Espanyol y Celta empataron en el RCDE Stadium en un duelo directo por Europa que mantiene intacta la distancia entre ambos. Con este resultado, el equipo de Manolo González continúa sexto con 35 puntos, todavía por delante del conjunto gallego, que pasa a tener 34 y sigue justo a su estela. Por detrás, la pelea también se aprieta: la Real Sociedad es octava con 31 puntos tras caer en el Bernabéu ante el Real Madrid, el Athletic Club noveno con los mismo puntos tras ganar en el Tartiere, mientras que el décimo, Osasuna, tiene 30 puntos.
🗓️ Viernes 13 de febrero
Empate sin goles en el Martínez Valero entre Elche y Osasuna, en un partido marcado por la falta de acierto. El Elche tuvo las ocasiones más claras, sobre todo en la primera parte, pero no supo concretarlas. Osasuna resistió y encontró en Sergio Herrera a su mejor hombre con paradas decisivas. El tramo final fue más abierto, aunque sin precisión en las áreas. Un punto que suma para los rojillos y deja preocupado al conjunto ilicitano.
🗓️ Sábado 14 de febrero
El Espanyol empató 2-2 ante el Celta en un partido eléctrico y emocional. Los gallegos golpearon primero con Jutglà, dominando buena parte del primer tiempo. En la segunda mitad, los cambios reactivaron a los pericos y Kike García empató con un gol de pura fe. Dolan firmó la remontada que parecía definitiva. Pero Borja Iglesias apareció en el descuento para dejar un empate que supo a derrota en el RCDE Stadium.
El Getafe venció 2-1 al Villarreal en un duelo muy físico donde marcó territorio desde el inicio. Arambarri abrió el marcador de penalti antes del descanso tras una primera parte sin respuesta amarilla. Satriano amplió la ventaja tras el paso por vestuarios con un cabezazo valiente. Mikautadze recortó en el tramo final y puso emoción al cierre. Los de Bordalás supieron sufrir para cerrar una victoria tan trabajada como merecida.
Sevilla y Alavés empataron 1-1 en un duelo condicionado por la temprana expulsión de Juanlu. Sow adelantó a los locales antes del descanso en medio de un ambiente muy tenso. En la segunda parte el Alavés dominó hasta empatar con un cabezazo de Toni Martínez. El VAR evitó la remontada visitante anulando otro gol. Reparto de puntos en un partido bronco, físico y con más nervios que fútbol.
El Real Madrid venció 4-1 a la Real Sociedad en un duelo que se decidió pronto. Gonzalo abrió el marcador, Oyarzabal empató de penalti y Vinicius volvió a adelantar a los blancos también desde los once metros. Valverde firmó un golazo antes del descanso que dejó tocada a la Real. Nada más empezar la segunda mitad, otro penalti convertido por Vinicius cerró el partido. Victoria contundente que refuerza la sensación de poderío del equipo blanco.
🗓️ Domingo 15 de febrero
Victoia del Athletic Club en el Tarttiere ante el Obviedo (1-2). conjunto vasco sobrevivió a una primera parte muy incómoda y acabó imponiendo su pegada tras el descanso. Chaira adelantó a un Oviedo intenso y valiente, que fue mejor durante muchos minutos. Jauregizar empató con un golazo antes de lesionarse, cambiando por completo la dinámica. Sancet culminó la remontada desde el punto de penalti en la jugada decisiva. Los rojiblancos se llevan un triunfo práctico que les vuelve a acercar a Europa mientras el Oviedo se queda con la sensación de haber dejado escapar algo grande.
El Rayo firmó un derbi casi perfecto y desarmó al Atlético con contundencia y paciencia. Dos goles en los últimos minutos de la primera parte dejaron a los rojiblancos grogui. Simeone intentó reaccionar tras el descanso, pero su equipo nunca encontró ritmo ni profundidad. El tercer tanto de Mendy cerró cualquier esperanza de remontada. El 3-0 refleja un partido dominado emocional y futbolísticamente por los franjirrojos. Un golpe de autoridad del Rayo y un aviso serio para un Atleti que se fue sin respuestas.
Triunfo 0-2 del Valencia ante el Levante en un derbi valenciano que fue tenso, áspero y marcado por el miedo durante muchos minutos. El Levante empujó más tras el descanso, pero el Valencia fue quien acertó cuando importaba. Ramazani rompió el partido con un golazo desde la frontal. Sadiq sentenció aprovechando un error defensivo cuando los locales estaban volcados. Tres puntos vitales para los ches y un golpe muy duro para un Levante que se queda sin recompensa pese al esfuerzo.
El Betis firmó en Son Moix un triunfo de supervivencia basado en su pegada y su capacidad para sufrir. El Mallorca dominó muchos tramos, pero pagó caro cada desajuste defensivo. Abde y Bakambu adelantaron a los verdiblancos antes del descanso con dos contras letales. Muriqi recortó distancias y puso emoción, pero no bastó. Una victoria muy seria que acerca al Betis a la zona Champions y deja al Mallorca con la sensación de haber merecido algo más.
🗓️ Lunes 16 de febrero
El Girona derrotó 2-1 al Barcelona en un partido muy abierto que se decidió en los minutos finales. La primera mitad terminó sin goles pese a las numerosas ocasiones y un penalti fallado por Lamine Yamal. Cubarsí adelantó al Barça tras el descanso, pero Lemar empató casi de inmediato. El Girona creció con el empate y acabó encontrando el tanto decisivo por medio de Fran Beltrán. El resultado deja al Barça sin liderato y al Girona reforzado tras una victoria de mucho carácter.
Los partidos

La clasificación
Elche CF – CA Osasuna (0-0)
El partido terminó 0-0, un empate que sabe a poco en Elche y a negocio aceptable para Osasuna, y desde el inicio se vio que la puntería iba a ser el gran problema de la noche. Nada más arrancar, Álvaro Rodríguez tuvo el 1-0 en sus botas tras un rechace dentro del área, pero la mandó fuera con todo a favor y el estadio se llevó las manos a la cabeza. Poco después volvió a aparecer desde el punto de penalti con un pase atrás perfecto, aunque su remate se marchó alto, como si la portería se hubiese encogido. El Elche empujaba con más corazón que claridad, mientras Osasuna trataba de calmar el ritmo y no partirse. Cepeda lo intentó desde lejos, aunque el disparo se estrelló en una maraña de cuerpos y se diluyó la amenaza. Los rojillos apenas inquietaban, pero tampoco sufrían en exceso porque el rival no afinaba. El partido se jugaba más en campo visitante, sí, pero sin esa sensación de gol inminente. Era un dominio estéril, de esos que desesperan poco a poco. Los minutos fueron cayendo con un ambiente cada vez más tenso en la grada. El descanso llegó sin añadido, como si el árbitro también quisiera pasar página rápido.
Tras el paso por vestuarios el guion no cambió demasiado y el 0-0 final empezó a tomar forma con cada ocasión fallada. Budimir avisó primero con un remate mordido que no asustó a Dituro, un disparo con poca fe y menos precisión. Elche respondió con una clarísima de Tete Morente en el área pequeña, pero el balón se marchó a las nubes, otra oportunidad que se evaporaba. André Silva apareció con más protagonismo y obligó a Sergio Herrera a lucirse con dos paradas enormes en sendos mano a mano, puro reflejo de por qué Osasuna se llevó algo positivo. El portero rojillo sostuvo a su equipo cuando más temblaba, firmando la actuación decisiva del choque. Raúl García, recién entrado, también rozó el gol, aunque Febas salvó bajo palos cuando ya se cantaba. El partido se abrió en ese tramo final, con idas y vueltas y más nervio que fútbol. Nadie quería conformarse, pero tampoco encontraba el golpe definitivo. El regreso de Rafa Mir fue la única sonrisa real para los locales en una noche gris. El pitido final dejó una mezcla rara: alivio en unos, frustración en otros.
Ficha técnica:
Elche: Dituro; Pétrot, Chust, Bigas; Tete Morente (De Santiago, min. 85), Febas, Aguado (John Chetauya, min. 80), Cepeda (Neto, min. 80), Valera; Da Silva (Rafa Mir, min. 85) y Álvaro Rodríguez.
Osasuna: Sergio Herrera; Rosier, Catena, Herrando, Javi Galán; Iker Muñoz (Osambela, min. 67), Torró (Moncayola, min. 67); Rubén García (Abel Bretones, min. 85), Aimar, Víctor Muñoz (Moro, min. 67) y Budimir (Raúl, min. 73).
Árbitro: Sánchez Martínez (Comité Murcia). Mostró tarjeta amarilla a Aguado y Tete Morente por el Elche y a Budimir, Torró, Osambela y Rubén García por Osasuna.
RCD Espanyol – Celta de Vigo (2-2)
El partido terminó 2-2, con un gol de Borja Iglesias en el descuento que dejó helado al RCDE Stadium, y la primera parte ya avisó de que iba a ser una tarde incómoda para el Espanyol. El Celta salió con la pelota pegada al pie, moviéndola con paciencia, como quien quiere dormir el partido antes de golpear. Los pericos intentaban correr, pero no encontraban espacios y cada pérdida dolía. Edu Expósito probó desde lejos para despertar a la grada, aunque sin demasiado peligro. Con el paso de los minutos el equipo de Giráldez se fue sintiendo cada vez más cómodo. El Espanyol parecía un poco encogido, como si el peso de la racha le tirara de los hombros. Borja Iglesias tuvo una clara que Dmitrović atrapó sin problemas, aviso serio. El partido se ensució en el medio, con muchas disputas y poco ritmo. Y cuando parecía que el descanso llegaría sin sobresaltos, llegó el golpe. Javi Rueda apareció por la derecha como un tren y puso un pase atrás perfecto. Jutglà solo tuvo que empujarla. El 0-1 cayó como una losa y el estadio se quedó en silencio de esos que duelen.
El inicio del segundo tiempo no calmó nada, más bien lo contrario. El Celta siguió apretando y Dmitrović tuvo que volar para evitar el segundo en un disparo cruzado. Manolo movió el banquillo y ahí cambió la historia. El Espanyol empezó a meter centros, segundas jugadas, balón al área… fútbol de supervivencia pura. Y apareció Kike García, que vive de eso, de insistir cuando otros se cansan. Su gol, potente y rabioso, encendió al estadio y al equipo de golpe. El partido se volvió loco, de ida y vuelta, sin control. El VAR anuló un gol al Celta y eso dio todavía más vida a los pericos. En el tramo final, Terrats encontró a Dolan y el inglés puso el 2-1 que parecía definitivo. La gente ya celebraba como si fuera una liberación colectiva. Pero el fútbol a veces es cruel de una forma muy precisa. En una jugada embarullada, balón suelto, tacón y empujón final de Borja Iglesias. El 2-2 en el 93 fue un jarro de agua helada, un “no puede ser” que se oyó en toda Cornellà. El Espanyol había rozado la remontada total y se quedó con un empate que sabe a poco y a mucho a la vez.
Ficha técnica:
RCD Espanyol: Dmitrovic; El Hilali, Riedel, Cabrera, Carlos Romero; Pickel (Dolan, 56′), Pol Lozano; Ngonge (Kike García, 56′), Edu Expósito (Urko, 56′), Pere Milla (Jofre Carreras, 72′); Roberto (Terrats, 83′).
Real Celta de Vigo: Radu; Javi Rodríguez (Vecino, 88′), Starfelt, Marcos Alonso; Javi Rueda (Mingueza,70′), Miguel Román (Iago Aspas, 88′), Fer López, Carreira; Jutglá (Moriba, 70′), Borja Iglesias y Swedberg (Pablo Durán, 70′) .
Goles: 0-1, Jutgla (37’); 11, Kike García (67′); 2-1, Dolan (86′); 2-2, Borja Iglesias (92′).
Árbitro: Cuadra Fernández (Comité balear). Mostró tarjeta amarilla a: Cabrera (94′) Espanyol.
Getafe CF – Villarreal CF (2-1)
El Getafe acabó imponiéndose 2-1 en un partido áspero, de esos que se ganan con barro en las botas y los dientes apretados. El Coliseum salió encendido desde el primer minuto, con el equipo de Bordalás presionando arriba como si cada balón fuera el último. El Villarreal intentaba respirar con la pelota, pero no encontraba aire. Parejo y Gueye recibían siempre con alguien encima, sin tiempo ni espacio. El partido se jugaba donde quería el Getafe: campo rival, centros laterales y segundas jugadas. Luiz Júnior apenas intervenía, pero tampoco estaba cómodo con tanto tráfico delante. Los amarillos no tiraron ni una vez entre palos en toda la primera mitad, una imagen que lo decía todo. El Getafe no dominaba con brillo, dominaba con colmillo. Cerca del descanso llegó la acción clave, un agarrón claro en el área tras un centro que el VAR mandó revisar. Arambarri no dudó y fusiló desde los once metros para desatar al estadio. El 1-0 premiaba la insistencia y dejaba al Villarreal tocado antes de irse al túnel.
Tras el paso por vestuarios, Marcelino movió piezas buscando reacción, pero el guion no cambió demasiado. El Getafe siguió mordiendo y el Villarreal seguía incómodo, como si jugara cuesta arriba. En un robo alto y una jugada rápida llegó el segundo golpe, con Satriano lanzándose en plancha para cabecear a la red. El Coliseum olía sangre y su equipo también. Con el 2-0, el partido parecía sentenciado, aunque quedaba mucho por delante. El Villarreal despertó tarde, empujado más por orgullo que por fútbol, y empezó a colgar balones. Mikautadze recortó distancias en el último cuarto de hora y sembró dudas. Los minutos finales fueron de sufrimiento puro para los locales, defendiendo cada centro como si fuera un penalti. Bordalás pedía calma, el público empujaba y el reloj parecía ir más lento. Al final, el Getafe resistió con oficio y celebró tres puntos que saben a alivio y a golpe de autoridad. El Villarreal se fue con la sensación de haber llegado tarde a su propio partido.
Ficha técnica:
Getafe: Soria; Kiko Femenía (Boselli, min. 86), Duarte, Abqar, Zaid Romero, Juan Iglesias; Milla, Djené (Javi Muñoz, min. 80), Arambarri; Satriano (Nyom, min. 92) y Luis Vázquez (Javi Muñoz, min. 80).
Villarreal: Luiz Júnior; Mouriño (Freeman, min. 78), Pau Navarro, Renato Veiga, Pedraza; Buchanan (Mikautadze, min. 65), Pape Gueye, Parejo (Comesaña, min. 65), Hugo López (Ayoze Pérez, min. 46); Pépé y Oluwaseyi.
Goles: 1-0 (40′) Arambarri, de penalti; 2-0 (53′) Satriano; 2-1 (75′) Mikautadze.
Árbitro: Miguel Sesma (Comité de La Rioja). Mostró cartulina amarilla a Zaid Romero (min. 35) y a Diego Rico (min. 38) por parte del Getafe, y a Renato Veiga (min. 39), Mouriño (min. 49) y Oluwaseyi (min. 87) por parte del Villarreal.
Sevilla FC – Deportivo Alavés (1-1)
El partido terminó 1-1 tras una tarde cargada de tensión, polémica y resistencia casi heroica del Sevilla con uno menos durante más de una hora. El Sánchez-Pizjuán arrancó con ese ambiente eléctrico que empuja solo con mirar, bengalas fuera y rugido dentro. El Sevilla salió valiente, presionando arriba, como si quisiera resolver rápido. Pero a los quince minutos todo cambió con la expulsión de Juanlu, una entrada dura y a destiempo que dejó a los suyos vendidos. A partir de ahí tocó correr detrás del balón y sufrir cada transición. El Alavés olió sangre y empezó a llegar con más claridad, obligando a Vlachodimos a aparecer. El Sevilla no tenía el control, tenía orgullo. Entre interrupciones y bronca al árbitro, el partido se fue espesando. Cuando parecía que el descanso llegaría sin goles, apareció Sow desde la frontal con un disparo desviado que despistó a Sivera. Nervión explotó porque sabía lo que costaba ese gol. El 1-0 era medio milagro viendo el contexto.
La segunda parte fue un ejercicio de supervivencia para los locales y de paciencia para los visitantes. El Alavés monopolizaba la pelota y el Sevilla se defendía como podía, cada despeje celebrado como si fuera un gol. Poco a poco los vascos fueron encerrando a su rival en su área, cargando centros y segundas jugadas. El empate llegó en un córner, con Toni Martínez imponiéndose por arriba para silenciar el estadio. Se veía venir, era cuestión de insistir. Nervión pasó del éxtasis a la angustia en segundos. El Alavés incluso llegó a marcar el segundo, pero el VAR lo anuló por fuera de juego y dio aire al Sevilla. Con el cansancio acumulado, los minutos finales fueron caóticos, con entradas duras, protestas y un Almeyda desquiciado que acabó expulsado. El Sevilla intentó una última reacción a base de empuje, más corazón que ideas. Al final nadie pudo romper el empate y el pitido final sonó a alivio para unos y a oportunidad perdida para otros.
Ficha técnica:
Sevilla FC: Vlachodimos; Azpilicueta (Carmona 55′), Nianzou (Ejuke 70′), Kike Salas, Gudelj, Suazo; Sow (Batista Mendy 61′), Agoumé (Gattoni 81′), Juanlu; Akor (Peque Fernández 81′) y Maupay (Isaac Romero 70′).
Deportivo Alavés: Sivera; Youssef, Garcés, Pacheco, Tenaglia; Antonio Blanco (Ibáñez 46′), Denis Suárez (Guevara 46′), Calebe (Álvaro Pérez 46′), Aleñá; Lucas Boyé y Toni Martínez.
Árbitro: Iosu Galech dirigió el encuentro en el césped. Raúl Martín González estuvo en la sala VOR. Tarjetas rojas para Juanlu Sánchez y Almeyda.
Goles: 1-0 (Minuto 41) Djibril Sow; 1-1 (Minuto 60′) Toni Martínez
Real Madrid – Real Sociedad (4-1)
El Real Madrid acabó imponiéndose 4-1 tras un partido que ya se rompió en la primera mitad, aunque por momentos pareció que la Real Sociedad podía discutirlo. El Bernabéu apenas se había sentado cuando Gonzalo abrió el marcador a los cuatro minutos, metiendo la puntera a un centro tenso que dejó sin reacción a Remiro. La Real no se encogió y empezó a mover la pelota con personalidad, obligando a correr hacia atrás a los blancos. Ese atrevimiento encontró premio con un penalti provocado por un error defensivo, que Oyarzabal transformó con calma para el 1-1. El empate hizo creer a los visitantes… pero duró un suspiro. Vinicius forzó otra pena máxima poco después y él mismo la convirtió para devolver la ventaja. El partido se volvió algo loco, con espacios y transiciones rápidas. En ese intercambio, apareció Valverde con un misil desde la frontal que entró por la escuadra. Golazo de esos que hacen ruido incluso antes de tocar la red. La Real intentó no descomponerse, pero cada pérdida era medio susto. Gonzalo aún pudo ampliar antes del descanso, pero falló en el remate final. El 3-1 al intermedio ya olía a cuesta arriba para los de Matarazzo.
La segunda parte arrancó y el Madrid volvió a golpear casi sin avisar, sentenciando con el 4-1 definitivo. Vinicius volvió a aparecer por su banda, encaró y provocó otro penalti que transformó con sangre fría. Ahí se acabó realmente el partido, aunque quedara mucho reloj por delante. La Real bajó revoluciones, más por resignación que por falta de orgullo. El Madrid, cómodo, empezó a controlar sin prisa, moviendo el balón y dejando pasar los minutos. Courtois apenas tuvo que intervenir en acciones claras. El Bernabéu se permitió incluso mirar al banquillo y ovacionar la entrada de Carvajal, celebrada como si fuera otro gol. Los visitantes lo intentaron con más corazón que claridad, pero sin profundidad. Cada contra blanca llevaba sensación de peligro, aunque ya sin la misma urgencia. El público disfrutaba más del dominio que del resultado, como quien ve un partido decidido. Arbeloa empezó a dosificar esfuerzos pensando en lo que viene. El pitido final sonó casi como trámite, con los tres puntos nunca en duda tras el arranque del segundo tiempo.
Ficha técnica:
Real Madrid: Thibaut Courtois; Trent Alexander-Arnold (Daniel Carvajal, min.60), Antonio Ruediger (David Alaba, min.59), Dean Huijsen, Alvaro Carreras; Arda Guler, Aurelien Tchouameni (Jorge Cestero, min.79), Eduardo Camavinga (Dani Ceballos, min.73), Federico Valverde (Brahim Diaz, min.73); Gonzalo Garcia, Vinicius Junior.
Real Sociedad: Alex Remiro; Jon Aramburu, Jon Martin, Igor Zubeldia, Aihen Munoz; Pablo Marin (Dani Diaz, min.73), Jon Gorrotxategi, Yangel Herrera (Benat Turrientes, min.60), Wesley (Goncalo Guedes, min.46), Carlos Soler, Mikel Oyarzabal (Orri Oskarsson, min.60).
Goles: 1-0, min.5: Gonzalo Garcia; 1-1, min.21: Mikel Oyarzabal, de penalti;2-1, min.25: Vinicius Junior, de penalti; 3-1, min.31: Federico Valverde; 4-1, min.48: Vinicius Junior, de penalti.
Árbitro: Francisco Jose Hernandez. Amonestó a Dean Huijsen (min.20), por parte del Real Madrid, y a Benat Turrientes (min.90+2), por parte de la Real Sociedad..
Real Oviedo – Athletic Club (1-2)
El Athletic acabó llevándose el partido (1-2), pero durante muchos minutos pareció que el guion iba a ser otro muy distinto. El Oviedo salió con una energía contagiosa, empujado por su gente, presionando alto y obligando a los rojiblancos a jugar incómodos. Cada balón dividido se vivía como una final y el Athletic no lograba encadenar tres pases seguidos con sentido. Poco a poco los locales se adueñaron del ritmo, con Viñas peleando arriba y Chaira apareciendo con peligro. La primera ocasión clara avisó de lo que venía, con un disparo que rozó la escuadra y encendió a la grada. Se notaba que el Oviedo creía de verdad en el partido. El 1-0 llegó tras una jugada directa, de las que parecen simples pero matan: saque largo, peinadas y carrera al espacio. Chaira definió con calma ante Simón, cruzándola arriba como quien sabe que no va a fallar. El estadio estalló y el Athletic quedó aturdido, como si el golpe hubiera sido inesperado. Intentó reaccionar antes del descanso, pero todo era espeso, previsible, sin chispa. La primera parte fue claramente azul, de esas que te hacen pensar que el líder emocional del partido ya está decidido.
Tras el descanso, el Athletic salió con otra cara, otra velocidad y otro tono competitivo. Valverde movió piezas y el equipo empezó a jugar más cerca del área rival, con Williams desbordando y Sancet encontrando espacios. El Oviedo retrocedió unos metros, quizá sin quererlo, quizá por puro cansancio. El empate llegó con un disparo de Jauregizar desde la frontal que besó el poste antes de entrar, un gol precioso que cambió el ambiente en segundos. Fue el típico latigazo que despierta a un equipo entero. Lo cruel fue que el propio autor se lesionó en la acción, marchándose entre gestos de dolor mientras sus compañeros celebraban. El partido se volvió más confuso, con interrupciones y cambios, hasta que llegó la jugada clave. Un centro al área acabó en mano de Carmo, penalti claro que nadie discutió demasiado. Sancet lo transformó con seguridad y puso el 1-2, silencio en la grada y sensación de giro definitivo. El Oviedo lo intentó con balones colgados y empuje, pero ya sin claridad ni precisión. El Athletic defendió con oficio y dejó pasar los minutos como quien guarda un tesoro. Al final, remontada completa y tres puntos que saben a salto hacia arriba.
Ficha técnica:
Real Oviedo: Aarón, Nacho Vidal (Ahijado 82′), Bailly, Carmo, Javi López, Sibo (Cazorla 65′), Colombatto (Forés 82′), Hassan (Thiago Fernández 56′), Ilyas, Reina (Fonseca 65′), Viñas.
Athletic Club: Unai Simón, Gorosabel (Areso 66′), Paredes, Laporte, Yuri, Jauregizar (Rego 61′), Galarreta (Vesga 66′), Nico Serrano (Robert Navarro 46′), Sancet (Unai Gómez 90′), Williams, Guruzeta.
Goles: 1-0 (30′) Ilyas Chaira; 1-1 (58′) Jauregizar; 1-2 (72′) Sancet, de penalti.
Árbitro: Busquets Ferrer (balear). Amonestó a Colombatto, Carmo y Thiago Fernández por el Oviedo; a Galarreta, Guruzeta y Rego por el Athletic.
Rayo Vallecano – Atlético de Madrid (3-0)
El Rayo acabó arrollando al Atlético (3-0) en Butarque, aunque durante media hora el partido parecía ir por otros derroteros. El derbi arrancó con ritmo, con dos equipos queriendo mandar pero sin claridad real en los metros finales. El Atleti movía el balón con cierta paciencia, buscando centros laterales, mientras el Rayo esperaba su momento para salir rápido. Las ocasiones eran tímidas, más ruido que peligro, como si ambos se tantearan sin querer equivocarse primero. Ruggeri tuvo la más clara al estrellar un balón en el larguero tras un rebote extraño. El público empujaba, protestaba, se hacía notar, porque aquello olía a partido largo. El Atlético dominaba por tramos, pero no intimidaba de verdad. El Rayo empezó a soltarse con contragolpes cada vez más peligrosos, avisando de que algo podía pasar. Y pasó justo antes del descanso, cuando Baena quedó fuera del campo unos segundos y los franjirrojos aprovecharon la superioridad. Centro raso desde la derecha y Fran Pérez apareció solo para empujarla a placer. El gol dejó al Atleti tocado, como si le hubieran quitado el aire. Casi sin tiempo para reaccionar, un error en la salida permitió el segundo de Óscar Valentín tras un rechace de Oblak, y el partido se rompió en un suspiro.
La segunda parte arrancó con la sensación de que el Atlético necesitaba algo extraordinario para volver. Simeone movió el banquillo pronto, metiendo piernas frescas y buscando una reacción que no terminaba de llegar. El Rayo, mientras tanto, jugaba con tranquilidad, como quien sabe que tiene el partido donde quiere. Batalla apenas tuvo que intervenir porque los ataques rojiblancos se diluían antes del remate. Centros imprecisos, pases largos sin destinatario, gestos de frustración. El Atlético parecía un equipo sin chispa, sin colmillo, sin plan B. El Rayo no se volvió loco y siguió esperando su momento para matar el partido. Ese momento llegó en el tramo final, con un centro desde la izquierda que encontró a Mendy completamente solo. Remate limpio, imposible para Oblak, y 3-0 definitivo que hizo estallar a la grada. El Atleti bajó los brazos, consciente de que ya no había historia. Los minutos finales se consumieron entre intentos aislados y una sensación de derrota asumida. El Rayo no solo ganaba, también demostraba que había creído más en el partido desde el primer minuto. Un triunfo de esos que levantan a un equipo entero y dejan muy tocado al rival.
Ficha técnica:
Rayo Vallecano: Batalla; Ratiu, Lejeune, Mendy, ‘Pacha’ Espino; Oscar Valentín, Gumbau (Unai López, m.83); Akhomach (Nteka, m.73), Isi (Pedro Díaz, m.64), Fran Pérez (Álvaro, m.64); y De Frutos (Jozhua, m.64).
Atlético Madrid: Jan Oblak; Nahuel Molina, Giménez, Lenglet (Lookman, m.63), Ruggeri (Obed Vargas, m.57); Álex Baena (Julián Álvarez, m.57), Johnny Cardoso (Marcos Llorente, m.63), Rodrigo Mendoza (Le Normand, m.56), Nico González; Almada y Sorloth.
Goles: 1-0: m. 40 Fran Pérez; 2-0: m. 44 Oscar Valentín; 3-0: m. 75 Mendy.
Árbitro: Ricardo de Burgos (Comité vasco). Amonestó a Álvaro (90+2), del Rayo; y a Johnny (m.29), Rodrigo Mendoza (52) y Llorente (70), del Atlético.
Levante UD – Valencia CF (0-2)
El Valencia terminó llevándose el derbi por 0-2, aunque la primera parte fue más de tensión que de fútbol. El partido arrancó con muchísimo respeto, como si ambos equipos supieran que equivocarse podía costar media temporada. El Levante intentaba mandar con balón, empujado por su gente, mientras el Valencia se protegía y esperaba su momento. Las jugadas morían antes de llegar al área, atascadas entre piernas y nervios. Iván Romero llegó a marcar tras una falta lateral, pero el fuera de juego apagó el grito de gol antes de que explotara. Fue el único instante en que el estadio se levantó de verdad en todo el primer tiempo. Pepelu tocaba el balón y caían silbidos desde la grada, recordando viejas heridas. El partido se llenó de interrupciones, protestas y miradas al árbitro. Nadie se soltaba, nadie arriesgaba demasiado. El Valencia parecía cómodo en ese escenario gris, sin sobresaltos. Un derbi con más miedo a perder que ganas de ganar.
Tras el descanso, el Levante salió con más energía, como si alguien hubiera subido el volumen de golpe. Presionó arriba, empujó, buscó centros y disparos lejanos, pero seguía faltando claridad en el último toque. El Valencia, incómodo, empezó a cometer errores y a retrasarse cada vez más. Y justo cuando peor estaba, encontró el gol. Ramazani controló en la frontal y soltó un zurdazo a la escuadra imposible de parar, un golpe seco que cambió el partido de arriba abajo. Un golazo de los que duelen doble porque llega cuando menos lo esperas. El Levante movió el banquillo y se lanzó con todo, dejando espacios atrás. El Valencia olió sangre y empezó a correr. A falta de pocos minutos, un error defensivo dejó a Sadiq solo en carrera y no perdonó ante el portero. El 0-2 cayó como una losa sobre el estadio, mezcla de silencio y resignación. Los granotas lo intentaron con más orgullo que ideas, pero ya era tarde. El Valencia supo sufrir y golpear en el momento exacto, que es lo que distingue a los equipos que salen vivos de los derbis.
Fica técnica:
Levante: Mathew Ryan; Nacho Perez (Paco Cortes, min.78), Adrian De La Fuente, Matias Moreno, Manuel Sanchez; Kervin Arriaga, Pablo Martinez (Unai Vencedor, min.78), Carlos Alvarez (Jon Olasagasti, min.69), Iker Losada (Etta Eyong, min.69), Kareem Tunde, Ivan Romero (Carlos Espi, min.69).
Valencia: Stole Dimitrievski; Unai Nunez, Cesar Tarrega, Eray Coemert (Baptiste Santamaria, min.88), Jose Gaya; Luis Rioja, Filip Ugrinic (Javier Guerra, min.58), Pepelu (Guido Rodriguez, min.58), Largie Ramazani (Jesus Vazquez, min.88); Lucas Beltran, Hugo Duro (Umar Sadiq, min.58).
Goles: 0-1, min.64: Largie Ramazani; 0-2, min.84: Umar Sadiq.
Árbitro: Miguel Ortiz. Amonestó a Matias Moreno (min.85), Kervin Arriaga (min.90+5), y, además expulso por doble amarilla a Kervin Arriaga (min.90+5), por parte del Levante, y a Filip Ugrinic (min.17), Jesus Vazquez (min.90+2), por parte del Valencia.
RCD Mallorca – Real Betis (1-2)
El Betis acabó imponiéndose 1-2 en Son Moix, aunque durante muchos minutos fue el Mallorca quien llevó la voz cantante. Los bermellones arrancaron con personalidad, moviendo el balón con paciencia y empujando al rival hacia su campo. El equipo de Pellegrini, incómodo, optó por replegarse y esperar su oportunidad a la contra. Virgili fue un dolor de cabeza por banda, generando la primera ocasión clara con un disparo que obligó a intervenir a Valles. El Mallorca dominaba territorio, ritmo y sensaciones. El Betis apenas aparecía en campo contrario, salvo en alguna transición aislada. Y justo en una de esas llegó el golpe. Fidalgo filtró, Antony encaró y el rechace cayó a Abde, que no perdonó dentro del área. Un gol casi de la nada que cambió el ánimo del estadio. El guion no se alteró demasiado: posesión local y Betis esperando agazapado. Cuando parecía que el descanso llegaría con ventaja mínima, otra contra perfecta terminó con Bakambu definiendo con calidad. El 0-2 cayó como un jarro de agua fría para los locales.
La segunda parte empezó con un Mallorca decidido a meterse en el partido cuanto antes. Arrasate movió el banquillo y el equipo salió más directo, buscando centros laterales y segundas jugadas. El Betis, cada vez más hundido, se defendía como podía, acumulando gente cerca de su área. La presión dio resultado cuando Muriqi ganó por arriba y conectó un cabezazo potente que puso el 1-2. El gol encendió a la grada y llenó de dudas al Betis. Durante varios minutos el partido se convirtió en un asedio, con balones colgados y disparos desde la frontal. Pellegrini pidió calma y el equipo intentó dormir el encuentro con posesiones más largas. Aun así, el Mallorca siguió insistiendo con orgullo, aunque sin demasiada precisión en el último toque. El Betis también tuvo sus opciones al contragolpe para sentenciar, pero Leo Román y la defensa lo evitaron. Los minutos finales se jugaron con el corazón en la mano, cada despeje celebrado como un gol por los verdiblancos. El Betis resistió con oficio y sangre fría hasta el pitido final. Tres puntos de esos que no lucen, pero que valen oro en la pelea por arriba.
Ficha técnica:
Mallorca: Leo Roman; Pablo Maffeo, David Lopez, Johan Mojica (Toni Lato, min.82), Martin Valjent; Omar Mascarell (Manu Morlanes, min.46), Mateo Joseph (Zito Luvumbo, min.46), Sergi Darder (Pablo Torre, min.78), Jan Virgili, Samu (Antonio Sanchez, min.78), Vedat Muriqi.
Real Betis: Alvaro Valles; Aitor Ruibal (Angel Ortiz, min.67), Diego Llorente (Marc Bartra, min.46), Natan, Ricardo Rodriguez; Pablo Fornals, Marc Roca, Alvaro Fidalgo (Sergi Altimira, min.67); Antony, Cedric Bakambu (Nelson Deossa, min.90), Abdessamad Ezzalzouli.
Goles: 0-1, min.18: Abdessamad Ezzalzouli; 0-2, min.45(+2): Cedric Bakambu; 1-2, min.66: Vedat Muriqi.
Árbitro: Isidro Diaz de Mera. Amonestó a Samu (min.21), Manu Morlanes (min.50), Vedat Muriqi (min.60), Pablo Maffeo (min.61), por parte del Mallorca, y a Diego Llorente (min.16), Aitor Ruibal (min.44), Alvaro Valles (min.55), por parte del Betis.
Girona FC – FC Barcelona (2-1)
El Girona acabó llevándose el partido por 2-1 en un final caliente, pero todo empezó con una primera parte abierta y llena de ocasiones que nadie supo convertir. El Barça salió con la obligación de ganar y se notó en los primeros minutos, con posesión larga y llegadas constantes por banda. Lamine Yamal tuvo la más clara en un mano a mano que Gazzaniga le adivinó con frialdad. El Girona respondió sin complejos, atacando rápido y encontrando espacios a la espalda de la defensa culé. Vanat avisó dos veces, ambas desperdiciadas cuando ya se cantaba el gol. El partido estaba precioso, de ida y vuelta, como esos que sabes que algo va a pasar. Raphinha estrelló un disparo en el palo que hizo temblar Montilivi. Justo antes del descanso llegó la jugada que pudo cambiarlo todo: penalti para el Barça. Lamine lo lanzó con decisión… y el balón escupido por el palo dejó un silencio raro, como de incredulidad. Se marcharon al vestuario con el 0-0 y la sensación de oportunidad perdida.
La segunda parte arrancó con el Barça empujando hasta que Cubarsí adelantó a los suyos con un cabezazo limpio tras un centro lateral. La alegría duró poquísimo, apenas dos minutos, lo que tardó el Girona en empatar aprovechando un desajuste defensivo que dejó vendido a Joan García. Lemar definió con calma y el estadio se vino arriba de golpe. Ahí cambió todo: el Girona creyó y el Barça empezó a dudar. Joan García sostuvo a los suyos con dos paradas de mucho mérito que evitaron el segundo. El partido entró en ese tramo en que cada pérdida parece una tragedia. Cuando ya olía a empate, Fran Beltrán cazó un balón en la frontal y soltó un disparo seco que se coló sin que nadie pudiera evitarlo. La jugada llegó con polémica previa, lo que encendió aún más los ánimos. En los últimos minutos hubo tensión, protestas y una expulsión que terminó de romper el encuentro. El Barça se marchó tocado y sin liderato, el Girona celebró como si fuera media salvación.
Ficha técnica:
Girona: Gazzaniga; Hugo Rincón, Vitor Reis, Blind, Arnau; Witsel, Iván Martín (Alejandro Francés, min. 90+2); Tsygankov, Lemar (Fran Beltrán, min. 68), Bryan Gil (Joel Roca, min. 68); y Vanat (Echeverri, min. 73).
FC Barcelona: Joan Garcia; Koundé, Cubarsí, Eric (Ronald Araújo, min. 73), Gerard Martín (Balde, min. 63); De Jong, Olmo. (Bernal, min. 80); Lamine Yamal, Fermín, Raphinha (Roony, min. 63); y Ferran (Lewandowski, min. 73).
Goles: 0-1, min. 59: Cubarsí. 1-1, min. 61: Lemar. 2-1, min. 87: Fran Beltrán.
Árbitro: César Soto (comité riojano). Amonestó a local Vitor Reis (min. 90+10) y a los visitantes Eric (min. 41) y Koundé (min. 84). Expulsó al local Joel Roca (min. 90+9).








