50La marcha de Joan García al FC Barcelona ha generado una de las polémicas más intensas que se recuerdan en el entorno del RCD Espanyol en los últimos años. A pesar de que el traspaso aún no se ha cerrado —el club azulgrana no ha abonado los 25 millones de euros de su cláusula de rescisión—, el debate ya está plenamente instalado en la afición perica, y las reacciones no dejan de multiplicarse.
En este contexto, una figura pública de peso como Xavier García Albiol ha decidido pronunciarse. El alcalde de Badalona, socio del Espanyol desde hace 35 años, ha querido expresar su punto de vista a través de sus redes sociales, apelando al respeto hacia el futbolista: “Voy a dar mi opinión en relación al debate sobre de Joan García con la autoridad que me da ser socio del Espanyol desde hace 35 años. Joan ha sido un gran pilar de la salvación esta temporada y creo que se ha ganado el derecho a ser respetado, sea cual sea su decisión de futuro. Me parece tremendamente injusta la campaña que algunos están haciendo en contra de su persona.
Voy a dar mi opinión en relación al debate sobre de Joan García con la autoridad que me da ser socio del @RCDEspanyol desde hace 35 años. Joan ha sido un gran pilar de la salvación esta temporada y creo que se ha ganado el derecho a ser respetado, sea cual sea su decisión de…
— Xavier García Albiol (@Albiol_XG) June 6, 2025
Las palabras de García Albiol han tenido un impacto inmediato. Mientras algunos sectores del espanyolismo han valorado positivamente su mensaje, otros lo han interpretado como un intento de posicionarse políticamente en un asunto delicado. La reacción ha sido especialmente intensa en redes sociales, donde no han faltado acusaciones de oportunismo ni críticas a su defensa pública del guardameta.
El contexto no ayuda. El hecho de que el destino del jugador sea el eterno rival ha encendido los ánimos en el entorno perico, en una situación marcada por el componente emocional y la carga simbólica que tiene el escudo.
A día de hoy, Joan García sigue perteneciendo al Espanyol. El FC Barcelona, si quiere hacerse con sus servicios, deberá abonar íntegramente la cláusula de rescisión que figura en su contrato, sin que, por ahora, se haya producido ese paso. Aun así, la tensión ya es palpable, y el daño en el vínculo entre jugador y afición, difícilmente reversible. Su despedida, si llega, marcará el tono final de una historia que ha tocado una de las fibras más sensibles del espanyolismo.







