
El Espanyol se marchó de Butarque con una sensación bastante incómoda. El equipo reaccionó, sí, pero lo hizo cuando ya arrastraba un 2-0 y después de regalar una primera parte muy difícil de explicar. Roberto Fernández, autor del gol que volvió a meter a los pericos en el encuentro, fue bastante claro después del 2-1 ante el Rayo Vallecano. El delantero reconoció que la reacción llegó demasiado tarde: “Sí, al final yo creo que teníamos que haber reaccionado antes de acabar el primer tiempo, pero bueno, al final yo creo que hemos empezado bien. Al final hemos acabado con el gol y con media hora por delante y la hemos tenido, pero no hemos podido”.
Una primera parte para olvidar del Espanyol
La lectura de Roberto coincide bastante con lo que se vio sobre el césped. El Espanyol salió mal, muy mal, y el Rayo le pasó por encima durante muchos minutos. El primer gol hizo daño y el segundo terminó de desnudar todos los problemas del equipo. En el 26’, cuando parecía que los de Manolo empezaban a acercarse un poco más al área rival, llegó otra cadena de errores y Adri Pedrosa hizo el 2-0. El experico no lo celebró, pero el golpe fue enorme. El Rayo encontraba espacios, ganaba duelos, llegaba antes a las segundas jugadas y cada salida local parecía generar peligro.
Roberto señala la presión como uno de los problemas
Preguntado por qué había ocurrido en esos primeros 45 minutos, Roberto fue bastante concreto. No habló de falta de actitud ni buscó excusas raras. Puso el foco en un aspecto táctico: “Yo creo que en el tema de la presión teníamos que ajustar un poco. La verdad que creo que no hemos hecho la presión como debíamos y ellos generaban un jugador más y al final nos salían todo el rato, cosa que hemos cambiado en la segunda parte. Pero bueno, al final la primera parte teníamos que haberle metido una marchita más. Nos estaban ganando toda la segunda jugada. Me estaba acordando del partido en San Sebastián, de la primera part,e y cuando hemos querido reaccionar, luego no nos ha dado tiempo y no hemos podido”.
El recuerdo de Anoeta vuelve a aparecer
La comparación con San Sebastián no es menor. Allí también hubo una primera parte en la que el Espanyol tardó demasiado en entrar al encuentro y terminó pagando esa desconexión. Roberto lo recordó nada más acabar el partido, porque la sensación era bastante parecida: cuando el equipo quiso cambiar el ritmo, el marcador ya estaba demasiado cuesta arriba. Y eso, en Primera, suele salir caro.
Los cambios de Manolo transformaron al equipo
Manolo González estaba obligado a mover piezas en el descanso y lo hizo con tres cambios de golpe. Entraron Edu Expósito, Marcos Fernández y Bryan Zaragoza por Hinojo, Bauzà y Gabriel Moscardo. La diferencia se notó enseguida. El Espanyol salió con otra energía, comenzó a jugar más arriba y empezó a instalarse cerca del área del Rayo. El partido, que durante la primera mitad parecía completamente perdido, pasó a tener otra historia.
Golazo de Roberto para meter de nuevo al Espanyol en el partido
Y entonces apareció Roberto. Minuto 53. Javi Hernández encontró al delantero y éste se fabricó prácticamente solo una acción espectacular: carrera, recorte sobre Mujaid y definición con la derecha, en parábola, al palo contrario. Un golazo, el sexto de Roberto esta temporada, con la cuarta asistencia de Javi Hernández. El 2-1 cambió por completo el ambiente y dio al Espanyol más de media hora para buscar el empate.
El Espanyol rozó el empate pero volvió a perder fuerza al final
Durante bastantes minutos, el empate pareció posible. El Espanyol tenía la pelota, empujaba y obligaba al Rayo a defender más cerca de su portería. El problema fue que ese impulso fue perdiendo fuerza en el tramo final, coincidiendo también con la salida de Javi Hernández. El equipo ya no encontró la misma claridad y el 2-2 terminó sin llegar. La expulsión de Omar El Hilali en los últimos compases terminó de complicar una noche que ya venía torcida.
Roberto y una posible llamada de la selección española
Más allá del resultado, Roberto vuelve a dejar una actuación que alimenta un debate que empieza a crecer entre la afición: la selección española. Desde la grada se escuchó el cántico de “Roberto, selección”, y el delantero no escondió la ilusión que le haría recibir una llamada. “Sí, claro, por supuesto. La ilusión siempre la tengo desde que era un niño de poder ir con la selección absoluta y la verdad que sería un sueño para mí y darle las gracias también a la afición por siempre estar ahí apoyando”.
“Yo quiero seguir así”
Roberto atraviesa un momento individual muy bueno, pese a que el equipo se marchó de vacío de Butarque. Seis goles ya en este inicio de temporada y una sensación clara de que cada vez pesa más en el ataque del Espanyol. Al preguntarle si ahora ve más cerca que nunca esa posible llamada, mantuvo los pies en el suelo: “Bueno, yo quiero seguir así. Como digo, siempre estoy trabajando para ello y para poder seguir ayudando al equipo y algún día poder ir a la selección también”.
El viernes, pendiente del teléfono
La última pregunta dejó una sonrisa en medio de una noche bastante amarga. Con la próxima convocatoria de la selección en el horizonte, Roberto sabe que el viernes tocará mirar el móvil un poco más de lo normal. Cuando le dijeron que no se quedara sin batería, respondió entre risas: “Sí, sí, lo estaré”. Un detalle simpático después de una derrota que duele, pero también una fotografía bastante clara del momento del delantero: el Espanyol perdió, pero Roberto volvió a demostrar que ahora mismo es uno de los jugadores que más cosas le da al equipo.







