El programa de hoy de La Grada Ràdio, dirigido por Francesc Via, ha tenido ese tono que aparece cuando el equipo no termina de arrancar. No era una tertulia de euforia. Más bien de reflexión, de cansancio acumulado y de esa sensación que muchos pericos tienen ahora mismo: el Espanyol necesita volver a ganar ya.
En la mesa estaban Pau Grima “Paueti”, Luis Leirós “Huracán Envidia”, Abel Pallarés y David Díaz, conocido por su trabajo en Descontrolats. Y, a través de videollamada, Juanma Muñoz, más conocido en redes como Chiquidatos, encargado de aportar los números que ayudan a entender qué está pasando.
Un inicio con tono perico: entre humor y necesidad de ganar
El arranque del programa tuvo ese punto entre bromas y sinceridad que suele marcar el tono de las tertulias. Luis Leirós lo soltó casi nada más empezar mirando a Francesc Via: “Te oigo Francesc y te veo triste, opacado”. La respuesta del director del programa fue directa, muy de aficionado que lleva semanas esperando un triunfo: “Es que necesito ganar, como el Espanyol”.
Optimismo cansado y paciencia al límite
Paueti puso palabras a una sensación que seguramente comparten muchos seguidores pericos. Lo hizo con una mezcla de esperanza y agotamiento acumulado: “Soy siempre optimista pero estoy agotado, pensaba que ganaríamos en Elche y muy a mi pesar toca esperar al menos al lunes. Si no ganamos el día del Oviedo se acaba el crédito, hay que comenzar a levantar la cabeza”.
La frase resume bastante bien el momento del equipo. Hay confianza en que la reacción llegará, pero la paciencia empieza a agotarse.
La sensación de oportunidad perdida en Elche
Abel Pallarés siguió por esa misma línea. Con un tono muy directo, casi de aficionado que lo comenta en la grada, dejó claro que el empate en Elche dejó un sabor especialmente amargo: “Cansdo de no ganar, desde diciembre así y ya toca. Hemos desperdiciado la oportunidad de Elche, espero que el lunes se rompa pero no sé cómo lo haremos”.
Ese “no sé cómo lo haremos” fue casi la frase que mejor retrató el debate del programa: la necesidad de ganar está clara, el problema es encontrar la manera.
Chiquidatos entra en escena para explicar la defensa
Llegados a ese punto del programa, Francesc Via introdujo uno de los temas centrales de la tertulia: el bajón defensivo del equipo. Lo hizo anunciando la intervención del analista que siempre aparece cuando hay que mirar los números con lupa: “La manera es mejorar defensivamente. Tenemos a ‘Chiquidatos’ que nos explicará cosas de la defensa interesantes que servirán de punto de partida de la tertulia”.
Chiquidatos alerta en La Grada Ràdio: el Espanyol vuelve a conceder 9 disparos a puerta y encadena partidos encajando dos goles
El Espanyol sigue generando ocasiones y sigue viendo portería. El problema es que ahora cada error pesa más. Y en una Liga tan igualada, ese detalle puede marcar la diferencia entre sumar con normalidad o vivir cada partido al límite.
Durante la tertulia también intervino Juanma Muñoz, conocido como “Chiquidatos”, que desgranó varios datos que ayudan a entender lo que le está pasando al RCD Espanyol en el tema de contención. Explicó que hay una cifra que le llamó especialmente la atención en el partido ante el Elche CF: el equipo volvió a conceder nueve disparos a puerta, exactamente los mismos que había permitido días antes en el Metropolitano frente al Atlético de Madrid, y eso pese al gran partido que firmó Cabrera. Como insistió el analista, cuando de hacen ese volumen de tiros, están en riesgo de recibir entre dos y tres goles en contra. Demoledor.

🚨🚨Hay un dato del @RCDEspanyol ante el @elchecf que no me gustó nada. Tras recibir 9 disparos a puerta en la visita al @Atleti, ayer fueron otros 9. Y eso que Lele Cabrera tuvo un partido soberbio.
👉Hay un matiz: El conjunto perico mordió. 23 faltas -hizo 10 en el… pic.twitter.com/K2RB6mRNjL— Chiquidatos fútbol (@juanmaironman) March 2, 2026
También señaló un matiz curioso: el Espanyol fue un equipo mucho más agresivo en la presión, hasta el punto de cometer 23 faltas, una cifra que casi duplica el promedio habitual en LaLiga y muy superior a las diez que había hecho ante el Atlético. Aun así, esa intensidad no se tradujo en solidez defensiva. De los nueve disparos recibidos, ocho llegaron desde dentro del área, lo que refleja lo cerca que rematan los rivales… y lo que conceden los defensas pericos.
El dato más preocupante, en su opinión, está en la tendencia reciente: en ocho de los últimos nueve partidos el Espanyol ha encajado al menos dos goles. Para Muñoz, el problema no se reduce a la línea defensiva, sino que afecta al funcionamiento colectivo del equipo, ya que la sensación es que el bloque en su conjunto está defendiendo peor.
Chiquidatos analiza el momento del Espanyol: bloque bajo, menos presencia en el área y la importancia de Kike García
Durante su intervención, Juanma Muñoz, conocido como “Chiquidatos”, desgranó varias claves tácticas sobre el momento que atraviesa el Espanyol. Para el analista, uno de los problemas recientes del equipo tiene que ver con la manera en la que se posiciona defensivamente durante los partidos.
Según explicó, “el equipo salió con mucha actitud de ir con la defensa hacia atrás, y se va aculando, acabó con un bloque bastante bajo y ahí corre con mucho peligro”. Esa tendencia a defender cada vez más cerca de su propia portería, en su opinión, facilita que los rivales encuentren situaciones de remate con mayor frecuencia.
El caso Carlos Romero: brillante en ataque, más discutido en defensa
Chiquidatos también puso el foco en uno de los jugadores más destacados del curso, Carlos Romero. Reconoció que su aportación ofensiva es muy visible para la afición, aunque matizó que conviene observar también su comportamiento defensivo.
En ese sentido dejó una comparación bastante gráfica: “respecto a Carlos Romero que gusta mucho a los aficionados es por su proyección ofensiva, y no nos fijamos en cómo defiende: es como Marcelo, mucho mejor atacando que defendiendo”.
El Espanyol llega menos al área pequeña
El analista también repasó algunos datos ofensivos que ayudan a entender cómo ha cambiado el equipo con el paso de las jornadas. Recordó que el Espanyol empezó el campeonato siendo el mejor equipo en porcentaje de remates en área pequeña.
“Ofensivamente el Espanyol empezó siendo el mejor en promedio de tiros en área pequeña, 17%, y ya ha bajado claramente, está accediendo menos ofensivamente a esa zona”, explicó. Ese descenso, según su lectura, se debe en parte a que los rivales han aprendido a defender mejor las acciones ofensivas del conjunto blanquiazul.
La vigilancia sobre Pere Milla
Otro de los nombres propios que aparecieron en su análisis fue el de Pere Milla. Chiquidatos apuntó que el delantero ha reducido su volumen de remates en las últimas jornadas, algo que no interpreta como un problema de rendimiento individual.
“Pere Milla ha bajado muchísimo su ritmo de remate; no es porque lo esté haciendo mal, es que los rivales no son idiotas, los entrenadores rivales aplican vigilancia a este tipo de jugadores cuando se dan cuenta”, explicó durante su intervención.
Kike García, la referencia ideal para el juego del Espanyol
En el apartado ofensivo también defendió con claridad qué perfil de delantero encaja mejor con el estilo actual del Espanyol. Para Chiquidatos, el equipo gana presencia en el área cuando el delantero es Kike García.
“Para mí Kike García ha de ser el delantero del Espanyol, aprovecha ese tipo de jugadas que hace que el central rival no la toque y beneficie a otro atacante perico, con Roberto no se ven estas acciones, con lo que quiere jugar el Espanyol, un juego muy vertical, es mejor Kike”, comentó.
Recuperar el gol a balón parado, otra tarea pendiente
Por último, el analista recordó otro aspecto que el equipo debería recuperar en las próximas jornadas. Se trata del rendimiento en las jugadas de estrategia, un recurso que en varios momentos del curso había dado puntos al Espanyol.
En su conclusión fue bastante claro: “el Espanyol también ha de recuperar gol a balón parado”, un detalle que puede marcar diferencias en partidos cerrados.
Leirós señala el centro del campo y el repliegue como los grandes problemas
Tras la intervención de “Chiquidatos”, el debate en la tertulia de La Grada Ràdio continuó con el diagnóstico de Luis Leirós, que puso el foco en el funcionamiento colectivo del equipo, especialmente en la medular y en la capacidad para sostener los partidos.

Según explicó, el Espanyol está teniendo dificultades para controlar los encuentros porque no logra mantener la posesión con continuidad. “Lo que pasa es que no aguantamos el balón al no tener calidad en el centro del campo -Expósito sólo, pero juega más adelantado-, a Pol lo veo fuera de su sitio y desorganiza a sus centrales y Urko que cubre su función aunque su terreno son 20 metros cuadrados. Omar parece que está en otra órbita, al subir Carlos Romero deja un hueco… somos un pequeño desastre en repliegue”.
Para Leirós, esa falta de control acaba generando escenarios de riesgo constante. El Espanyol puede golpear al contragolpe, como ocurrió en Elche, pero al mismo tiempo concede demasiadas situaciones al rival. “El contrataque en Elche funcionó, pero nos llegan con facilidad y suerte que chutan al muñeco, hay colores de camiseta del portero que confunden al rival, por eso se usan más esos colores. En fin, que no aguantamos el balón, que no tenemos la calidad que tendríamos que tener, y ya está”.
Preocupación por el ambiente interno del equipo
El tertuliano también dejó caer que la mala racha está generando tensión dentro del propio vestuario y en el entorno del club. “Mi preocupación es otra, no dudo que llegaremos a los 42 puntos pero si no ganamos sí o sí al Oviedo van a pasar cosas porque ya hay movimiento interno; no tengo ganas de hablar de eso porque me dirán que cuento interioridades pero hay movimientos internos, enfados, el tema de Febas ha levantado ronchas; el tema de Manolo y Garagarza ya lo hemos contado, hay unas distancia insuperable en este momento”.
Incluso apuntó a que la situación podría acabar teniendo consecuencias en el futuro. “Yo creo que Manolo en su cabeza se plantea que si continúa Garagarza él no sigue, me da esa sensación”.
Leirós también señaló que algunos jugadores están viviendo el momento con cierta inquietud, especialmente aquellos que tienen su situación contractual pendiente de resolver. “Hay jugadores muy preocupados por lo que está pasando con su renovación porque saben que con una edad no se colocan tan fácilmente… están pasando cosas”.
Los nervios y la falta de oportunidades
Dentro de ese contexto, el tertuliano también mencionó situaciones concretas que reflejan la tensión competitiva del momento. “Los que jugaban ya no lo hacen tanto, ahí está el tema Pickel, ¿cómo puede ser que dure cuatro minutos? Son los nervios que no juego y me empieza a dar todo igual, cuando los puntos no llegan el ambiente no es bueno y los nervios cunden”.
En su opinión, también hay futbolistas que podrían aportar más si tuvieran continuidad. “Y hay jugadores que no tienen las oportunidades que merecen por su calidad, y hablo de Terrats; merece continuidad, nos va a dar más técnica y pausa. Ahí entramos en el tema entrenador. Hay una plantilla corta, y ha quedado reducida a 15 jugadores. El panorama no es bonito pero ni vinagre ni nada, estoy convencido que no pasaremos apuros pero esta falta de victorias nos ha llevado a un momento difícil”.
El problema de encajar demasiado pese a marcar goles
David Díaz recogió ese hilo para poner el foco en un dato que se está repitiendo con frecuencia en los últimos partidos. “Aparte de esto, otro partido que marcas dos goles y no gana, el problema es defensivo total, si marcas dos goles en cada partido debes puntuar y bien, y en cambio es otro que no. Es la misma situación que en San Mamés y ahí todos estábamos más tranquilos y jugando contra un Athletic superior al Elche. En el Martínez Valero todos teníamos el presentimiento que os marcarían, hasta que sucedió”.
Una sensación que, según explicó, se ha instalado entre los aficionados: que el equipo puede marcar, pero cuesta mucho cerrar los partidos.
La percepción de la racha cambia según el momento
Paueti también quiso poner perspectiva sobre la dinámica actual del equipo. Para él, la lectura de la temporada cambiaría bastante si la racha negativa hubiera llegado en otro momento del curso. “La racha en que hemos entrado en otro punto de la temporada la veríamos diferente, si hubiéramos empezado mal y ahora estuviésemos bien lo veríamos todo diferente”.

David Díaz incluso dejó caer una hipótesis sobre lo que podría haber ocurrido en ese escenario. “A lo mejor si hubiese pasado eso estaríamos con otro entrenador”.
Leirós cortó rápidamente esa posibilidad. “Eso ni os lo planteéis. El entrenador empezó la temporada para acabarla salvo que diga que se va”.
La sensación de fragilidad en los finales de partido
El debate también volvió al recuerdo de partidos recientes, especialmente el contraste entre el encuentro de Bilbao y el de Elche. Paueti explicó que, aunque los contextos se parecían, la sensación fue completamente distinta. “En Bilbao en una situación similar la sensación era muy diferente, en Elche fue una sensación muy rara porque sabías que algo iba a pasar, antes sabías hacer las cosas bien para llegar al final de los partidos sin sufrir tanto”.
Para él, el equipo ha perdido parte de ese oficio competitivo que tenía hace unos meses. “Ahora es distinto, es curioso como cambian las cosas con tan pocas jornadas, es algo que ha cambiado y veo difícil recuperar, ese saber aguantar los partidos, perder el tiempo, hacer las cosas diferentes, el Espanyol de ahora me recuerda al de Diego Martínez o Luis García; hay que saber buscar a los orígenes con Manolo”.
Via apunta a la diferencia entre Bilbao y Elche
Francesc Via también quiso subrayar un detalle que le llamó especialmente la atención al comparar ambos partidos. “Lo curioso es que la alineación en Bilbao y la de Elche, no ha habido cambios, incluso la dinámica del partido, y con los mismos jugadores actúas diferente, por eso creo que falta algo en los futbolistas. La diferencia es que el Elche genera muchas ocasiones de gol”.
El factor suerte también aparece en el debate
La tertulia se cerró con una reflexión de Paueti sobre un elemento que muchas veces se pasa por alto cuando se analizan los partidos. “Es importante mencionar el tema de la suerte, lo pasamos siempre por algo cuando influye en el fútbol, en Elche hubo dos jugadas, la de Pere Milla y el palo de Terrats que fueron clave y cayeron en contra. El equipo en tramos hace méritos para llevarse más pero acaba teniendo ese punto de mala suerte que también influye”.
El centro del campo ante el Oviedo, nuevo tema de debate en la tertulia
La conversación en la tertulia de La Grada Ràdio giró después hacia el próximo partido ante el Oviedo y, sobre todo, hacia un problema muy concreto: cómo reorganizar el centro del campo del Espanyol tras las bajas de Edu Expósito y Pickel.
Francesc Via fue directo al abrir el tema. “Terrats jugará seguro al no estar ni Edu Expósito ni Pickel. Su expulsión fue ridícula; cuando necesitas ese tipo de jugadores que aporte al menos minutos porque calidad no tiene, va y te deja con tres centrocampistas. O jugamos con todos o hacemos lo de y espero que no, meter a Calero de pivote”.
La frase abrió rápidamente el debate sobre posibles soluciones improvisadas en la medular.
Riedel o Calero: las opciones que genera la necesidad
Paueti reaccionó enseguida ante la posibilidad de mover piezas fuera de su sitio y dejó su preferencia clara. “Preferiría a Riedel que a Calero de pivote”.
Leirós, sin embargo, no se mostró demasiado convencido con esa idea y recordó una acción concreta del último partido para justificar su postura. “Dejemos a Riedel porque si ves la toma lateral del primer gol en Elche, dónde le coge y lo que hizo… dejadlo donde está, el que sabe sabe, y el que o, a la escuela”.
El comentario provocó alguna sonrisa en la mesa, aunque también reflejó una sensación bastante compartida: las opciones para recomponer el centro del campo son limitadas.
La posibilidad de juntar a los tres centrocampistas
Via insistió en que el entrenador probablemente tendrá que buscar una solución poco habitual. “Yo creo que Manolo algún invento deberá hacer, porque creo que saldrán juntos los tres centrocampistas”.
Abel Pallarés imaginó otro escenario posible, más conservador en el reparto de jugadores. “Yo creo que salimos con 4-4-2, que se guardará algún centrocampista”.
La discusión se trasladó entonces al dibujo táctico y a las diferentes formas de encajar las piezas disponibles.
El posible once con Terrats como mediapunta
Paueti se animó a dibujar su alineación ideal para el partido. “Yo creo que saldremos doble pivote Pol-Urko, Terrats más adelantado como mediapunta, Jofre y Dolan en bandas y en punta, Kike. Si hay que hacer algún cambio meterá a Milla por Terrats”.
Una propuesta que colocaría a Terrats en una posición más ofensiva, con libertad para generar juego entre líneas.
El debate sobre la oportunidad que merece Terrats
Leirós aprovechó ese planteamiento para volver a un tema que ya había aparecido en otros momentos de la tertulia: el papel de Terrats dentro del equipo.
“No tengo tan claro que Manolo meta de mediapunta a Terrats, y creo que ya se lo merece. Es de los pocos jugadores de la plantilla que saben hacer dos jugadas; Manolo sabrá el por qué, otros creemos saberlo, pero creo que merece una oportunidad y que juegue continuo”.
El tertuliano defendió que el problema no está en la convivencia con otros futbolistas del centro del campo. “El problema no es de encaje con otros futbolistas como Expósito que han de jugar siempre, lo que da últimamente Pere Milla y nada es lo mismo, como Pickel y otros tantos. Lo merece ya”.
El técnico tendrá que decidir con una plantilla corta
Aun así, Leirós recordó que la situación actual del equipo obliga a improvisar con los recursos disponibles. “De todos modos, es hablar por hablar, y Manolo tiene 15 jugadores y los pondrá de la manera que quiera, jugaremos a lo de siempre, y lo de la suerte y los árbitros son temas que ya ni quiero tocar porque hoy te va a favor y mañana en contra”.
David Díaz cerró ese bloque del debate recordando una acción reciente que pudo cambiar el último partido. “El otro día Terrats no marcó por mala suerte”.
Un detalle que volvió a poner sobre la mesa una idea repetida durante la tertulia: el Espanyol está en un momento en el que cada pequeño detalle acaba pesando demasiado.
El análisis del gol encajado en Elche abre el debate
El análisis del empate ante el Elche también llevó a la tertulia de La Grada Ràdio a revisar con lupa una de las jugadas más comentadas del partido. Luis Leirós explicó que su percepción inicial al ver el gol fue una, pero que cambió al revisar la acción con más calma.
“Viendo el partido en televisión y viendo el gol, pensé que Omar estuvo lento, que esa pelota no se la puede ganar Germán Valera. Pero Valera llega solo, no entró un central a la cobertura. Al ver la toma lateral, veo un central a un metro del portero. Luego lo revisiono, y en efecto uno de los centrales que debía hacer la cobertura a Omar no la hizo porque salió previamente a no sé qué al mediocampo y al retroceder, se va al lado del portero y ahí se queda”, explicó.
A partir de ahí, su conclusión fue clara: “Si era evitable no sé, pero si le hacen la cobertura a Omar quizá, todo viene de un mal acompañamiento y no ir a ayudar al compañero, son los fallos que nos están marcando y nos llevan a esta situación, hay falta de concentración”.
El rendimiento de los centrales también entra en el debate
Abel Pallarés añadió otro matiz al análisis defensivo del equipo. En su opinión, no todo se explica por errores puntuales, sino también por un bajón en el rendimiento individual de algunos jugadores.
“También hay falta de rendimiento, no van a estar toda LaLiga al mismo nivel, Cabrera y Calero estuvieron bien la primera vuelta pero son los que nos han bajado dos veces”, apuntó.
Crítica a la falta de refuerzos cuando el Espanyol era quinto
A partir de ese momento el debate se desplazó hacia una reflexión más amplia sobre el rumbo deportivo del club. Leirós fue especialmente crítico al recordar la situación que tenía el equipo hace apenas unas semanas y el mercado tan decepcionante qu eha firmado la entidad.
“Yo quiero ir más allá del equipo, sabemos lo que hay y se fichó lo que se fichó, no entraré más, lo que me da pena y rabia es que habiendo estado quintos y pudiendo haber reforzado -como por ejemplo ha hecho el Getafe que ha fichado cuatro futbolistas y ves el intento y las ganas- y aquí no hemos traído nada. Ngonge, que ya veremos…”, lamentó.
El tertuliano cuestionó que el club dirigido por Alan Pace no aprovechara ese momento para reforzar el proyecto. “Me hablan de un proyecto a muchos años para estar en el top-6 y ahora que estábamos quintos no lo hemos apuntalado y reforzarlo. ¿Sabéis lo que puede costarnos volver a estar un día quintos?”, se preguntó.
Via reconoce la oportunidad perdida
Francesc Via respondió a esa reflexión con una mezcla de resignación y realismo. Primero quiso despejar cualquier duda sobre la propiedad del club. “No va a haber ninguna venta”, dijo con tono cansado.

A partir de ahí admitió que el equipo dejó pasar una oportunidad interesante durante el mercado. “Mantener el quinto puesto fichases lo que fichases era complicado, otra cosa en que estoy de acuerdo es que no se ha hecho nada por reforzar el equipo. Si llevases cinco puntos más que ahora estarías arriba. Has dejado pasar una oportunidad porque necesitabas no digo ya unos fichajes que garanticen la quinta plaza, pero si interpretarlo como una oportunidad para estar enganchado arriba. No lo has hecho, has perdido pistonada y el colchón de puntos y esta jornada podemos bajar a la 10º posición si no ganamos…”.
El partido ante el colista, un momento clave
El cierre del debate volvió a centrarse en el próximo partido del Espanyol, que puede marcar el rumbo inmediato del equipo.
Abel Pallarés lo resumió de manera muy directa. “Si no ganamos al colista en casa no mereces estar ahí”. Leirós fue incluso más contundente al imaginar lo que podría ocurrir si el resultado no acompaña. “Es que si no ganamos viene una tormenta”.
Una frase que dejó flotando la sensación con la que terminó la tertulia: el Espanyol llega a un momento del calendario donde el margen de error empieza a desaparecer.






