LA OPINIÓN DEL DÍA | Rai Amado señala el gran problema del Espanyol: “Marcas tres goles y no ganas el partido”

3 de agosto de 2026

lagrada fuente google 1La Opinión del Día de este lunes en LaGrada Ràdio ha ido a cargo de Rai Amado, que ha aprovechado el empate del Espanyol ante el Middlesbrough para detenerse en varios detalles tácticos del encuentro. El resultado fue un 3-3 bastante entretenido para el espectador neutral, pero con cosas que deben preocupar a Manolo González. Sobre todo atrás.

Rai ha centrado su análisis en el sistema inicial, el cambio que provocó la lesión de Kike García, la posición de Pol Lozano, el papel de Roger Hinojo en la salida de balón y los tres goles encajados. El Espanyol mejoró cuando juntó a tres futbolistas por dentro, pero volvió a conceder demasiado en su propia área.

El 4-4-2 inicial no terminó de sentar bien al Espanyol

El equipo empezó con un dibujo bastante reconocible. Moscardo y Pol Lozano formaron la pareja del centro del campo, Javi Hernández y Tyrhys Dolan ocuparon las bandas y Marcos Fernández acompañó a Kike García arriba.

Rai lo explicó así: “El RCDE salió con un 4-4-2 muy marcado con Moscardo y Pol en el medio, Javi Hernández y Dolan por fuera y Marcos y Kike arriba. El Espanyol no se siente cómodo en este sistema del sábado.”

La sensación fue esa. El equipo quedaba algo partido, le costaba emparejarse en la zona central y tampoco encontraba demasiadas líneas de pase para avanzar con claridad. Dos delanteros sobre el papel pueden parecer una propuesta ofensiva, pero si la pelota no llega arriba, el dibujo sirve de poco.

La lesión de Kike García cambió el partido y el dibujo

La lesión de Kike García obligó a Manolo González a mover piezas antes de lo previsto. Rafa Bauza entró al campo, Marcos Fernández quedó como único delantero y el Espanyol pasó a acumular tres futbolistas en la zona central.

“Entra Bauza, el Espanyol junta más gente en medio del campo, Marcos Fernández queda como ‘9’, Javi y Dolan siguen por fuera, el Espanyol empata y vemos que Manolo habla con Pol y vemos una instrucción del mismo Pol como diciéndoles a Bauza y a Moscardo que ganen altura y que él queda como pivot”, detalló Rai.

El cambio le sentó bien al equipo. Pol Lozano pasó a ocupar una posición más retrasada, mientras Bauza y Moscardo pudieron adelantar metros. El Espanyol ganó presencia en el centro del campo, apretó mejor y encontró más alternativas cuando recuperaba la pelota.

La mala noticia fue, claro, la lesión de Kike. Rai quiso acordarse del delantero: “Espero que vuelva lo antes posible y que no sea nada porque realmente lo necesitamos.”

Pol Lozano se quedó como pivote y ordenó al equipo

La posición de Pol fue uno de los puntos principales del análisis. Con Bauza y Moscardo por delante, el centrocampista catalán pudo vigilar mejor las pérdidas y ofrecer una primera salida limpia desde atrás.

“En muchas situaciones de juego vemos a Pol de pivote y Bauza y Moscardo como interiores”, explicó Rai. Este reparto permitió al Espanyol defender hacia delante con más jugadores cerca de la pelota y no quedar tan separado cuando el Middlesbrough trataba de progresar.

La estructura también tuvo sentido en ataque. Moscardo y Bauza recibían algo más arriba, Pol daba continuidad desde la base y los extremos podían mantenerse abiertos. No fue perfecto, ni mucho menos, pero el equipo pareció bastante más cómodo con un centro del campo de tres que con la pareja inicial.

Roger Hinojo ayudó en la salida y Omar ganó profundidad

Otra de las claves estuvo en la construcción desde atrás. El Espanyol volvió a formar una línea de tres durante el inicio de las jugadas, pero esta vez el encargado de cerrarla fue Roger Hinojo. Omar El Hilali, por su parte, tenía permiso para subir.

“En este caso el jugador que va de una profundidad era Omar e Hinojo quedaba en esta salida de 3. Aspecto que me parece interesante porque Hinojo tiene muy buen pie y para esta salida inicial ayuda mucho al equipo”, apuntó Rai.

El reparto benefició a los dos. Hinojo pudo enseñar su buen trato de balón desde una zona segura y Omar atacó espacios con mucha más frecuencia. El lateral derecho llegó arriba más veces que en muchos de sus encuentros como blanquiazul, generando peligro y dando una salida exterior al equipo.

Rai fue bastante claro con ese detalle: “El otro día Omar llegó más que en muchos de los partidos que ha jugado en el Espanyol.” No fue casualidad. Hinojo se quedaba para construir y Omar podía correr hacia delante sin tener que iniciar siempre la jugada desde muy atrás.

Marcos Fernández volvió a enseñar que tiene gol

Si hay un nombre que está aprovechando la pretemporada es Marcos Fernández. El delantero volvió a marcar y lo hizo con una acción de futbolista que no necesita pensárselo demasiado cuando aparece cerca de la portería.

“Primero de todo, Marcos, un golazo, un jugador que claramente tiene gol, que cuando está cerca de la portería no se lo piensa”, valoró Rai.

Eso es justo lo que necesita un delantero: decidir rápido. Marcos controló, vio el espacio y golpeó. Sin adornos. Después de marcar 14 goles con el Ceuta, está demostrando que merece una plaza en la plantilla. Cada partido que pasa parece un poco menos un jugador que vuelve de una cesión y un poco más una solución real para Manolo.

Dolan marcó tras una presión bien ejecutada

El segundo gol nació de una presión alta bien coordinada. El Espanyol robó cerca del área rival y Marcos Fernández tuvo la calma necesaria para entregar la pelota antes de caer en fuera de juego. Dolan recibió y definió sin ponerse nervioso.

“Después, el segundo, buena presión del equipo y muy inteligente Marcos, pasando la pelota a Dolan antes de que quede fuera de juego y Dolan con mucha tranquilidad define”, explicó Rai.

El extremo inglés necesita sumar goles y asistencias durante la temporada. Tiene velocidad, desequilibrio y capacidad para romper partidos, pero el salto estará en convertir esas jugadas en números. “Esperamos que este año Dolan sume más cifras, iría muy bien al equipo y sería un aspecto muy importante”, añadió el protagonista de La Opinión del Día.

El gol de Javi Hernández nació de una jugada larga y bien construida

El tercer tanto fue seguramente la acción colectiva más completa del Espanyol. Todo comenzó con una recuperación en el centro del campo y siguió con una combinación larga en la que participaron Bauza, Moscardo, Riedel, Timera, Hinojo, Dolan, Pol Lozano, Javi Hernández y Omar.

El equipo movió la pelota de un lado al otro, hizo correr al Middlesbrough y encontró el espacio en la banda contraria. Pol recibió entre líneas, giró y localizó a Javi. El atacante combinó con Omar antes de terminar la jugada con un gran remate.

“Muy buena combinación del Espanyol que acaba con un golazo de Javi Hernández, espero que sirva de confianza para Javi y que tenga una gran temporada porque también lo necesitamos”, destacó Rai.

El gol tuvo valor por la definición, pero también por todo lo que sucedió antes. No fue una acción aislada ni un rebote. El Espanyol tuvo paciencia, cambió la orientación y encontró al jugador libre después de mover a todo el bloque rival.

Una buena presión puede dar un gol; una mala puede costarlo

Rai comparó dos acciones muy parecidas que terminaron de forma totalmente distinta. En el 2-1 del Middlesbrough, el Espanyol intentó presionar arriba, llegó tarde y dejó espacios para que el rival saliera. En el 2-2, Moscardo estuvo mucho más cerca del pivote contrario, el robo fue limpio y Dolan pudo marcar.

“Lo que puede generar una buena presión y lo que puede generar una presión mala”, resumió Rai. Una frase corta, pero que explica muchas cosas.

Presionar arriba no consiste solo en correr hacia quien tiene la pelota. Todos deben avanzar juntos, cerrar los pases cercanos y llegar a tiempo. Cuando uno salta y el resto queda lejos, el rival encuentra una autopista. El Espanyol vivió las dos caras de la presión en apenas unos minutos.

Los tres goles encajados vuelven a encender la alarma

La parte más crítica del análisis llegó al hablar de la defensa. El Espanyol marcó tres goles, tuvo tramos buenos con balón y creó peligro, pero no ganó. Otra vez concedió demasiado y volvió a transmitir una sensación de fragilidad que empieza a repetirse durante la pretemporada.

“Mucha pasividad, situaciones, sobre todo en el primer y en el segundo gol, con muchos jugadores mirando a la pelota pero no viendo los movimientos que hay en sus espaldas”, lamentó Rai.

Ese fue el gran problema. Varios futbolistas quedaron pendientes del poseedor y nadie controló lo que sucedía a su espalda. El Middlesbrough atacó esos espacios y castigó al Espanyol con demasiada comodidad.

El tercer gol llegó en un córner mediante un bloqueo bastante sencillo. Tampoco hizo falta una acción preparada muy complicada. Un jugador cerró el paso, otro atacó la zona libre y la defensa perica no reaccionó.

Marcar tres goles y no ganar no puede convertirse en costumbre

Rai terminó con una advertencia que resume el partido: “Tenemos que defender mejor, que todo pase en la pretemporada si ha de pasar, pero tenemos que ponernos las pilas en este aspecto porque seguimos recibiendo goles muy fácilmente.”

Los amistosos están para probar, equivocarse y corregir. Mucho mejor que estos fallos aparezcan ahora que cuando empiece LaLiga. El problema sería llegar al primer encuentro oficial repitiendo las mismas desconexiones.

Su cierre fue todavía más directo: “El otro día haces tres goles y no ganas un partido, esto el Espanyol no le puede pasar, que marques tres goles y no ganes el partido.”

Y cuesta discutirlo. El cambio de sistema dejó señales interesantes, Marcos Fernández sigue llamando a la puerta y Javi Hernández encontró un gol que puede venirle muy bien. Pero un equipo que quiere mirar hacia arriba no puede necesitar cuatro goles para ganar.