La derrota del Espanyol frente al Getafe en el RCDE Stadium dejó un poso de frustración evidente en el vestuario. El equipo volvió a quedarse sin premio en un partido en el que generó ocasiones suficientes, pero que quedó condicionado por decisiones arbitrales y errores puntuales. Ramon Terrats, en declaraciones tanto a los medios oficiales del club como en zona mixta, ofreció una reflexión pausada, combinando crítica, autocrítica y una mirada hacia lo que viene. El sentimiento general es claro: el equipo compite, pero no le alcanza.
El VAR, en el centro del debate
El centrocampista no esquivó uno de los temas más comentados del partido: la actuación arbitral y el papel del VAR. “No creo que lo entienda nadie. Al final el VAR, como la semana pasada, avisa porque hay una situación que es revisable, las manos son clarísimas, sí que es verdad que la trayectoria no va a gol, entiendo el criterio del árbitro y el reglamento. Dijo que no es penal, pero le está dando un córner a favor, después no lo entiendo, no sé si el reglamento es así, pero no tiene ningún sentido.”
También se refirió a los dos goles anulados por fuera de juego, que condicionaron el desarrollo del encuentro. “Y después el tema del VAR con las situaciones fuera de juego, bueno, al final los minutos que salen en la imagen son todos iguales, todos tenemos el mismo número de pies, la misma altura, y bueno, son cosas que son difíciles de entender. Cuando la situación, sí que es verdad que el segundo, en el caso del mío, creo que era bastante claro, no lo he repetido, pero puedo ver que es bastante claro. Pero sí que desde el partido he visto la imagen de Dolan, más o menos, y hostia, es muy, muy, muy… Al final la moneda no cae nunca de nuestro lado”.
Y añadía: “No sé decirte, a ver, obviamente me da, sí que si son acciones que fuera del área 100% las pitarían, pero sí que es posible que yo cuando recorto, bajo mucho el centro de gravedad y me voy hacia adelante, entonces al final es una acción natural y obviamente no es la más clara del partido. Venían ya acciones muy claras antes y yo creo que al final si el árbitro hace lo que debe hacer y pita como debe pitar, la situación obviamente habría cambiado mucho en la primera parte y en los primeros minutos.”
La sensación de agravio vuelve a aparecer en el discurso del vestuario.
Autocrítica y responsabilidad en momentos clave
Más allá del arbitraje, Terrats también puso el foco en el rendimiento del propio equipo. El mensaje fue claro: hay factores externos que influyen, pero el equipo también debe corregir errores propios porque a´ñun ha de ligarse la permanencia matemática: “Bueno, nos preocupa, al final no ganamos, necesitamos sacar puntos como sea, tenemos que cerrar el objetivo lo antes posible, estamos a tiempo, pero sí que es verdad que vienen partidos difíciles y no podemos pensar que vendrá porque sí. Tenemos que hacer autocrítica, mirarnos a nosotros mismos y trabajar todo lo posible para poder darle la vuelta a la situación.” El Espanyol reconoce que no todo se explica desde fuera: también hay fallos que pesan.
Un vestuario afectado por la dinámica
El estado anímico del grupo es otro de los aspectos que preocupa en este tramo de la temporada. Terrats fue sincero al describir la situación. “Estamos jodidos, ¿no? Al final es una situación complicada. Somos conscientes y es muy difícil. Estamos trabajando para intentar, obviamente, ganar. Llevamos muchas jornadas sin ganar. Y no, obviamente, el estado de ánimo al final cuando no ganas, siempre es complicado.” La racha ya tiene impacto directo en la cabeza del equipo.
Aun así, destacó que el equipo compite y genera situaciones para ganar los partidos. “Creo que el partido estaba totalmente dominado. Tenemos situaciones muy claras para poder, obviamente, ganar la primera parte. Y al final tenemos dos errores defensivos que al final es culpa nuestra porque no te pueden hacer gol en los últimos minutos. Y de la manera que lo han hecho, sabiendo que para ellos es muy importante la estrategia y que viven mucho de eso, ¿no? Y nada, en la segunda parte hemos intentado darle la vuelta la situación, pero no nos ha dado”.
El diagnóstico es claro: se hacen muchas cosas bien, pero los detalles están marcando la diferencia.
El parón como oportunidad para recuperar sensaciones
El calendario ofrece ahora un parón que puede servir para resetear. El centrocampista valoró positivamente este escenario. “Pienso que al final creo que es positivo descansar y generar otra vez confianza en todos, pasar tiempo con la familia, obviamente, seguir trabajando y enfocarse en lo que está bien. Y creo que será positivo y nos vendrá bien para encarar todo lo que queda.” El parón aparece como una pequeña ventana para recomponer al grupo.
También habló de la fortaleza del vestuario pese al momento delicado. “La situación entre nosotros, desde que yo estoy aquí, y la relación que tenemos entre todos los jugadores es muy buena. Obviamente el hecho de no ganar nos da un estado de ánimo, la mierda. Y al final no es fácil, la situación es complicada, llevamos mucho sin ganar. Al final creo que también el equipo hace muchas cosas bien, pero los pequeños detalles y errores individuales nos están llevando a no ganar, quitando obviamente las decisiones arbitrales, que bueno, ya sabemos cómo va. Pero bueno, no queda otra que dar la cara, intentar mejorar la situación, ganar un partido, y yo creo que obviamente el equipo está totalmente capacitado para hacerlo”. El grupo no se rompe, pero necesita una victoria que lo cambie todo.
Mirar hacia lo que viene
Con varios compromisos exigentes en el horizonte, el objetivo pasa por recuperar confianza y resultados. “Limpiar la cabeza es importante para que todos tengamos la confianza de la primera vuelta, todos hemos de sumar lo que podamos, yo creo que el hecho de que ahora al perón es positivo, para poder ver todos los entrenamientos que hacemos, mejorarlos, tenemos muchos días para mejorarlo, y encarar el partido de la semana siguiente, con la mayor motivación posible”. El Espanyol se agarra ahora al trabajo y al parón para reencontrarse, con la sensación de que el margen se estrecha y el tiempo empieza a apretar.







