Permanencia sellada… y mensaje de Alan Pace: ahora empieza lo importante para el Espanyol Femenino

29 de marzo de 2026

El Espanyol Femenino logró este sábado un triunfo de gran valor ante el Levante que le permite certificar la permanencia en la Liga F a falta de varias jornadas para el final. Un objetivo cumplido con antelación, en un curso exigente, y que tuvo como momento destacado el gol olímpico de Naima, decisivo para inclinar el partido.

Tras el encuentro, el presidente Alan Pace trasladó en redes sociales su felicitación al equipo por haber asegurado la continuidad en la máxima categoría. Un reconocimiento que pone en valor el trabajo realizado en un contexto complejo.

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De la estabilidad deportiva a la planificación estratégica

Con la categoría garantizada, el escenario cambia de forma evidente. El Espanyol Femenino deja de mirar exclusivamente al corto plazo para situarse en una fase en la que la planificación adquiere un peso central.

La felicitación institucional es el primer paso, pero el foco se desplaza ahora hacia las decisiones que deberán tomarse en las próximas semanas. El reto ya no es únicamente mantenerse, sino definir qué modelo de crecimiento quiere desarrollar el club en su sección femenina.

Un mercado de invierno que dejó interrogantes

Durante el pasado mercado invernal, el equipo no recibió refuerzos pese a que existía la demanda expresa de realizar ajustes considerados necesarios en la plantilla. Tal y como se ha venido explicando en La Grada Ràdio, se solicitó incorporar alguna pieza que reforzara el bloque en un momento delicado del campeonato.

Finalmente, ese movimiento no se produjo. El equipo ha logrado el objetivo sin ese impulso adicional, lo que otorga aún más mérito a la permanencia, pero al mismo tiempo plantea interrogantes de cara al futuro. La gestión de recursos será uno de los aspectos clave en la próxima planificación.

Del objetivo de permanencia a la ambición europea

En su llegada a la presidencia, Alan Pace expresó la aspiración de ver al Espanyol Femenino compitiendo en competiciones europeas en el futuro. Es una declaración de intenciones que marca una línea de ambición clara.

No obstante, ese objetivo exige una inversión sostenida y una estructura deportiva capaz de competir en un entorno cada vez más exigente. El salto cualitativo requiere recursos, planificación y continuidad en el proyecto.

Un verano que se prevé determinante

Según ha ido explicando el especialista en fútbol femenino Carlos Martínez en La Grada Ràdio, se espera un verano con movimientos relevantes en la plantilla. Ajustes, posibles salidas y nuevas incorporaciones que definirán el nivel competitivo del equipo en la próxima temporada.

Asimismo, se ha detectado la presencia de una figura externa al club siguiendo de cerca la evolución de la sección, un indicio que podría estar relacionado con una evaluación más profunda del proyecto. Todo apunta a que se están sentando las bases de decisiones estructurales.

Monforte y Ribalta, en el centro de la decisión

Otro de los aspectos a resolver será la continuidad del actual cuerpo técnico y la dirección deportiva. Sara Monforte y Dolors Ribalta han logrado asegurar la permanencia en un contexto poco favorable, marcado por la limitación de recursos y la exigencia competitiva.

La valoración de su trabajo será determinante para decidir si el proyecto mantiene su actual línea o si se opta por introducir cambios. La estabilidad o la renovación del liderazgo marcarán el rumbo inmediato del equipo.

Hace unas semanas, Sara Monforte dejaba una reflexión bastante clara sobre el momento que vive el Espanyol Femenino en su paso por ‘Moeve Fútbol Zone, de Sport’. La técnica insistía en que «se está progresando. De la temporada pasada a esta se han dado pasitos. Creo que tenemos mejor plantilla y es el momento de dar algún paso más. No es de repente, que los proyectos se hacen poco a poco, pero cada año lo ideal es poder ir mejorando y ojalá sea así», un mensaje que conecta directamente con la idea de crecimiento sostenido.

En esa misma línea, ponía en valor el trabajo interno y el atractivo del proyecto: «La gente que está trabajando conmigo, por encima… lo están haciendo muy bien. Además, las jugadoras se lo merecen y al final es un proyecto atractivo, también para la gente de fuera. Es un buen momento para poder dar un pasito más y que la gente quiera estar aquí«.

Siempre con los pies en el suelo, recordaba que «está claro que nuestro objetivo es conseguir la permanencia lo antes posible para luego poder mirar un poquito más arriba», sin perder de vista la realidad competitiva. Con su contrato cerca de finalizar, Monforte no escondía su deseo de continuidad: «Me encantaría poder renovar aquí. Acabo contrato este año y esa es la realidad. Todavía no se ha hablado conmigo», dejando también claro qué necesitaría para dar ese siguiente salto: «Que el club siguiera apostando, que cada año pudiera apostar un poquito más para poder estar lo más arriba posible», con un objetivo muy definido a corto plazo: consolidarse en Liga F y «pelear ya por los puestos de los ocho primeros y no mirar tanto hacia abajo«.

Una base consolidada sobre la que construir

El Espanyol Femenino ha alcanzado el objetivo prioritario de la temporada. Ha competido, ha resistido en momentos complejos y ha asegurado su continuidad en la élite.

A partir de aquí, el margen de maniobra es mayor. La presión del descenso desaparece y se abre una oportunidad para construir con mayor perspectiva. La permanencia debe entenderse como un punto de partida, no como un techo.

Las decisiones que se adopten en los próximos meses por la nueva propiedad definirán si el proyecto avanza hacia ese escenario de crecimiento planteado desde la presidencia o si se mantiene en una línea continuista. El contexto está preparado. Ahora corresponde al club dar el siguiente paso.