El momento del RCD Espanyol no pasa desapercibido dentro del vestuario, y Urko González de Zárate lo ha explicado con claridad en una entrevista concedida a Sergio Escario en Mundo Deportivo. El centrocampista ha repasado su trayectoria, el presente del equipo y las sensaciones que deja una racha que no termina de romperse, sin esquivar ninguno de los temas que rodean ahora mismo al conjunto blanquiazul.
“Un poco exagerado”: humildad ante el elogio de Manolo González
Hay una frase con la que le definió su entrenador, Manolo González, como “un mediocentro que va a marcar época”. Una afirmación que el propio Urko rebaja de inmediato: “Un poco exagerado… Confía en mí y estoy muy agradecido”.
El mediocentro se muestra agradecido, pero mantiene los pies en el suelo, en línea con un discurso que combina reconocimiento y exigencia personal.

Un recorrido formativo marcado por el esfuerzo y la adaptación
Al repasar sus inicios, Urko recuerda un camino que no fue sencillo desde el principio. Sobre su llegada a Zubieta en edad cadete, reconoce: “De repente vas a un colegio nuevo, a una ciudad nueva, y al principio cuesta”.
Ese proceso de adaptación fue clave en su crecimiento: “Tuve la suerte de que Donosti está a una hora y en cuanto podían mis padres se escapaban para cenar conmigo y al final me fui adaptando poco a poco”.

También rememora su etapa anterior: “Yo hacía lo que es multideporte en el colegio, con mis amigos, y mi padre me llevaba todos los domingos a una pequeña escuela del Deportivo Alavés. Allí en benjamín me dijeron que ya iban a contar conmigo y desde ahí estuve hasta que me llamó la Real”.
Un vestuario que no oculta la preocupación, pero mantiene la convicción
Sobre la situación actual del equipo, Urko no evita el diagnóstico. “Es una putada, a todos nos gusta ganar”, admite.
Aun así, insiste en el trabajo interno como base para revertir la dinámica: “Pero nosotros el día a día trabajamos duro; los resultados no están llegando pero entre la unión del vestuario y cómo trabajamos estoy seguro de que muy pronto llegarán las victorias”.

También analiza el rendimiento reciente: “En la primera vuelta hicimos unos resultados de la hostia; en la segunda vuelta nos está costando el tema de los resultados. Los últimos partidos que hemos jugado tampoco hemos dejado malas sensaciones, pero sí que igual acciones nuestras que pueden llevar a que se decante el partido para ellos”.
“Hay cosas que no entiendes”: el impacto del arbitraje
Uno de los puntos más sensibles es el arbitral. El centrocampista reconoce el malestar, aunque mantiene una visión equilibrada: “Hay partidos en los que hay cosas que no entiendes. Es complicado, porque te vas enfadado; son árbitros y entendemos que lo hacen como pueden, pero a veces es jodido. Hay decisiones que son jodidas de digerir”.
También reflexiona sobre el VAR y su aplicación: “Un árbitro no puede ver todo, hoy en día en un campo de fútbol tienes mil cámaras donde al final no es fácil. Para acciones puntuales puede venir bien”.
Y añade una sensación compartida desde fuera: “No sé, es verdad que luego hay veces que vienen a explicarnos reglas y que entiendes una cosa, luego en el partido se pita otra. Entendemos que los árbitros lo hacen de la mejor manera posible: a veces lo quieres comprender; a veces es jodido tolerar esas cosas”.
La acción de Mallorca y una jugada que todavía genera debate
Sobre la polémica acción con Samú Costa en Mallorca, Urko es claro en su valoración: “Todos lo vimos, la patada es clara, desde el VAR le llaman para decirle que la patada es clara y él no lo vio así. ¿Qué le vas a hacer? No puedes hacer nada, pero evidentemente todo el mundo sabe que… Para mí personalmente es falta muy, muy clara; Samú también lo dijo”.

Cuando se le recuerda la explicación del rival, que pretendía chutar el balón, responde con ironía: “Sí, claro (risas). Iría a por la pelota, pero al final me la llevé yo”.
Y recuerda su reacción en el campo, cuando dice repetidamente al árbitro: “¿Para qué hay cámaras?”: “Lo vi, sí que le dije eso. Hay VAR y esas jugadas hay que verlas; para mí siendo tan clara como fue y que no pitara me sorprendió”.
Sin miedo al descenso y confianza en cambiar la dinámica
Pese a la racha negativa, Urko transmite tranquilidad respecto a la clasificación; cualdo es prefuntado por si teme la posibilidad del descenso, es contundente: “No, no. Hay que ir a hacer los máximos puntos posibles, pero trabajamos muy bien y lo que te digo, ahora llevamos una mala racha pero estoy convencido de que la vamos a cambiar”.
Entiende, eso sí, la preocupación externa: “La racha sí que es mala, son 12 partidos sin ganar. Pero todos juntos lo vamos a sacar adelante”.
Un momento personal de crecimiento dentro del equipo
A nivel individual, reconoce que la continuidad le está ayudando: “Por suerte estoy jugando, que es cuando vas cogiendo confianza y vas aprendiendo. Me siento a gusto”.
Y explica su evolución desde la exigencia: “Todos tenemos que ser conscientes de que tenemos que darlo todo entrenando. Al principio tuve una pequeña racha de que no estaba jugando pero al final el jugador tiene que estar preparado para cuando te llegue la oportunidad intentar hacerlo de la mejor manera posible”.

Sobre su margen de mejora, no duda: “En muchas cosas, tengo 25 años y tengo un margen de mejora de la hostia: en el tema de los duelos, saber cuando saltar… Muchas cosas todavía”.
El parón como oportunidad antes de un tramo exigente
Finalmente, valora el parón competitivo como un momento útil: “Jugamos muchos partidos y, de vez en cuando, igual se agradece el poder tener unos días de descanso para cargar las pilas para el tramo final de temporada que viene que es muy importante”.







