Hoy en ‘La Grada Ràdio’ | Francesc Via responde tras el «qué nivel, Maribel» de De la Fuente: “Nos humilla, nos niega la respuesta y nos trata con desprecio pese a que estaba en casa del Espanyol”

1 de abril de 2026

El programa de hoy de La Grada Ràdio ha estado marcado por un tema que ha trascendido lo puramente deportivo. A pesar de la cercanía del Betis – Espanyol de este sábado, el foco se ha situado en lo ocurrido en el RCDE Stadium durante el España – Egipto y, especialmente, en todo lo que rodea al debut de Joan García con la selección española. Un episodio que ha reabierto un debate sensible en el entorno blanquiazul y que sigue generando malestar.

La intervención de Francesc Via en sala de prensa, interpelando directamente al seleccionador, ha sido uno de los ejes del análisis. La respuesta de Luis de la Fuente, lejos de aportar claridad, ha alimentado la controversia: «No te voy a contestar, la pregunta se contesta por sí misma. En mi pueblo dirían: ‘qué nivel, Maribel'». Una contestación breve, pero con carga, que ha sido interpretada como una forma de esquivar el fondo de la cuestión. O dicho de otro modo, que no nos queda ni el derecho a preguntar, hasta esto se nos niega.

Un contexto que condiciona la lectura del episodio

El caso no puede entenderse sin su contexto, y eso parece que han hecho muchos por desinformación o por interés fuera del entorno blanquiazul. Joan García no fue convocado con la selección cuando defendía la portería del Espanyol, en un momento en el que su presencia habría tenido implicaciones contractuales relevantes para el club, concretamente en el incremento de su cláusula de rescisión en 5 millones.

Ahora, ya fuera de la disciplina blanquiazul, sí ha llegado ese debut, y además en el RCDE Stadium. Una coincidencia que, para una parte del espanyolismo, resulta difícil de desligar de lo ocurrido anteriormente y que explica la división de opiniones que se vivió en la grada.

Francesc Via estalla: “Hoy ser del Espanyol es ser un ciudadano sin derecho a preguntar”

Más allá del fútbol, más allá incluso del propio caso Joan García, nuestro director ha puesto el foco en algo que va un paso más allá: la sensación de maltrato constante hacia el espanyolismo.

Desde el inicio, el tono ha sido claro, sin matices. Via ha verbalizado un sentimiento que lleva tiempo flotando en el entorno perico y que, tras lo vivido estos días, ha vuelto a estallar: «Una de las cosas que nos pasan por ser del Espanyol es que nos pueden humillar. Hoy día ser del Espanyol es ser un ciudadano que no tiene derecho a preguntar y que diga lo que diga, será ignorado cuando no humillado».

No es solo una queja puntual. Es una reflexión más profunda, casi estructural, sobre el lugar que ocupa el Espanyol y su afición en el ecosistema del fútbol español.

La respuesta de De la Fuente, en el centro del malestar

Uno de los momentos clave del programa ha sido el análisis de la respuesta de Luis de la Fuente en rueda de prensa. Via ha insistido en que el problema no es solo la decisión de hacer debutar a Joan García en el RCDE Stadium, sino la forma en la que se respondió a una pregunta que consideraba legítima: «Preguntar no es ofender», ha subrayado, antes de añadir con contundencia: «Usted ayer humilló a la gente del Espanyol, se burló de la gente del Espanyol».

El director ha ido más allá, cuestionando no solo la decisión deportiva, sino también el contexto en el que se produce: «De todos los lugares De la Fuente ha de hacer debutar a Joan aquí, y para usted son minucias».

Y ha rematado con una crítica directa al tono del seleccionador: «Nos humilla, nos niega la respuesta y nos trata con desprecio pese a que estaba en casa del Espanyol».

Crítica al relato sobre la afición del Espanyol

Otro de los bloques más contundentes ha sido el referido a lo ocurrido en la grada. Via ha rechazado frontalmente que se señale al espanyolismo como responsable de los incidentes o de ciertos cánticos: «Me parece inaudito que se culpe a la afición del Espanyol», ha afirmado, recordando que el ambiente fue mucho más complejo de lo que se ha querido transmitir: «Algunos silbaron a Joan, pero hubo más aplausos, que acallaron los gritos».

En esa línea, ha denunciado lo que considera una lectura interesada: «La hipocresía de descubrir ahora qué sucede en este país, que intenta taparse culpando a la afición del Espanyol».

Y ha añadido un matiz importante: el estadio no era exclusivamente perico, con presencia de aficionados de distintas procedencias, algo que, según su análisis, no se ha tenido en cuenta.

Un mensaje al propio entorno perico

Más allá de las críticas externas, Via también ha querido dirigirse directamente a la afición del Espanyol. Y lo ha hecho con un mensaje que mezcla sinceridad y cierta amargura: «No me felicitéis, me felicitáis por hacer una pregunta y no me han contestado».

Para él, esas reacciones reflejan algo más profundo: «Lo hacéis porque en nombre de nuestro club, para defendernos, nadie habla, y eso es una pena».

El papel de los medios y la defensa del Espanyol

Via también ha tenido palabras para algunos sectores del periodismo, criticando tanto la falta de preguntas en la rueda de prensa como determinadas valoraciones posteriores: «Muchos compañeros mirando al suelo», ha señalado, en referencia a lo que considera una falta de implicación en un tema que, a su juicio, merecía más atención.

Y ha dejado una frase que resume su posicionamiento: «Di eres perico no tienes derecho a nada: te pueden humillar en casa, robar los árbitros, y todo sin un representante que un día pueda alzar el dedo y decir, ‘oiga, que me está pisando'».

Más allá del episodio: una sensación que se repite

El análisis no se ha quedado en lo ocurrido con la selección. Via ha conectado este episodio con otros temas recurrentes: arbitrajes, trato institucional, ausencia de representación…

«Cada día tenemos una prueba más», ha insistido, en una reflexión que apunta a una acumulación de situaciones que, vistas de forma conjunta, explican el clima actual.

El resultado es un programa que ha ido mucho más allá del comentario deportivo. Un retrato crudo del momento que vive el espanyolismo, con un mensaje de fondo que no pasa desapercibido: la sensación de estar, cada vez más, en una posición incómoda dentro del fútbol español.

Alan Pace interviene en el caso Chica y evidencia tensiones en la gestión deportiva del Espanyol

El movimiento que lleva a Javi Chica al Juvenil B no es solo una decisión deportiva más. Según ha explicado Francesc Via en La Grada Ràdio, Alan Pace ha tenido que intervenir directamente en este asunto, algo que, más allá del nombramiento en sí, deja una lectura clara sobre el momento interno del club. Porque si el presidente ha tenido que entrar en una decisión de este nivel, es porque el equilibrio en la estructura deportiva no está siendo el que debería.

javi chica espanyol

En ese contexto, el foco vuelve a situarse sobre la figura de Fran Garagarza. Via apunta a un problema de fondo: la voluntad del director deportivo de intervenir en todos los ámbitos, incluso en una situación médica que debería limitar su papel operativo. La discrepancia con Marco Otero por el regreso de Chica no sería, por tanto, un caso aislado, sino un síntoma de algo más profundo. Un escenario en el que las decisiones no fluyen con normalidad y requieren la mediación directa de la propiedad, evidenciando que la gestión deportiva atraviesa un momento de fricción interna que ya no se puede esconder

El ruido extradeportivo en la antesala de un partido clave; César Santos, desde Cracovia: fe, frío y un Espanyol que ya no invita a confiar

Todo ello se produce en una semana en la que el Espanyol afronta un compromiso exigente ante el Real Betis. En este sentido, ña opinión del día ha tenido hoy un punto distinto, casi de postal. César Santos ha intervenido desde Cracovia, concretamente desde la iglesia de Santa Ana, y ya solo con eso el tono prometía algo especial. Pero no. O sí, pero en otro sentido. Porque lo que ha dejado ha sido una reflexión muy perica, muy de estos días, con ese punto de cansancio que ya no se puede esconder.

opinion del dia cesar santos

Lo primero, la imagen. Él mismo lo cuenta así: «Hago la opinión desde Cracovia, desde la iglesia de Santa Ana, una iglesia en la que he entrado a rezar para ver si ganamos de una vez por todas este 2026». Y claro, ya con esa frase te haces una idea de por dónde va todo. No es solo fútbol. Es casi una plegaria.

Del optimismo al golpe de realidad

César no se ha escondido. Nada de maquillar el momento. Ha ido directo: «Yo era muy optimista, en las últimas opiniones he intentado ser optimista, pero se me ha acabado el optimismo, sinceramente».

Y ahí está el cambio. Porque durante semanas muchos han intentado agarrarse a algo, a lo que fuera. Pero ahora ya cuesta. Y él lo explica desde esa mirada que siempre ha tenido puesta en la clasificación: «Siempre miro la distancia con el descenso, incluso cuando habíamos ganado cinco partidos seguidos, y decía que teníamos que ir con cuidado porque en cualquier momento se nos giraría la dinámica».

Se giró. Y de qué manera.

Nueve puntos… que ya no tranquilizan igual

El dato sigue ahí. Nueve puntos de margen. Sobre el papel, una situación aceptable en la jornada 30. Pero claro, el contexto lo cambia todo: «Todavía son nueve puntos, y todos a principios de Liga hubiéramos firmado llegar a esta situación en la jornada 30, nueve puntos del descenso. Sí, pero no habría firmado nadie estar más de tres meses sin ganar».

Esa es la clave. No es solo dónde estás, es cómo has llegado. Y el cómo pesa mucho.

Tres partidos que no invitan a creer

Mirando al calendario, el discurso tampoco mejora. César lo deja claro: «Ahora no soy nada optimista de cara a los tres partidos que vienen, la verdad, firmo ganar uno de los tres que vienen fuera de casa».

Y pone el foco directamente en el Betis: «Creo que después del derbi, lo más complicado es el Betis porque no se nos da nada bien este rival».

Eso sí, intenta agarrarse a algo, aunque sea pequeño: «La única pequeña esperanza que me queda es que ellos primero tengan este partido de Europa League entre semana que les importa muchísimo más que la Liga».

Pero ni eso termina de convencerle. Porque lo dice tal cual: «Últimamente somos el equipo aspirina y ni enfrentarnos ante equipos que están en esta mala dinámica nos ha salvado».

Un “reset” como última bala

En medio de todo, aparece la palabra que más se ha repetido estos días: reset. Parar, respirar, volver a empezar. Él también se agarra a eso: «Confío en que el equipo haya hecho un reset en estas dos semanas y podamos darle la vuelta a la situación y podamos volver a mirar hacia arriba en vez de hacia abajo».

No es una certeza. Es más bien una necesidad.

Un pronóstico con más fe que convicción

Y para cerrar, una de esas frases que mezclan deseo y realidad: «Mi pronóstico más optimista sería un 0-1 con un golito de Kike García».

Ahí queda. Sin grandes discursos. Un gol. Tres puntos. Y, sobre todo, una sensación distinta. Porque ahora mismo, lo que más falta hace no es ni siquiera la clasificación… es volver a creer un poco.