La Tertulia analiza el decisivo Elche – Espanyol, la necesidad de sumar puntos en marzo, el debate sobre el once y la preocupación por el silencio institucional

26 de febrero de 2026

La tertulia de hoy de La Grada Ràdio, dirigida por Francesc Via y con la participación de David Andrés, Alberto Capilla, Rai Amado y Raúl Alonso, ha girado en torno a un Elche – Espanyol que nadie ve como un simple partido más. El ambiente era de cautela, pero también de ganas de reaccionar. David Andrés abrió fuego con una reflexión muy equilibrada: “Con ganas de cambiar la dinámica, intentando tenir una visión macro y ver que estamos en una situación que todos hubiéramos firmado a comienzo de temporada, sin olvidar los malos resultados del 2026. Nos encontramos dos equipos con mala dinámicas”. Una lectura que mezcla realismo y ambición, algo muy presente durante toda la charla.

Partidos que valen mucho más que tres puntos

Alberto Capilla fue directo al hueso, sin rodeos ni adornos. Para él, el calendario inmediato no deja margen de especulación. “Elche y más adelante el del Oviedo son partidos de 6 puntos, independientemente del objetivo por el que se luche son partidos que has de ganar”. Esa idea de obligatoriedad planeó durante buena parte del programa: no por dramatismo, sino por contexto. Ganar significa aire. No hacerlo, seguir en el barro.

Raúl Alonso reforzó esa sensación mirando un poco más allá del domingo. “Entramos en un mes con cuatro partidos con equipos no de nuestra Liga pero sí de nuestro nivel, ya es momento de exigir jugar mejor y sacar puntos”. Traducido al lenguaje de grada: ya no vale solo competir, toca sumar de verdad.

Cómo jugarle a un Elche que tendrá más balón

Rai Amado puso el foco en lo táctico y en una duda que muchos pericos comparten: qué plan tendrá el Espanyol ante un rival que quiere mandar con la pelota. “Con ganas de ganar domingo, juguemos mejor o peor hemos de ganar, con curiosidad sobre cómo planteará el partido el Espanyol, cómo defiende y cómo atacamos sabiendo que ellos tendrán más la pelota”. No es una cuestión estética, es pura supervivencia competitiva.

El propio Rai añadió un detalle importante sobre el rival: “Pese a que el Elche tiene mucha capacidad de generar ocasiones le cuesta mucho materializarlas en cifras, en goles. El Espanyol debe aprovecharse de eso”. Una debilidad clara que podría equilibrar un partido que, sobre el papel, promete ser cerrado y tenso.

Los fantasmas de los errores individuales

David Andrés introdujo uno de los temas más incómodos del momento: los fallos propios. No los sistemas, no la táctica… los errores puntuales que cuestan puntos. “Es cierto. Lo que me preocupa son esos errores individuales de otros años que en la primera vuelta habían desaparecido y que ahora han vuelto”. Una sensación compartida por buena parte del espanyolismo, que ve cómo partidos controlados se escapan por detalles muy concretos.

No es una final… pero casi lo parece

Tras escuchar la rueda de prensa de Jofre Carreras, la mesa analizó el mensaje del vestuario, que evita hablar de finales pese a todo lo que hay en juego. Andrés lo explicó con bastante claridad: “El Espanyol no se la juega a nivel clasificatorio pero sí de dinámica, y si queremos ser ambiciosos y luchar por competición europea. Si queremos, he de ganar sí o sí contra Elche y Ovieda, esa es la clave.”

rai amado david andres

Y fue un poco más allá, dejando una reflexión muy interesante sobre el techo del equipo. “Tengo tantas ganas de llegar a los 42 puntos, para abrir el debate con futbolistas y cuerpo técnico de decir, ¿hasta dónde puede llegar el equipo?”. Porque, en el fondo, el miedo no es solo perder… es desaprovechar una temporada que parecía destinada a algo grande. “Si no competimos por Europa esta temporada vamos a perder una oportunidad histórica”, remató.

El plan pasa por resistir, esperar… y golpear en el momento justo

La tertulia entró después en un terreno más táctico, casi de pizarra imaginaria, con Francesc Via planteando una duda que muchos pericos tienen en la cabeza: si el Elche domina tanto la pelota pero le cuesta transformar sus ataques en goles, ¿por qué ha sobrevolado la idea de que un empate podría ser bueno? El director del programa lo dejó claro: no es resignación, sino inteligencia competitiva. La idea sería dejarles el balón, no volverse locos y castigar cuando se abra la ventana adecuada, un guion que encaja con lo que suele plantear Manolo González fuera de casa. Esperar atrás, orden, y salida rápida cuando el rival se estire.

Capilla: preocupación sin pánico… y miedo a salir dormidos

Alberto Capilla resumió el sentimiento con bastante precisión: “Este partido no me da miedo pero me preocupa mucho”. Recordó que el propio entrenador ya habló tras el Atlético de la necesidad de mejorar defensivamente, algo que considera el punto de partida para cualquier recuperación. Sobre el estilo del Elche fue especialmente crítico: “Dicen que el Elche juega muy bien pero para mí es aburridísimo, es un dominio estéril de la pelota”, señalando que varios rivales les han ganado con muy poco. Eso sí, avisó de un riesgo claro: “Me preocupa que podamos salir medio dormidos”, un pecado que en este tipo de partidos suele pagarse caro.

Via aportó un precedente que refuerza esa idea de pragmatismo puro: “Ya hay un precedente con Diego Martínez, no jugamos a nada con 5 defensas… y ganamos”. Una frase que resume perfectamente ese fútbol incómodo pero efectivo que a veces necesita el Espanyol.

Andrés: un rival que toca mucho… pero no asusta

David Andrés tiró de comparación futbolera para describir al Elche actual: “Es la España de Luis Enrique, salvando las distancias, tocan pero nada…”. Para él, ese perfil de rival incluso favorece al Espanyol, que se siente más cómodo sin la obligación de llevar la iniciativa. “No le conviene el cartel de favorito y que haya de salir a proponer”, apuntó, insistiendo en que el orden defensivo será clave. Fue incluso más lejos: “El Elche es una víctima propiciatoria”, una frase que generó cierto murmullo implícito, porque en esta Liga cualquier exceso de confianza suele castigarse.

Alonso: números engañosos y máxima atención al detalle

Raúl Alonso puso sobre la mesa un dato que sorprende a primera vista: “El Elche tiene mejores números que nosotros a nivel de goles, aunque parece increíble”. Un contraste que evidencia lo engañoso de las estadísticas, ya que pese a marcar más, están mucho más abajo en la tabla. Su receta para el partido fue simple y muy pragmática: “Hemos de hacer que no pase nada, tener una y enchufarla”. Lo que no puede repetirse, según él, es lo ocurrido ante el Celta, donde errores dentro del área condenaron al equipo.

Los goles “tontos” que han cambiado la temporada

La conversación derivó entonces hacia uno de los grandes males del Espanyol en este 2026: los tantos evitables. Andrés lo expresó con frustración contenida: “Te meten goles estúpidos que antes de Navidad no te hacían”, recordando que el equipo no destaca precisamente por su potencia ofensiva como para compensar esos fallos atrás. Sin una defensa fiable, cualquier plan se tambalea.

Rai Amado cerró ese bloque con una frase que resume la sensación general: “En la primera vuelta el rival había de sudar sangre para marcarnos, ahora lo hacen como si nada”. Una imagen muy gráfica de cómo ha cambiado la percepción del equipo en apenas unas semanas.

El once, bajo lupa: volver a lo seguro o apostar por los que llegan mejor

Otro de los grandes focos del debate fue la alineación. En la calle y en redes se repite la misma petición: “no hacer inventos” y recuperar el once que funcionó durante la primera vuelta. Pero la tertulia dejó claro que el contexto actual es distinto y que no todos aquellos jugadores están ahora en su mejor momento. Rai Amado defendió mirar más al presente que al pasado: “En momentos en que las rachas son tan malas has de aprovechar las pocas cosas positivas… Jofre está a buen nivel”, señalando también a Terrats o Ngonge como futbolistas con la flecha hacia arriba.

Veteranía o energía: el dilema del delantero

Alberto Capilla introdujo un nombre propio que divide opiniones: Kike García. Para él, su experiencia puede ser determinante en un partido de tensión. “Me gustaría ver a Kike García de titular… se nota su veteranía y mete un golazo cuando más lo necesitábamos”, recordando su impacto ante el Celta. La idea no es estética, sino competitiva: saber manejar momentos calientes.

Sin embargo, otros no lo ven tan claro. Rai expresó dudas sobre su encaje en un duelo que exigirá mucho desgaste físico: “Meter a Kike como jugador solo arriba… no lo acabo de ver ni entender”. Y Via coincidió, apuntando que ante rivales exigentes quizá encaje mejor un perfil que castigue a los centrales constantemente.

Un centro del campo para sostener el partido

Raúl Alonso apostó por reforzar la medular para que el equipo tenga más control y no viva permanentemente en defensa. Su propuesta fue clara: “Apuntalaría el centro del campo con Urko y Pol, y liberaría a Edu Expósito poniéndolo un poco más arriba”, confiando en que el talento del catalán pueda marcar diferencias cerca del área. También reclamó continuidad para los jugadores que atraviesan mejor momento: Terrats y Jofre, especialmente por su capacidad para romper por banda.

La fiabilidad defensiva, el gran objetivo perdido

Francesc Via introdujo una sensación que resume el momento actual: “Ahora parece una quimera dejar la portería a cero…”. Una frase que dolió porque hace apenas unos meses no era así. Rai lo recordó enseguida: “En la primera vuelta lo hicimos 7 veces. Este equipo… fue capaz de eso”. Es decir, el problema no es de plantilla, sino de dinámica.

francesc via grada radio 14

El debate también alcanzó a la portería. Via apuntó que Dmitrovic no es culpable directo, pero que quizá en alguna acción podría haber hecho algo más. Andrés salió en su defensa recordando su rendimiento global: “Ha hecho una temporada muy por encima de las expectativas”, subrayando además que en un campo caliente como el de Elche la experiencia puede ser clave para no contagiarse del nerviosismo.

La gestión del vestuario y las rotaciones

El caso de Roberto Fernández también salió a escena. Andrés interpretó algunas decisiones de Manolo González como parte de una gestión interna para mantener a todos enchufados. “Hace rotaciones… si miras que has de tener a todos enchufados, eso lo consigue”, explicó. Aun así, para este partido concreto tiene clara su apuesta: “Para mí ha de jugar Roberto, un hombre que va a presionar y se va a buscar más la vida”.

Capilla ofreció otra lectura: el técnico pone lo que considera más en forma en cada momento, aunque desde fuera parezca extraño. “No necesariamente una opción es mejor que la otra”, resumió, defendiendo que las decisiones responden al día a día del vestuario.

Un rompecabezas condicionado por la urgencia

La conclusión implícita fue que no existe un once perfecto ni una solución mágica. Todo depende del equilibrio entre experiencia, estado de forma y tipo de partido que se espere. Más que jugar bonito, el Espanyol necesita competir y sobrevivir, y eso condiciona cada elección.

Aguantar, puntuar y sobrevivir hasta los 42

La tertulia entró en su tramo más pragmático, casi de supervivencia pura, con David Andrés dibujando un plan muy poco romántico pero tremendamente realista para el partido en Elche. “Hemos de aguantar, hacer que no pase absolutamente nada en este partido… y salir rápido”, resumió, defendiendo un enfoque de contención total. Incluso rechazó la idea de jugar con dos delanteros: “Salir con dos puntas no nos interesa, ahora hemos de sacar puntos como sea”. La prioridad ya no es el estilo ni la ambición ofensiva, sino cortar la hemorragia de resultados.

Marzo como tabla de salvación antes de un calendario infernal

Francesc Via puso entonces el foco en lo que viene después, recordando que el mes actual es una especie de última ventana antes de un tramo durísimo. Tras estos partidos llegarán salidas consecutivas de altísimo nivel -Betis en La Cartuja, Barça en el Camp Nou y Rayo en feudo vallecano- antes de recibir al Levante y cerrar mayo ante el Real Madrid. Un calendario que obliga a hacer los deberes ahora o sufrir más adelante.

Raúl Alonso fue directo a los números: “De estos cuatro partidos hemos de sacar 7 puntos, y estamos salvados”, fijando la cifra mágica de los 42. Andrés coincidió parcialmente, aunque fue más exigente: “Creo que haremos sobre 7, pero deberíamos hacer nueve”, advirtiendo que prolongar la mala racha podría convertir el duelo ante el Levante en una auténtica final.

alberto capilla grada radio 2

Optimismo moderado… o fe absoluta

Alberto Capilla se desmarcó con una previsión mucho más optimista: “Vamos a hacer 10 puntos, no perdemos ninguno y empatamos el del Mallorca”. Una visión que mezcla confianza con cierta dosis de deseo. Rai Amado añadió un matiz interesante mirando a abril: “Veremos cómo llegan Rayo y Betis porque pueden estar en eliminatoria europea”, sugiriendo que las prioridades continentales de esos rivales podrían influir en su rendimiento liguero.

El silencio institucional, una inquietud creciente

La conversación derivó después hacia un tema que incomoda a parte del entorno: la ausencia de mensajes claros desde la cúpula del club, desde Alan Pace y la gente de Velocity. Via lo planteó sin rodeos: “No estamos teniendo mensajes por parte de la directiva, y eso es un problema”. Capilla cuestionó qué tipo de declaraciones se esperan realmente, abriendo un pequeño debate.

Andrés defendió la importancia de la comunicación institucional, sobre todo en momentos de incertidumbre. “Los grandes equipos tienen sus portavoces… en el Espanyol desde la época Chen no tenemos un portavoz”, lamentó, señalando que conocer los objetivos y planes ayudaría a rebajar el ruido y la especulación.

Europa, discurso o resultado

Raúl Alonso propuso un escenario concreto: si el equipo alcanza pronto los 42 puntos, sería buen momento para elevar públicamente la ambición. “Un mensaje… diciendo que quieres ir a Europa estaría bien”, apuntó. Capilla, en cambio, volvió a lo tangible: “El mejor mensaje es un 0-2”, restando valor a cualquier declaración si no va acompañada de resultados. Via matizó que una cosa no sustituye a la otra, mientras Andrés insistió en que la afición quiere claridad sobre el proyecto: “Quiero saber cuando tengamos los 42 puntos el objetivo esta temporada y qué inversión se va a hacer”.

Entre la prudencia y el deseo de saber hacia dónde va el club

El cierre de este bloque dejó una sensación muy reconocible en el espanyolismo: primero salvarse matemáticamente y luego mirar hacia arriba… pero con un plan claro. Porque el equipo está en tierra de nadie, suficientemente lejos del peligro inmediato pero sin certezas sobre hasta dónde puede aspirar.

Y en ese contexto, cada punto suma doble: por la clasificación y por lo que puede significar de cara al futuro. Un futuro que, de momento, sigue rodeado de incógnitas.