El Espanyol no será el único que se juegue mucho este sábado. El Celta también aterriza en el RCDE Stadium con la sensación de estar ante un partido frontera, de esos que te empujan hacia arriba o te hacen mirar por el retrovisor. Tras la derrota en Balaídos ante Osasuna, el equipo gallego llega tocado, séptimo con 33 puntos y a solo uno del Espanyol. Un paso por detrás… pero con la oportunidad de adelantarlo.
Claudio Giráldez, entre la calma y la exigencia
En este escenario aparece Claudio Giráldez, que ha comparecido en la rueda de prensa previa con un discurso muy reconocible. El técnico celeste no es de dramatizar, pero tampoco esquiva la realidad. Su equipo viene compitiendo bien, aunque los últimos resultados no acompañen, y sabe que Cornellà-El Prat es un campo que no perdona errores.
Una rueda de prensa clave para medir el momento del Celta
La previa del Espanyol – Celta también pasa por escuchar a Giráldez. Por saber cómo gestiona la presión de un duelo directo, qué lectura hace del momento de su equipo y hasta qué punto este partido entra en esa categoría que todos entienden aunque nadie la diga en voz alta: clave para el rumbo inmediato. El Celta llega con argumentos, con una identidad clara y con la ambición controlada. Giráldez ya ha insistido otras veces en que su prioridad es asegurar el objetivo principal antes de mirar más arriba, pero una victoria en el RCDE Stadium lo cambia todo.
Giráldez rebaja la tensión y mira al césped
Claudio Giráldez llegó a la previa del Espanyol – Celta con tono conciliador, casi como quien quiere apagar un incendio antes de que vuelva a prender. El técnico gallego quiso cerrar definitivamente la polémica que arrastraba desde la primera vuelta y lo hizo con una frase muy directa: “Lo importante es que nos han ganado los tres partidos desde que yo estoy aquí. Nos tenemos que centrar en lo futbolístico”. Nada de debates estéticos ni comparaciones. Solo fútbol y resultados. También admitió que aquellas palabras suyas sobre el estilo perico no tuvieron demasiado recorrido real: “Hemos cometido errores en declaraciones a la hora de interpretar cosas que no tienen demasiada importancia”. Traducido: página pasada y balón al centro.
Respeto máximo a un Espanyol que le tiene tomada la medida
Si algo quedó claro es que el Espanyol se ha convertido en una especie de piedra en el zapato para Giráldez. Tres enfrentamientos, tres derrotas. Y eso pesa. El entrenador lo reconoció sin rodeos: “Nos han ganado los tres partidos, tenemos que buscar recursos para mejorar esas actuaciones”. También subrayó lo difícil que resulta enfrentarse a los blanquiazules: “Es un rival muy complicado para cualquier equipo de esta competición, que está haciendo una temporada brillante”. Incluso recordó con mala cara la última visita a Cornellà: “El año pasado perdimos 3-1 y fue un día de ingrato recuerdo para nosotros”. No suena a discurso de cara a la galería; suena a equipo que sabe perfectamente dónde va.
Sin rencores personales con Manolo González
Otro de los temas inevitables era si existía mal rollo con el técnico perico. Giráldez también quiso desactivar eso. “No sé si está enfadado conmigo o no, es una persona que me cae bien y tenemos amigos en común”, explicó, insistiendo en que ya aclaró todo en su momento. Vamos, que no hay guerra fría ni nada parecido. Solo dos entrenadores compitiendo por lo mismo. Y lo que está en juego es mucho: la sexta plaza.
Un partido “muy distinto” y decidido por los detalles
El entrenador del Celta cree que el choque no tendrá nada que ver con el de la temporada pasada. “Será muy distinto porque ambos equipos estamos en otra situación”, señaló, apuntando a la eficacia como clave de por qué el Espanyol se ha llevado los duelos anteriores: “Ellos han acertado más que nosotros y se han llevado esos tres partidos”. Dicho de otra forma: no siente que el Celta haya sido inferior en todo, pero sí en lo que decide los partidos.
La posible aparición de Vecino y los refuerzos
Giráldez también habló de Matías Vecino, uno de los fichajes invernales que puede tener protagonismo. No prometió titularidad, pero dejó la puerta abierta: “Necesita un tiempo de adaptación en cosas tácticas, pero su experiencia le permite competir ya”. Y añadió que está encantado con su actitud: “Tiene una predisposición máxima a ayudar”. En un partido tan apretado, cualquier pieza nueva puede marcar diferencias.
Un duelo directo con sabor a Europa
El contexto lo dice todo: sexto contra séptimo, separados por un solo punto. El Celta llega con una mala racha, el Espanyol con otra aún peor. Dos equipos tocados pero ambiciosos. Giráldez lo sabe y por eso su mensaje fue claro de principio a fin: respeto máximo, autocrítica y foco absoluto en ganar. Nada más. Y nada menos.







