Ramon Terrats se hunde tras el Espanyol – Real Madrid: “Me considero culpable de lo que ha pasado”

3 de mayo de 2026

Ramon Terrats apareció en el Auditori Juan Segura Palomares tras el Espanyol 0 – 2 Real Madrid con una cara que lo decía casi todo. El equipo perico había aguantado el tipo durante buena parte de la primera mitad, incluso con alguna aproximación al área blanca, pero sin ese remate que cambia partidos. Luego, en la segunda, llegó lo que ya se temía: el Madrid encontró esos golpes que no perdona y el Espanyol volvió a quedarse sin respuesta. Otra noche fea, otra vez sin ganar en este 2026 que se está haciendo eterno, y otra vez con la afición saliendo del RCDE Stadium con el corazón bastante encogido.

Terrats admite que el vestuario está tocado tras muchos partidos sin ganar

El propio Terrats no escondió que el momento anímico es complicado. Preguntado por cómo estaba el equipo después de otro partido sin victoria, fue bastante claro: “Bueno, complicado, ¿no? Ya son muchos partidos sin ganar. Sabíamos que este partido en concreto sería muy difícil, pero teníamos una ilusión extra para poder conseguir algún punto aquí en casa. No se ha dado, hemos tenido otras ocasiones, pero al final les dejas un par de ocasiones y ellos no fallan”. Y ahí está un poco el resumen cruel de la noche: el Espanyol necesitaba acertar casi todo, el Madrid necesitó mucho menos. Y cuando estás así, cualquier detalle te cae encima como una losa.

El Espanyol se queda sin reacción y el RCDE Stadium acaba con caras de angustia

La segunda parte dejó una imagen muy dura. No solo por el marcador, también por la sensación. Había gente marchándose antes de hora, rostros largos en la grada, caras de angustia en el banquillo y algún seguidor que no pudo aguantar las lágrimas. Terrats intentó poner algo de calma, aunque se le notaba tocado: “A ver, como ya he dicho, no es fácil, ¿no? Pero tenemos que ser optimistas, tenemos que ser positivos. Dentro tenemos muy claro lo que tenemos que hacer. Seguiremos luchando, seguiremos dando la cara, y al final creo que el esfuerzo se ve, pero cuando necesitas más cosas, ¿no? Intentar dar un paso adelante, tener un poco de suerte también, y yo creo que lo sacaremos, ¿no?” La frase tiene buena intención, claro, pero el gesto del jugador iba por otro lado. Y eso también cuenta.

El partido ante el Sevilla ya aparece como una final para el Espanyol

Con el Espanyol en 39 puntos y pendiente de lo que haga el Sevilla, la visita al Sánchez-Pizjuán ya no se puede vender como un partido más. No cuela. Lo sabe la afición, lo sabe el vestuario y lo sabe el propio Terrats, que no se escondió al mirar al próximo sábado: “ Que es una final, ¿no? Que es muy importante, que quedan cuatro partidos, y el primero que viene es contra el Sevilla, y tenemos que sumar, como sea. Ir allá, darlo todo, intentar llevarnos los tres puntos, y ya está”. El Espanyol necesita ganar, o como mínimo competir con una energía que no deje dudas. Porque la clasificación empieza a apretar de verdad.

Terrats se culpa por sus ocasiones y deja una imagen muy humana

Uno de los momentos más llamativos llegó cuando Francesc Via le dijo, con respeto, que sus palabras intentaban transmitir una cosa, pero su expresión corporal decía otra muy diferente. Terrats aceptó el golpe con una sinceridad que se agradece, aunque doliera escucharlo: “Tienes toda la razón. Acaba de acabar el partido y cada uno lo lleva de una manera y esta la mía, me considero culpable de lo que ha pasado, he tenido mis ocasiones y no las he metido, y por eso creo que también soy culpable de lo que ha pasado dentro del campo. El equipo lo ha dado todo, no tengo nada que reprochar a nadie, todos lo han dado todo y ya está, mañana será otro día y a encarar la semana lo mejor posible y pensar en el sábado”. Fue una respuesta de futbolista tocado, sí, pero también de alguien que no quiso salir con frases vacías. Terrats estaba hundido, y se le notó.

El Espanyol necesita algo más que correr: “mentalidad fuerte”

También se le planteó una idea muy de vestuario y muy de afición: en Sevilla hará falta fútbol, claro, pero también carácter, colmillo y eso que se suele pedir en estos partidos en los que el miedo pesa casi tanto como el balón. Terrats defendió que al equipo no le falta sacrificio: “Creo que eso no falta en el equipo. Yo veo al equipo que lo intenta, que va, que corre. No es el hecho de correr o no correr. En el fútbol se necesitan muchas más cosas, y yo creo que en este aspecto el equipo siempre tiene el sacrificio. Al final no nos salen las cosas por bien o mal, pero creo que la energía será importante y necesitamos tener una mentalidad fuerte y ir con todo”. Y tiene razón en una cosa: correr no basta. El problema es que ahora el Espanyol necesita que todo lo demás aparezca ya, no dentro de tres semanas.

Terrats avisa del tipo de partido que espera contra el Sevilla

El Sevilla también llega con urgencias, y eso puede convertir el partido en una especie de pulso nervioso. Terrats tiene claro que no será una tarde bonita, sino una tarde de duelos, áreas y detalles: “Sí, yo creo que no será un partido fácil, será un partido de muchos duelos, de estar fuertes en las áreas, de ser contundentes, y yo creo que al final el que esté mejor se lo llevará. Tenemos que mejorar esos pequeños detalles, sobre todo las áreas, porque creo que, como ya he dicho, por sacrificio no es, pero al final llegamos a tres cuartos y nos falta un poco de algo, de poder que algún balón acabe dentro, y con ilusión iremos, que eso al equipo no le falta, necesitamos mentalidad, ser alegres y ir ahí con todo”. Esa parte final, lo de ser alegres, casi suena raro en un contexto tan gris. Pero igual va por ahí la cosa: jugar con miedo solo suele traer más miedo.

El vestuario quiere dejar a un lado la mochila de la mala racha

La racha pesa. Aunque los jugadores intenten decir que no, pesa. Diecisiete partidos sin ganar no son una anécdota, son una mochila enorme. Terrats, aun así, prefirió no recrearse en eso y mirar hacia lo que queda: “Prefiero salir aquí a dar mensajes positivos y hablar un poco del partido, pero creo que hay que dejar eso a un lado. Intentar que todo lo que ha pasado no nos afecte, nos quedan cuatro partidos, cuatro finales, hay que sumar como sea. Necesitamos ser positivos y ser conscientes de que nos estamos jugando mucho todos, tanto club, afición, como jugadores, y nada más. Ya lo somos, pero también se tiene que ver”. Esa última frase es clave: “también se tiene que ver”. Porque el espanyolismo ya no pide discursos perfectos. Pide verlo en el campo, desde el minuto uno, en Sevilla.

El Espanyol se juega mucho más que tres puntos en Sevilla

La derrota ante el Real Madrid podía entrar en los cálculos, vale. Nadie descubrió ahora que el equipo blanco tiene futbolistas capaces de romper un partido en dos jugadas. Pero el problema del Espanyol no es perder contra el Madrid. El problema es llegar a mayo sin haber ganado todavía en 2026, con 39 puntos, con la grada sufriendo cada resultado ajeno y con una visita al Sevilla que puede marcar el ánimo de todo el tramo final. Terrats dio la cara, asumió culpa y habló de finales. Ahora falta lo más difícil: que el equipo transforme esas palabras en una respuesta de verdad. Porque el sábado, ya no hay margen para esconderse.