Urko González de Zárate, tras el Elche 2-2 Espanyol: “Estamos dolidos, pero hay que darle importancia al punto”

1 de marzo de 2026

Urko González de Zárate reflejó perfectamente el sentir del vestuario tras el 2-2 entre el Elche y el Espanyol: orgullo por el esfuerzo, pero mucha rabia por haber dejado escapar una victoria ante que parecía al alcance. El conjunto perico golpeó primero con una contra fulminante culminada por Kike García, encajó antes del descanso en una jugada desafortunada y volvió a ponerse por delante gracias al golazo de Carlos Romero. Todo se torció al final con el penalti que permitió al Elche empatar. Otra vez por delante y otra vez sin poder cerrar el partido.

El mediocentro reconoció que el encuentro había sido exigente de principio a fin. “Al final un punto, el partido ha sido muy complicado, hemos competido bien y al final una lástima el punto, pero bueno, tenemos que hacerlo bueno la semana que viene.”

Dolor por el empate… pero valorando lo que se suma

Urko admitió que el vestuario estaba tocado por cómo se produjo el empate, en los minutos finales y después de haber tenido el control del marcador durante buena parte del choque. “Al final no hemos podido meterlo y nos han empatado, pero bueno, estamos dolidos, pero bueno, también hay que darle importancia al punto.”

Sus palabras dejan entrever una idea clara: el equipo necesita salir de la mala dinámica. “Sí, sí, está claro que hay que sacar el mayor número de puntos posibles y así lo vamos a intentar hacer.”

Agradecimiento a una afición que no falla ni lejos de casa

Más allá del resultado, el jugador quiso detenerse en el apoyo de los seguidores blanquiazules desplazados hasta Elche, que volvieron a llenar la zona visitante y a hacerse notar durante todo el partido. “Sí, la verdad que es una gozada, el ver la grada visitante casi siempre llena, estamos muy agradecidos y esperemos poder brindarles una victoria pronto.”

Un mensaje directo al perico que viaja, sufre y empuja aunque los resultados no acompañen. Porque el equipo sabe que no está solo, incluso en los momentos más complicados.