Edu Expósito ha sido el encargado de poner voz al vestuario del RCD Espanyol este jueves, después del entrenamiento en la Ciutat Esportiva Dani Jarque y a solo tres días de recibir al Real Madrid en el RCDE Stadium. Una comparecencia con mucho más peso de lo habitual, porque el equipo llega metido en una dinámica muy delicada, sin ganar desde hace semanas, con la afición nerviosa y con la sensación de que cada palabra cuenta casi tanto como cada punto.
El centrocampista blanquiazul aparece en un momento en que el espanyolismo necesita saber cómo está realmente el vestuario: si hay confianza, si el grupo sigue creyendo en Manolo González, si la plantilla se ve capacitada para sacar adelante la situación y, sobre todo, si los jugadores son conscientes de que ya no valen los discursos bonitos. Quedan cinco jornadas para cerrar la permanencia y el Madrid será la primera gran prueba de un tramo final que el Espanyol debe afrontar con hechos, carácter y mucha cabeza.
La receta para salir del bache: ganar y recuperar calma
Edu no se ha ido por las ramas cuando le han preguntado por cómo se sale de una racha así. Para él, la respuesta es tan sencilla como difícil: ganar. El centrocampista ha explicado: “Al final se sale de esta situación ganando. Necesitamos esa victoria que nos dé calma, energía positiva. Es lo que necesitamos todos para volver a encontrar el juego que tuvimos en el primer tramo de temporada, encontrar cada uno su mejor versión. Ahora toca un partido ante el Real Madrid, en casa, en el que necesitamos seguir puntuando y, si se puede, ganar”. Y ahí está todo. El Espanyol necesita una victoria no solo por la tabla, sino por la cabeza. Porque ahora mismo cada empate sabe a poco y cada partido sin ganar hace más grande la mochila.
“Ojalá tuviéramos una varita mágica para recuperar la mejor versión”
Sobre la gestión emocional del momento, Edu ha reconocido el cansancio del equipo tras el empate ante el Levante, pero ha querido transmitir confianza. Lo ha dicho así: “Acabamos muy cansados el otro día, con uno menos y sabiendo que no podíamos perder. Había que seguir sumando porque cada vez estamos más cerca. La situación es complicada porque estamos cada vez más abajo, pero confianza plena en el equipo. Ojalá tuviéramos una varita mágica para recuperar la mejor versión. Entiendo el nerviosismo, pero necesitamos tranquilidad, estar juntos y unidos. Lo vamos a sacar seguro”. La frase de la varita mágica resume muy bien el momento. Todo el mundo quiere volver al Espanyol de la primera vuelta, pero no hay botón para hacerlo de golpe. Toca picar piedra.
El plan ante el Real Madrid: portería a cero y partido incómodo
El Real Madrid llega como una montaña, eso lo sabe todo el mundo. Pero Edu tiene claro que el Espanyol no puede salir derrotado de casa. Su idea pasa por ser fuerte atrás y hacerle el partido incómodo al conjunto blanco: “La portería se ha de quedar a cero seguro. Y luego hacerle un partido complicado al Madrid, que no se sientan cómodos, que no puedan transicionar. Ojalá poder meter un gol, que nosotros podamos hacer nuestro partido y mantener sobre todo la portería a cero”. No suena a plan vistoso, pero sí a plan realista. Ahora mismo, para este Espanyol, cerrar la portería ya sería media vida.
Edu recuerda la primera vuelta: si el equipo lo hizo, puede volver a hacerlo
El centrocampista también ha querido tirar de memoria para justificar que el equipo tiene argumentos para ganar. Y no habla de hace cinco años, sino de esta misma temporada: “Si estuvimos hasta diciembre en posiciones muy altas, podemos seguir estándolo. Si hemos tenido un gran juego, podemos seguir haciéndolo. Confío en mi equipo. Tenemos que demostrar de lo que estamos hechos y empezar a ganar cuanto antes”. Esa es la gran pelea mental del Espanyol: creerse que aquello no fue un sueño raro, sino una versión real del equipo. Ahora parece lejos, sí, pero existió.
“No vamos a poner la cara para que nos dé golpes nadie”
Preguntado por los buenos precedentes recientes ante el Real Madrid en Cornellà-El Prat, con tres victorias pericas en las últimas seis visitas blancas, Edu ha sido bastante claro. Nada de salir como víctima: “Nosotros nos estamos jugando mucho. No vamos a poner la cara para que nos dé golpes nadie. Tenemos que demostrar y salir a ganar el partido. Estamos capacitados si hacemos un gran partido y muchas cosas bien”. La frase tiene ese punto de orgullo que la afición necesita escuchar. Luego habrá que verlo en el campo, claro. Pero el mensaje va en la línea correcta: al Madrid se le respeta, pero no se le espera de rodillas.
Apoyo total a Manolo: “Estamos con él”
Uno de los bloques más importantes de la rueda de prensa ha llegado cuando le han preguntado por Manolo González, cada vez más discutido por una parte de la afición. Edu ha cerrado filas con el técnico: “Hace daño todo. Veníamos de conseguir una cohesión entre todos que hacía tiempo que en el Espanyol no se vivía. Plantilla, afición, club… Encontrarnos en esta situación nos duele a todos. Al míster lo veo con mucha fuerza. No ha cambiado en los entrenamientos y las charlas. La exigencia es máxima. Estamos con él, lo vamos a dar todo. Nos quedan cinco partidos vitales”. Es una declaración importante, porque responde a una de las grandes preguntas de estos días: si el vestuario sigue con el entrenador. Edu dice que sí. Ahora falta que el equipo lo demuestre con hechos.
Edu no ve al Espanyol en una situación límite
El centrocampista también ha comparado este momento con otros escenarios todavía más duros vividos por el equipo. Y ha sido claro: “El más difícil fue el día de Las Palmas porque era todo o nada. Ahora tenemos un margen. Hay que estar tranquilos. Tenemos que ganar, somos los primeros que sabemos que la segunda vuelta está siendo horrible. Hemos tenido partidos buenos, otros horribles y otros con muy mala suerte. No estamos en una situación límite. Hay otros más contentos que nosotros que están por detrás. ¿Por qué vamos a quemarlo todo? Sabemos dónde estamos, tenemos que ir hacia delante. Yo prefiero jugar todos los partidos con mi gente. El otro día había 26.000 personas el lunes con la racha que lleva el equipo. Estamos para dar la cara. Tenemos que seguir, cinco partidos”. Aquí Edu intenta poner algo de calma. La racha es horrible, lo dice él mismo, pero el equipo sigue con margen. Y quemarlo todo, según su mirada, no ayuda.
La autocrítica llegará cuando se cierre la permanencia
Edu no ha esquivado la necesidad de revisar lo que ha pasado esta temporada, pero ha dejado claro que ahora mismo no es el momento de abrir todos los melones. Primero, salvarse. Luego, analizar: “Totalmente. Cuando consigamos la salvación matemática es el momento de ver qué ha pasado, quiénes han sido los culpables y qué hay que corregir. Los que mandan han de tomar decisiones y ver los errores y aciertos”. Suena lógico. La autocrítica es necesaria, pero hacerla con el equipo todavía metido en el barro puede acabar siendo gasolina en un incendio.
La preparación no cambia, aunque el rival sea el Madrid
Sobre si hay una preparación especial para el partido ante el Real Madrid, Edu ha rebajado cualquier misterio: “Siempre preparamos los partidos de la misma manera. Vemos las virtudes y defectos del rival. Es como lo hacemos. La motivación está”. El rival cambia, el contexto aprieta, pero el método se mantiene. Y la motivación, desde luego, no debería faltar. Si no aparece ahora, mal vamos.
Mensaje claro sobre la reventa: “Necesitamos a los nuestros, no gente de blanco”
También se le ha preguntado por la reventa de abonos para el partido ante el Real Madrid, un tema que el club ha frenado con mano dura. Edu lo ha dejado bastante claro: “Yo me siento arropado por mi afición, pero siempre hay de todo. Si quieren hacer esto, que el club les quite el carnet o lo que sea. Dárselo a un familiar está muy bien, pero sacar dinero en un partido así… Necesitamos a los nuestros, no gente de blanco”. Aquí no hay mucho que añadir. En una semana así, con el Espanyol jugándose media vida emocional y deportiva, el estadio necesita ser perico. No un escaparate para el rival.
La responsabilidad no es solo de Manolo
Edu también ha querido repartir responsabilidades. El foco está en Manolo, sí, pero los que entran al campo son los jugadores. Y eso lo tiene claro: “Todos la tenemos, pero los que juegan son los jugadores. Tenemos confianza en el míster, en el grupo y el equipo. Estamos cinco puntos por encima del descenso y tenemos que conservar ese margen”. Es una frase importante porque evita esconderse detrás del entrenador. El vestuario sabe que tiene que responder. Y ya no vale decirlo mucho más: toca hacerlo.
Nervios, realidad y tranquilidad dentro del vestuario
Sobre los nervios del momento, Edu ha reconocido la realidad de la mala dinámica, pero ha insistido en que el equipo está tranquilo y sabe qué debe hacer: “Estábamos en una situación muy buena. Ahora llevamos muchos partidos sin ganar. Tenemos ganas de hacerlo. Sabemos la realidad, pero el equipo está tranquilo sabiendo lo que tiene que hacer en los partidos que quedan”. Esa tranquilidad, si existe de verdad, debe verse el domingo. Porque desde fuera, muchas veces, el equipo ha transmitido más miedo que calma.
“Primero quiero un Espanyol fuerte”
Preguntado por si la Liga puede estar ya acabada para el Real Madrid o si el conjunto blanco puede llegar con la cabeza en otro sitio, Edu no quiso centrarlo todo en el rival: “Primero quiero un Espanyol fuerte y luego un Madrid que venga pensando en el Mundial”. La frase tiene su gracia, pero también su lógica. Primero lo propio. Si el Espanyol no está fuerte, da igual cómo venga el Madrid.
La suerte también juega, pero no puede ser el único plan
Sobre el empate ante el Levante y esa sensación de haber tenido también algo de fortuna, Edu recordó otros momentos que pudieron cambiar el panorama: “Si nos vamos más atrás, si no fallamos el penalti contra el Rayo estamos casi de vacaciones. Al final el otro día no nos salió, tuvimos alguna ocasión, pero es verdad, necesitas también que Dmitrovic te salve y un poco de suerte”. Y sí, el fútbol va de detalles. Un penalti, una parada, un larguero, una expulsión. Pero cuando una racha se alarga tanto, ya no basta con hablar de suerte. Hay que forzarla.
El dolor de una temporada que prometía mucho más
Edu también habló de la sensación interna tras una primera vuelta que había ilusionado muchísimo. Y ahí se notó que el golpe duele: “Después de cómo ha ido la primera vuelta y la ilusión que teníamos todos, duele más. Era una temporada en la que no nos poníamos límite. Ver ahora que estamos en una dinámica tan negativa le duele a todo el mundo. La vida y el deporte te llevan a muchas situaciones que no dependen de ti, pero los que sabemos del deporte profesional lo decimos siempre: se pierde más que se gana. Tienes que estar alerta siempre”. La caída ha sido tan fuerte precisamente porque antes se había subido muy alto. De mirar arriba a mirar el descenso. Así de cruel.
El apoyo del club y la fuerza que debe salir del vestuario
Por último, Edu fue preguntado por el apoyo del club. Su respuesta volvió al mismo punto: fuera puede haber ruido, pero dentro deben hacerse fuertes: “Nos sentimos arropados, pero dentro del vestuario nos tenemos que hacer fuertes nosotros. Da igual lo que venga desde fuera. Tenemos que sacar esta situación adelante, hay que ganar cuanto antes. Ahora valen los hechos, demostrarlo en el campo”. Esa última frase resume toda la rueda de prensa. El Espanyol necesita hablar menos con palabras y más con fútbol. Porque la afición puede entender el miedo, puede valorar la honestidad y puede agradecer que Edu dé la cara. Pero ahora quiere ver una reacción.
Edu deja un mensaje claro: calma, unión y hechos
La comparecencia de Edu Expósito deja varias ideas fuertes: apoyo total a Manolo, confianza en el grupo, necesidad de ganar cuanto antes y una petición clara de unidad. El Espanyol sigue cinco puntos por encima del descenso, pero la dinámica ha hecho que todo parezca mucho más oscuro. El domingo llega el Real Madrid y el margen para seguir aplazando la reacción se va acabando. Edu ha hablado claro. Ahora el vestuario debe responder en el césped.







