
Resumen: Roberto Fernández vivió una noche muy especial en La Rosaleda, pero se marchó con el sabor amargo de un empate que llegó cuando el Espanyol ya acariciaba los tres puntos. Bryan Zaragoza había adelantado a los de Manolo González en el minuto 13 con una gran acción individual, pero el equipo fue reculando tras el descanso hasta que Adrián Niño hizo el 1-1 en el 92. Roberto, recibido con cariño por la afición malaguista, reconoció la importancia emocional del encuentro, lamentó las ocasiones desperdiciadas y habló también de un momento personal difícil de mejorar después de sus seis goles en Liga y su reciente debut con España, convirtiéndose en el 49º futbolista que estrena internacionalidad absoluta como jugador del Espanyol.
Cinco puntos clave
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- Roberto calificó el Málaga – Espanyol como “el partido más especial del año”.
- El delantero volvió a recibir el cariño de La Rosaleda, donde su nombre fue coreado.
- El Espanyol tuvo ocasiones para hacer el segundo, dos de ellas del propio Roberto.
- El punta reconoció la reacción del Málaga y recordó que conoce bien la calidad de su antiguo equipo.
- Roberto atraviesa un gran momento personal: seis goles en Liga y reciente debut con la selección española.
Roberto vuelve a casa en una noche que acaba con sabor amargo
Había muchas miradas puestas sobre Roberto Fernández antes del partido. Volvía a Málaga, al estadio donde dejó huella antes de regresar al Espanyol, y La Rosaleda no se olvidó de él. Su nombre se escuchó desde la grada incluso después del encuentro. Pero el delantero salió del césped con una sensación bastante más complicada: felicidad por el recibimiento, sí, pero también rabia porque el Espanyol dejó escapar dos puntos en el último suspiro.
“Para mí es el partido más especial del año”
Roberto no escondió lo que supone volver a La Rosaleda. “Para mí es el partido más especial del año, encima venir aquí a la casa, hoy creo que es mi casa también, igual que ahí en Barcelona y la verdad que es un partido muy especial y bueno, al final se nos ha escapado en los últimos minutos, ellos aprietan aquí bastante y se han notado y al final han empatado pero bueno, toca seguir trabajando”. Una respuesta que resume bastante bien su noche: corazón dividido en lo emocional, pero completamente metido en el papel de jugador del Espanyol.
Bryan Zaragoza golpeó primero con una acción espectacular
El partido había empezado bien para los blanquiazules. En el minuto 13, Bryan Zaragoza recibió abierto a la izquierda, se fue hacia dentro con dos recortes y ajustó el disparo al palo corto, imposible para Alfonso Herrero. El extremo malagueño, precisamente en La Rosaleda, firmó una de esas acciones que explican por qué se esperaba tanto de él desde su llegada. El Espanyol encontraba premio en un tramo en el que el encuentro comenzaba a romperse.
El Espanyol pudo hacer el segundo antes del descanso
La sensación durante la primera mitad fue que el plan de Manolo González había funcionado. Los muchos cambios del once dieron energía al equipo, Bryan empezó a enseñar su versión más desequilibrante y Fortuño sostuvo al Espanyol cuando el Málaga apareció cerca del área. El problema fue no matar el partido cuando hubo oportunidades para hacerlo. Y Roberto tuvo alguna muy clara.
Roberto lamenta las ocasiones perdonadas
El delantero recordó dos acciones que pudieron poner tierra de por medio. “Bueno, al final tenemos estos primeros y tenemos que aprovechar las ocasiones, creo que ha habido una que la he tirado con el talón, con el tacón y me la han sacado en la línea otra también me la ha parado Alfonso y bueno, al final ellos tienen que reaccionar pero bueno, ellos también son buenos, que todavía no han ganado, yo los conozco y son muy buenos, así que nada, desearles mucha suerte”. Ahí está una de las claves del encuentro: el Espanyol tuvo momentos para hacer el 0-2 y no los aprovechó.
Una segunda parte que fue torciéndose demasiado
El paisaje cambió tras el descanso. El Málaga salió apretando mucho más y el Espanyol empezó a perder metros, balón y tranquilidad. Cada vez le costaba más salir de su campo, y cuando un equipo deja de amenazar, el rival empieza a perder el miedo. Eso fue exactamente lo que ocurrió. Los locales crecieron mientras los de Manolo González se fueron desordenando.
El Espanyol acabó encerrado y pagando el precio
La segunda mitad fue muy pobre desde el punto de vista del juego blanquiazul. No había continuidad con pelota, apenas existían llegadas y el Málaga fue acumulando presencia alrededor del área de Fortuño. Aguantar podía servir durante unos minutos, pero hacerlo prácticamente durante toda la segunda parte era jugar con fuego. Y el fuego acabó quemando al Espanyol.
Adrián Niño castiga al Espanyol en el minuto 92
Cuando parecía que los tres puntos viajarían a Barcelona, llegó el golpe. Adrián Niño firmó el 1-1 en el minuto 92, un gol que hizo justicia a lo que se había visto tras el descanso. El empate dolió por el momento en que llegó, pero resultaba complicado sostener que el Málaga no lo hubiera merecido viendo cómo se había desarrollado la segunda mitad.
Roberto reconoce el empuje de su antiguo equipo
El delantero perico tampoco quiso quitar méritos al Málaga. Conoce bien el club, a muchos de sus futbolistas y lo difícil que puede ser La Rosaleda cuando el público empieza a empujar. Su explicación después del encuentro fue bastante sencilla: el Espanyol no aprovechó sus ocasiones y el Málaga reaccionó hasta encontrar el empate. No buscó excusas ni culpables.
De Málaga a la selección española en un momento inolvidable
La noche tenía también una lectura personal para Roberto. Llega después de cumplir uno de esos sueños que cualquier futbolista guarda desde niño: debutar con la selección española absoluta. El atacante jugó los 90 minutos en su estreno y se convirtió en el futbolista número 49 de la historia del Espanyol que debuta con España vistiendo la camiseta blanquiazul.
“Muy contento la verdad, muy feliz”
Preguntado por ese momento personal, Roberto dejó ver la felicidad que atraviesa pese al disgusto de Málaga: “Bueno, pues muy contento la verdad, muy feliz, una felicidad increíble y espero seguir así, espero seguir ayudando al equipo y poder seguir yendo con la Selección”. Seis goles en Liga, debut internacional y un peso creciente dentro del Espanyol. Su momento individual es buenísimo. El colectivo todavía necesita encontrar bastante más estabilidad.
El punto sabe a poco después de tener el partido en la mano
El 1-1 permite al Espanyol cortar la racha de derrotas, pero difícilmente puede dejar una sensación de alivio completa. El equipo estuvo por delante durante casi ochenta minutos y acabó cediendo después de una segunda parte en la que prácticamente renunció a mandar. Roberto tuvo el 0-2, Bryan había puesto el partido de cara y Fortuño sostuvo durante muchos minutos el resultado. Faltó lo más importante: cerrar el encuentro.
Roberto no esconde el enfado por el empate
Ya en zona mixta, Roberto Fernández fue mucho más directo al explicar cómo se marchaba de La Rosaleda después de recibir el 1-1 prácticamente sobre la bocina. “Pues jodido la verdad, al final te meten en el último minuto, es verdad que en su campo aprietan bastante y al final se han llevado esa pequeña recompensa que nosotros nos ha jodido.” El delantero no escondía así el golpe que supuso perder dos puntos cuando el Espanyol ya tenía prácticamente la victoria en el bolsillo.
“Nos vamos con cara de tonto al final”
Roberto puso el foco también en esos detalles que en Primera terminan castigando. “Hombre al final son detalles como decimos de primera, de primera división, que al final un pequeño fallo o si no cerramos el partido al final ellos pues también son buenos y nos han metido y bueno nos vamos con cara de tonto al final.” Una frase que resume perfectamente la sensación del vestuario: el Espanyol tuvo ocasiones para liquidar el encuentro, no lo hizo y acabó pagando cada concesión.
Roberto pide más pausa en la segunda parte
El delantero reconoció igualmente que el equipo necesitó gestionar mucho mejor el segundo tiempo, cuando el Málaga fue ganando terreno hasta encerrar al Espanyol. “Sí, yo creo que sí, por lo menos un poquito de más pausa porque al final casi todo en la segunda parte han estado ellos ahí apretando, pero bueno al final sabíamos que tenían esa capacidad ellos, pero nada ahora toca seguir, corregir esos pequeños detalles que al final nos quitan puntos.” Roberto coincide así con una de las lecturas que dejó Manolo González tras el encuentro: faltó pausa para aprovechar los espacios y evitar que el partido se jugara continuamente cerca del área perica.
La ocasión de Roberto que pudo cambiar el partido
El atacante volvió a lamentar especialmente las ocasiones desperdiciadas antes de que el Málaga se lanzara definitivamente a por el empate. “Sí, sobre todo en la primera ya te digo, hemos tenido ocasiones sobre todo en la primera parte para materializar el partido y bueno hoy la verdad creo que ha sido un poco de mala suerte porque me la han sacado en la línea, pero bueno ahora toca seguir trabajando.” Esa acción de tacón que Puga evitó prácticamente sobre la línea fue una de las jugadas que pudieron cambiar por completo el desarrollo del encuentro.
Su debut con España, “de lujo”
También hubo espacio para hablar de uno de los grandes momentos de su carrera, su reciente estreno como internacional absoluto. Roberto sigue viviendo esa experiencia con enorme ilusión: “De lujo, de lujo, la verdad que es un sueño como ya he dicho en varias ocasiones y ahora quiero seguir trabajando para poder seguir yendo.” Su mensaje es sencillo: disfrutarlo, pero sin acomodarse, porque quiere que la primera llamada no sea la última.
Agradecimiento a las dos aficiones
La Rosaleda volvió a demostrar el cariño que mantiene hacia Roberto. El delantero salió ovacionado y también escuchó su nombre desde el sector de seguidores del Espanyol. “Sí, súper feliz, la verdad que desde aquí quiero darle la gracias a la afición del Málaga, también a la afición del Espanyol que sé que han estado coreando mi nombre también y nada, la verdad que es de agradecer.” Una imagen especial dentro de una noche que, deportivamente, acabó siendo mucho más amarga.
Roberto evita entrar en el asunto Bryan Zaragoza
Preguntado por la relación entre Bryan Zaragoza y la grada de La Rosaleda, Roberto prefirió apartarse del asunto y dejó una respuesta breve: “Bueno, eso ya lo tenéis que preguntar a él, que él es diferente.” No quiso valorar una situación que correspondía explicar al propio Bryan.
La noche especial de Roberto acaba sin la fiesta completa
Roberto se va de Málaga con el cariño de una afición que todavía lo siente cercano, con otra muestra del buen momento que atraviesa y con un punto para el Espanyol. Pero también con esa sensación incómoda de haber tenido mucho más entre las manos. La Rosaleda volvió a corear su nombre. Lo que no pudo celebrar fue una victoria que durante muchos minutos parecía encaminada.







