El Espanyol B viaja este domingo a Mallorca para medirse al Porreres (12:00 h) en uno de esos partidos que en la clasificación parecen “asequibles”… pero que en realidad suelen ser los más peligrosos. El filial perico llega sexto con 35 puntos, a solo tres del Barça Atlètic, que marca la zona de play-off. Enfrente estará un rival que pelea por sobrevivir: segundo por la cola con 20 puntos, pero recién reanimado tras volver a ganar. Dos equipos con urgencias muy distintas, pero urgencias al fin y al cabo.
Herida reciente tras caer ante el colista
La derrota en la Dani Jarque ante el Torrent todavía escuece. No solo por perder en casa, sino por hacerlo ante el último clasificado. Fue uno de esos partidos que se escapan por detalles y dejan sensación rara, de oportunidad perdida. El filial dominó tramos, generó ocasiones, incluso tuvo un gol anulado muy dudoso… pero tres minutos de locura cambiaron todo. Un error atrás, un empate rápido y otro despiste inmediato: partido roto y puntos volando. Ese tropiezo frenó el impulso de un equipo que venía creciendo y obliga ahora a reaccionar fuera de casa.
El Porreres llega vivo y con confianza renovada
El conjunto balear, por su parte, llega con la moral suo bida después de vencer al Andratx en un duelo directo por la permanencia. Llevaban más de dos meses sin ganar y ese triunfo ha sido como aire fresco. No juegan bonito, ni lo pretenden. Son intensos, verticales y muy incómodos. Marcan cuando pueden y defienden como si cada balón fuese el último. El típico rival que no tiene nada que perder y por eso mismo se vuelve peligrosísimo.
Jardiel avisa: máxima alerta pese a la clasificación
Raúl Jardiel no ha querido ni oír hablar de favoritismos. El técnico fue bastante claro en la previa y dejó una frase que suena a aviso serio: “El nivel de alerta y de exigencia que nos vamos a marcar va a ser máximo.” Para él, la derrota reciente es una lección más que un drama. Recordó que en esta categoría nadie regala nada y que cada jornada es una pelea distinta, da igual quién esté enfrente. También insistió en que el equipo sigue trabajando bien, incluso mejor que antes del tropiezo. Eso dice mucho del vestuario.
🎙️ PRÈVIA | "El nivel de alerta y de exigencia va a ser máximo".
L’Espanyol B de Raúl Jardiel vol tornar a sumar després de l’ensopegada de l’altre dia. Visitarà el Porreres diumenge a les 12:00h.
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Un campo incómodo y un rival muy físico
El partido se jugará en un escenario muy diferente a la Dani Jarque. Campo pequeño, juego directo, duelos constantes… fútbol de barro, por decirlo claro. Jardiel lo describió sin rodeos: “Es un campo más pequeño, un rival muy físico, con gente muy fuerte y chicos veloces arriba.” Traducido: partido de segundas jugadas, balones divididos y concentración máxima. Aquí no gana el que mejor toca, sino el que mejor compite. Si el Espanyol B entra dormido, lo puede pagar caro.
Prohibido regalar nada atrás
Uno de los puntos clave estará en la defensa. No solo en la línea de atrás, sino en la responsabilidad colectiva. El técnico lo dejó muy claro: “Las ocasiones que nos genere el rival no se las podemos favorecer nosotros.” Es decir, nada de errores evitables, pérdidas absurdas o desconexiones. El plan pasa por obligar al Porreres a currarse cada ocasión. Si tienen que marcar, que sea porque lo merecen, no porque se les regale medio gol.
Tres puntos que valen mucho más que eso
Con diez jornadas por delante, cada partido empieza a pesar el doble. El filial está a tiro del play-off y cualquier tropiezo puede sacarlo de la pelea. Pero también ocurre lo contrario: una victoria fuera en un campo difícil puede reforzar muchísimo la confianza. No es solo sumar, es demostrar que el equipo sabe competir cuando el partido se pone feo. Y en Segunda RFEF, esa habilidad vale oro.







