El La Grada Ràdio de este jueves dejó una tertulia de las que te hacen parar un momento y pensar. Bajo la dirección de Francesc Via, participaron David Andrés, Raúl Alonso, Gerard Gavara y Jesús Martínez “Zenitram”, en un debate que fue tocando todos los puntos sensibles del momento del RCD Espanyol, desde la preocupación por la dinámica hasta la manera de enfocar lo que queda de temporada.
David Andrés: entre la crisis y la mirada a Europa
El primero en abrir fuego fue David Andrés, con una reflexión que mezcla alarma y perspectiva: “Estamos en una situación de crisi total. Este parón ha de irnos bien. Estoy bastante soprendido al ver en redes sociales a gente que quiere quemarlo todo, que quiere cargarse a Manolo González ya señalándolo como principal culpable. Pero luego haces una encuesta y sólo quieren echarlo el 13%… La mayoría de pericos somos conscientes de cómo estamos pero no estamos tan lejos de plazas europeas, hemos de ver estos nueve partidos que restan como 9 finales en que hay que ir a tope a intentar ganarlos, cuando acabe la temporada veremos dónde estamos y a dónde va el proyecto de Alan Pace”. Una intervención que refleja bastante bien ese sentimiento raro que hay ahora mismo: preocupación, sí… pero sin perder del todo la ambición.
Raúl Alonso: bajar al barro y asegurar la permanencia
Raúl Alonso llevó el discurso a un terreno más pragmático, más de tierra y menos de sueños: “Siempre decía que venía tranquilo pero ahora estoy ya un poco preocupado, mi pensamiento está en dónde sacaremos los 5 puntos que nos faltan para la permanencia. 9 finales nada, sacar 5 puntos y acabar la temporada tranquilo y el año que viene ya pediremos subir un escalón”. Una visión que chocó con la anterior, pero que también encontró eco en parte de la tertulia: primero asegurar, luego ya se verá.
Moisés Hurtado: precedentes, sensaciones y una diferencia clave
En ese punto conecatmos por videollamada con Moisés Hurtado, que tiró de memoria y contexto para situar el momento actual -no se puede olvidar que él formaba parte de la plantilla de Ernesto Valverde que vivió una situación parecida en 2008-: “Tenemos dos precedentes en la memoria, uno el de Valverde y otro el del Rubi. Los factores de las causas serán muy diferentes, hay algo diferencial, las sensaciones del equipo ahora son mejores que las segundas vueltas de Valverde y Rubi”, dejando claro que, aunque el resultado se parezca, lo que transmite el equipo no es lo mismo.

Un bajón multifactorial… pero con mejores sensaciones que entonces
Al recordar la etapa de Valverde, fue bastante claro en el diagnóstico: “Fue algo multifactorial, hubo lesiones, lo achaco a un bajón de rendimiento grande, la plantilla no era tan profunda. Ahora veo que el equipo y veo que va, hay que controlar los detalles, quien conozca a Manolo Gonzñalez sabe que hará hincapié en ello, pero no puedes decir que el equipo se haya caido o haya jugado mal. Que está mal y vive una mala racha, sí, está mal para conseguir esas ocho plazas que es lo que yo aspiro y creo que podemos estar ahí. Para abajo no miro, estoy tranquilo, el equipo da buenas sensaciones, ya entrarán, el equipo está enchufado, intentar ser más fiables defensivamente y poco más”. Un discurso que mezcla crítica y confianza, sin dramatismos.
¿Relajación o pérdida de tensión? La clave mental del equipo
Sobre esa sensación de que el equipo ha perdido algo por el camino, también matizó: “Yo creo que no. Puede perder algo de tensión, puede ser, cuando te acostumbras a ganar y tienes esa inercia crees que eres imbatible, vas en una nube, luego te das cuenta que abajo todos aprietan y se quieren resituar y ves que hay ciertos detalles que te salían ya no los controlas, hay jugadores de la segunda oleada que han de dar más, pero no creo que haya una relajación y menos conociendo a Manolo, la esencia de pelar por Europa es bonita, el equipo es intenso y agresivo, en el Espanyol hemos visto que muchas temporadas en los partidos no pasan cosa y ahora sí que pasan, pero has de hacer que esa diferencia caiga a tu favor como en la primera vuelta. En la temporada ha habido dos partidos malos, los del Alavés en casa y fuera, en el resto no he visto ningún rival mejor que nosotros”.
El vestuario, entre lo físico y lo mental
También se metió de lleno en lo que pasa dentro del vestuario cuando llegan estas rachas: “En mi época hubo muchas bajas importantes, no digo que fuera un vestuario hiper-mega-unido, puede ser que se trate de estado de forma física, lo mental también influye en lo físico, son vasos comunicantes. No te ves capaz de ganar a nadie y falta alguien que día, hay que tirar y sacarlo adelante, cuando ves Europa te dejas ir, con Valverde fue una segunda vuelta muy dolorosa”, una explicación que conecta bastante con lo que se percibe desde fuera.
El factor arbitral: sospecha, hartazgo y una sensación compartida
Uno de los momentos más directos llegó al hablar de los arbitrajes: “Creo en todas. Creo que hay algo, dígase que los árbitros por hechos acontecido en el estadio que la afición no les tiene muchas simpatías, `puede haber alguna mano por ahí que mueve los hilos que no les apetece tal, llámale cualquier cosa… lo que no es normal son errores tan continuados, y sobre todo los grises, ya damos por hecho que van a ir contra nuestra. Lo que no puede ser que si ele VAR te dice el del Mallorca le da una patada y no lo ves. No sé si te están haciendo pagar las invasiones de campo, teorías hay varias. Lo que está claro es que hay algo ahí que no es normal. De todos modos recodemos en la época Rubi, el único que creyó en llegar a Europa fue él, y aún estoy en la confianza que podemos llegar, miro más arriba que abajo”.
Sin miedo y con ambición: el mensaje para el tramo final
De cara a lo que viene, fue claro con el enfoque: “Evidentemente ganar un partido hace el clic mental y a nivel de resultados. No he visto al equipo dejarse ir. Tras las decisiones arbitrales y el mazazo del gol el equipo sí se vino un poco abajo ante el Getafe. Pero no hay que tener ansiedad, cuando peleas por cosas de arriba es bonito y te hace crecer. Cuando peleas por cosas de abajo el miedo paraliza. Hay de intentar motivar diciendo que estás ahí arriba y se puede conseguir, el tenemos mucho que ganar es positivo”.
Optimismo moderado y confianza en competir fuera de casa
También se pronunció sobre lo que viene en el calendario: “Yo no soy optimista ni pesimista, veo lo que transmite el equipo, al ver que las sensaciones son buenas confío y creo que puedes ganar en el campo del Betis o el Rayo”, dejando una puerta abierta a creer.
La relación con los árbitros y el perfil de plantilla
Por último, dejó dos apuntes más, uno sobre la gestión en el campo: “Como crítica digo que hemos de dejar al árbitro tranquilo, errar es de humanos, démosle un apoyo porque al final son personas. Están teniendo errores perro si estuviese en el campo intentaría no ser su enemigo sino un aliado, enemistarte con ellos no es positivo para nosotros”, y otro sobre el equipo: “Puede se que tuviéramos más talento pero quizá el equipo es más grupo y equipo, que es importante en estas ocasiones, todos aquellos jugadores estuvieron para salvarse la última jornada, no éramos un equipo regular ni consistente. La plantilla es amplia, es un grupo muy generoso y en estas circunstancias eso es importante”.
Debate en La Grada Ràdio: del análisis del Getafe al problema de comunicación del club
Tras las reflexiones de Moisés Hurtado, la tertulia dio un giro interesante con la intervención de Gerard Gavara, que puso sobre la mesa una lectura más calmada del último partido: “Uno sale el sábado por la tarde tras el partido del Getafe enfadado, pero pasadas las horas, el Espanyol hizo una primera parte muy buena”, una idea que no tardó en encontrar réplica de Francesc Via, que advirtió que, mirándolo desde otro ángulo, jugar bien y perder puede ser incluso más preocupante. Gavara insistió en su argumento, defendiendo que hay que poner contexto: “Pero uno ha de racionalizarlo y ser consciente de lo que ha hecho el equipo, perdimos por dos errores de infantil en los goles del Getafe, no fueron mejores que nosotros. Podemos estar preocupados pero miremos el vaso medio lleno, estamos a un punto de Europa. El betis, sí, juega muy bien, pero tiene ela UEFA en mente y el Rayo tendrá la Conference, este reset de ahora e spara que ellos jugadores limpien la mente y trabajen aspectos como defender los córneres”, mientras que Jesús Martínez “Zenitram” llevó el foco hacia otro tema que sigue muy presente en el espanyolismo: “Yo salí del partido preocupado por los arbitrajes, han pasado 5 días y aún espero que salga alguien del club y diga algo. ¿Dónde vamos, qué podemos pensar?”. Ahí, Via aportó información directa desde dentro del club: “Del club me transmiten que están actuando, moviendo cosas en la sombra, y que no harán lo que espera la gente, hablar con grandes manifestaciones de cara a la galería, no era el estilo de la anterior propiedad y tampoco es el de esta. Eso nos desespera a todos, porque queríamos otro tipo d ereacción, y no van a hacerlo”, lo que abrió un debate más amplio sobre la comunicación del RCD Espanyol.

Via y la tertulia señalan el gran problema del Espanyol: hermetismo, falta de altavoces y una comunicación que no convence
David Andrés añadió un matiz clave: “Tras el partido del Mallorca también se reunieron en el CTA Mao ye y Garagarza y desde ese momento Manolo y los jugadores pasaron a hablar cero de los árbitros. Puede interpretarse que había algún pacto. Mover cosas entre bambalinas y que funcione está bien, los grandes clubes se lo pueden permitir porque tienen un entorno mediático que habla por ellos, nosotros no, no tenemos un tertuliano en cada programa de radio. El club ante eso ha de mover cosas entre bambalinas pero empoderar a otros medios o portavoces que hablen por ellos, porque si no al aficionado le decepcionamos. Hemos de hacer las dos cosas”, una reflexión que conectó con el sentir general. Via fue un paso más allá y dejó una frase que explica mucho: “Yo ya he intentado trasladar ese discurso al club, bastante arriba, peo no me hacen caso”, a lo que Zenitram respondió con contundencia: “Parece un club aún más plano que con Chen”. El propio Via cerró ese bloque con una crítica directa al modelo comunicativo: “Tienen muy claro su camino, y lo tiene por encima de lo que podamos pensar, nos escuchan pero no se dejan llevar por lo que decimos. No están por la labor, mucha gente les ha hecho llegar esa reflexión, que necesitamos altavoces públicos. No puedo entender como el club sea tan hermético siendo tan pequeño, mientras que el Barça filtra todo a todas horas a medios, hasta a youtubers… y después desde el RCDE nos venden que lo mejor es el hermetismo. Si el Barça no lo necesita y lo hace, ¿por qué creemos que no nos hace falta a nosotros?”, un argumento que Gavara remató con una imagen muy gráfica: “Hemos pasado de los selfies de JJ Watt a un bajón de nivel y silencio comunicativo total, del 100% a que el globo se desinfle y hermetismo”, mientras que Via insistía en la comparación: “Ves a Deco que filtra los fichajes meses antes, que sirve para hacer presión, y aquí la dirección deportiva, que sobre todo nadie se entere de nada. Yo me he enterado de un par de cosas y nadie me lo puede confirmar o desmentir”, cerrando con una petición clara hacia la propiedad: “Y Pace está todas las semanas aquí. Es una persona que quiere estar en un segundo plano, que lo entiendo, pero que ponga a alguien que pueda dar la cara, que pueda hacer por un lado el trabajo sucio y que por otro comunique a la gente que quiere saber cosas de la gente que manda”. Un tramo de tertulia que dejó una idea flotando: más allá de lo que pasa en el campo, el Espanyol también se juega mucho en cómo se explica hacia fuera.









