El artículo de Manuel Tarín llega en un momento en el que el ruido alrededor del RCD Espanyol no deja de crecer. Y no es un texto más. Es de esos que se leen con el ceño fruncido, porque pone palabras a algo que muchos pericos llevan días pensando. Tarín parte de una ironía provocadora para entrar en un tema serio, muy serio: el riesgo de que el Espanyol acabe señalado por unos hechos que no ha provocado, en medio de un clima cada vez más cargado. A partir de ahí, el exdirector de Mundo Deportivo abre varias preguntas incómodas, de esas que no tienen respuesta fácil, y que apuntan tanto a lo que pasó en el RCDE Stadium como a lo que puede venir después. Porque en el fondo, lo que plantea es claro: ¿hasta qué punto se está construyendo un relato que puede acabar pasando factura al club?
Silvia Orriols, nueva Presidenta del RCD Espanyol
Permítame la alcaldesa de Ripoll esta pirueta humorística, pero es que no me extrañaría que después de las manipulaciones permanentes que está sufriendo el partido de la selección española en Cornellà, se vinculara su reconocido antiislamismo con su pertenencia al club blanquiazul.
Es curioso que el club cuya denuncia por actos racistas contra su jugador magrebí Omar El Hilali ha quedado escondida en un cajón, ahora sea denunciado como el rey de las cruzadas contra los musulmanes y es por ello, que desde tres puntos de vista, necesito respuestas claras, si son posibles, que no lo creo:
- – ¿Que diferencia hay que en una final de Copa se grite “español el que no bote” a que en un partido amistoso entre selecciones se jalee el “musulmán el que no bote”. Cualquiera de las dos cosas me parecen argumentos de tik tok y poco relevantes como reflejo de una sociedad moribunda que viaja desde la corrupción a la incultura, con unos dirigentes tan enfermos como los autores de los cánticos que no dejan de insultarse… con nuestro dinero.
- – ¿Que clase de “predicadores” han nacido a la orilla de los rios de la crispación para sospechar, anunciar y denunciar al RCD Espanyol como la logia masónica que ha organizado una campaña mundial contra los fieles de Mahoma?.
- – Y lo más sospechoso y peligroso: después de los repetidos atracos que en el campo de fútbol se han producido esta temporada contra el equipo de Manolo González ¿se va a convertir el Espanyol en la cabeza de turco de un sistema podrido para enviarlo primero a Segunda División y tontear con su desaparición?.
Hace muchos años, cuando comenzaron a utilizarse cámaras en los controles de acceso, el RCD Espanyol grabó a grupos violentos vestidos con la camiseta blanquiazul identificando a sus miembros. El 25% de esos identificados entre “Brigadas Blanquiazules”, a la semana sigueinte lucían los colores blaugrana entre los “Boixos Nois”, solo por un fanatismo violento, sin más color que sus frustaciones y complejos.
El silogismo de “unos cuantos aficionados blanquiazules son antimusulmanes y por lo tanto el Espanyol es un club racista y debe ser castigado” es tan peregrino, grotesco e incierto que casi seguro se convertirá en el slogan de los auténticos responsables de la crispación como el Sr. Luis de la Fuente que podía haber hecho debutar, justamente, a Joan Garcia contra Serbia y evitar tensionar a una afición herida por la marcha de su ídolo.
Manuel Tarín Alonso
Exdirector de El Mundo Deportivo







