Hay partidos que no son uno más. El de este sábado a las 16:00h es uno de esos. El Espanyol Femenino recibe al Levante en la Dani Jarque con una sensación clara: puede ser el día de cerrar la permanencia. No de forma simbólica, sino matemática si se dan los resultados.
El equipo de Sara Monforte llega en una posición relativamente tranquila, 11º con 25 puntos, pero sin confiarse. Porque esto va así: hasta que no está hecho, no está hecho. Y delante habrá un rival que llega con el agua al cuello.
Buenas sensaciones tras el empate en Madrid
El punto en el campo del Madrid CFF dejó algo más que un resultado. Dejó la sensación de que el equipo compite, insiste y tiene argumentos. El empate (1-1) no fue brillante, pero sí trabajado. Y eso ahora mismo vale.
El Espanyol generó, tuvo tramos buenos y, aunque le faltó rematar el partido, salió con la idea de que va por el buen camino. Eso también cuenta cuando entras en el tramo final de la temporada.
“Podría ser un muy buen día para certificar la permanencia”
Sara Monforte no lo esconde. Sabe lo que hay en juego. Y lo dijo tal cual: “Podría ser un muy buen día”. La ecuación es sencilla: si el Alhama no gana y el Espanyol sí, objetivo cumplido.
🎙️ PRÈVIA | @Monforte11: “Si l’Alhama no aconsegueix guanyar, sabríem que, si poguéssim guanyar al Levante, estaríem matemàticament salvades. Seria maco poder celebrar-ho a la Dani Jarque”.#RCDEFem #EspanyolLevante pic.twitter.com/qSuIU8wOAn
— RCD Espanyol Femení (@RCDEFemeni) March 27, 2026
También dejó claro cómo llega el equipo: “Estamos contentas, hacer 4 de 6 era importante para nosotras. Además, estamos en un buen momento de juego y de ánimo”. No es euforia, pero sí una confianza bastante real.
Y se nota en el ambiente. Más calma, más claridad. El equipo sabe lo que se juega y quiere hacerlo en casa.
Un Levante colista… pero que no regala nada
Mirar la clasificación puede engañar. El Levante es colista, sí. Pero eso no significa que vaya a ser un partido cómodo. Ni mucho menos.
La propia Monforte avisó: “Es un equipo que, para mí, no merece estar donde está”. Y explicó por qué: compiten bien, se mantienen en los partidos… pero les falta el gol.
Ese es el detalle. Porque cuando no marcas, todo se hace cuesta arriba. Y ahí es donde el Levante está pagando caro cada partido. Aun así, son un equipo incómodo, de los que te obligan a estar metida los 90 minutos.
Clave: no bajar ni un segundo la concentración
El mensaje desde dentro es bastante claro. No hay margen para despistes. “Tendremos que estar muy concentradas los 90 minutos, porque ellas se juegan mucho”, avisó la entrenadora.
Y tiene lógica. Para el Levante cada jornada es una final. Eso cambia muchas cosas. Intensidad, nervios, ritmo… todo se eleva.
El Espanyol, en cambio, tiene otra presión. La de cerrar cuanto antes. Y hacerlo bien.
La Dani Jarque, escenario perfecto para cerrar el objetivo
Hay algo que también pesa. Jugar en casa. En la Dani Jarque. Y poder celebrarlo ahí, con la gente cerca.
No es lo mismo hacerlo fuera. No es lo mismo esperar otra semana. Este tipo de partidos tienen ese punto especial. Se nota en cómo se juegan.
Y el equipo lo sabe. Tiene delante una oportunidad muy concreta: ganar y dejar de mirar hacia abajo.







