha, dentro del vestuario se intenta no bajar los brazos. Omar fue directo al hablar de lo que se dijo tras el partido: “Llevamos ya muchas jornadas sin ganar, pero bueno, creo que las sensaciones son mejores de las que dicen los resultados. A partir de ahí, cuando acaba el partido, los mensajes en el vestuario han sido de ánimo, de ya pensar en la semana que viene. Como he dicho antes a los compañeros, ojalá el partido de Sevilla fuese mañana porque lo jugaríamos con el alma”. La frase no es menor. Porque cuando un jugador dice que jugaría mañana mismo, casi está diciendo que necesitan quitarse esta losa cuanto antes. El problema es que el fútbol no espera, pero tampoco perdona. Y al Espanyol ya se le han escapado demasiadas semanas.

Omar El Hilali no se esconde: “Las palabras ya no valen para nada, tocan hechos”

La parte más potente de sus declaraciones llegó cuando habló del próximo partido ante el Sevilla. Ahí Omar no tiró de rodeos ni de frases bonitas para quedar bien. Lo dejó bastante claro: “Pero bueno, a trabajarlo bien, a saber que es una final. Las palabras ya no valen para nada, tocan hechos. La semana que viene es un partido para mí y para todos el más importante de la temporada”. Y es que poco más se puede añadir. El Sevilla – Espanyol ya tiene pinta de partido de los que te marcan una temporada, para bien o para mal. No es solo por los puntos. Es por el ánimo, por la clasificación, por la afición y por esa sensación de que el equipo necesita demostrar, de una vez, que todavía tiene pulso.

El Espanyol llega a tres cuartos, pero le falta calma y remate

Omar también puso el foco en uno de los grandes problemas del equipo: llegar, llegar… y que luego no pase casi nada. El lateral lo explicó así: “Sí, creo que llegamos mucho a tres cuartos y acabamos con muy pocas jugadas. Al final, muchas veces estamos ahí para tener un poco más de tranquilidad que a principio de temporada teníamos. Ahora sí que es verdad que es normal después de tantas jornadas sin victoria. El jugador tiene un poco menos de confianza y por eso yo creo que nos está costando un poco más”. Es una lectura bastante honesta. El Espanyol no siempre está muerto en los partidos, ni mucho menos. Pero cuando toca decidir, aparece la duda. Un control de más, un centro que no sale, un disparo que no se arma, una acción que se queda a medias. Y cuando llevas tantas jornadas sin ganar, la cabeza también juega. A veces demasiado.

El Hilali señala las áreas como la clave para ganar en Sevilla

Para el canterano, el partido del sábado pasa por estar fino donde se deciden casi todos los encuentros: en las dos áreas. Ni más ni menos. “Pero ya te digo, toca trabajarlo esta semana, saber que la semana que viene hay que estar finos en las dos áreas y a partir de ahí buscar la victoria porque, como he dicho antes, es la primera final de las cuatro. Saber también que va a ser un partido complicado, que habrá que trabajarlo muy bien y a partir de ahí ir a ganar porque no hay otra, ya no quedan oportunidades”. Esa última frase cae como una piedra: “ya no quedan oportunidades”. Y es verdad que quedan cuatro partidos, sí, pero el margen mental es mínimo. El Espanyol necesita sumar ya, no solo para la tabla, también para volver a creerse que puede cerrar la salvación sin acabar sufriendo hasta el último minuto del último día.

La afición del Espanyol, el gran argumento de Omar tras la derrota

También habló Omar de la gente. Y ahí se le notó un punto de cariño real, de los que no suenan preparados. “¿Qué te voy a decir? Al final, la afición de este club creo que es lo más grande que tiene, lo más bonito. Pase lo que pase, siempre están con nosotros y no nos dejan nunca de lado. Y creo que se merece una victoria ya porque lo están pasando muy mal. Así que creo que la semana que viene es el mejor día para darles esa alegría”. La afición perica, la de siempre, volvió a estar ahí. Aunque muchos acabasen agotados, tristes o directamente sin fuerzas. Y Omar sabe que ya no basta con pedir apoyo: ahora toca devolverlo con una victoria.

El Espanyol ya no tiene margen para vivir de buenas sensaciones

El discurso de Omar El Hilali tuvo una mezcla curiosa de autocrítica, orgullo y urgencia. Dijo que las sensaciones son mejores de lo que dicen los resultados, pero también aceptó que eso ya no vale de mucho si no llegan los puntos. Y ahí está el nudo de todo esto. El Espanyol puede competir ratos, puede correr, puede tener intención, puede llegar a tres cuartos. Pero si no gana, la clasificación aprieta. Y si el Sevilla hace su parte este lunes, la cosa se puede poner muy negra. Sevilla ya no es una salida más. Es el partido en el que el Espanyol debe dejar de hablar de finales y empezar a jugarlas como tal.