Imposible no indignarse ante el audio del VAR en el Mallorca – Espanyol y la testarudez de «Richy» De Burgos Bengoetxea: “Yo no veo el punto de impacto”

15 de marzo de 2026

El Mallorca – Espanyol sigue dejando ruido. Mucho ruido. La Federación publicó los audios del VAR de las dos acciones que marcaron el partido en Son Moix: la expulsión de Pickel y especialmente el gol de Pablo Torre que terminó decidiendo el encuentro. Dos revisiones largas, tensas, con dudas en la sala… y con frases que han encendido todavía más a la afición perica.

Porque al escuchar las conversaciones completas queda claro que hubo debate, cámaras que no convencían y momentos de incertidumbre. Y en el Espanyol la sensación es la misma que se respiraba tras el ncuntro: que el partido se decidió en dos acciones, en especial la segunda, que siguen generando muchas preguntas.

La expulsión de Pickel: revisión y decisión final

La primera gran acción polémica llegó con la entrada de Pickel. En directo, el partido siguió, pero desde el VAR avisaron rápidamente al colegiado.

En el audio se escucha la recomendación clara: “Ricardo, te recomiendo una revisión para que valores una posible juego brusco grave”. El árbitro acepta ir a la pantalla y empieza a revisar la jugada con distintas cámaras.

Mientras observa la repetición, va describiendo lo que ve: “Observo, observo un impacto con los tacos, vale, con uso de fuerza agresiva”. A partir de ahí pide ver el primer punto de contacto para aclarar la acción.

La conversación sigue con ese análisis al detalle: “Vale, el punto, cuando le engancha primero, cuando le engancha primero es abajo en el talón o es en el tobillo primero”. Y pide más imágenes: “Puedes pagarme el primer punto de contacto, por favor, tócame, el primer punto de contacto”.

Tras revisar la jugada en movimiento otra vez, De Burgos acaba inclinándose por la expulsión: “Vale, vale, aunque vaya abajo tiene mucha fuerza y le doy el tobillo, vale”.

La decisión ya estaba tomada. Y poco después llegaba la confirmación desde la retransmisión: “Pues se va a quedar con 10 el Espanyol después de esa entrada de Pickel”.

El Espanyol se quedaba con diez jugadores. Y el partido empezaba a girar.

El gol del Mallorca y la revisión que encendió todo

La segunda jugada es la que ha generado más enfado en el entorno perico. La acción del gol de Pablo Torre llegó en la segunda parte y también acabó en revisión. Hay que advertir que cuando Samu Costa golpea a Urko, el árbitro realiza un gesto que ha llamado mucho la atención en las repeticiones: mueve el brazo donde lleva el silbato, como si estuviera a punto de señalar la falta, y acto seguido lo baja, dejando seguir la jugada. Esa secuencia, breve pero muy significativa, ha alimentado todavía más la polémica. La sensación es clara: no quiso rectificar su decisión inicial para evitar una segunda corrección tras la expulsión de Pickel.

El VAR alertó entonces de esa posible -y a todas luces clarísima- falta previa de Costa sobre Urko, y por eso pidió al árbitro que fuera al monitor. El aviso fue directo: “Richy, te recomiendo una revisión para que valores una posible falta en la fase de ataque”.

A partir de ahí comenzó una revisión larga. Muy larga. Se escuchan varias repeticiones, cambios de cámara y muchas dudas.

Desde el VAR se describe la acción así: “Mira Richy, observamos que el defensor pone el pie encima del balón y Samuel Costa le pega una patada”.

Pero De Burgos, para sorpresa de todos, no lo ve claro. En varios momentos insiste en lo mismo: “¿Dónde, dónde?”. Y vuelve a pedir otra toma: “Ponme, ponme el contacto, yo no sé si es la dinámica de la acción, por favor”.

Las dudas siguen. El árbitro incluso pregunta directamente: “¿Pero estás seguro que le pega patada?”. Increible.

Desde la sala del VAR responden que sí: “Sí, pone el pie y le chuta el pie”. Pero el colegiado sigue sin convencerse.

Una frase resume perfectamente ese momento de la revisión: “No me vale, eso no me vale”.

Siguen buscando cámaras, repeticiones y zooms. En otro momento insiste: “Yo no veo que le golpee, eh”.

La conversación continúa con nuevas imágenes y la petición constante del árbitro: “Me pones el punto de impacto, por favor”.

Finalmente llega la frase que ha quedado marcada tras la publicación del audio: “Yo no veo el punto de impacto claro, chicos, eh”.

Y tras más de tres minutos de revisión, el árbitro toma la decisión definitiva: “Chicos, yo con estas imágenes no lo tengo claro. Voy a mantener el gol, ¿eh? Gracias”.

Gol concedido. Protestas del Espanyol. Y el partido ya no volvió a ser el mismo.

Un audio que deja todavía más debate

La publicación de los audios no ha cerrado la polémica. Más bien al contrario. En el entorno del Espanyol la sensación es que escuchar la conversación confirma que la jugada estaba llena de dudas, y que el árbitro entró en una fasee de absoluta cerrazón, no queriendo ver lo evidente: el impacto del jugador del Mallorca sobre el pie del mediocampista perico.

El árbitro repite varias veces que no ve el impacto claro. Desde el VAR aseguran que sí existe la patada. Y en medio de todo, el gol termina subiendo al marcador.

Algunos dirán que el fútbol tiene estas cosas. Pero cuando pasan varias veces en una misma temporada, es lógico que el espanyolismo esté encendido. Y el hecho de que todos los analistas tanto en España como a nivel europeo clamen ante esta decisión dice mucho de la decisión de «Richy», el árbitro que supuestamente ocupa el lugar más alto del escalafón arbitral español -así está el nivel- y que en justicia debería ser enviado unas cuantas semanas a la nevera. Sin embargo, el daño ya está hecho, y los puntos robados al Espanyol nunca van a ser reparados.