El partido del lunes en el RCDE Stadium no llega vacío de historia, ni mucho menos. De hecho, el Espanyol y el Levante han cruzado caminos unas cuantas veces entre Primera y Segunda, y el balance deja una rivalidad bastante más igualada de lo que uno podría pensar a simple vista. En Primera división se han enfrentado 31 veces, contando los partidos jugados tanto en feudo perico como granota, con un balance de 10 victorias del Espanyol, 12 empates y 9 derrotas, además de 41 goles a favor de los blanquiazules y 45 en contra. En Segunda división solo se han medido en cuatro ocasiones, y ahí el dominio perico sí ha sido mucho más claro: tres victorias y un empate, con 12 goles marcados y solo dos encajados. O sea, sí: hay historia, hay equilibrio en Primera y hay también un pequeño recuerdo de superioridad perica cuando el cruce se fue a la categoría de plata.
En el RCDE Stadium el Espanyol suele mandar, aunque el Levante ya sabe lo que es hacer daño
Si se reduce el foco a feudo perico en Primera división, el panorama mejora bastante para el Espanyol. Ahí han jugado 15 partidos, con 8 victorias del RCDE, 5 empates y solo 2 derrotas, además de 25 goles a favor y 20 en contra. No es un dato menor. Tampoco lo es que el Espanyol haya logrado marcar en el 87% de esos encuentros, es decir, en 13 de 15, mientras que ha encajado en el 73%, o sea, en 11 de 15. Traducido a lenguaje más de grada: el Espanyol casi siempre le moja al Levante en casa, pero tampoco suele salir limpio del todo.
Hay otro par de detalles curiosos. El máximo de partidos seguidos ganando en casa ante el Levante ha sido de dos, entre 2007 y 2010. Y aún más llamativo: nunca ha perdido dos partidos seguidos en casa ante los granotas. La mejor racha sin perder llegó entre 2013 y 2018, con seis encuentros consecutivos.
El último precedente en Cornellà fue una locura de siete goles
El antecedente más reciente en campo perico fue aquel 4-3 de la temporada 2021-22, uno de esos partidos que dejan bastante material para recordar. Aquella noche marcaron por el Espanyol Darder, RDT y Puado por partida doble, mientras que para el Levante lo hicieron Jorge de Frutos, Son y Morales. Una barbaridad de partido, de los que te dejan sin uñas y sin aire a la vez.
La última victoria levantinista en feudo perico se remonta al 20 de junio de 2020, con un 1-3 que todavía escuece un poco si uno se para a recordarlo: marcó David López para el Espanyol y lo hicieron Borja Mayoral, Enis Bardhi y Adri Pedrosa en propia puerta para el Levante. Ese día cayó uno de los dos tropiezos pericos en casa ante este rival en Primera. Y eso también conviene tenerlo presente, porque por más que el histórico local sea bueno, el Levante ya ha demostrado que puede meterle mano al Espanyol en Cornellà.
Un rival que en los últimos años se le ha dado relativamente bien al Espanyol
Hay otro bloque de datos que también juega a favor del Espanyol, al menos si uno mira el cruce con algo más de perspectiva reciente. El conjunto blanquiazul solo ha perdido dos de sus últimos 14 partidos ante el Levante en LaLiga, con un balance de 4 victorias y 8 empates. Eso contrasta bastante con la etapa anterior, porque antes de esta secuencia había perdido cinco de los seis enfrentamientos previos, ganando solo uno. También hay un dato curioso dentro de ese tramo: desde la temporada 2013-14, solo ante el Celta de Vigo ha empatado más partidos el Espanyol que ante el Levante, con ocho empates, los mismos que frente al Valencia.
Y si volvemos a casa, el dato insiste en la misma idea: el Espanyol solo ha perdido dos de los 15 encuentros disputados ante el Levante en LaLiga como local, aunque hay un matiz que no invita tanto a la calma: en cada uno de los últimos dos ha encajado justo tres goles, con un balance de una victoria y una derrota. O sea, precedentes buenos sí, pero últimamente sin demasiada paz.
Los lunes y el RCDE Stadium: un contraste raro entre un dato bueno y otro preocupante
El choque del lunes también trae un par de curiosidades ligadas al día de la semana. El Espanyol ha puntuado en cinco de sus últimos seis partidos jugados en lunes en LaLiga, con 3 victorias, 2 empates y 1 derrota, después de haber perdido cada uno de sus seis anteriores. El Levante, por su parte, no ha ganado ninguno de sus últimos siete partidos como visitante en lunes en la máxima categoría, con 2 empates y 5 derrotas. Son datos que, si uno quiere agarrarse a algo, ayudan un poco al optimismo perico.
El problema está en la otra cara de la moneda: el Espanyol no ha ganado ninguno de sus últimos seis encuentros como local en LaLiga, con 2 empates y 4 derrotas, después de haber ganado siete de sus 10 anteriores en casa en la competición, con 1 empate y 2 derrotas. Esta es ya su racha más larga sin ganar en casa en una misma campaña en Primera desde enero de 2020, cuando enlazó 11 partidos sin vencer como local, con 4 empates y 7 derrotas. Así que sí, el lunes puede parecer una buena fecha por unos datos, pero el RCDE Stadium arrastra últimamente una losa bastante seria.
El Levante llega con menos alegría fuera de casa que en su estadio, pero con confianza renovada
Otro punto importante está en cómo llega el Levante a domicilio. Desde que Luís Castro se sentó en el banquillo, su primer viaje en LaLiga acabó con un 0-3 ante el Sevilla en enero, pero después de eso el equipo granota no ha ganado ninguno de sus últimos cinco encuentros fuera de casa en la competición, con 1 empate y 4 derrotas. Esa es su peor racha sin ganar como visitante en Primera desde febrero de 2022, cuando enlazó 15 partidos fuera sin vencer, con 3 empates y 12 derrotas.
Ahora bien, eso no tapa otro dato importante: el Levante ha ganado sus dos últimos partidos en LaLiga, 1-0 al Getafe y 2-0 al Sevilla. Y además lo ha hecho sin encajar. No enlaza tres victorias seguidas dejando la portería a cero en la competición desde otra racha de tres partidos en octubre de 2011, cuando enlazó 0-1 ante el Betis, 3-0 frente al Málaga y 0-3 contra el Villarreal. Así que el Levante no llega brillante a domicilio, pero sí llega subido por resultados y con la moral más alta que hace unas semanas.
El Espanyol, atrapado en una racha histórica que ya da bastante miedo
Aquí está el bloque que más pesa en clave perica. El Espanyol no ha ganado ninguno de sus últimos 15 partidos de LaLiga, con 5 empates y 10 derrotas. Y eso lo mete ya de lleno en un terreno histórico muy feo. La única vez que el club encadenó 16 encuentros seguidos sin ganar en Primera fue entre octubre de 1988 y febrero de 1989, en una racha de 19 partidos con Javier Clemente en el banquillo. O sea, el lunes el equipo de Manolo González puede igualar un registro que nadie quiere tocar ni con un palo.
Por si eso fuera poco, el Espanyol es uno de los tres equipos de las cinco grandes ligas europeas que todavía no ha ganado un solo partido en 2026, junto al Metz en la Ligue 1 (4 empates y 10 derrotas) y al Tottenham Hotspur en la Premier League (6 empates y 9 derrotas). El dato es demoledor y explica bastante bien por qué el lunes se vive ya como una final total.
Dos bajas muy sensibles: Puado e Iván Romero, dos especialistas en este duelo
Este lunes ambos equipos echarán de menos a dos jugadores muy importantes. En el Espanyol no estará Javi Puado, lesionado. Y no es una ausencia cualquiera, porque el capitán blanquiazul ha marcado tres goles en cuatro partidos ante el Levante en LaLiga, y solo frente al Valencia ha firmado más tantos en la competición, con cuatro. También lleva tres contra el Alavés, pero el Levante era claramente uno de esos rivales que le sentaban bien.
En el lado granota faltará Iván Romero, sancionado. Y eso también pesa muchísimo, porque el delantero levantinista ha marcado tres goles en sus últimos cuatro partidos en LaLiga, incluido su primer doblete en la competición en el último encuentro ante el Sevilla. Es un gol menos en este tramo que en sus 30 partidos anteriores en Primera, donde había firmado cuatro. O sea, el Levante pierde justo al hombre que llegaba más enchufado de cara al gol, y el Espanyol a uno de los futbolistas que mejor entendía este cruce.
Un partido con pasado perico, pero con presente muy poco fiable
Si uno se queda solo con los precedentes, el Espanyol puede mirar el lunes con cierto alivio: suele competir bien contra el Levante, en casa ha mandado bastante y el histórico general no es malo. Si mira el presente, la cosa cambia completamente. Porque el equipo perico llega atrapado en una racha horrible, con la casa sin victorias desde hace demasiado y con una mochila mental enorme. El Levante, en cambio, llega bastante peor en el histórico, pero mucho mejor en confianza. Y ahí está el gran choque de esta previa: el pasado favorece al Espanyol, el momento actual no tanto.
Por eso este recopilatorio de estadísticas, precedentes y curiosidades deja una sensación curiosa. Hay números para agarrarse y otros para echarse a temblar. Como casi todo lo que rodea hoy al Espanyol.






